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07 mayo 2014

La propaganda de Washington - Londres, pierde poder

por Thierry Meyssan

La propaganda del Imperio anglosajón nos ha hecho creer que Estados Unidos es «el país de la libertad» y que sus guerras no tienen otro objetivo que la defensa de sus ideales.
 CNN Daily Show
Pero la crisis ucraniana acaba de modificar las reglas del juego: Washington y sus aliados han perdido el monopolio de la palabra. El gobierno y los medios de prensa de otro gran Estado, Rusia, están rebatiendo abiertamente las mentiras que desde hace un siglo sirvieron de basamento al Imperio anglosajón.
En estos tiempos de satélites y de internet, la propaganda anglosajona ya no funciona.


RED VOLTAIRE | DAMASCO | 21 DE ABRIL DE 2014
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Barack Obama sabe hablar. La realidad es que el presidente no escribe sus discursos. Sólo lee los discursos que otros escriben para él… mientras que otros gobiernan por él.

Los gobernantes siempre tratan de convencer de que están haciendo lo correcto porque las multitudes no siguen a alguien a sabiendas de que no tiene la razón. El siglo XX se caracterizó por el surgimiento de nuevos métodos de propagación de ideas que nada tienen que ver con la verdad.
Los occidentales afirman que la propaganda moderna comenzó con el ministro nazi Joseph Goebbels. Así tratan de hacer olvidar que el arte de falsear la percepción de las cosas fue desarrollado desde mucho antes por los anglosajones.
http://www.bbc.co.uk/schools/worldwarone/images/article/kitchener_poster.jpg 
                 War Propaganda Bureau    (Wellington House)

En 1916, el Reino Unido creó en Londres la Wellington House y más tarde la Crewe House.
Simultáneamente, los estadounidenses creaban el Comittee on Public Information(CPI).
 http://nationalheritagemuseum.typepad.com/.a/6a00e550caa66d88340105359c7eca970c-pi
Partiendo del principio que la Primera Guerra Mundial era un enfrentamiento de masas y no de ejércitos, aquellos organismos trataron de intoxicar a sus propios pueblos, al igual que a los de sus aliados y sus enemigos.

La propaganda moderna comienza con la publicación en Londres del informe Bryce sobre los crímenes de guerra de Alemania, documento que fue traducido a 30 idiomas.
Según el informe Bryce, el ejército alemán había violado a miles de mujeres en Bélgica, así que los británicos estaban luchando contra la barbarie. Al terminar la Primera Guerra Mundial se descubrió que todo el informe era una mentira enteramente fabricada con testimonios falsos y con ayuda de varios periodistas.

Mientras tanto, en Estados Unidos George Creel inventó una historia que presentaba la Guerra Mundial como una cruzada de las democracias por una paz que concretaría los derechos de la humanidad.

Los historiadores han demostrado que la Primera Guerra Mundial tuvo causas tan inmediatas como profundas, siendo la más importante de ellas la rivalidad entre las grandes potencias que competían entre sí por extender sus imperios coloniales.

Los burós de propaganda de Estados Unidos y Reino Unido eran organismos secretos que trabajaban para el Estado. Se diferenciaban de la propaganda leninista, que ambicionaba «revelar la verdad» a las masas ignorantes, en que los anglosajones trataban de engañarlas y manipularlas.
Y para lograrlo, los organismos estatales anglosajones tenían que actuar a escondidas y usurpando falsas identidades.

Después de la desaparición de la Unión Soviética, Estados Unidos dio menos importancia a la propaganda y optó por la Relaciones Públicas. El objetivo ya no era mentir sino llevar a los periodistas de la mano para que vieran únicamente lo que se les mostraba.

Durante la guerra de Kosovo, la OTAN recurrió a Alastair Campbell, un consejero del primer ministro británico, para contarle diariamente a la prensa una historia diferente. Mientras los periodistas se entretenían en reportar las historias de Campbell, la alianza atlántica podía bombardear «en paz». El objetivo no era tanto mentir sino más bien desviar la atención.

"Este es el secreto de la propaganda: 
saturar totalmente a la persona a quien la propaganda quiera tomar posesión, con las ideas de la propaganda, sin que él se dé cuenta de que está siendo saturado."
 
 Paul Watzlawick

Pero lo que se ha dado en llamar story telling [en español, “contar historias”] cobró gran fuerza con el 11 de septiembre de 2001.
El objetivo era concentrar la atención del público sobre los atentados de Nueva York y Washington para que no viera el golpe de Estado militar que se produjo aquel mismo día: traspaso de los poderes ejecutivos del presidente George W. Bush a una entidad militar secreta y detención camuflada de todos los miembros del Congreso estadounidense.
Aquella operación de intoxicación fue obra de Benjamin Rhodes, actual consejero del hoy presidente Barack Obama.

Durante los siguientes años la Casa Blanca creó un sistema de intoxicación con sus principales aliados (Reino Unido, Canadá, Australia y, claro está, Israel). Esos 4 gobiernos recibían diariamente instrucciones, incluso discursos completamente redactados, enviados por el Buró de Medios Globales para justificar la guerra contra Irak y calumniar a Irán [1].

Desde 1989, Washington se apoyaba en la CNN para divulgar rápidamente sus mentiras. Con el tiempo, Estados Unidos fue creando un cártel de cadenas informativas de televisión vía satélite (Al-Arabiya, Al-Jazeera, BBC, CNN, France24, Sky).


Un parentesis y un ejemplo de "Servicio mediático":

Ausama Monajed, devenido en experto en estrategias comunicacionales tras especializarse en Comunicación Política en el Reino Unido, es quien proporciona, la “información” que se difunde sobre Siria en corporaciones internacionales como CNN, BBC, AP, AFP, Reuters, FOX y Al Jazeera, entre otros medios donde el gobierno sirio es invisibilizado.
 http://img205.imageshack.us/img205/4990/jazeeraflag.jpg
También es un recurrente colaborador de periódicos como The New York Times, Washington Post, The Guardian, The Independent, The Wall Street Journal y The Daily Telegraph, apegados en su línea editorial estratégica a los intereses de EEUU y la Unión Europea.


Medios de propietarios sionistas
http://www.thebluegrassspecial.com/archive/2011/feb2011/imagesfeb2011/france24.jpg


En 2011, durante los bombardeos de la OTAN contra Trípoli, la OTAN logró convencer bruscamente a los libios de que habían perdido la guerra y que era inútil proseguir la resistencia.

Sin embargo, en 2012, la OTAN no logró reeditar la maniobra para convencer a los sirios de que el derrocamiento de su gobierno era inevitable. La repetición de aquella maniobra falló porque los sirios habían tenido conocimiento de lo sucedido en Libia, donde las cadenas de televisión internacionales habían manipulado la situación. Sabiendo aquello, el Estado sirio tuvo tiempo de prepararse para contrarrestar la manipulación que se había preparado [2].

Este fracaso marcó el fin de la hegemonía del cártel de «la información».

La actual crisis entre Washington y Moscú sobre la situación en Ucrania ha obligado a la administración Obama a revisar su sistema. Ya Washington no es el único que logra hacerse oír sino que tiene que tratar de rebatir los argumentos del gobierno y los medios de prensa rusos, accesibles en todas partes del mundo a través de transmisiones satelitales y de internet.

El secretario de Estado John Kerry ha tenido que nombrar un nuevo secretario adjunto a cargo de la propaganda: el ex redactor jefe de Time Magazine, Richard Stengel [3]. http://www.cookingideas.es/imagenes/2013/09/tumblr_m3fbkjm5f21qzutbp.jpg

En realidad, Stengel ya estaba en funciones antes del 15 de abril de 2014, fecha en que prestó juramento para el cargo.
Pero el 15 de marzo ya había enviado a los principales medios de la prensa atlantistas una «Hoja Informativa» sobre las «10 falsedades» de Vladimir Putin sobre Ucrania [4]. Lo mismo había hecho el 13 de abril, distribuyendo un segundo documento con «otras 10 falsedades» [5].

Lo primero que salta a la vista al leer ese texto es la necedad que lo caracteriza. El texto apunta a validar la historia oficial sobre una revolución en Kiev y a desacreditar el discurso ruso sobre la presencia de nazis en el nuevo gobierno ucraniano, cuando ya se sabe que en Kiev no hubo una revolución sino un golpe de Estado fomentado por la OTAN y ejecutado por Polonia e Israel con una mezcla de recetas para «revoluciones de colores» y «primaveras árabes» [6].

Los periodistas que recibieron las «hoja informativas» del gobierno de Estados Unidos y que se hicieron eco de su contenido también conocen perfectamente el contenido de la conversación telefónica de la secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland sobre cómo Washington iba a cambiar el régimen en Ucrania –en detrimento de la Unión Europea– y la del ministro estoniano de Relaciones Exteriores Urmas Paets sobre la verdadera identidad de los francotiradores de la plaza Maidan.

Y también habían tenido conocimiento anteriormente de las revelaciones del semanario polaco Nie sobre el entrenamiento de los cabecillas nazis en la Academia de Policía de Polonia, 2 meses antes de los hechos de la plaza Maidan.

En cuanto a negar la presencia de nazis en el nuevo gobierno ucraniano, es como decir que el sol sale de noche. No hace falta ir a Kiev para comprobarlo, basta con leer los escritos de los actuales ministros y escuchar sus declaraciones [7].

A fin de cuentas, si bien todos los argumentos que Washington se toma el trabajo de enviar por escrito a las redacciones permiten crear la ilusión de que existe un consenso de la gran prensa atlantista, el hecho es que no tienen la menor posibilidad de llegar a convencer a los ciudadanos mínimamente curiosos. Por el contrario, es tan fácil descubrir el engaño navegando un poco por internet que ese tipo de manipulación no logrará otra cosa que reducir aún más la credibilidad de Washington.

El 11 de septiembre de 2001, el unanimismo de la prensa atlantista permitió convencer a la opinión pública internacional. Pero el trabajo que numerosos periodistas y ciudadanos –entre los que tengo el honor de contarme– han venido realizando desde entonces ha demostrado la imposibilidad material de lo que se afirma en la versión oficial. Trece años después de los hechos, cientos de millones de personas han tomado conciencia de aquellas mentiras. Y serán cada vez más numerosas… gracias al nuevo dispositivo estadounidense de propaganda. El resultado final es que quienes se hacen eco de la propaganda de la Casa Blanca, principalmente los gobiernos y los medios de prensa de la OTAN, están destruyendo su propia credibilidad.

Barack Obama y Benjamin Rhodes, John Kerry y Richard Stengel trabajan solamente para el corto plazo. Su propaganda sólo convence a los pueblos por espacio de algunas semanas. Pero los indignan cuando descubren la manipulación. Estos personajes están socavando involuntariamente la credibilidad de las instituciones de los Estados de la OTAN que se hacen eco de su propaganda conscientemente.

Han olvidado que la propaganda del siglo XX funcionaba únicamente porque el mundo estaba dividido en dos bloques que no comunicaban entre sí y que el monolitismo al que hoy aspiran es incompatible con los nuevos medios de comunicación.

Aunque no ha terminado todavía, la crisis de Ucrania ya ha cambiado profundamente el mundo. Al contradecir públicamente al presidente de Estados Unidos, Vladimir Putin ha dado un paso que en adelante impide el éxito de la propaganda estadounidense.

Thierry Meyssan                                 Fuente Al-Watan (Siria)



[1] «Un réseau militaire d’intoxication», Réseau Voltaire, 8 de diciembre de 2003.
[2] «La OTAN prepara la mayor operación de intoxicación de la Historia», por Thierry Meyssan, Komsomolskaya Pravda, Red Voltaire, 12 de junio de 2012.
[3] «El redactor jefe de Time Magazine, nombrado nuevo jefe de la propaganda estadounidense», Red Voltaire, 16 de abril de 2014.
[4] «Hoja Informativa del Departamento de Estado: 10 falsedades que Rusia alega sobre Ucrania», Red Voltaire, 5 de marzo de 2014.
[5] «Hoja del Departamento de Estado sobre alegaciones de Rusia contra Ucrania», Red Voltaire, 13 de abril de 2014.
[6] «Ucrania: Polonia entrenó a los gopistas 2 meses antes de Maidan», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de abril de 2014.
[7] «¿Quiénes son los nazis en el gobierno ucraniano?», por Thierry Meyssan,Red Voltaire, 3 de marzo de 2014.
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 Noticias mas alla de la telaraña de la CNN

Noticias fuera de los medios "occidentales" que funcionan al dictado de Washington - Londres:


05 abril 2013

La entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial: Manipulación emocional, control social y censura.

Cartel apelando al deber de humanidad de las personas para engancharlos a la guerra de Europa.  
Quedándote en casa estás dando tu aprobación a este tipo de cosas.
Las guerras "humanitarias"


Se ha dicho correctamente que la inyección del veneno del odio en las mentes de los hombres por medio de la falsedad es un mal mucho mayor en los tiempos de guerra que las reales pérdidas de vidas. 
La corrupción del alma humana es  peor que la destrucción de su cuerpo.1 
Arthur Ponsonby.


Esta gran guerra, la Primera Guerra Mundial, grande por sus terribles consecuencias no por su propia grandeza, que se desarrolló de 1914 a 1918, enfrentó a las poderosas potencias europeas en una lucha fratricida; donde los importantes intereses territoriales y de control sobre los países colonizados por estas tuvieron una parte fundamental en su comienzo y desarrollo.

Estados Unidos ya emergía como una potencia mundial tras su expansión territorial y su gran crecimiento económico e industrial. Y la guerra supuso una enorme fuente de ganancias para las compañías norteamericanas, debido a que se requería todo tipo de productos para abastecer las necesidades urgentes de los contendientes: desde alimentos a toda clase de armamentos, materiales o equipos. No solo suministraron a los  países combatientes, especialmente a Gran Bretaña, sino que también lo hicieron a los mercados tradicionales de estos, que ahora habían quedado sin poder ser abastecidos. 
Hacia abril de 1917 habían enviado mercancías a Europa por un valor superior a dos mil millones de dólares, esto era mucho dinero y un motivo muy serio para que desde el mundo de los negocios y desde el gobierno vinculado a él se decidiese un apoyo decidido hacia la guerra. Woodrow Wilson
El presidente Wilson  fue muy claro ya en 1917 respecto a atender los deseos del poderoso sector empresarial, incluido el uso de la violencia, olvidándose del mercado libre y de la libre competencia, y también del supuesto pacifismo con el que ganó las elecciones: 

Las concesiones obtenidas por los financieros deben ser salvaguardadas por los ministros del Estado, incluso si la soberanía de naciones remisas fuese ultrajada en el proceso… 
las puertas de las naciones que están cerradas 
deben ser echadas abajo.3 

La política exterior estadounidense en el mundo tal cual, desde entonces hasta ahora.

En la guerra, como es habitual, nadie jugaba  limpio, los británicos bloqueaban los puertos a Alemania y Alemania utilizaba la nueva tecnología militar, los submarinos, para controlar el flujo marítimo. A su vez EE.UU. en modo alguno se mantenía neutral, enviando armas a Gran Bretaña.

En Norteamérica se estaban extendiendo, y ganando apoyo social, las organizaciones que defendían los derechos de los empleados y de los que poseían menos bienes. Esto preocupaba profundamente al mundo de los negocios, que temía seriamente perder el control sobre la sociedad. 
Como la élite económica no parecía que ganaba  muchos adeptos por sus “buenas acciones” y por su “ejemplo”, pensaron que seguramente la guerra pondría fin al pensamiento crítico y reivindicativo, al imponerse por la fuerza los sentimientos nacionalistas, belicistas e intolerantes que brotan cada vez que suenan las trompetas de la guerra.

El presidente norteamericano Woodrow Wilson había  prometido ser neutral y no entrar en esa guerra antes de ser elegido en las elecciones. Pero el mundo empresarial y financiero presionaba a favor de la guerra, porque además de suponer un gran negocio serviría para tener controlada a la población de su país; que cada vez estaba más  insatisfecha y desencantada por la crisis que se extendía por la nación.

Estados Unidos tenía un importante problema respecto a entrar en la guerra en Europa a favor de algún contendiente, en este caso del lado de Gran Bretaña y contra Alemania, ya que había unos ocho millones de personas de descendencia germana y cuatro y medio de procedencia irlandesa, que no tenían precisamente mucho aprecio a los ingleses. Para cambiar la opinión pública, de forma que una población contraria a entrar en una contienda bélica con los europeos se convirtiese en una nación dominada por la histeria y la intolerancia, se requirió de una intensa manipulación de las mentes de los norteamericanos.

En abril de 1917 se creo un Comité de Información Pública, respaldado y promovido por el Gobierno y las corporaciones, al frente del cual estaba George Creel. 
Su misión era ganar apoyo y entusiasmo hacia el reclutamiento de soldados y hacia la guerra, a la vez de denigrar y acusar de traición a los contrarios a ella. Propaganda - EDWARD BERNAYSPara llevar a cabo esta tarea contrataron a expertos en temas psicológicos, como el propio sobrino de Freud, Edward Bernays, con el objetivo de realizar un trabajo científico y efectivo sobre el control de pensamiento de la población. Vemos, por tanto, que no fue la Alemania nacionalsocialista  la inventora de tales prácticas. 
Edward Bernays explicaba cómo comprendiendo  determinados comportamientos colectivos del ser humano pueden utilizarse para  realizar un control sutil sobre la población de un país:


Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente en grupo, ¿no es posible controlar y adoctrinar las masas de acuerdo a nuestra voluntad sin que ellos lo sepan?2


Es entonces cuando de desarrolla y se pone en práctica la llamada “ingeniería del consenso” o “la fabricación del consenso”, haciendo referencia a estas técnicas de engaño y manipulación de los ciudadanos. Esto se hizo mediante los medios de comunicación, principalmente prensa, y también mediante mítines y grandes concentraciones; donde los oradores y todo el espectáculo que les acompañaba trataban de atraer a la gente. El psicólogo social Alex Carey explicó el porqué de este desarrollo de las técnicas de propaganda y persuasión:

El siglo XX se ha caracterizado por tres acontecimientos de gran importancia política: el crecimiento de la democracia, el crecimiento del poder de las corporaciones, y el crecimiento de la propaganda de las corporaciones como medio de proteger este poder contra la democracia.2


Es el miedo a la democracia, a los deseos y voluntad de la población, lo que impulsó que se crearan y financiaran estas organizaciones con el fin de precisamente poder controlar el pensamiento y el comportamiento de los ciudadanos.
Consider also the following quote from a book on corporate propaganda by an Australian academic, Alex Carey, which was published 6 years before 9/11, where he reflected on recurring patterns of political reaction in the United States with particular emphasis on the events described above.

“(1) A threat (real or imagined) from outside the United States achieves a dramatic impact on popular consciousness; 
(2) this effect occurs at a time when liberal reforms and popular hostility to the large corporations and the power they exercise are perceived by conservative interests as a profound threat from inside the U.S. social and political system. Finally, 
(3) the two perceived threats merge, to the discredit of the internal reforms and of any political party, persons or policies associated with them.”

 (Alex Carey, Taking the Risk Out of Democracy, Sydney; UNSW Press, 1995, P. 37).

El gran poder que ansiaban y lograron tener las corporaciones es antidemocrático, y, por tanto, no se puede esperar que las personas aprueben algo que les va a perjudicar de forma muy notoria. Por ello, se requiere de técnicas de manipulación, de engaño, ya que la violencia está mal vista y al final se vuelve poco viable y cara. Por el contrario, el mostrar un mundo favorable a los intereses de las grandes compañías económicas y en el que la población terminase creyendo, dejando su responsabilidad como ciudadano en manos de otros que tomarían todo el poder, sería y será el objetivo de estas campañas de relaciones públicas; en las que se invirtieron y se siguen invirtiendo enormes sumas de dinero y medios. 
El cine, la televisión, la prensa, la radio o la opinión de intelectuales, famosos o artistas contratados a propósito, tendrán un enorme poder de captación y convicción, arrastrando incluso a quienes en principio no mostraban ningún interés. Contra quienes denuncian o rechazan los motivos reales por el que se realizan estas campañas y no se dejan engañar o sobornar, se aplicará bien la censura, la descalificación pública o incluso la violencia, ayudado por cambios legales que recorten las libertadas y los derechos humanos. Todo esto se llevó a cabo con determinación en Estados Unidos en el periodo anterior y durante la Primera Guerra Mundial, y se continuaría haciendo en todas las guerras siguientes hasta el presente: 
la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea, la de Vietnam, Yugoslavia,  Afganistán, Nicaragua, El Salvador, Irak, Libia, Siria…

A lo largo de Estados Unidos se patrocinaron al menos a 75.000 oradores que dieron más de 750.000 discursos. Se recurrió a la demonización del enemigo, en este caso Alemania. Y se hizo de modo que se promoviese la indignación de los norteamericanos, mostrando cruentas y suplicantes imágenes acompañadas de estremecedores relatos sobre matanzas de niños y bebés por parte de las tropas alemanas, junto a violaciones masivas de las mujeres belgas. En los carteles, acompañando a las explícitas imágenes, aparecían apelaciones a la dignidad y humanidad de los jóvenes que todavía no se habían alistado en el ejército para que  acudiesen a hacerlo. Junto a la exposición de la muerte de mujeres y niños inocentes se lanzaba una súplica envuelta en denuncia:


¡Enlístate! Quedándote en casa, tú estás dando tu aprobación a este tipo de cosas.4


El objetivo era crear un sentimiento de culpa en aquellos que no reaccionaban ante tales atrocidades, se buscaba asociar el no ir a la guerra, quedándose en casa, con una acción egoísta, cobarde e inhumana. Hoy hay que recordar que estos relatos de atrocidades, que tanto se divulgaron, fueron inventados; como bien relata el brillante escritor Arthur Ponsonby en su obra Falsedad en tiempos de guerra. También hay que comentar que quienes manipularon los buenos sentimientos de tanta gente para ir a una guerra a matar a otras personas que eran tan ingenuas o inocentes como ellos, no merecen ningún apoyo o aprobación, en realidad deberían haber sido duramente castigados. 

Pero no fue así, millones  de personas murieron de una forma absurda, otros tantos quedaron inútiles o traumatizados para toda la vida y ninguno de ellos hizo o logró algo positivo de aquello. Y lo que es peor, no se aprendió de la historia, que se continuó repitiendo a lo largo de todo el siglo hasta el mismo día de hoy. De hecho esta misma técnica de apelar a los sentimientos y crear presión social para justificar la guerra, basándose en sucesos falsos o inexistentes, se está aplicando hoy mismo. Libia y Siria son dos ejemplos.

Nos dijeron que Muamar Gadafi amenazó con atrocidades masivas, incluso "genocidio", contra Bengasi. Nos dijeron que exacerbó a sus tropas con viagra, así podrían lanzarse a una sistemática violación masiva. Nos dijeron que uso la fuerza aérea contra manifestantes desarmados y pacíficos. Nos dijeron que trajo a mercenarios africanos [los trabajadores extranjeros que vivían en el país y los libios de piel negra] para asesinar a la oposición. Y nos dijeron que nuestra intervención militar salvaría vidas y estaba diseñada para proteger a los civiles.(5)

Todo ello era mentira, una gran mentira que causó miles de muertos y la destrucción de un país. Sin embargo, casi toda la gente de nuestros países europeos se la tragó. Pongo de muestra estos dos informes que hice para mostrar la actitud de los medios de comunicación y las organizaciones humanitarias en relación a Libia: 
Los medios de comunicación y la guerra en Libia y Justificando la barbarie contra Libia.  

Esto ocurrió no en el año 1917, sino en 2011 en Libia, y hoy ocurre en Siria, siguiendo el mismo guion y el mismo engaño. Lo que muestra que somos una sociedad muy poco informada y, por tanto, muy poco avanzada.
Si nosotros pensábamos que podríamos bombardear a un país para traer la democracia y respetar los derechos humanos, éramos peor que solo ingénuos. Éramos culpables de esconder nuestras motivaciones y culpables de ignorar las consecuencias de nuestras acciones.(5)

 El esconder inconfesables motivaciones e intereses bajo el manto de la ayuda humanitaria, tan falsa, muestra como se puede hacer el mal pero encubierto de forma que parece que se está haciendo el bien. Toda una tragedia, y una obscenidad, que envuelve a las principales organizaciones humanitarias, como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, y también a un buen sector de la izquierda. 
Para un análisis del papel de las organizaciones humanitarias aconsejo este artículo: 
La manipulación emocional de las personas: el testimonio de la niña Nayirah. 

De Mikel Itulain. Justificando la guerra.


 

OTRO EJEMPLO:
Clase de Historia que no  veras en tv
Oriente Medio:


Notas:


    1.Arthur Augustus William Harry PonsonbyFalsehood in Wartime: Propaganda Lies of the First World War. George Allen and Unwin, 1928, p 10.


      2.Stephen Lendman. Selling War: "You Furnish the Pictures, and I'll Furnish the War." Global Research, January 2012.


       3.Howard Zinn. A People´s History of United States, 1492-Present. Chapter 14. New York: Harper Colllins Publications, 2003.


     4.Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias, 2012, pp. 75-83.
 5. Maximiliam Forte. Destroying Libya: A War for “Human Rights”? Global Research, 9.12.12.
 http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2013/04/la-entrada-de-estados-unidos-en-la.html

15 noviembre 2012

MAGOS de la MENTIRA - expertos en uso subersivo de las redes Y de las FOTOGRAFIAS

Umberto Mazzei  ALAI AMLATINA, 18/12/2012.- 

Desde el siglo XX, controlar la información sin usar constricción formal, para limitar el alcance de la mente y del espíritu, obsesiona a los ambiciosos del lucro desmedido, como lo llamó Adam Smith.

Es en Estados Unidos donde se elaboró el modelo.  Allí se redujo al mínimo en la educación media –la de la masa- la enseñanza de temas humanísticos, como la historia, la geografía o la filosofía, que son la referencia del pensamiento crítico.


  "En la educacion no se trata de enseñar a la gente a pensar, se trata de enseñar a la gente a trabajar"                
El abuelo Rockefeller

La idea es impartir sólo el conocimiento necesario para que el trabajador sea útil, pero ignorante en lo político. Eso permite forjar en la mente de las mayorías una visión del mundo alejada de la verdad, pero que la orienta según convenga a la ambición de los dirigentes.

El truco sirve también a gobiernos que sin alharaca electoral tienen una clase dirigente visible, pero es en las democracias donde es más útil, porque allí los que de verdad mandan se ven poco, pero usan la propaganda engañosa para promover sus títeres en los carnavales electorales.

Durante el siglo XX, la propiedad de los medios de información se concentró, la cobertura se amplio al nivel nacional e internacional, las versiones de la noticia se fueron haciendo más coincidente y se instalaron los medios audio visuales, que estimulan la pereza intelectual.

Hay un cartel internacional cuyas miras políticas van más allá de las definidas por el Consenso de Washington o la OTAN.

Su técnica básica es mentir por omisión. 

Se amputan partes esenciales de la verdad o de la realidad histórica y política, mientras se inventa o exagera lo que se quiere revelar. El fin es demonizar personas o países, creencias o ideologías, que molesten la ambición vagabunda.

La novedad típica del siglo, es el uso de Internet para difundir noticias fuera del cartel mediático. Esa información la aprovecha la creciente clase que usa la informática. Es un grupo aún minoritario pero influyente, porque es el estrato más instruido de la clase trabajadora.

En sitios virtuales de Internet se encuentran versiones más completas de la realidad, pero el cartel mediático y agentes de los gobiernos títeres también manipulan información allí, sobre todo en las llamadas redes sociales.



La concentración de la propiedad y el anonimato de los accionistas, dificulta la identificación específica de los intereses económicos, políticos o confesionales que orientan la manipulación de la información, pero el modo como los grandes grupos informativos coinciden en calificar los intentos de democratizar la información como atentados contra la libertad de expresión, indica temor a la transparencia.


En Gran Bretaña hubo escándalos por la conducta de los medios durante todo el siglo XX. A pesar de eso, se aplica como virtud el principio de la “autorregulación”¡¡¡, desde 1953.

Los resultados son indicio de que eso no funciona y la Comisión que preside el Juez Leveson recomendó la elaboración de una ley que regule su conducta. La lista de los delitos cometidos por la prensa amarillista incluye la interferencia de los mensajes electrónicos, el envilecimiento de acusados inocentes, la persecución de celebridades.

Pero hay cosas de más profundidad. La investigación descubrió complicidades entre la prensa y la clase política, entre el Grupo Murdoch y los dos partidos principales, entre la policía y los diarios.
El Juez Leveson ya se pronunció sobre los vínculos entre barones de los medios y los políticos británicos, con un clásico “understatement” británico:
“Durante los últimos 35 años hubo en esa relación una insalubre proximidad”.

Por esa proximidad es que el primer ministro David Cameron rechazó la elaboración de una ley porque “pondría en peligro la libertad de prensa” y conversa, justo con los barones de los medios y los jefes de partidos políticos, buscando un acuerdo que evite normar la propiedad y a la conducta de los medios. Cameron sirve bien al grupo Murdoch, que tiene la mitad de la prensa y de la cadena televisiva Sky. El modelo británico de Clarín en Argentina.


En Estados Unidos, el caso Manning muestra dos hechos: el control casi total de la noticia y el trato cruel a quien dé información sobre crímenes cometidos por agentes del gobierno.

Los medios allí, como los políticos, siguen órdenes. Si quiere saber lo dicho por Manning o su defensa en las audiencias del pre-juicio, debe buscar medios extranjeros; como sobre la crisis económica norteamericana, los asesinatos tele-comandados u otros crímenes oficiales.

Verdades y mentiras en Internet

Internet crece como fuente de información, porque se puede escribir con libertad. Un indicio es que en Estados Unidos, el país donde la información está más concentrada, es donde la información por Internet crece más y donde se leen analistas muy lúcidos. Hay varios sitios gratuitos importantes con noticias y análisis de esos que esquiva la gran prensa, como la Information Clearing House o Counterpunch, para citar un par conocido.

Todo diario o revista de alguna importancia tiene ahora una edición digital en Internet. Los programas televisivos siguen también esa tendencia. En español hay distribuidores de opiniones alternativas muy eficaces, con variedad de temas, proyección internacional, a veces plurilingües, como ALAI, Argenpress o Rebelión, para citar sólo algunos.

Las redes sociales, como Facebook  o Twitter, no son solo para conversar con amigos, se usan también para expresar opiniones, pero allí comienzan las complicaciones.  

En ellas es posible asumir identidades falsas que se usan para difundir falsos rumores y mentiras. 
Hay perfiles falsos que aparecen por centenares simultáneamente -creados por robots- que difunden unos “me gusta” o comentarios en apoyo de una causa o persona política.

Hubo casos durante la campaña electoral de Estados Unidos, con sitios a favor de algo y luego se comprobó que su apoyo venía de sitios improbables como Bangkok o Vilnius.

Ese mismo truco se usó en las revoluciones de color contra gobiernos en Europa del Este, también en crear apoyo falso a revueltas en Irán o en la llamada “Primavera Árabe” para justificar las guerras contra Libia y Siria.

En América Latina destaca la actividad de Daniel Gabriel, experto de la CIA en el uso subversivo de redes sociales en Afganistán e Irak, que fue contratado por BBG(1) para dirigir un grupo de periodistas en Cuba, que entregase cinco historias a la semana.

La líder del grupo es Yoani Sanchez, que ya trabajaba para Applied Memetics, la empresa de Gabriel. Yoani Sanchez es cubana y emigró a Suiza en 2002. Regresó a Cuba y en 2007 abrió el blog “Generación Y” que en breve tiempo tuvo gran reconocimiento internacional.

Sólo en 2008, tuvo el Premio de Periodismo Ortega y Gasset;
TIME la puso entre las 100 personas más influyentes del mundo;
CNN puso su blog entre los 25 mejores;
Foreign Policy la puso entre los 10 intelectuales del año y la revista mejicana Gatopardo hizo igual.

Siguieron más galardones y en 2012,
la SIP(2) la nombró Vicepresidente de su Comisión de Libertad de Prensa, para vigilar la libertad de prensa en Cuba.
Ahora es la corresponsal de El País en Cuba, un diario que en España recortó su plantilla a la mitad.

La Señora Sánchez es llamativa también por otras razones. La calidad de sus ideas la muestra cuando dijo que a Gabriel García Márquez nunca debió dársele el Premio Nobel de Literatura, por ser amigo de Fidel Castro.

En Le Monde Diplomatique se interrogan sobre como puede tener desde La Habana un blog en 18 idiomas. Se preguntan también como en su cuenta Twitter revindica 214 mil seguidores –pero sólo 32 en Cuba- y dice comunicarse con más de 80 mil “por sms, sin acceso a la Web”.

Eso es inscribir 200 cuentas por día, una actividad posible sólo con robots y fuera de Cuba, por la dificultad de conexión que hay allí. En efecto, muchos perfiles en la cuenta @yoanisanchez no tienen foto ni actividad en la red.

He señalado el caso de Yoani Sanchez por ser de una manipulación evidente, pero hay otros muchos en el mundo y Latinoamérica. Por eso hay que leer con cautela las noticias que circulan en blogs y redes sociales. La informática global da la posibilidad de exponer verdades, pero también allí hay nuevos trucos inventados por los magos de la mentira.

- Umberto Mazzei es doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia. Es Director del Instituto de Relaciones Económicas Internacionales en Ginebra.
http://www.ventanaglobal.info

Notas:
(1) Broadcasting Board of Governors, entidad a cargo de las trasmisiones internacionales no militares del gobierno USA.
(2) Sociedad Interamericana de Prensa. Agrupa a 1300 dueños de medios y tiene sede en Miami.

URL de este artículo: http://alainet.org/active/60434

Transgresor y realista, el catedrático de Ciencias Políticas Fernando Vallespín publica La mentira os hará libres. Realidad y ficción en la democracia, en la que propone la necesidad de cambiar radicalmente la forma en la que vivimos la política en general y la democracia en particular. Desde una óptica muy crítica, este libro constituye una llamada abierta de cara a recuperar la acción política de la ciudadanía.

'La mentira os hará libres' se presenta como una invitación a cambiar la forma en que vivimos la democracia y una llamada a recuperar la acción política de la ciudadanía.

"Como decía D'Israeli, 
"la política es el arte de gobernar a la humanidad mediante el engaño"

Y, sin embargo, apunta, los políticos de hoy apenas necesitan recurrir a la mentira. ¿Para qué hacerlo si es posible engañar por otros medios? Entre estos, el más eficaz es la construcción de la realidad a la medida de sus intereses.
Manipulación
Han adquirido auténtica maestría en el arte del enmascaramiento detrás de marcos, narrativas u otros instrumentos dirigidos a manipular la percepción del mundo, puntualiza Vallespín, sobre todo en unos momentos en los que necesitan encubrir su impotencia frente a los dictados de la economía detrás de todo tipo de estratagemas. "Su objetivo es convencernos de que son algo más que meros gestores de un sistema económico sobre el que han perdido toda capacidad de iniciativa, impedir que veamos que la democracia ha devenido ya casi en un mero simulacro, y reafirmarnos en la idea de que ellos «importan»".
Los ciudadanos, ante un mundo huérfano ya de una realidad objetiva que sirva de referente común frente al cual contrastar nuestras opiniones, y en ausencia de eficaces medios de argumentación pública, nos mostramos encantados ante la posibilidad de pronunciarnos libérrimamente sobre casi todo. El camino queda expedito para que podamos construirlo "a pesar de los hechos", como parte de nuestra "libertad". Lo dicho, crítico y provocador.
 
  “La veracidad nunca se ha contado entre las virtudes políticas, y las mentiras se han visto siempre como instrumentos justificados en las transacciones políticas”

Un doloroso y triste presente que para la ciudadanía no es una mera sospecha o capricho, pues está mayoritariamente descontenta y en algunos términos colérica porque “Hoy más que nunca comienza a extenderse la sospecha de que vivimos en la mentira, en la esfera de las medias verdades, de la simulación de las realidades aparentes”.

La hipocresía lo domina todo hasta convertirse en el “tributo que el vicio paga a la virtud”, contando, previo pago, con “los medios de comunicación los que se convierten en algo inevitable e incluso la incentivan”, por lo que hemos llegado a algo que en 1521 ya expresó Maquiavelo: 

“Desde hace ya algún tiempo nunca digo lo que creo y nunca creo lo que digo, y así alguna vez resulta que digo la verdad, la escondo entre tantas mentiras que es difícil de encontrar”

La claridad de Vallespín exponiendo sólidos ejemplos y por tanto contundentes, en cuanto a crítica objetiva del enmarañado estado de nuestra política nacional e internacional, insiste en que soportamos “Un mundo huérfano de verdad donde la textura de lo real se nos abre a una ilimitada gama de interpretaciones es un suelo fértil para edificar sobre él casi cuanto nos venga en gana” Y prosigue:

“Y puede que en ese “casi” es donde esté la diferencia que hace que la diferencia, donde nos jugamos el ser o no ser de la democracia” Un panorama que a estas alturas a pocos ciudadanos coge de improviso, pues el asco reboza toda tolerancia hacia lo político, alcanzando niveles preocupante, peligrosos, para nuestra joven y endeble democracia, donde las libertades empiezan a recortarse y la ineficacia política aumenta hasta obligar la pregunta más insistentes de la sociedad española, porque “No es nada seguro que baste con la libertad, con gozar de espacio, prácticas y estructuras democráticas pasara combatir el engaño mediante el ejercicio de la crítica” Con la crisis la sociedad ante el miedo a perderlo todo busca la forma de poder salvar algo convirtiendo el diario vivir en una lucha por la supervivencia, por salvar lo posible, no perderlo todo, quien algo tenga, Esto crea, por imperativo, una ocupación total absorbente y en gran medida alienadora, siendo todos concientes de que “Los políticos ya no representan a los ciudadanos y sus supuestos intereses y expectativas, se limitan a administrar los imperativos, casi siempre técnicos, de un sistema económico-aunque no sólo sea esté- sobre el que han perdido la capacidad de iniciativa”.

Un libro reflexivo, transparente, y de lectura fluida por la sinceridad del contenido y muestra de compromiso que todo intelectual, así como el ciudadano lúcido, debe mostrar con solidez, realismo y tolerancia, los muchos males que padece nuestra incompleta democracia poseída del virus de la degeneración y desmemoria de las ideas, suplantadas por un disfraz esperpénticos protagonizado por y mediocres cuadrillas de voceros del bostezo y el miedo.


Fernando Vallespín
Fernando Vallespín 

catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid desde 1992, en la que ha ejercido casi toda su carrera académica, y donde ha ocupado cargos como el de vicerrector de Cultura, la dirección del Departamento de Ciencia Política o del Centro de Teoría Política de dicha universidad.  

Ha sido presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas de 2004 a 2008, y en la actualidad ostenta el cargo de director académico de la Fundación Ortega-Marañón. Ha publicado varios libros y más de un centenar de artículos académicos y capítulos de libros de ciencia y teoría política en revistas españolas y extranjeras, con especial predilección por la teoría política contemporánea.

"Estamos a punto de cambiar el paradigma sobre el que se instituía el sistema democrático"


Laura ¿En qué momento los políticos nos robaron la iniciativa a los ciudadanos? ¿Cuándo nos equivocamos? 
Fernando Vallespín Yo no creo que los políticos de antes fueran muy distintos de los de ahora. De hecho, ahora están mucho más controlados por medios de comunicación independientes, redes sociales, etc. Lo que ocurre es que hoy es más difícil el engaño porque, precisamente, están más sujetos a la observación de los ciudadanos.
Felipe, Burgos Buenos días, Fernando. ¿Crees que la sociedad de la información se ha vuelto sociedad del ruido, precisamnete por exceso? Y si a ello añadimos los comentarios de los adictos a expresar una opinión que es siempre la misma...
Gracias
Fernando Vallespín Sí, el problema hoy es que conformamos nuestras opiniones sin atender a su razonabilidad. esto obedece a la escasa deliberación con la que nos encontramos en la vida pública. Hay mucho ruido, en efecto, y eso hace que a veces nos desborde la multiplicidad de formas en las que se nos desbribe la misma realidad. O sea, mucho fraccionamiento y una escasa perspectiva conjunta sobre el mundo común. Cada cual se orienta por los medios en los que confía y apenas acude a los no afines para contrastar sus opiniones.
Marivi Hola, Fernando. Me gustaría mucho saber cómo has ido escribiendo este libro, y si es un ensayo o una serie de artículos. Gracias
Fernando Vallespín Pues lo escribí de un tirón y en poco tiempo. He utilizado algunas columnas de El País, aunque siempre dándolas cabida cuando cabía y se ajustaba al discurso más general. Mi intención fue precisamente la de escribir un ensayo suelto y fluido, y eso sólo sale si se escribe de corrido.
Loli, Madrid Buenas. ¿Qué te parece el trato que se le ha dado a Gordillo y sus asaltantes de supermercados?
Fernando Vallespín Pues más publicidad no han podido tener, ¡hasta en la prensa extranjera! Ha tenido un efecto más expresivo de una situación de desesperanza que de verdadera estrategia de acción político. Creo que eso era lo que se buscaba por parte de Gordillo. En ese sentido ha triunfado.
Ana Mar Desde su perspectiva, si los ciudadanos tomamos buena nota del papel que nos toca vivir en la sociedad y adoptamos ese nuevo rol, mucho más activo y comprometido, cree que seremos capaces de devolver la riendas de este proyecto al pueblo? si es que alguna vez lo tuvimos.
En muchas ocasiones esa falta de espíritu y voluntad de actuar es debido a la sensación de impotencia e indefesión que sentimos ante las mastodónticas estructuras administrativas y reglas de juego que tiene el sistema que nos gobierna.
Gracias por su notable aportación, estamos muy necesitados de puntos de vista, reflexiones, interpretaciones e invitaciones a acción.
Fernando Vallespín Gracias, Ana Mar. Me parece que lo que planteas no admite una respuesta sencilla porque apunta al mayor problema de la democracia en nuestros días, la creciente separación entre gobernantes y gobernados. Pero no hay que ser pesimista, estamos a punto de cambiar el paradigma sobre el que se instituía el sistema democrático tal y como lo conocíamos. Nadie sabe en qué dirección, pero parece claro que no podrá ser tal y como veníamos conociéndolo. de ahí que haga falta una mayor y más eficaz auto-organizacion de la sociedad civil
anónimo ¿Son los medios cómplices?
Fernando Vallespín Hay un poco de todo. Algunos lo son y otros no. Lo que más me preocupa ahora de ellos es su mala situación económica, que les pone en una situación casi insostenible. Para acceder a una verdadera libertad de información es imprescindible que gocen de capacidad económica suficiente. sin ella pueden caer fácilmente en manos de grupos o corporaciones de los que puedan depender económicamente.

Alonso Hola, Fernando. ¿Qué efectos crees que tendrá la reforma educativa en el futuro de los chicos que ahora están empezando al escuela? Un abrazo
Fernando Vallespín Pues no apunta a nada bueno. La educación es clave, y con menos medios será necesariamente peor. Pero no podemos olvidar tampoco que el sistema social general y el espacio público también "educan". Quizá consigamos compensar las deficiencias del sistema educativo creando un espacio público más crítico y más interesado por la cultura, la ciencia, la deliberación. desde luego, no la banalidad que hoy impera en él.
Lorenzo D ¿Podrías explicarme el término antisistema? ¿Crees que es posible vivir en sociedad y ser ajeno al sistema de reglas que se nos impone? Gracias
Fernando Vallespín Antisistema es quien piensa que la actual conformación del mundo político y económico no satisface los verdaderos intereses generales. El problema es que, como bien dices, al final todo es engullido por lo sistémico, incluso aquello que se ubica en sus márgenes. esa es una de las características, no necesariamente negativas, de la democracia.
Compañero ¿Qué pensar cuando un medio como El País, en el que usted colabora, lanza un ERE a pesar de haber ganado un montón de dinero hasta ayer?
Fernando Vallespín Todo ERE es una tragedia. Si se ha producido o se va a producir en algunos medios no es porque hayan ganado dinero, que seguro que sí lo hizo en otras épocas, sino porque tienen problemas para sobrevivir. como antes decía, ésta es la gran tragedia del periodismo de hoy, que está en pleno cambio de paradigma y a la vez inmersos en plena crisis económica, con espectaculares descensos de la publicidad. Y necesitamos más que nunca una prensa libre e independiente!!
anónimo ¿Qué pasa si se pide el rescate? ¿Cómo queda la legitimidad de este Gobierno?
Fernando Vallespín El rescate se ha pedido ya de hecho, aunque no formalmente. O, lo que es lo mismo, nuestra economía lleva ya tiempo intervenida, aunque no lo sea en la forma en la que se intervino a la de Grecia, Irlanda o Portugal. La petición formal nos introducirá en la necesidad de hacer mayores sacrificios. Esperemos no ser sacrificados!!


Esta en la “realidad y la ficción en la democracia” nacional, que plantea Fernando Vallespín,  Ha publicado varios libros y más de un centenar de artículos académicos y capítulos de libros de ciencia y teoría política en revistas españolas y extranjeras, con especial predilección por la teoría política contemporánea.
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El arte de mentir con imágenes

El capitalismo su fotografía y sus fotógrafos

Imágenes para la dominación de los imaginarios
Son capaces de usar “fotos” para cualquier cosa. A la vista de todos nosotros, la ideología de la clase imperial, y sus negocios, miente con el fin de disociar la realidad de sus ficciones (y viceversa).

Para eso fundó una industria del registro fotográfico, y una industria de la propagación de imágenes que, en uno de sus trabajos más nefastos, no ha dejado de especializarse en todas las posibilidades de la mentira. Suelen ser “fotos” sin lugar, sin fecha, sin autor. Uno de sus reinos predilectos es el del “periodismo” que las elites mundialistas han consolidado como “armas de guerra ideológica” y herramientas para la invisibilización de lo evidente.

La sobresaturación con imágenes ha servido para anestesiar al pensamiento. Diremos, sólo por rigor de método, que no son todos… pero. ¿Cuánto puede esconderse lo real en una fotografía?

 El viejo interés humano por el “registro fiel de los hechos” quedó sepultado bajo el dispositivo ideológico especializado en sembrar una mezcla de zozobra, desorientación y miedo. Fascismo.

Hoy la mentira fotográfica tiene herramientas inimaginables al servicio de la irracionalidad del mercado y de los engaños que sirven para “mostrar” con fotografías, hechos que no son o que nunca fueron lo que dicen que son. Obra cumbre, no única, de esta degeneración es el diario “El País” de España que publicó una fotografía en la que se afirmó aparecía el presidente Hugo Chávez en un quirófano.

No importa dónde ocurrió el hecho, quién es la víctima, en qué fecha se produjo. Cualquier persona que posea un modo de registro (cámara o teléfono) puede convertirse en comerciante de la mentira hegemónica. No hay inocencia, se pagan sumas jugosas.

La fotografía no es la verdad… es una herramienta para su búsqueda.
Por eso, acaso, nadie parece preocuparse por la verdad, en la información fotográfica, entre otras razones porque la mentira se ha vuelto uno de los grandes pilares del negocio del periodismo contemporáneo.

Se organizan algunas redacciones en función de lo que la fotografía consigue en lugar de ceñirse estrictamente a los hechos y a sus protagonistas.  No importa que las fotografias sean falsas.
Es el capitalismo mundial que financia guerras, que encarece medicamentos, que extermina pueblos.
 Es el capitalismo retratado en personas, inocentes, frágiles, olvidadas… engañadas sistemáticamente con un arma ideológica de enajenación masiva, infernal y humillante, que son sus “fotografías”.
Es el retrato de la barbarie y se ve clarísimo. La evidencia de que los horrores puedan acabar convirtiéndose en un espectáculo “informativo” muy rentable.

Alguna vez se pensó que las fotografías no mentían, que eran prueba palmaria de un acontecimiento y que su fidelidad con la “realidad” garantizaría una transformación revolucionaria en nuestra relación con los hechos y el conocimiento “objetivo” sobre ellas.
Pero está naciendo un espectador cómplice de fotografías, dispuesto a ignorar que pueden mentirle. Es que la verdad exige mucho trabajo.  

El truco consiste en manipular los hechos para que se adapten a las matrices ideológicas. Las fotos más falaces, las mentiras apoyadas con imágenes, exigen una brutalidad ideológica previa que es necesario conocer y denunciar. 
Rebelión/Universidad de la Filosofía