18 abril 2013

La TRISTEZA del PERIODISTA

Si hay algo de lo que los medios de comunicación informan poco es precisamente de ellos: 
Quiénes son sus dueños, en qué otras industrias participan, qué bancos les prestan el dinero, cuánto cobran sus directivos, cómo explotan a sus trabajadores, a qué se dedicaron hace años....


 ESPAÑA:
 
“Periodismo es  
publicar aquello que alguien no quiere que se publique: 
lo demás son Relaciones Públicas“- propaganda:   George Orwell.

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 Traficantes de información (Editorial Foca) 
Es una historia de finanzas, manejos de Bolsa, fraudes fiscales, especulaciones urbanísticas, violaciones de las medidas contra la concentración, atropellos laborales mientras altos directivos disfrutan de sueldos millonarios y contratos blindados, ejecutivos con sentencias judiciales que les implican con la mafia, fortunas nacidas a la sombra del nazismo, empresas que comercializan armas para dictaduras..

Entrevista a Max Otte

Max Otte no es ningún alarmista rojoide, sino un destacado militante democristiano dedicado a la inversión en bolsa. Tras doctorarse en Princeton y reorganizar el servicio de estudios del Ministerio de Economía alemán, Otte alcanzó notoriedad al publicar en el 2006 '¡Que viene la crisis!' y profetizar el tsunami de las 'subprime' que todavía pagamos. 

Ahora publica 'El crash de la información', donde explica la degradación de los media (hoy 'Gran Hermano' ocupa el canal que la semana pasada emitía un buen informativo) e, invitado por La Fundació Consell de la Informació de Catalunya, anticipa un futuro que nos exige rearmar nuestra democracia o resignarnos a acabar subempleados en una franquicia.
Hoy disponemos de decenas de cadenas de televisión; miles de portales de internet y decenas de miles de blogs, pero estamos peor informados que hace 30 años: más desinformados y por ello más manipulables.
Hemos pasado de los medios de masas a la masa de medios.
Pero masa no quiere decir calidad. Al contrario: se han multiplicado, pero también empobrecido los contenidos. La mayor parte de los textos e imágenes que nos sirven –gratis– en todo tipo de pantallas ni aportan nada ni son fiables. Constituyen una cacofonía insulsa de mensajes caóticos y banales.

¿No cree que hay de todo como antes?
Antes las empresas informativas de referencia servían información-interpretación jerarquizada por periodistas serios, bien pagados y relativamente independientes.

y Ahora ?
Están amenazados por la separación de publicidad y contenidos. Sobre esa unión se fundó la prensa de calidad, pero hoy la gente ya no mira anuncios, sino que busca lo que quiere comprar directamente en internet y, por eso, la publicidad, que antes financiaba la información rigurosa, ya no se invierte en los grandes medios de referencia. 
Los diarios serios son más necesarios que nunca, pero han dejado de ser rentables.

Esa degradación es la tónica dominante en EE.UU., donde me doctoré en Princeton, y en Alemania, cuyo Ministerio de Economía ayudé a reestructurar. Y en todo el mundo.
  
Los periodistas están siendo sustituidos por una nueva ola de meros gestores de contenidos, aleccionados para limitarse a obtener más clics en las noticias. Ya no deben interpretar y jerarquizar contenidos por importancia o interés, sino sólo por su audiencia inmediata. De esa forma nos desinforman.
El hundimiento de la información se inscribe en la regresión de la historia: 
el capitalismo total nos hace retroceder a un neofeudalismo, que concentra el poder y el dinero en pocas manos y condena al resto a la desinformación, la deseducación y, a la larga, la servidumbre y la pobreza.


¿Es una conspiración?
 Es una lógica, la de la selva capitalista, que se impone poco a poco y empobrece primero el criterio, la educación y la información de las clases medias; después limitará sus rentas. 
Y eso que sucede con la información, ocurre también con la formación, los servicios públicos y la representación política. 
Y su correlato empresarial es la economía franquiciada.
La franquicia es deconstrucción de un proceso productivo. La central concentra todo el poder de decisión y condena al resto a ejecutar como robots tareas que no requieren formación. En McDonald's un puñado de directivos deciden en la central hasta el tamaño de los pepinillos que servirán en todo el planeta y a los miles de empleados de cada restaurante franquiciado no les queda margen para el aprendizaje o el progreso.
Esos empleados no necesitan formarse sino desinformarse para no sentirse frustrados por una vida en la que no controlan nada y no aprenden nada al trabajar.

Pero aún tenemos democracias.
¿No ha visto cómo se ha resuelto esta crisis que pronostiqué? Se nos ha culpabilizado a todos de los abusos de unos aprovechados y estamos pagando sus desmanes con recortes en sueldos y servicios públicos. 
Y fíjese dónde acaban los ex políticos a cambio del favor: a sueldo de las multinacionales.

Se habló de nueva regulación bancaria.
Han hecho lo contrario, se ha reforzado el capitalismo total. Se acata la lógica de la pretendida eficiencia cuantificable y se condena de antemano cualquier otra consideración intelectual, humanística o de justicia.

Suena apocalíptico y marxistoide.
Pues soy socialcristiano y moderado. Sólo constato el sentido de la historia: avanzamos en el capitalismo total hacia un nuevo feudalismo que liquida los derechos de las clases medias. Y la política se ha rendido a esa lógica. 
Cuando estaba en el Ministerio de Economía, un alto funcionario veterano me explicó cómo los presidentes de las multinacionales hacían cola para ver al ministro Erhard: ¡
hoy son los ministros los que hacen cola para mendigar favores a banqueros y presidentes de empresa!
¿Y la desinformación de las clases medias forma parte de ese proceso?
Pronto verá cómo, una vez liquidados o reducidos a la banalidad más o menos rentable los medios privados de calidad, las empresas informativas públicas serán tachadas de ineficientes y obsoletas.
.........
esos políticos sirven a los nuevos señores feudales de la banca y la empresa, que no necesitan ganar elecciones para mandar.
 Llámeme ingenuo, pero creo que el buen contenido siempre halla su lector.
Ambos están desapareciendo: el lector desinformado acaba por conformarse con los contenidos más superficiales.


Dr. Fernando Buen Abad Domínguez:
Cada día más mediocre, más corrupto y más servil eso que llaman “periodismo”, en las empresas mercantilizadoras de “noticias” o “información”, constituye hoy una de las maquinarias de guerra ideológica capitalistas más degeneradas. Su degeneración es su fracaso y al mismo tiempo su delación. Se delata su definición a partir de su función de distorsión y lo que debería servir para orientar a la sociedad es, en realidad, un negocio para desorientar.

No es lo mismo “periodismo” que mercadeo de noticias. Aunque se ha instalado la idea perversa de que sólo lo que vende diarios es información, y con ello se han creado cátedras, carreras, posgrados y especialidades... aunque reine en la cabeza de muchos la idea de que “periodismo” es el arte mercenario de vender la pluma al mejor postor... aunque impere el criterio peregrino de que un periodista es mercader de confiabilidad... y aunque se machaque con la falacia de que el periodismo es el arte demagógico la “objetividad” burguesa... lo cierto es que lo que llaman y practican como “periodismo” en las empresas de periódicos es una mercancía más sometida a las peores leyes del capitalismo. Lo saben bien los trabajadores.






Los hechos que genera la vida social, económicos, políticos, artísticos, culturales... a partir de su motor histórico que es la lucha de clases, no pueden ser privatizados por maniobra comercial alguna aunque ésta sea capaz de convertirlos, según sus intereses, en “información” o “noticia”. Los hechos cotidianos (ocurran cuando ocurran) productos de las relaciones sociales, hasta hoy divididas en clases, además de requerir registros y análisis científicos, exigen capacidad de relato clarificador, creativo y emancipador, para contribuir a elevar el nivel de la conciencia colectiva incluso en la resolución de problemas individuales. La tarea de producir análisis e información periodística además de ser una praxis ética cotidiana, debe ser un trabajo organizador para la transformación del mundo. Así lo ejerció el propio John Reed.

En las empresas que han hecho de la información una mercancía caprichosa y desleal con la verdad, el trabajo de los “periodistas” se ha deformado hasta la ignominia de la esclavitud del pensamiento y la explotación de personas obligadas a traicionar la conciencia (individual y colectiva) sobre la realidad. Se vive diariamente un desfalco informativo en contra de todo sentido común y se humilla la inteligencia de los trabajadores de la información sometiéndolos a principios y fines empresariales cada día más mediocres, corruptos y mafiosos. La Sociedad Interamericana de Prensa conoce bien esta historia.

En las escuelas hay no pocas tendencias empeñadas en “formar” mano de obra barata, mansa y acrítica dispuesta a tragarse, con disfraz academicista, las condiciones laborales más aberrantes a cambio de ilusiones de fama burguesa, prestigio de mercachifles y, desde luego, rentabilidad de cómplices muy creativos a la hora de invisibilizar las verdades más duras, criminalizar a quienes luchan por emanciparse y asegurar las ventas de los “informativos”. Títulos universitarios de “periodista” amancebados con el capitalismo y sus odios, así sea necesario mentir, calumniar o matar. Así sea necesario auspiciar golpes de Estado o magnicidios. Los hemos visto y los vemos a diario. Para la tele, para la web, para la radio... para los impresos.

Reseña de “Traficantes de información”, el último libro de Pascual Serrano
Lucha de clases en los medios de comunicación
Pascual Serrano, en Traficantes de Información, analiza grupos como Vocento, PRISA, Unidad Editorial o Mediapro 




Pascual Serrano ha hecho, como suele ser habitual en él, un trabajo de investigación impresionante. 
TRAFICANTES de información es una historia de finanzas, manejos de Bolsa, fraudes fiscales, especulaciones urbanísticas, violaciones de las medidas contra la concentración, atropellos laborales mientras altos directivos disfrutan de sueldos millonarios y contratos blindados, ejecutivos con sentencias judiciales que les implican con la mafia, fortunas nacidas a la sombra del nazismo, empresas que comercializan armas para dictaduras... Puede leer AQUÍ un anticipo, con el prólogo y el primer capítulo del libro.


La idea es, poco más o menos, combatir la extendida idea de que propiedad privada de los medios de producción de información y entretenimiento es la mejor garantía de pluralidad, libertad de expresión y derecho a la información veraz. 
El panorama aparece dominado por un puñado de oligarcas y empresarios oportunistas sin escrúpulos, que no dudan en trapichear con nuestros derechos fundamentales para enriquecerse a toda costa o defender intereses espurios.
El autor de este estudio encuentra algunas de sus mejores fuentes en los sindicatos de periodistas. 

Los capitalistas mediáticos llevan años y años sosteniendo un duro pulso con los trabajadores de la información, a los que no dejan de abrasar a base de expedientes de regulación de empleo, despidos y condiciones miserables de explotación


Cuanto más fácil es el despido, cuanto peores son las condiciones laborales, más aprieta la empresa al periodista para obligarlo a la prostitución ideológica, la tergiversación, la ocultación de información, la autocensura y la dedicación a los contenidos basura. En Traficantes de información se ve algo más que los enjuagues mediáticos, se observa el capitalismo en su pleno funcionamiento, con empresas que declaran estar en crisis profunda para despedir a decenas de trabajadores por menos de lo que les cuesta recompensar por los servicios prestados a un solo ejecutivo.
Pascual Serrano nos informa de que la nueva televisión pública no sólo se ha quitado de en medio en el mercado publicitario, sino que cada vez cede más la producción de programas a empresas privadas, pertenecientes, como no, a algunos de los principales holdings mediáticos
Los sindicatos denuncian que la empresa pública infrautiliza a sus propios trabajadores mientras encarga los proyectos a productores externos.
Con el volumen Desinformación, cómo los medios ocultan el mundo, Pascual Serrano proporciona contextos que nos permiten evitar que nos estafen con la información que los medios dominantes nos proporcionan. Ahora, con Traficantes de información, da un paso más y saca a la luz datos muy importantes que impugnan el discurso ideológico que, alrededor de la idea de libertad de prensa , legitima un universo comunicativo pobre, sesgado y vergonzoso.

AQUI VEMOS AL QUE FUE EL ULTIMO PERIODISTA DE LOS GRANDES MEDIOS:



“La Prensa está al servicio de los poderosos”
Una noche, probablemente en 1880, John Swinton, entonces preeminente periodista de Nueva York, era el invitado de honor de un banquete celebrado por los líderes de su profesión.
Alguien que ni conocía la prensa ni a Swinton brindó por la prensa independiente.
Swinton indignó a sus colegas cuando replicó:
No hay una prensa independiente. Vosotros lo sabéis y yo lo sé. Nadie se atreve a escribir sus honestas opiniones, y si lo hiciera, sabéis de antemano que no se publicarían.
A mí me pagan semanalmente para que me guarde mi honesta opinión y no la escriba.
Vosotros también recibís salarios similares por lo mismo, y si cualquiera de vosotros fuera tan idiota de escribir opiniones honestas se vería en la calle buscando otro empleo.
El trabajo de los periodistas es destruir la verdad, mentir, pervertir, difamar…Vosotros lo sabéis y yo lo sé, ¿qué bobada es esta de brindar por una prensa independiente?
Somos los instrumentos y vasallos de los ricos que se mueven detrás de la escena.
Ellos mueven las cuerdas y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son propiedad de otros hombres.
Somos prostitutas intelectuales.
(Fuente: Labor’s Untold Story, de Richard O. Boyer y Herbert M. Morais, publicado por United Electrical, Radio ; Machine Workers of America, NY, 1955/1979.)



Periodicos y medios Españoles al servicio del sistema



- El País
Su dueño era al 100% el grupo Prisa, pero detrás se encuentra, el fondo especulativo de inversiones Liberty Acquisition Holdings, que posee más del 50% de la empresa española. 
Hace unos meses, Prisa fusionó su televisión Cuatro con Telecinco, lo que le llevó a entrar en contacto directo con Mediaset. Esta compañía está además presente en Digital Plus, donde comparte accionariado con la propia Prisa y Telefónica
Mediaset forma parte de Fininvest, el holdingen  de  Silvio Berlusconi .
Prisa es accionista también de Le Monde, publicación que cuenta con el apoyo del grupo armamentístico francés Lagardère.

El Mundo
El periódico pertenece a Unidad Editorial, creada en 2007 a partir de la fusión de Recoletos y Unedisa, auspiciada por la compañía Rizzoli Corriere della Sera Media Group (RCS), que se convierte en la dueña absoluta de la nueva sociedad. De esta manera, El Mundo, Marca y Expansión están participados mayoritariamente por este grupo italiano.
Cuando analizamos quién está detrás de RCS descubrimos que Mediobanca, Fiat y Pirelli, entre otros, son sus principales accionistas. Unidad Editorial (ideologia derecha liberal),  encontró sus ramificaciones audiovisuales con Veo TV, en la que empezó compartiendo accionariado con Iberdrola para hacerse con el control absoluto en 2008.

ABC 
Está en manos de Vocento, compañía surgida de la unión entre la antigua Prensa Española y Correo. Los vínculos con otros grupos llevan a que la dueña de ABC sea también la propietaria de Intereconomía TV, donde participan Disney e Intereconomía. Este último grupo posee otras publicaciones como La Gaceta, y su presidente es el político conservador Julio Ariza Irigoyen, con conexiones bien asentadas en la iglesia católica
En el caso de Disney, hay que recordar que nos encontramos ante uno de los grandes conglomerados de la comunicación cuyos tentáculos empresariales le llevan hasta la española Inditex o Halliburton (Cheney), perteneciente al sector petrolífero.
- La Razón 
Es el periódico de Planeta, ... la empresa de José Manuel de Lara posee una importante influencia en Colombia, a través de Casa Editorial El Tiempo. 
Seria interesante saber el porqué del cierre de la revista Cambio en aquel país, motivada por razones de tipo político y conexiones con el gobierno colombiano. 
La publicación parecía especialmente molesta para el ejecutivo, y el grupo Planeta se encontraba en esos momentos pendiente de la concesión estatal de un canal de televisión en el país. A pesar de la línea conservadora de La Razón, Planeta no tuvo problemas hace unos años en compartir accionariado con Godó en el periódico nacionalista Avui, junto a la Generalitat de Cataluña. Recordemos que en carta pública, Luis María Anson esgrimió esta contradicción editorial para abandonar la compañía y sus colaboraciones en la cabecera.

Público
El diario es editado por Mediapubli que recientemente compró también La Voz de Asturias,y  se sitúa en la órbita del actual Gobierno socialista. Las entrañas de este grupo revelan un nuevo entramado en el que se encuentran empresas del sector inmobiliario como Mentaema o Multiax. Asimismo, sus principales propietarios, a la cabeza de los que se sitúa Jaume Roures, aparecen también vinculados a la cadena de televisión La Sexta. En esta cadena, comparten accionariado con Televisa –en poder de la familia mexicana Azcárraga– a través de Mediapro

De esta forma, podemos apuntar cómo los principales diarios en España están "condicionados"  por múltiples intereses económicos y políticos que destrozan el periodismo. 
La omisión de determinadas realidades como: 
-la revolución cívica en Islandia), 
-la simplificación de los contenidos (sustituidos por elementos emotivos y espectaculares) o 
-la configuración de una determinada agendasetting (donde están presentes la polémica y los sucesos) no son hechos inocentes. 



Pésimos tiempos para la prensa española:
En el panfleto El Mundo no tienen ni para “bolis” y van a continuar con una durísima política de recortes (deben 1000 millones de euros de deuda)
En El Mundo no hay ni para bolígrafos ni para vales de cómida.
Libertad Digital se deja un millón de euros en pérdidas en el último ejercicio 2010
Vocento pone en venta el diario ABC
“La Secta” al borde la quiebra

Corrupcion medios - politicos en España: un par de ejemplos

En 1995 la justicia procesó a Javier Godó, presidente y propietario mayoritario del Grupo Godó editor, entre otros medios, del diario La Vanguardia, por crear una red de escuchas ilegales con el objetivo de seguir y vigilar a numerosas personalidades de la vida política y económica española. Fueron espiados el alcalde de Barcelona, el fiscal general del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, diferentes ministros y hasta el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Aquí no se pagó a las fuerzas de seguridad por su silencio, se les encargó a ellos realizar los pinchazos telefónicos. Fue un ex agente del CESID  quien terminó condenado por crear la red de escuchas. Además, en la sede del grupo Godó un ex coronel tenía un despacho en el que aparecieron quince documentos de los servicios de inteligencia clasificados como secretos y confidenciales. Al final nunca se supo quién hizo el encargo de espionaje.
En el Consejo de Administración del grupo Vocento (ABC) se encontraba Emilio Ybarra, quien también fue presidente del BBVA. Dimitió de sus cargos al ser procesado por apropiación indebida de fondos ocultos en Jersey en 1990. Inicialmente la Audiencia Nacional le condenó pero el Tribunal Supremo le absolvió.
En 1992 el grupo Prisa compró Antena 3 Radio, la cadena líder de audiencia aquellos años y principal competidora de la Ser. Contaron con la autorización del gobierno socialista y ocho años después la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo declararon la compra y autorización gubernamental anulables e improcedentes por incumplir las leyes antimonopolio contra la concentración de medios de comunicación. Como Prisa se encargó de cerrar Antena 3 Radio, nunca se pudo revertir la operación.
Sobre el grupo Zeta cuenta el periodista de Interviú Santiago Miró que, con la mediación de siete millones de pesetas, Mario Conde logró parar las rotativas de un número de la revista de 1991 que contenía una información sobre Banesto que no era de su gusto cuando llevaban impresos 70.000 ejemplares.
En 1998 Baltasar Garzón procesó al presidente y vicepresidente de Telecinco acusados de diversos actos fraudulentos, dos años después imputa a su principal accionista Silvio Berluconi por delitos de fraude fiscal y violación de la legislación española anticoncentración de medios. La impunidad parlamentaria de Berlusconi impidió que fuera juzgado, al igual que su mano derecha Marcello Dell'Utri, que fue presidente de Publiespaña, la empresa encargada de la publicidad de Telecinco. Dell'Utri ha sido condenado en Italia a varios años de prisión por colaboración externa con la mafia.
El diario El Mundo pertenece a Unidad Editorial. Aquí los directivos del periódico, sabedores de que el grupo italiano Rizzoli estaba interesado en hacerse con la mayoría de las acciones de la compañía, compran a sus compañeros de redacción sus participaciones para revenderlas a los italianos y embolsarse, en el caso de Pedro J. Ramírez, alrededor de dos mil millones de pesetas entre 1999 y 2003.
Sobre la connivencia entre políticos y grupos de comunicación. De sobra se conocen las sinergias entre PSOE con Prisa y Mediapro (Público, LaSexta), aunque con recurrentes discusiones de familia que nunca llegan a mayores. Los sindicatos de TVE han denunciado en numerosas ocasiones las millonarias contrataciones a la productora Mediapro. Y el periodista Miguel Barroso, ex secretario de Estado de Comunicación con Rodríguez Zapatero y marido de la ministra de Defensa, es consejero delegado de una multinacional británica accionista de LaSexta. En cuanto a Prisa, su principal accionista de entonces y presidente, Jesús Polanco, recibió millonarios ingresos del gobierno de Felipe González a través de los Fondos de Ayuda al Desarrollo, destinados a que países, en su mayoría latinoamericanos, compraran bienes y servicios de empresas españolas. Gracias al gobierno socialista Prisa fue la única empresa española que explotaba un canal de pago de televisión.



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El País despide a Nacho Vigalondo por sus comentarios en Twitter sobre el Holocausto
http://www.vanitatis.com/noticias/2011/ ... 12793.html
http://www.vanitatis.com/noticias/2011/ ... 12748.html
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