16 mayo 2013

NARCOTRAFICO y BANCOS son sinonimos

En los orígenes de la epidemia actual de drogas se encuentra el Imperio Británico y sus bancos.
por Alfredo Embid

¿ Porque es tan famosa la ciudad de 

HONG KONG ?

 





Actualmente la producción de opio está deliberadamente concentrada en Afganistán, pero no siempre fue así. 
Si preguntas a la gente cual es el origen histórico de la drogadicción a los opiáceos la mayoría contestarán que China. 
Pero se equivocan. 


 
Ejercito de ocupacion VIGILANDO los cultivos de OPIO




Estados Unidos: el imperio del narcotráfico

Laila Tajeldine


Según las Naciones Unidas 246 millones de personas consumen drogas en el mundo, de las cuales 182 millones consumen solo la marihuana, otros 48,9 millones de personas heroína, 17 millones cocaína y el resto de las personas consumen anfetaminas, éxtasis, entre otros tipos de drogas. Según la ONU en su Informe Droga 2015, por año fallece un promedio de 187.000 seres humanos por consumo. 
En la actualidad, Estados Unidos es el segundo productor de marihuana a nivel mundial, superado por Marruecos solo este último año. En cuanto a la heroína, Afganistán (invadida por Estados Unidos desde 2001) se constituye como el primer productor mundial de esta droga; y la cocaína sigue siendo Colombia (donde Estados Unidos opera desde el año 2000 con el “Plan Colombia”) el primer país productor de este cultivo ilícito en el mundo, superando su producción este último año.

Resulta sorprendente conocer el caso de Afganistán, país que antes de la intervención estadounidense tenía prácticamente erradicada la producción de heroína y de acuerdo a la ONU a partir del 2002 su producción aumentó considerablemente, considerando que solo en el año 2014 se produjo un estimado de 6.500 toneladas de opio. 
Ahora bien, más asombroso resulta conocer que el 90% de la heroína que se consume en Canadá proviene de Afganistán, así como que el mercado de la heroína en Europa es abastecido desde el país invadido. Igual ocurre con la producción de cocaína en Colombia, país que desde el año 2000 Estados Unidos implementa un supuesto Plan para palear el cultivo de este producto ilegal y la colocación de 7 bases militares, contrario a ello se ha incrementado la producción y abastece al mercado estadounidense y europeo. Según la ONU, ese país incrementó en 2015 un 52% la producción de esta droga, contando ahora con la producción de 442 toneladas métricas por año.

¿Cómo se vincula Estados Unidos con el negocio del Narcotráfico?

A Estados Unidos el negocio de la droga le ha servido para financiar las actividades subversivas de la CIA en contra de otros Estados. El Servicio de Inteligencia estadounidense (CIA) y la DEA (expulsada en Venezuela y Bolivia) han actuado de la mano y como ejército de apoyo en el tráfico mundial de la droga, convirtiendo así a ese país en un Imperio del Narcotráfico.

Los años de operación de la CIA con el Narcotráfico para la obtención de recursos se remontan a los años 50, donde actuó en Tailandia y otros países de Asia, financiando operaciones con gran cantidad de droga. Aunque el clímax de estas actividades estadounidenses se hizo evidente en los años 80, cuando con el dinero obtenido de la heroína sacada de Afganistán hacia Europa Occidental, Estados Unidos financió a la organización liderada por Osama Bin Laden (1980). Así mismo ocurrió en Centro América, cuando Estados Unidos a través de la CIA, financiaban a la contra nicaragüense (1986) con el dinero de la cocaína que sacaban de Colombia, Perú y Bolivia e introducían en su propio territorio. 
Informes publicados por el Congreso estadounidense y documentos desclasificados confirman como la CIA y la DEA trabajaron con narcotraficantes y brindaban ayuda material, incluso utilizaban sus cuentas bancarias (Banco de Crédito y Comercio Internacional, BCCI) para lavar el dinero proveniente de la venta de droga, con el cual financiaban sus actividades secretas en el mundo. Debido al escándalo internacional que dejaba en vilo la posición de Estados Unidos de “luchar contra el narcotráfico” y lo verificaba como un narco estado, todos los funcionarios involucrados en estos casos fueron enjuiciados y sentenciados, sin embargo ninguno pago pena y casi todos fueron reintegrados a sus labores con el gobierno de George Bush hijo.

¿Sigue Estados Unidos repitiendo el mismo esquema?

El ingreso monetario por venta de narcóticos sigue siendo utilizado por Estados Unidos para financiar operaciones clandestinas, pero además, le ha servido para financiar sus propias crisis. En el año 2008 el Director de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito expresó “Los miles de millones de narco dólares impidieron el hundimiento del sistema en el peor momento”, posteriormente, sorprendió aún más el Informe publicado del año 2012 por la Subcomisión del Senado de los Estados Unidos que reza “cada año entre 300 mil millones de dólares y un millón de millones de dólares de origen criminal son lavados por los bancos a través del mundo y la mitad de esos fondos transitan por los bancos estadounidenses”.

Tales alegatos de la Subcomisión del Senado se confirman cuando una Corte Federal de Nueva York hizo público en el año 2012 la participación de los bancos HSBC, JP Morgan, Wells Fargo y Banks of América, en el lavado de dinero proveniente del Narcotráfico; en el caso del Banco HSBC se confirmó que en el año 2008 lavó 1.100 millones de dólares del Cartel de Sinaloa con destino a Estados Unidos. 
En algunos de estos casos la Corte impuso multas pero ninguno de sus directivos o personal fue encarcelado por ello. Lo cual indica que estamos frente a una sociedad de cómplices, donde a través de las multas el Estado termina de legalizar el dinero del narcotráfico. Existen otros bancos estadounidenses que son identificados con el lavado de dólares del narcotráfico, tales como City Group, Bank of New York, Bank of Boston, entre otros, sin embargo, todo indica que cuentan con la protección de las autoridades de ese país.

En nuestra región son incontables los escándalos confirmados de la DEA, entidad estadounidense que mantiene absoluta vinculación con los carteles de la droga en Colombia a pesar de presentarse como el que los combate. En marzo de 2015 sale al público un Informe del Departamento de Justicia estadounidense, donde confirman las conductas deformadas de estos funcionarios participando en fiestas con narcotraficantes usando las instalaciones de la DEA y recibiendo regalos de los mismos. 
A ello se une el aumento de la producción y tráfico de cocina desde Colombia en los últimos años, lo cual indica que ese mercado ha sido fortalecido.

Estados Unidos de manera flagrante usa el narcotráfico para financiarse, mantener sus actividades encubiertas al margen de la ley internacional, así como enfrentar sus crisis financieras. La conducta asumida en los años 80 es mantenida en la actualidad, y tanto la CIA como la DEA siguen protegiendo sus corredores del narcotráfico y siendo los facilitadores mundiales de este negocio. 
Lo que sigue llamando la atención es que la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, a pesar de contar con información determinante para culpar a ese país y funcionarios de ser un narco Estado, mantiene una actitud inerte frente a este flagelo que asesina a cientos de miles de personas al año y causa tanto daño a la sociedad. Nuevamente los intereses económicos prevalecen sobre los de la humanidad.
El opio sale de la planta – papaver somniferum album, conocida como adormidera y de la que se extrae la morfina y la heroína. El opio se conoce en China hace milenios, ya es citado en la 1º farmacopea, en el año 2000 antes de JC considerada como la más antigua de la humanidad [1]. Aunque su uso médico está descrito en textos chinos mucho más antiguos que se remontan al siglo VIII antes de J.C., como reconoció la Comisión Real del opio en uno de sus informes [2]. La medicina china, lo utilizaba por sus propiedades terapéuticas (que aún seguimos empleando en forma de productos derivados como la morfina o la codeína), fundamentalmente como medicina o para aliviar los sufrimientos ligados a la vejez.  
Realmente el comercio de la droga empezó en el siglo XVI y no lo emprendieron los chinos sino los portugueses y los holandeses que transportaban el opio desde la India e Indonesia donde se cultivaba. 



De forma que en 1659 el comercio del opio seguía en importancia al de las especias y en 1750 los holandeses cargaban más de 100 toneladas anuales de opio en Indonesia
 

No eran solo los beneficios lo que les interesaba en el tráfico de opio, era “un medio útil para quebrantar la resistencia moral de los indonesios que se oponían a su sistema de hacienda, semiservil pero cada vez más rentable” [3]

Pero la producción y el tráfico a nivel masivo fue orquestada por el Imperio Británico a partir de su colonia: India.

 
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En la India contrariamente a lo que comúnmente se piensa no había hambre antes de la invasión británica.

El principal motivo del hambre en la India fue que las compañías británicas destruyeron su agricultura de subsistencia y también su industria, especialmente la textil.

 Los hindúes fueron obligados a abandonar el cultivo de productos básicos, incluyendo los alimentos, y a sustituirlos por cultivos para exportar a Inglaterra como el té y también el opio bajo la explotación de las compañías británicas [4].



Inglaterra implantó el cultivo masivo del opio especialmente en la región India de Bengala, que hoy es Bangladesh, desde 1757. 

La India fue administrada y prácticamente gobernada por la compañía British East India Company (BEIC - British East India Co.) que abrió una oficina en Cantón en 1715 y comenzó a inundar el país con el opio bengalí. Esta ciudad y su puerto era la única plaza comercial internacional que China permitía a los occidentales.



LOS CANALES DE LA DROGA Y EL DINERO SE CORRESPONDEN CON EL TRAFICO DE ARMAS

Hasta entonces Gran Bretaña compraba productos a China como especias, seda y té, que pagaba en plata puesto que los chinos no tenían interés en sus mercancías europeas y despreciaban sus  "modales bárbaros''. Uno de los motivos de introducir el opio, pero no el único, era compensar la desequilibrada balanza comercial inglesa.


"...debemos intentar sin pausa encontrar en otras partes del mundo nuevas aperturas para nuestra industria (del opio)…(Lord Palmerston)"

"El puerto “libre” de Hong Kong, en realidad fue creado para ser el eje del libre tráfico de drogas de Gran Bretaña y así se mantuvo durante más de un siglo."

En 1783 el primer ministro británico Lord Shelbourne desarrolló hasta tal punto el negocio de la droga que lo convirtió en una de las principales fuentes de beneficios para la Corona británica, y naturalmente se establecieron sólidas alianzas con las familias más poderosas:  
Matheson, Kesswick, Swire, Dent, Baring, Rothschild, y sus instituciones Jardine Matheson, Chartered Bank, Peninsular and Orient steam Navigation Co., etc.[5]


De modo que el tráfico de opio se convirtió prácticamente en la política oficial de los bancos y la Corona Británica.

 China intentó resistirse a la introducción del opio en el país por las compañías inglesas pues sabía que era un caballo de Troya y que el imperio tenía intenciones de extenderse y dominarla.

En este contexto el opio era ya considerado acertadamente como un arma de guerra, y la opiomanía que generaba, una forma de debilitar la resistencia a la penetración del imperio británico que era perfectamente consciente de ello: “no hay el menor motivo para temer que China se convierta en potencia militar de importancia alguna, ya que el vicio agota las energías y la vitalidad de la nación”[6]

En 1799, China reafirmó su prohibición de importar opio, pero las compañías británicas hicieron caso omiso y siguieron haciéndolo en mayor cantidad. En 1830 el número de cajas de opio exportadas a China se cuadruplicó (18.956) y el opio había llegado ya a ser el artículo más importante del comercio internacional [7].  En 1836 el número de cajas de opio exportadas a China sobrepasó las 30.000. 

En 1838, las autoridades chinas impusieron legalmente la pena de muerte a todos los comerciantes y traficantes de opio chinos, pero no a los británicos.  
Lin Tse-Hsu comisionado del emperador para el opio, escribió a la reina Victoria de Inglaterra preguntándole si “permitiría la importación a su propio país de una sustancia tan venenosa y le pidió prohibir a sus súbditos traerla a China”.[8] Por supuesto la carta no surtió el más mínimo efecto.



En 1839, las autoridades chinas se negaron a seguir permitiendo las importaciones ilegales de opio a las compañías inglesas. El emperador envió a Cantón a Lin Tse Hsü, para acabar con la penetración desastrosa del opio. El emisario imperial exigió la entrega de todo el opio almacenado y puso sitio al enclave europeo. A las seis semanas de asedio, los mercaderes capitularon. Se quemaron todos los depósitos de opio y los traficantes británicos fueron expulsados de China.

 Esto sirvió de excusa al gobierno británico que inmediatamente le declaró la guerra a China y envió desde la India su fuerza naval.  
El origen de la guerra, como de hecho lo es para la gran mayoría de las guerras, fue económico, se trataba de proteger su lucrativo negocio del opio y seguir debilitando a la población china convirtiéndola en adicta para de someterla más fácilmente.
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Lord Palmerston

En 1841 Lord Palmerston, primer ministro británico, en un memorando al gobernador de la India había afirmado: "...debemos intentar sin pausa encontrar en otras partes del mundo nuevas aperturas para nuestra industria (del opio)… 
Si nuestra expedición china tiene éxito, Abisinia, Arabia, los países hindúes y los nuevos mercados de China permitirán en un futuro no lejano la ampliación de nuestro comercio exterior"[9]. Pero los planes británicos iban más lejos y apuntaban también a América, como veremos. 

La flota de guerra británica se apoderó de Shanghai y remontó el Yangtsé hasta Nanking. China perdió la guerra, se vio forzada a firmar el Tratado de Nanking (1842) y abrió las puertas a los comerciantes de opio declarado “artículo de comercio legítimo”. China pagó 21 millones de libras en plata y tuvo que aceptar que el puerto de Hong Kong fuese gobernado por los británicos, declarándolo “puerto libre”. 
Libre desde luego para convertirse en el centro mundial del tráfico de drogas para beneficio del imperio comercial británico. Además otros cinco puertos, incluyendo el de Shanghai, se abrieron al libre comercio lo que aumentó la explotación económica del país.



Lord Palmerston confirmó la importancia de haber ganado la guerra para la narco-economía.
“No hay duda que este acontecimiento, que conformará un hito en el progreso de la civilización de las razas humanas, concede las ventajas más importantes para los intereses comerciales de Inglaterra”[10].
Una flota invasora franco británica fue derrotada en Taku en 1859. En Europa se orquestó una campaña de propaganda demonizadora de China, siempre conveniente antes de empezar una guerra, y Lord Palmerston declaró que “había que darles una lección a esas pérfidas hordas” que habían tenido la osadía de defender su país. Gran Bretaña junto con Francia invadió Pekín el año siguiente y dieron muestras de su refinada civilización saqueando la ciudad, quemando sus templos y santuarios. En esta Segunda Guerra del Opio de 1860 China también fue derrotada. El emperador se vio obligado mediante el tratado de Tientsin a aceptar incluso el estacionamiento de tropas extranjeras en su capital, además de ceder totalmente Hong Kong y Macao a los británicos y de abrir otros 10 puertos.



La pequeña isla de Hong Kong ya había sido utilizada desde hacía años como embarcadero para el tráfico de opio. El puerto “libre” de Hong Kong, en realidad fue creado para ser el eje del libre tráfico de drogas de Gran Bretaña y así se mantuvo durante más de un siglo. 
En 1860 los británicos fundaron el Shanghai Honk Kong Bank of Commerce (HSBC) para gestionar los suculentos beneficios de su tráfico mundial de opio.
 Las compañías británicas consiguieron controlar la mayor parte del comercio del opio en el país y lo duplicaron nuevamente hacia 1880, mientras extendían la droga por todo el mundo abriendo nuevos mercados en nombre del liberalismo económico. 
Pero el opio no era su única mercancía criminal, otra fuente de ingresos de los británicos era el tráfico humano.



Desde 1840 las compañías inglesas que traficaban con esclavos negros africanos introdujeron en la costa oeste de Estados Unidos cientos de miles de chinos pobres que en realidad eran trabajadores esclavos adictos al opio, los coolíes. Los británicos lo llamaron “tráfico de puercos”.
 Los banqueros ingleses establecieron relaciones con los banqueros norteamericanos y se siguieron importando cantidades crecientes de esclavos chinos; sólo en el año 1846 se calcula que entraron 117.000 coolíes con 230.000 libras de goma de opio y 53.000 libras de opio preparado para ser fumado[11].

Aunque en 1862 el presidente Lincoln prohibió el tráfico de coolíes, este continuó hasta el siglo XX. Un buen ejemplo de que los intereses de los banqueros ya predominaban sobre las decisiones de los políticos y lo mismo sucedía en Inglaterra. 
Por ejemplo, Beeching menciona en su libro que con el dinero del opio y el apoyo de la monarquía británica, Lord Shelbourne "compró en 1873 el Parlamento Inglés íntegro"[12].


En 1875, en Estados Unidos las estadísticas oficiales calculaban que había ya 120.000 norteamericanos adictos al opio, además de los miles de coolíes chinos [13].
 Hacia 1885, los banqueros británicos habían conseguido que el opio llegase a ser una de las mercancías más valiosas que circulaban por el comercio internacional [14].
Sin embargo los chinos a pesar de haber perdido las dos guerras del opio, no se sometieron y hubo continuas revueltas contra la ocupación colonial, a la que se fueron sumando otros países. 

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Guerrero boxer 1900

La más importante duró desde noviembre de 1899 hasta el 7 de septiembre de 1901. Fue una revolución de campesinos chinos contra las concesiones a los extranjeros. Se la conoce como  «Levantamiento Yìhétuán Qǐyì, “los puños rectos y armoniosos” o en Occidente como el levantamiento de los boxers (boxeadores) por su entrenamiento en las artes marciales.
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Representación de la coalición.
Impresión japonesa de 1900.

Inglaterra, en esta última guerra contra los nacionalistas chinos, recibió ayuda de una coalición formada en orden de importancia por japoneses, rusos, británicos, franceses, estadounidenses, alemanes, italianos, austro-húngaros, y  portugueses de modo que finalmente los boxers fueron aplastados. 
En un año entre 50.000 y 100.000 rebeldes fueron muertos durante la represión de la insurrección. 
Occidente impuso a China «reparaciones» muy elevadas por las guerras que él mismo había causado y desangró su maltrecha economía. La base económica y financiera del desarrollo del país fue aniquilada. 
En 1900 el 56 % de Asia era ya una posesión colonial, que se sumaba al 90 % de Africa [15]. 
El saqueo perpetrado en Asia siguió al cometido en Africa y América latina empobreciendo a sus habitantes y dejando millones de drogadictos. 
No olvides que el "mundo occidental desarrollado" lo está gracias al robo sistemático de recursos en todos los continentes que permitió su industrialización.

En 1905 se produjo la primera reacción internacional contra la expansión de la drogadicción fomentada por Inglaterra; se firmó en La Haya una tímida convención para intentar controlar la introducción de opio en Occidente. Pero los británicos la boicotearon con éxito y siguieron con su lucrativo negocio creando un floreciente mercado no declarado, y con otras artimañas, como por ejemplo pedir en 1911 como garantía de sus préstamos bancarios a Persia sus ganancias del opio.



En 1923 se presentó a la Comisión del Opio de la Liga de las Naciones (la organización que luego se convertiría en a ONU) una propuesta para reducir un tímido 10% de la producción y del consumo del opio. La tradicional oposición de Inglaterra hizo que se rechazara y que los delegados estadounidenses y chinos abandonaran la sesión. Solo se acordó crear un Consejo central de narcóticos que se limitaría a reunir información y que fue calificado como “la junta de contrabandistas”[16].



En 1927 los británicos seguían obteniendo oficialmente al menos el 20% de sus ingresos coloniales del Lejano Oriente del tráfico del opio [17]. Pero esta cifra probablemente era falsa. 



El opio inglés siguió abriéndose paso en Occidente produciendo millones de adictos y un desastre social que persiste hasta nuestros días en su forma más tóxica: la heroína. 

No es pues aventurado afirmar que la gloria del imperio británico y la prosperidad de sus élites se basa en gran parte en el narcotráfico del que tienen el honor de ser sus primeros beneficiarios.
 
 
 
Referencias:
1  Alfredo Embid. Introducción al So Wen. 1990, Mandala ediciones Madrid.
2  N.S.W. Royal Commision into drug trafficking , Report. Sydney: Gov. Printer. Octubre 1979, p. 267.
3  Philip Woodruff, “The men who ruled India” Londres, J. Cape, 1953.
4 Profesor Peter Ward Fay: “The Opium War, 1840-18432, Chapel Hill, University of North Carolina Press, 1975.
5  EIR “Narcotráfico S.A. La nueva guerra del Opio” New Benjamin Franklin House. Nueva York 1985.
6  Jeck Beeching “ The Chinese Opium wars” Nueva York, Harvest books 1975.
7  Jeck Beeching “ The Chinese Opium wars” Nueva York, Harvest books 1975.
8  Enciclopedia Británica 1977.
9  Jeck Beeching “ The Chinese Opium wars” Nueva York, Harvest books 1975.
10  Thomas Roy: “China: The Awakening Giant”, Chapter 2: Opening to the West, págs. 15-28, Toronto, McGraw-Hill Ryerson Ltd., 1981.
11  Brian Ingles “the forbiden game: a social history of drugs” Charles Scribner Nueva York 1975.
12  Jeck Beeching “ The Chinese Opium wars” Nueva York, Harvest books 1975.
13  Jeck Beeching “ The Chinese Opium wars” Nueva York, Harvest books 1975.
14  Profesor John F. Richards; Opium and the British Indian Empire: The Royal ommission of 1895 Lecture, Universidad de Cambridge, Reino Unido, 23 de mayo de 2001: http://www.drugpolicy.org/library/opium_india.cfm http://fds.duke.edu/db/aas/history/faculty/richards
15  Durant 100 ans, la Chine a été une terre à profits. Peter Franssen. www.ptb.be/solidaire.htm Hebdo, 11 mayo 2005
16  Brian Ingles “the forbiden game: a social history of drugs” Charles Scribner Nueva York 1975.
17  Eduardo Ferreyra. Presidente de FAEC, Fundación Argentina de Ecología Científica. El G-300. Los Dueños del Mundo (7). El Círculo de la Droga. Gran Bretaña, líder del narcotráfico. Paz Digital, 05-01-2007
http://paz-digital.org/new/content/view/4075/61/


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Producto Criminal Bruto

El dinero procedente de actividades ilícitas mueve a escala mundial 800.000 millones de dólares, 10 veces más que el PIB de Colombia.
 
El crimen organizado ha crecido mucho más que cualquier negocio legal en los últimos 20 años. Según la ONU, sólo la economía de la droga representa el 8 por ciento del comercio mundial, es decir, unos 500.000 millones de dólares anuales. El número de consumidores ilegales es de unos 218 millones de personas y avanza a una tasa del 3 por ciento anual.

Pero lo mismo que con la droga sucede con las armas, el tráfico de órganos, la falsificación de monedas, la explotación de seres humanos (trata de blancas, prostitución, trabajo clandestino, etc.). En total el dinero proveniente de actividades ilícitas de las distintas organizaciones criminales, el Producto Criminal Bruto (PCB), asciende a 800.000 millones de dólares según un estudio publicado recientemente por el Gafi, un organismo creado por el grupo de los siete países más desarrollados del mundo (G7) para luchar contra el blanqueo de dinero. Este PCB equivale a 10 veces el PIB de Colombia y a 8 por ciento del de Estados Unidos.

El Atlas de la criminalidad financiera, del narcotráfico al blanqueo de dinero, contiene datos escalofriantes. Según el estudio un gigantesco capital ilegal pasa diariamente de mano en mano en los mercados cambiarios. En total, 1,3 billones (millones de millones) de dólares al día, casi cinco veces el presupuesto anual del Estado francés.

Las finanzas modernas han servido de canal para que las organizaciones criminales laven el dinero sucio. La globalización financiera les permite pasar sin dificultad sus actividades ilícitas a otras redes totalmente legales e invertir en los mercados financieros. Además de comprar acciones o emplear sofisticados instrumentos financieros (swaps, forwards, mercados de derivados) cuentan con paraísos fiscales que les permiten reciclar el dinero de sus actividades ilegales.

El informe muestra que la economía criminal está íntimamente ligada a la economía legal. Para blanquear el dinero una organización al margen de la ley debe constituir una sociedad comercial y a veces, incluso, un grupo de sociedades que producen bienes y servicios en una legalidad aparente. Un cartel de la droga no puede emplear su infraestructura y logística sin disponer de todo un abanico de sociedades y cuentas bancarias; tiene que apoyarse en industriales, comerciantes, intermediarios y abogados.

Según el Gafi los circuitos criminales se parecen cada vez más a los grupos empresariales. De los 500.000 millones de dólares que mueve anualmente el negocio de la droga unos 180.000 millones se destinan a pagar 'la nómina', compuesta por traficantes y profesionales de la economía legal que colaboran con las organizaciones criminales. Otros 120.000 millones revierten directamente en las organizaciones criminales para ser blanqueados.

En total el dinero con posibilidades de ser lavado cada año en el mundo por todo tipo de organizaciones criminales organizadas representa un mínimo de 320.000 millones de dólares. A esto hay sumar unos 160.000 millones, que es lo que cuesta montar negocios de fachada que se usan para blanquear el dinero. A su vez estas fachadas dan ganancias en cantidades no despreciables. En total, por todo concepto, el monto de ingresos del crimen que circulan en los mercados financieros de todo el mundo asciende a la aterradora suma de un millón de millones de dólares al día.