Hoy en día estamos acostumbrados a arrancar nuestro explorador y acceder a alguno de los buscadores de Internet
(Google principalmente) para buscar lo que necesitamos. Nuestro uso de
Internet se ha reducido en estos años prácticamente a esto y a usar
alguna aplicación mas como las redes sociales.
Sin embargo, esto no ha sido siempre así, hace años, en los comienzos
de Internet, las conexiones eran exclusivamente directas hacia algún
sitio cuya dirección teníamos que conocer previamente

Lo
que mucha gente ignora es que existe otro mundo desconocido fuera de
este Internet que todos conocemos. Este submundo de Internet al que no
es sencillo llegar por los medios habituales de conexión (a veces es
simplemente imposible), es mucho mayor en tamaño que el que usa la
mayoría de internautas.
Vamos a conocer un poco mas esta especie de submundo oculto de
Internet, sus ramificaciones, sus páginas secretas, algo que poca gente
conoce y que no se trata en casi ningún medio.
Los orígenes de Internet se remontan a 1969, en esa fecha se
estableció la primera conexión entre los ordenadores de 3 universidades
californianas y otra en UTAH, en Estados Unidos. Se le llamó
ARPANET (
Advanced Research Projects Agency Network o
Red de la Agencia para los Proyectos de Investigación Avanzada de los Estados Unidos),
una red universitaria,
así que no hagas caso de quien quiere hacerte creer que en su origen
era militar para intentar mostrar al menos, algún lado bueno de la
tecnología militar.
Los creadores de Arpanet (la actual Internet) fotografiados en 1994
Desde estas conexiones a pequeña escala hasta hoy el volumen de
usuarios y de conexiones ha crecido exponencialmente año tras año. El
punto álgido en el crecimiento de Internet se produce en 1990 , con la
creación del lenguaje
HTML y cuando aparece en Internet la
World Wide Web
(WWW); se trata de un conjunto de protocolos que permite, de forma
sencilla, la consulta remota de archivos de hipertexto y utiliza
Internet como medio de transmisión. Lo que conocemos como páginas Web.
A partir de ese momento se populariza y se multiplica el número de
servidores, páginas web y usuarios que acceden a Internet de una forma
sencilla, dejando atrás los antiguos métodos de conexión a nodos
específicos reservado a unos cuantos, principalmente, científicos,
universidades o gobiernos.

Tal ha sido el triunfo de la WWW que se mezcla a menudo con el término “
Internet”, dando por hecho que la WEB (www) es Internet.
En realidad sólo es una parte del conjunto. Existen, además , muchos otros servicios y protocolos en Internet, aparte de la Web como el envío de correo electrónico (
SMTP), la transmisión de archivos (
FTP y
P2P), las conversaciones en línea (
IRC), la mensajería instantánea o el acceso remoto a otros dispositivos (
SSH y
Telnet).
El uso mayoritario de Internet sin embargo, realmente se reduce al uso
de la Web a través de alguno de los buscadores existentes, donde
Google se ha llevado la mayor cuota del mercado.
Esto que todos conocemos de Internet es lo que se conoce como el
Internet superficial, y su definición es que incluye los servicios
indexados por los motores de búsqueda.
Existe también un
Internet oculto, mas allá de estos
buscadores y que no están por tanto indexados por ellos. Incluye el
resto de servicios no indexados como páginas ocultas, páginas de
gobiernos, páginas ilegales, páginas en Flash, páginas protegidas por
contraseña, inaccesibles para las arañas, etc. Su tamaño se cree que es
mucho mayor que el
Internet superficial que todos conocemos. Se le suele llamar el
Internet profundo.
Se conoce como
Internet profunda o
Internet invisible (
Deepnet,
Invisible Web,
Dark Web o
Hidden Web)
a toda la parte de Internet que no está indexada por los motores de
búsqueda. Para entender mejor este concepto , nos podemos imaginar un
gran iceberg, que sería Internet, del que sólo vemos una pequeña parte
(la superficial), mientras que en el fondo está sumergido el resto. Esta
parte oculta debajo del agua es lo que se conoce como
Internet Invisible y que contiene aquella información que normalmente no podemos o no sabemos recuperar.

En 1994 la doctora
Jill Ellsworth utilizó el término de “
Invisible Web” (Internet Invisible), para referirse a la información que los motores de búsqueda tradicionales no pueden encontrar.
Otra forma de denominar a esta información es “
deep web”
(Internet profunda), ya que en realidad no es invisible, sólo hay que
saber llegar a ella a través de navegadores convencionales o con
plugins.
La metáfora del Iceberg para comprender el término, nos vale también
para entender su tamaño, al igual que los Iceberg, la parte mas grande
de Internet es la que no se ve. En el año 2000 se estimaba que el tamaño
del
Internet Profundo era de 7.500 TeraBytes de datos en unos
550.000 millones de documentos. Para hacernos una idea (ya se que es
difícil), se estima que en aquella época la
Internet Superficial ocupaba 167 Terabytes y por ejemplo sólo el contenido de la Biblioteca del
Congreso de Estados Unidos tenía una extensión de 3.000 Terabytes que no eran accesibles por los motores de búsqueda.
Algunas estimaciones realizadas por extrapolación de un estudio llevado a cabo por la
Universidad de California en Berkeley, especula que actualmente el
Internet Profundo debe tener unos 91.000 TeraBytes.
Dentro de este Internet oculto se puede incluso hacer 2 distinciones.
El 80% de la información está fuera de nuestro alcance
El
Internet oculto como tal, información que está disponible
en Internet pero que únicamente es accesible a través de páginas
generadas dinámicamente tras realizar una consulta en una base de datos.
Es inaccesible mediante los procesos habituales de recuperación de la
información que realizan buscadores, directorios y agentes de búsqueda.
Pero podemos acceder mediante herramientas de navegación, correo,…
Y el
Internet oscuro (
Dark Internet o
Darkweb o
Darknet)
, donde los servidores o host que son totalmente inaccesibles desde
nuestro ordenador. La causa principal se debe a zonas restringidas con
fines de seguridad nacional y militar, otros motivos son la
configuración incorrecta de routers, servicios de cortafuegos y
protección, servidores inactivos, “
secuestro” de servidores para utilización ilegal o páginas de dudosa moralidad.
Este inmenso submundo de Internet está compuesto por páginas webs
abandonadas con links rotos o que se han quedado desfasadas en una
especie de mundo anticuado al que no se puede llegar ya por las
actualizaciones posteriores de Internet. En su mayor parte este
lado oscuro u
oculto de Internet
lo forman bases de datos de diversos sitios (bases de datos de ventas
por ejemplo) o gran cantidad de documentos pdf a los que no se puede
llegar a través de los buscadores y debemos hacerlo o bien a través de
una web central, o con una contraseña específica o sabiendo ir al sitio
directamente o a través de algunos de los directorios que podemos
encontrar en ciertas páginas de Internet y que nos dirigen a
ellas. Buscando por Internet podemos encontrar webs que se dedican a
recopilar las páginas ocultas de Internet.

Dentro de este submundo lo mas conocido es el
I2P (
Proyecto de Internet Invisible
o Invisible Internet Project). Se trata de un software libre y gratuito
que ofrece una red anónima para comunicaciones entre ordenadores usando
Internet.
I2P realiza un protocolo que permite una
comunicación anónima entre varias herramientas y aplicaciones como
correo electrónico anónimo o un anónimo chat de
IRC entre
otros. También se puede intercambiar archivos tales como películas,
software, música, etc… Por razones de seguridad y anonimato, sólo se
puede descargar archivos que se encuentren en
I2P y no fuera de esta red. En
I2P también existen páginas webs llamadas
eepsites, donde se pueden crear, ver y opinar en las webs libremente y de forma anónima.
Curiosidad: ¿Qué pasa en Internet cada 60 segundos?
Hay sin embargo otra parte del mundo invisible de Internet donde la línea es difusa entre el
Internet profundo y el llamado
Internet oscuro.
Existen una gran cantidad de páginas web que no son indexadas por los
buscadores, páginas que no podemos encontrar mediante búsquedas
normales, principalmente porque sus dueños las han excluido a través de
un protocolo de exclusión. Los motivos suelen ser porque son páginas
privadas creadas para que sólo pueda verlas un reducido grupo de gente o
para intercambiarse información, desde texto a videos, o porque son
páginas ética o moralmente dudosas o directamente ilegales y que se
excluyen del público general por motivos obvios.
Encontramos también sitios inocentes , donde se ocultan algunos secretos sin demasiada trascendencia.
Es el caso de las llamadas Páginas secretas de
Google, donde por Internet se puede encontrar fácilmente links a estas páginas ocultas que suelen ser por lo general imágenes de
Google extrañas o con idiomas extravagantes como el klingon. O las páginas secretas del
Mozilla Firefox, en las cuáles podemos encontrar algunos comandos para obtener ciertos secretos y opciones del navegador.

Una parte de este submundo son las páginas webs probablemente mas
atacadas por hackers y que mas gente desearía conocer, se trata de las
webs de gobiernos,
CIA ,
FBI ,
Interpol o
Bancos
y que generalmente sólo se puede acceder por IP. Estas webs son ocultas
y privadas por seguridad y son las páginas mas atacadas y probablemente
mas difícil de acceder de todo Internet.
Como buen inframundo o submundo que se precie, tiene una parte de
misticismo leyenda o historia. Hay una teoría por Internet que
relaciona gran parte de estás páginas ocultas con los
Illuminati. Según esta teoría, conocida por Internet como Supuestas páginas secretas del
Illuminati, algunas páginas con símbolos extraños o
Illuminati
redireccionan pinchando en algunas zonas hacia páginas ocultas que
revelan información de todo tipo, incluso del futuro y que serían webs
Illuminati.
Para demostrar esto se pueden encontrar en algunos foros y algunas
páginas, información de estas webs y de alguna información de la que se
revela y
algunos videos grabando estas páginas.

El resto del
Internet oculto está principalmente formado por páginas ilegales o para desarrollar actividades ilegales. Son casi tan buscadas como las del
FBI o las páginas ocultas de los
Bancos y casi igual de difíciles de acceder a ellas. Son las páginas que mejor definen el
Dark Internet o
Internet oscuro.
Estas páginas pueden ir desde secuestro de servidores, páginas de
contacto de delincuentes o incluso para contratarlos, para el tráfico de
cualquier tipo de sustancia, hasta páginas de pederastia, páginas
ilegales o censuradas en su país, páginas de hackeo o para liberar virus
o páginas de terrorismo.
Flujos de datos en Internet
Este submundo de Internet de la
darkweb se empezó a conocer a
finales de los 90, cuando se inició una investigación para intentar
calibrar su tamaño, en esos momentos se dieron cuenta que era mucho mas
grande de lo que pensaban, lo estimaron entonces en 2 o 3 veces el
tamaño de la web conocida.
En 2001 se publicó un artículo en la
Darkweb (que se sigue
citando en la actualidad) en el que se estimó que cuando hacemos
búsquedas en Internet, lo que entendemos como todo Internet, estamos en
realidad buscando sólo en el 0,03% de las páginas disponibles.
Para intentar explicar este tamaño, podemos ver uno de los usos de la
Darknet.
En muchos casos se trata de redes y tecnologías que permiten a los
usuarios copiar y compartir material digital, sin que haya forma alguna
de conocer las descargas que se realizan así como los usuarios que la
integran. Las desventajas de este tipo de redes es la velocidad, aunque
ya se están barajando varias posibilidades para ofrecer anonimato y
mayor velocidad en un futuro a corto plazo.

Existe también por Internet algunos programas como
Freenet o
Tor que nos ayudan a conectarnos a Internet sin ser detectados y pasar al lado oscuro de Internet, la
Darkweb.
Freenet fue creado hace años y nos permite chatear,
leer, crear un sitio web o compartir archivos con un anonimato casi
total. Se cree que hoy en día lo están usando mas de 2 millones de
personas.
Una vez se accede al programa podemos ver el índice del contenido,
donde se pueden acceder a sus contenidos o Freesites, algunos de ellos
como: Iran News, Horny Kate, manuales de terroristas, como detectar
pedófilos, códigos fuentes de todo tipo, revelaciones políticas de
dudosa legalidad…
The Onion Router o
TOR ofrece software gratuito para gente que busca comunicaciones anónimas. Es muy similar a
Freenet.
Desde que se popularizó
Google, se extendió también un dicho por Internet que decía,
“sino está en Google, es que no existe”. El dicho se ha demostrado no ser cierto.
FUENTE:
Internet oculto o Darkweb, el submundo de Internet (http://gonzaloantinwo.wordpress.com/2012/01/26/internet-profunda-deep-web-hidden-net/)
Hablemos sobre Dark Internet y las posibilidades que nos ofrece
iniciativadebate.org
Vamos a meternos en harina, porque este asunto de la
red oscura resulta más que interesante desde un punto de vista práctico.
Para
los que no sepáis de qué estamos hablando: la Dark Internet es una
parte de la red de redes con un acceso algo más complejo y privado, y
que hasta hace no mucho era territorio casi exclusivo de empresas,
instituciones, y usuarios avanzados y expertos con diferentes
inquietudes (desde bancos, a gobiernos, pasando por activistas, grupos
paramilitares, y hackers). O dicho de otra forma y simplificado, es
aquella parte de internet a la que no te llevará google y sobre la que
tu ISP no tendrá nada útil que guardar para que te controlen. Y es una
parte de la red, que ahora es mucho más accesible.
Se puede decir
que es “otra internet”. Minoritaria, directa, y con utilidades mucho
más concretas. En esa internet hay muchas cosas, pero no las verás si no
te invitan, porque todo lo que debe permanecer oculto lo está, y ningún
buscador te dirá cómo o dónde encontrarlo. Y las que puedas ver sin
invitación, mejor si las obvias, porque la facilidad de acceso ha hecho
que aquello que queda más visible (que no es nada en comparación con
todo lo que hay realmente), se llene perturbados y sus aberraciones.
Ocurre,
en gran medida debido a esa nueva accesibilidad que, aquella zona
pseudoanónima que a muchos ha permitido filtrar información complicando
su lectura indeseada y el rastreo del emisor; hoy empieza a ofrecer una
apariencia que no se corresponde con su realidad. Y sobre esto habría
mucho que decir, y mucho más que preguntarse (pero hoy no abundaré en
ese particular).
El caso es que este entorno recuerda mucho al de
la red de hace década y media, que empezó casi de repente a sufrir los
mismos males que la red anónima actual, y que acabó siendo un lugar
absolutamente controlado, previa creación de una opinión pública
concreta, a la que siguieron leyes que restringían o anulaban derechos
fundamentales como el de la confidencialidad en las comunicaciones
privadas. Pero ojo, porque aunque la dinámica lo recuerde, en realidad
el contexto es diametralmente opuesto. Y aunque ya es recurrente el
sistema por el cual son los propios ciudadanos los que exigen que se
coarten sus libertades, en este caso no parece que la receta sea
aplicable.
Quizá me esté adelantando, y probablemente lo dicho sea indescifrable. Así pues…
Aclarando que es gerundio
Como
ya he dicho, en los últimos años se ha avanzado una barbaridad en lo
que a accesibilidad a los métodos de ocultación de identidad digital
pública y contenido de la información transmitida se refiere. O al menos
aparentemente.
La aparición de herramientas y sistemas como TOR
(y sus .onion), I2P y Freenet, han popularizado algo hasta ahora tan
complejo, y desde siempre deseable, como lo es el preservar nuestro
derecho a la intimidad, y el secreto de nuestras comunicaciones. Lo
terrible de todo esto es que la gran mayoría, de lo que nos protegemos
es de aquellos que debieran velar por nuestros derechos.
Dicho
esto, y para que nadie se lleve a engaño: la posibilidad del anonimato
completo no existe en internet (y posiblemente en general, en cuanto
interviene una segunda persona). Si queremos ponernos en plan paranoico:
un equipo desconectado de la red, con una distribución linux limpia, y
sin software propietario (nada de Ubuntu’s, Flash, etc.), puede dejar de
ser anónimo en cuanto nos conectemos a la red, pese a encriptar todos
los datos, y enmascarar nuestra IP. Todo dependerá de cuánto vale lo que
guardas.
Pero que nada sea completamente seguro, no quiere decir
que el nivel de seguridad no sea más que suficiente en algunos casos, y
especialmente cuando hay intereses contrapuestos (mejor no entrar en
esto, o la entrada sería interminable).
Lo que importa, y que es
por lo que me he decidido a publicar esta información: es que estas
nuevas herramientas nos ofrecen enormes posibilidades si sabemos darles
un uso inteligente, y muy diferente del que hasta ahora se le ha dado.
Seguro
que a las herramientas que publicaré a continuación, muchos de los que
no las conocéis les encontráis una buena aplicación. Pero a mí se me
ocurre una que de momento parece que no existe en castellano (y a la que
algunos podemos dar un excelente uso). Se trata de un espacio atendido
para filtraciones públicas con emisor y receptor protegidos por el
anonimato, y de uso simple.
Si alguien está pensando en
wikileaks, no es exactamente eso. No se trata que el administrador de un
medio digital anónimo decida qué se publica y qué no, ni cuándo
hacerlo. Se trata de que cualquier filtración (y únicamente
filtraciones), quede publicada, y que sea el lector, cualquier lector,
el que decida si la información es válida, o si puede investigar a
partir de ella.
Obviamente, en la red de “superficie”, tanto el
administrador como los que filtrasen ciertos documentos, correrían un
riesgo, tanto legal, como circunstancialmente por represalias. Pero la
protección de la identidad que facilitan estas sencillas herramientas,
permite estar seguro tomando unas mínimas precauciones, que tienen más
que ver con que no te relacionen con la información publicada, que con
el hecho de hallar pruebas que te inculpen.
¿Qué se lograría mediante la existencia de una fuente de información delicada y no contrastada?
Pues
en un principio, con aquellas filtraciones que fueran más claras y que
pudieran servir de prueba, iniciar una investigación o un proceso
judicial. Y con otras menos concretas aunque verosímiles, activar el
trabajo colectivo. Pero principalmente, infundir, en aquellos
delincuentes de despacho, escaño o toga, el mismo temor e inseguridad
que hoy atenaza a millones de ciudadanos sin recursos y sin la intención
o posibilidad de cometer actos delictivos demasiado comunes en esas
otras esferas.
Disponer de una fuente de información pública de
ese nivel, puede que lograse cambiar el panorama de corrupción
incontrolada que estamos padeciendo. Puede que dentro de la Darknet ya
exista algo parecido, y si no es así ¿Se animará alguien a crearlo?
Lo
que es seguro (o casi), es que si alguien nos ofrece la dirección de
ese espacio abierto, o se anima a crear ese archivo documental, nadie
podría denunciarnos por darle publicidad, ni por hacernos eco de
aquellas informaciones que merecieran ser difundidas.
Por si
alguien se anima a hacerlo, aquí os dejo todo lo necesario para poneros
en contacto con nosotros. No queremos saber quién o quiénes sois. No
queremos que se os pueda rastrear. Solo la dirección de ese medio.
Aquí
encontraréis un pack con todo lo necesario para navegar con Tor (solo
hay que elegir el idioma , descargarlo para vuestro sistema operativo y
pasarlo a un pendrive, desde el que podéis ejecutarlo pulsando sobre el
icono de la cebolla)
https://www.torproject.org/download/download-easy.html.en
Desde
aquí os podréis crear un correo electrónico anónimo (como el que
utilizaron en el caso del diputado del PP Santiago Cervera y Caja
Navarra). Necesitaréis entrar con Tor, o de lo contrario no entraréis
(se puede entrar desde un navegador normal sabiendo modificar la
extensión, pero no es recomendable):
http://jhiwjjlqpyawmpjx.onion/signup.php
En
esta página puedes dejar un mensaje que solo podrá leer una persona.
Solo tienes que escribirlo, darle al botón de abajo (con lo que se
encriptará y te dará un enlace). El enlace que aparecerá en pantalla
puedes copiarlo y enviárselo al interesado, y cuando lo lea, el mensaje
dejará de existir.
http://sms4tor3vcr2geip.onion/
Y aquí tenéis un chat anónimo:
http://c2hluuzwi7tuceu6.onion/chat.php
Solo
con esto ya es más que suficiente para empezar a familiarizarse con
este formato. Recordando siempre, que si queréis mantener el anonimato,
jamás, bajo ninguna circunstancia, debéis dar datos ciertos.
En
Tor no hay buscadores, solo hay directorios que podéis encontrar por
Pastebin o buscando por google. Pero aquello que podéis encontrar no
merece buscarse. Es mejor esperar a que alguien os invite a sitios
interesantes.
Espero que la información os resulte útil.
Para cualquier duda estoy a vuestra disposición.
Fuente: http://iniciativadebate.org/2013/01/07/hablemos-sobre-dark-internet-y-las-posibilidades-que-nos-ofrece/
iniciativadebate.org
Vamos a meternos en harina, porque este asunto de la
red oscura resulta más que interesante desde un punto de vista práctico.
Para
los que no sepáis de qué estamos hablando: la Dark Internet es una
parte de la red de redes con un acceso algo más complejo y privado, y
que hasta hace no mucho era territorio casi exclusivo de empresas,
instituciones, y usuarios avanzados y expertos con diferentes
inquietudes (desde bancos, a gobiernos, pasando por activistas, grupos
paramilitares, y hackers). O dicho de otra forma y simplificado, es
aquella parte de internet a la que no te llevará google y sobre la que
tu ISP no tendrá nada útil que guardar para que te controlen. Y es una
parte de la red, que ahora es mucho más accesible.
Se puede decir
que es “otra internet”. Minoritaria, directa, y con utilidades mucho
más concretas. En esa internet hay muchas cosas, pero no las verás si no
te invitan, porque todo lo que debe permanecer oculto lo está, y ningún
buscador te dirá cómo o dónde encontrarlo. Y las que puedas ver sin
invitación, mejor si las obvias, porque la facilidad de acceso ha hecho
que aquello que queda más visible (que no es nada en comparación con
todo lo que hay realmente), se llene perturbados y sus aberraciones.
Ocurre,
en gran medida debido a esa nueva accesibilidad que, aquella zona
pseudoanónima que a muchos ha permitido filtrar información complicando
su lectura indeseada y el rastreo del emisor; hoy empieza a ofrecer una
apariencia que no se corresponde con su realidad. Y sobre esto habría
mucho que decir, y mucho más que preguntarse (pero hoy no abundaré en
ese particular).
El caso es que este entorno recuerda mucho al de
la red de hace década y media, que empezó casi de repente a sufrir los
mismos males que la red anónima actual, y que acabó siendo un lugar
absolutamente controlado, previa creación de una opinión pública
concreta, a la que siguieron leyes que restringían o anulaban derechos
fundamentales como el de la confidencialidad en las comunicaciones
privadas. Pero ojo, porque aunque la dinámica lo recuerde, en realidad
el contexto es diametralmente opuesto. Y aunque ya es recurrente el
sistema por el cual son los propios ciudadanos los que exigen que se
coarten sus libertades, en este caso no parece que la receta sea
aplicable.
Quizá me esté adelantando, y probablemente lo dicho sea indescifrable. Así pues…
Aclarando que es gerundio
Como
ya he dicho, en los últimos años se ha avanzado una barbaridad en lo
que a accesibilidad a los métodos de ocultación de identidad digital
pública y contenido de la información transmitida se refiere. O al menos
aparentemente.
La aparición de herramientas y sistemas como TOR
(y sus .onion), I2P y Freenet, han popularizado algo hasta ahora tan
complejo, y desde siempre deseable, como lo es el preservar nuestro
derecho a la intimidad, y el secreto de nuestras comunicaciones. Lo
terrible de todo esto es que la gran mayoría, de lo que nos protegemos
es de aquellos que debieran velar por nuestros derechos.
Dicho
esto, y para que nadie se lleve a engaño: la posibilidad del anonimato
completo no existe en internet (y posiblemente en general, en cuanto
interviene una segunda persona). Si queremos ponernos en plan paranoico:
un equipo desconectado de la red, con una distribución linux limpia, y
sin software propietario (nada de Ubuntu’s, Flash, etc.), puede dejar de
ser anónimo en cuanto nos conectemos a la red, pese a encriptar todos
los datos, y enmascarar nuestra IP. Todo dependerá de cuánto vale lo que
guardas.
Pero que nada sea completamente seguro, no quiere decir
que el nivel de seguridad no sea más que suficiente en algunos casos, y
especialmente cuando hay intereses contrapuestos (mejor no entrar en
esto, o la entrada sería interminable).
Lo que importa, y que es
por lo que me he decidido a publicar esta información: es que estas
nuevas herramientas nos ofrecen enormes posibilidades si sabemos darles
un uso inteligente, y muy diferente del que hasta ahora se le ha dado.
Seguro
que a las herramientas que publicaré a continuación, muchos de los que
no las conocéis les encontráis una buena aplicación. Pero a mí se me
ocurre una que de momento parece que no existe en castellano (y a la que
algunos podemos dar un excelente uso). Se trata de un espacio atendido
para filtraciones públicas con emisor y receptor protegidos por el
anonimato, y de uso simple.
Si alguien está pensando en
wikileaks, no es exactamente eso. No se trata que el administrador de un
medio digital anónimo decida qué se publica y qué no, ni cuándo
hacerlo. Se trata de que cualquier filtración (y únicamente
filtraciones), quede publicada, y que sea el lector, cualquier lector,
el que decida si la información es válida, o si puede investigar a
partir de ella.
Obviamente, en la red de “superficie”, tanto el
administrador como los que filtrasen ciertos documentos, correrían un
riesgo, tanto legal, como circunstancialmente por represalias. Pero la
protección de la identidad que facilitan estas sencillas herramientas,
permite estar seguro tomando unas mínimas precauciones, que tienen más
que ver con que no te relacionen con la información publicada, que con
el hecho de hallar pruebas que te inculpen.
¿Qué se lograría mediante la existencia de una fuente de información delicada y no contrastada?
Pues
en un principio, con aquellas filtraciones que fueran más claras y que
pudieran servir de prueba, iniciar una investigación o un proceso
judicial. Y con otras menos concretas aunque verosímiles, activar el
trabajo colectivo. Pero principalmente, infundir, en aquellos
delincuentes de despacho, escaño o toga, el mismo temor e inseguridad
que hoy atenaza a millones de ciudadanos sin recursos y sin la intención
o posibilidad de cometer actos delictivos demasiado comunes en esas
otras esferas.
Disponer de una fuente de información pública de
ese nivel, puede que lograse cambiar el panorama de corrupción
incontrolada que estamos padeciendo. Puede que dentro de la Darknet ya
exista algo parecido, y si no es así ¿Se animará alguien a crearlo?
Lo
que es seguro (o casi), es que si alguien nos ofrece la dirección de
ese espacio abierto, o se anima a crear ese archivo documental, nadie
podría denunciarnos por darle publicidad, ni por hacernos eco de
aquellas informaciones que merecieran ser difundidas.
Por si
alguien se anima a hacerlo, aquí os dejo todo lo necesario para poneros
en contacto con nosotros. No queremos saber quién o quiénes sois. No
queremos que se os pueda rastrear. Solo la dirección de ese medio.
Aquí
encontraréis un pack con todo lo necesario para navegar con Tor (solo
hay que elegir el idioma , descargarlo para vuestro sistema operativo y
pasarlo a un pendrive, desde el que podéis ejecutarlo pulsando sobre el
icono de la cebolla)
https://www.torproject.org/download/download-easy.html.en
Desde
aquí os podréis crear un correo electrónico anónimo (como el que
utilizaron en el caso del diputado del PP Santiago Cervera y Caja
Navarra). Necesitaréis entrar con Tor, o de lo contrario no entraréis
(se puede entrar desde un navegador normal sabiendo modificar la
extensión, pero no es recomendable):
http://jhiwjjlqpyawmpjx.onion/signup.php
En
esta página puedes dejar un mensaje que solo podrá leer una persona.
Solo tienes que escribirlo, darle al botón de abajo (con lo que se
encriptará y te dará un enlace). El enlace que aparecerá en pantalla
puedes copiarlo y enviárselo al interesado, y cuando lo lea, el mensaje
dejará de existir.
http://sms4tor3vcr2geip.onion/
Y aquí tenéis un chat anónimo:
http://c2hluuzwi7tuceu6.onion/chat.php
Solo
con esto ya es más que suficiente para empezar a familiarizarse con
este formato. Recordando siempre, que si queréis mantener el anonimato,
jamás, bajo ninguna circunstancia, debéis dar datos ciertos.
En
Tor no hay buscadores, solo hay directorios que podéis encontrar por
Pastebin o buscando por google. Pero aquello que podéis encontrar no
merece buscarse. Es mejor esperar a que alguien os invite a sitios
interesantes.
Espero que la información os resulte útil.
Para cualquier duda estoy a vuestra disposición.
Fuente:
http://iniciativadebate.org/2013/01/07/hablemos-sobre-dark-internet-y-las-posibilidades-que-nos-ofrece/