22 agosto 2016

No VOTAS derecha ni izquierda VOTAS COLECTIVISMO







COLECTIVISMO VS INDIVIDUALISMO


Acerca del "mentor" de Clinton veamos este libro:
Anglo-American Establishment

Publicado en 1981:
Quigley explica como fue la creación de LA SOCIEDAD SECRETA que se fundó  en LONDRES en 1891 por CECIL RHODES.
 Nos explica tambien como los participantes en esta sociedad secreta trabajan unidos para CONTROLAR EL MUNDO.

Tambien entendemos que TODAS LAS GUERRAS DESDE ENTONCES SON DELIBERADAMENTE PLANEADAS  PARA CONTROLAR LAS ECONOMIAS DE TODAS LAS NACIONES.

colectivismo VS. individualismo
http://www.youtube.com/watch?v=j8YaSBu3M5Y&feature=related

¿ Y AHORA QUE ?


Mapa0002
Hoy en día no tiene sentido representar las ideas políticas en una escala lineal de “izquierdas” y “derechas”. Como mínimo, es necesario complementarla con otro eje: el que en este mapa aparece como vertical. 

Es el de colectivismo frente a individualismo

Esta representación, mucho más rica, resulta imprescindible cuando se intenta ubicar cabalmente a los liberales y libertarios, ya que en la vieja escala lineal no aparecemos bien representados (saldríamos intermitentemente a lo largo de la escala en función de cada tema).

En el mapa, el círculo rojo representa aproximadamente el espacio del PSOE, y el círculo azul representa el del PP. Como ves, ambos partidos presentan una muy considerable zona de intersección, y es a ese centro político al que intentan dirigir sus propuestas. Por eso se parecen entre sí cada vez más, por eso no se atreven a salirse del guíon “de Estado” que han consensuado tácitamente. De ahí el anodino anquilosamiento de nuestro panorama  político.

Los liberales libertarios estamos en otra onda, lejos de las ideologías colectivistas moderadas (socialdemocracia, centrismo, democracia cristiana), más lejos aún de las ideologías fuertemente colectivistas (socialismo y conservadurismo) y, desde luego, en las antípodas de las ideologías colectivistas extremas (comunismo, fascismo).






Teoría y práctica del colectivismo oligárquico (parte 1)

por Emmanuel Goldstein

En el gran libro "1984" de George Orwell, el personaje principal, Winston Smith, consigue hacerse con un libro de Emmanuel Goldstein, principal opositor al régimen del Gran Hermano.

Éste libro, si bien está claramente referido a la trama del libro (y por tanto, hace referencia al régimen soviético), puede leerse de forma ajena a la novela de Orwell, y seguiremos encontrando la relación con la historia mundial. Siempre vale la pena releerlo, porque no deja de tener actualidad y de sorprender la visión que tenía Orwell de la historia de la humanidad.

ADVERTENCIA 1: se sugiere leer el siguiente texto SI Y SOLO SI se leyó la obra "1984". No me hago cargo de arruinarle una gran lectura a nadie.

ADVERTENCIA 2: como se sabe tras leer "1984", solo llega al lector parte del primer capítulo y el tercer capítulo completo. Si queres leer el primer capítulo entero, el segundo capítulo o los restantes capítulos, escribile una carta al señor George Orwell. O bien enviá un dólar a

"PATO FELIZ
Av Siempreviva 742, Springfield"



CAPÍTULO PRIMERO

La ignorancia es la fuerza

»Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del período neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividido de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época en época; pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes con mociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro.


Los fines de estos tres grupos son inconcibables. Los Altos quieren quedarse donde están. Los Medianos tratan de arrebatarles sus puestos a los Altos. La finalidad de los Bajos, cuando la tienen -porque su principal característica es hallarse aplastados por las exigencias de la vida cotidiana-, consiste en abolir todas las distinciones y crear una sociedad en que todos los hombres sean iguales. Así, vuelve a presentarse continuamente la misma lucha social. Durante largos períodos, parece que los Altos se encuentran muy seguros en su poder, pero siempre llega un momento en que pierden la confianza en sí mismos o se debilita su capacidad para gobernar, o ambas cosas a la vez. Entonces son derrotados por los Medianos, que llevan junto a ellos a los Bajos porque les han asegurado que ellos representan la libertad y la justicia. En cuanto logran sus objetivos, los Medianos abandonan a los Bajos y los relegan a su antigua posición de servidumbre, convirtiéndose ellos en los Altos. Entonces, un grupo de los Medianos se separa de los demás y empiezan a luchar entre ellos. De los tres grupos, solamente los Bajos no logran sus objetivos ni siquiera transitoriamente. Sería exagerado afirmar que en toda la Historia no ha habido progreso material. Aun hoy, en un período de decadencia, el ser humano se encuentra mejor que hace unos cuantos siglos. Pero ninguna reforma ni revolución alguna han conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana. Desde el punto de vista de los Bajos, ningún cambio histórico ha significado mucho más que un cambio en el nombre de sus amos.

A fines del siglo XIX eran muchos los que habían visto claro este juego. De ahí que surgieran escuelas del pensamiento que interpretaban la Historia como un proceso cíclico y aseguraban que la desigualdad era la ley inalterable de la vida humana. Desde luego, esta doctrina ha tenido siempre sus partidarios, pero se había introducido un cambio significativo. En el pasado, la necesidad de una forma jerárquica de la sociedad había sido la doctrina privativa de los Altos. Fue defendida por reyes, aristócratas, jurisconsultos, etc. Los Medianos, mientras luchaban por el poder, utilizaban términos como «libertad», «justicia» y «fraternidad». Sin embargo, el concepto de la fraternidad humana empezó a ser atacado por individuos que todavía no estaban en el Poder, pero que esperaban estarlo pronto. En el pasado, los Medianos hicieron revoluciones bajo la bandera de la igualdad, pero se limitaron a imponer una nueva tiranía apenas desaparecida la anterior. En cambio, los nuevos grupos de Medianos proclamaron de antemano su tiranía. El socialismo, teoría que apareció a principios del siglo XIX y que fue el último eslabón de una cadena que se extendía hasta las rebeliones de esclavos en la Antigüedad, seguía profundamente infestado por las viejas utopías. Pero a cada variante de socialismo aparecida a partir de 1900 se abandonaba más abiertamente la pretensión de establecer la libertad y la igualdad. Los nuevos movimientos que surgieron a mediados del siglo, Ingsoc en Oceanía, neobolchevismo en Eurasia y adoración de la muerte en Asia oriental, tenían como finalidad consciente la perpetuación de la falta de libertad y de la desigualdad social. Estos nuevos movimientos, claro está, nacieron de los antiguos y tendieron a conservar sus nombres y aparentaron respetar sus ideologías. Pero el propósito de todos ellos era sólo detener el progreso e inmovilizar a la Historia en un momento dado. El movimiento de péndulo iba a ocurrir una vez más y luego a detenerse. Como de costumbre, los Altos serían desplazados por los Medianos, que entonces se convertirían a su vez en Altos, pero esta vez, por una estrategia consciente, estos últimos Altos conservarían su posición permanentemente.

Las nuevas doctrinas surgieron en parte a causa de la acumulación de conocimientos históricos y del aumento del sentido histórico, que apenas había existido antes del siglo XIX. Se entendía ya el movimiento cíclico de la Historia, o parecía entenderse; y al ser comprendido podía ser también alterado. Pero la causa principal y subyacente era que ya a principios del siglo XX era técnicamente posible la igualdad humana. Seguía siendo cierto que los hombres no eran iguales en sus facultades innatas y que las funciones habían de especializarse de modo que favorecían inevitablemente a unos individuos sobre otros; pero ya no eran precisas las diferencias de clase ni las grandes diferencias de riqueza. Antiguamente, las diferencias de clase no sólo habían sido inevitables, sino deseables. La desigualdad era el precio de la civilización. Sin embargo, el desarrollo del maquinismo iba a cambiar esto. Aunque fuera aún necesario que los seres humanos realizaran diferentes clases de trabajo, ya no era preciso que vivieran en diferentes niveles sociales o económicos. Por tanto, desde el punto de vista de los nuevos grupos que estaban a punto de apoderarse del mando, no era ya la igualdad humana un ideal por el que convenía luchar, sino un peligro que había de ser evitado. En épocas más antiguas, cuando una sociedad justa y pacífica no era posible, resultaba mu




»Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del período neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividido de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época en época; pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes con mociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro.

Los fines de estos tres grupos son inconcibables. Los Altos quieren quedarse donde están. Los Medianos tratan de arrebatarles sus puestos a los Altos. La finalidad de los Bajos, cuando la tienen -porque su principal característica es hallarse aplastados por las exigencias de la vida cotidiana-, consiste en abolir todas las distinciones y crear una sociedad en que todos los hombres sean iguales. Así, vuelve a presentarse continuamente la misma lucha social. Durante largos períodos, parece que los Altos se encuentran muy seguros en su poder, pero siempre llega un momento en que pierden la confianza en sí mismos o se debilita su capacidad para gobernar, o ambas cosas a la vez. Entonces son derrotados por los Medianos, que llevan junto a ellos a los Bajos porque les han asegurado que ellos representan la libertad y la justicia. En cuanto logran sus objetivos, los Medianos abandonan a los Bajos y los relegan a su antigua posición de servidumbre, convirtiéndose ellos en los Altos. Entonces, un grupo de los Medianos se separa de los demás y empiezan a luchar entre ellos. De los tres grupos, solamente los Bajos no logran sus objetivos ni siquiera transitoriamente. Sería exagerado afirmar que en toda la Historia no ha habido progreso material. Aun hoy, en un período de decadencia, el ser humano se encuentra mejor que hace unos cuantos siglos. Pero ninguna reforma ni revolución alguna han conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana. Desde el punto de vista de los Bajos, ningún cambio histórico ha significado mucho más que un cambio en el nombre de sus amos.

A fines del siglo XIX eran muchos los que habían visto claro este juego. De ahí que surgieran escuelas del pensamiento que interpretaban la Historia como un proceso cíclico y aseguraban que la desigualdad era la ley inalterable de la vida humana. Desde luego, esta doctrina ha tenido siempre sus partidarios, pero se había introducido un cambio significativo. En el pasado, la necesidad de una forma jerárquica de la sociedad había sido la doctrina privativa de los Altos. Fue defendida por reyes, aristócratas, jurisconsultos, etc. Los Medianos, mientras luchaban por el poder, utilizaban términos como «libertad», «justicia» y «fraternidad». Sin embargo, el concepto de la fraternidad humana empezó a ser atacado por individuos que todavía no estaban en el Poder, pero que esperaban estarlo pronto. En el pasado, los Medianos hicieron revoluciones bajo la bandera de la igualdad, pero se limitaron a imponer una nueva tiranía apenas desaparecida la anterior. En cambio, los nuevos grupos de Medianos proclamaron de antemano su tiranía. El socialismo, teoría que apareció a principios del siglo XIX y que fue el último eslabón de una cadena que se extendía hasta las rebeliones de esclavos en la Antigüedad, seguía profundamente infestado por las viejas utopías. Pero a cada variante de socialismo aparecida a partir de 1900 se abandonaba más abiertamente la pretensión de establecer la libertad y la igualdad. Los nuevos movimientos que surgieron a mediados del siglo, Ingsoc en Oceanía, neobolchevismo en Eurasia y adoración de la muerte en Asia oriental, tenían como finalidad consciente la perpetuación de la falta de libertad y de la desigualdad social. Estos nuevos movimientos, claro está, nacieron de los antiguos y tendieron a conservar sus nombres y aparentaron respetar sus ideologías. Pero el propósito de todos ellos era sólo detener el progreso e inmovilizar a la Historia en un momento dado. El movimiento de péndulo iba a ocurrir una vez más y luego a detenerse. Como de costumbre, los Altos serían desplazados por los Medianos, que entonces se convertirían a su vez en Altos, pero esta vez, por una estrategia consciente, estos últimos Altos conservarían su posición permanentemente.

Las nuevas doctrinas surgieron en parte a causa de la acumulación de conocimientos históricos y del aumento del sentido histórico, que apenas había existido antes del siglo XIX. Se entendía ya el movimiento cíclico de la Historia, o parecía entenderse; y al ser comprendido podía ser también alterado. Pero la causa principal y subyacente era que ya a principios del siglo XX era técnicamente posible la igualdad humana. Seguía siendo cierto que los hombres no eran iguales en sus facultades innatas y que las funciones habían de especializarse de modo que favorecían inevitablemente a unos individuos sobre otros; pero ya no eran precisas las diferencias de clase ni las grandes diferencias de riqueza. Antiguamente, las diferencias de clase no sólo habían sido inevitables, sino deseables. La desigualdad era el precio de la civilización. Sin embargo, el desarrollo del maquinismo iba a cambiar esto. Aunque fuera aún necesario que los seres humanos realizaran diferentes clases de trabajo, ya no era preciso que vivieran en diferentes niveles sociales o económicos. Por tanto, desde el punto de vista de los nuevos grupos que estaban a punto de apoderarse del mando, no era ya la igualdad humana un ideal por el que convenía luchar, sino un peligro que había de ser evitado. En épocas más antiguas, cuando una sociedad justa y pacífica no era posible, resultaba muv fácil creer en ella. La idea de un paraíso terrenal en el que los hombres vivirían como hermanos, sin leyes y sin trabajo agotador, estuvo obsesionando a muchas imaginaciones durante miles de años. Y esta visión tuvo una cierta importancia incluso entre los grupos que de hecho se aprovecharon de cada cambio histórico. Los herederos de la Revolución francesa, inglesa y americana habían creído parcialmente en sus frases sobre los derechos humanos, libertad de expresión, igualdad ante la ley y demás, e incluso se dejaron influir en su conducta por algunas de ellas hasta cierto punto. Pero hacia la década cuarta del siglo XX todas las corrientes de pensamiento político eran autoritarias. Pero ese paraíso terrenal quedó desacreditado precisamente cuando podía haber sido realizado, y en el segundo cuarto del siglo XX volvieron a ponerse en práctica procedimientos que ya no se usaban desde hacía siglos: encarcelamiento sin proceso, empleo de los prisioneros de guerra como esclavos, ejecuciones públicas, tortura para extraer confesiones, uso de rehenes y deportación de poblaciones en masa. Todo esto se hizo habitual y fue defendido por individuos considerados como inteligentes y avanzados. Los nuevos sistemas políticos se basaban en la jerarquía v la regimentación.

Después de una década de guerras nacionales, guerras civiles, revoluciones v contrarrevoluciones en todas partes del mundo, surgieron el Ingsoc v sus rivales como teorías políticas inconmovibles. Pero ya las habían anunciado los varios sistemas, generalmente llamados totalitarios, que aparecieron durante el segundo cuarto de siglo y se veía claramente el perfil que había de tener el mundo futuro. La nueva aristocracia estaba formada en su mayoría por burócratas, hombres de ciencia, técnicos, organizadores sindicales, especialistas en propaganda, sociólogos, educadores, Periodistas y políticos profesionales. Esta gente, cuyo origen estaba en la clase media asalariada y en la capa superior de la clase obrera, había sido formada y agrupada por el mundo inhóspito de la industria monopolizada y el gobierno centralizado. Comparados con los miembros de las clases dirigentes en el pasado, esos hombres eran menos avariciosos, les tentaba menos el lujo y más el placer de mandar, y, sobre todo, tenían más consciencia de lo que estaban haciendo y se dedicaban con mayor intensidad a aplastar a la oposición. Esta última diferencia era esencial. Comparadas con la que hoy existe, todas las tiranías del pasado fueron débiles e ineficaces. Los grupos gobernantes se hallaban contagiados siempre en cierta medida por las ideas liberales y no les importaba dejar cabos sueltos por todas partes. Sólo se preocupaban por los actos realizados y no se interesaban por lo que los súbditos pudieran pensar. En parte, esto se debe a que en el pasado ningún Estado tenía el poder necesario para someter a todos sus ciudadanos a una vigilancia constante. Sin embargo, el invento de la imprenta facilitó mucho el manejo de la opinión pública, y el cine y la radio contribuyeron en gran escala a acentuar este proceso. Con el desarrollo de la televisión y el adelanto técnico que hizo posible recibir y transmitir simultáneamente en el mismo aparato, terminó la vida privada. Todos los ciudadanos, o por lo menos todos aquellos ciudadanos que poseían la suficiente importancia para que mereciese la pena vigilarlos, podían ser tenidos durante las veinticuatro horas del día bajo la constante observación de la policía y rodeados sin cesar por la propaganda oficial, mientras que se les cortaba toda comunicación con el mundo exterior.

Por primera vez en la Historia existía la posibilidad de forzar a los gobernados, no sólo a una completa obediencia a la voluntad del Estado, sino a la completa uniformidad de opinión.

Después del período revolucionario entre los años cincuenta y tantos y setenta, la sociedad volvió a agruparse como siempre, en Altos, Medios y Bajos. Pero el nuevo grupo de Altos, a diferencia de sus predecesores, no actuaba ya por instinto, sino que sabía lo que necesitaba hacer para salvaguardar su posición. Los privilegiados se habían dado cuenta desde hacía bastante tiempo de que la base más segura para la oligarquía es el colectivismo. La riqueza y los privilegios se defienden más fácilmente cuando se poseen conjuntamente. La llamada «abolición de la propiedad privada», que ocurrió a mediados de este siglo, quería decir que la propiedad iba a concentrarse en un número mucho menor de manos que anteriormente, pero con esta diferencia: que los nuevos dueños constituirían un grupo en vez de una masa de individuos. Individualmente, ningún miembro del Partido posee nada, excepto insignificantes objetos de uso personal. Colectivamente, el Partido es el dueño de todo lo que hay en Oceanía, porque lo controla todo y dispone de los productos como mejor se le antoja. En los años que siguieron , la Revolución pudo ese grupo tomar el mando sin encontrar apenas oposición porque todo el proceso fue presentado como un acto de colectivización. Siempre se había dado por cierto que si la clase capitalista era expropiada, el socialismo se impondría, y era un hecho que los capitalistas habían sido expropiados. Las fábricas, las minas, las tierras, las casas, los medios de transporte, todo se les había quitado, y como todo ello dejaba de ser propiedad privada, era evidente que pasaba a ser propiedad pública. El Ingsoc, procedente del antiguo socialismo y que había heredado su fraseología, realizó, los principios fundamentales de ese socialismo, con el resultado previsto y deseado, de que la desigualdad económica se hizo permanente.

Pero los problemas que plantea la perpetuación de una sociedad jerarquizada son mucho más complicados. Sólo hay cuatro medios de que un grupo dirigente sea derribado del Poder. O es vencido desde fuera, o gobierna tan ineficazmente que las masas se le rebelan, o permite la formación de un grupo medio que lo pueda desplazar, o pierde la confianza en sí mismo y la voluntad de mando. Estas causas no operan sueltas, y por lo general se presentan las cuatro combinadas en cierta medida. El factor que decide en última instancia es la actitud mental de la propia clase gobernante.

Después de mediados del siglo XX, el primer peligro había desaparecido. No había posibilidad de una derrota infligida por una Potencia enemiga. Cada uno de los tres superestados en que ahora se divide el mundo es inconquistable, y sólo podría llegar a ser conquistado por lentos cambios demográficos, que un Gobierno con amplios poderes puede evitar muy fácilmente. El segundo peligro es sólo teórico. Las masas nunca se levantan por su propio impulso y nunca lo harán por la sola razón de que están oprimidas. Las crisis económicas del pasado fueron absolutamente innecesarias y ahora no se tolera que ocurran, pero de todos modos ninguna razón de descontento podrá tener ahora resultados políticos, ya que no hay modo de que el descontento se articule. En cuanto al problema de la superproducción, que ha estado latente en nuestra socielad desde el desarrollo del maquinismo, queda resuelto por el recurso de la guerra continua (véase el capítulo III), que es también necesaria para mantener la moral pública a un elevado nivel. Por tanto, desde el punto de vista de nuestros actuales gobernantes, los únicos peligros auténticos son la aparición de un nuevo grupo de personas muy capacitadas y ávidas de poder o el crecimiento del espíritu liberal y del escepticismo en las propias filas gubernamentales. O sea, todo se reduce a un problema de educación, a moldear continuamente la mentalidad del grupo dirigente y del que se halla inmediatamente debajo de él. En cambio, la consciencia de las masas sólo ha de ser influida de un modo negativo.

Con este fondo se puede deducir la estructura general de la sociedad de Oceanía. En el vértice de la pirámide está el Gran Hermano. Éste es infalible v todopoderoso. Tov fácil creer en ella. La idea de un paraíso terrenal en el que los hombres vivirían como hermanos, sin leyes y sin trabajo agotador, estuvo obsesionando a muchas imaginaciones durante miles de años. Y esta visión tuvo una cierta importancia incluso entre los grupos que de hecho se aprovecharon de cada cambio histórico. Los herederos de la Revolución francesa, inglesa y americana habían creído parcialmente en sus frases sobre los derechos humanos, libertad de expresión, igualdad ante la ley y demás, e incluso se dejaron influir en su conducta por algunas de ellas hasta cierto punto. Pero hacia la década cuarta del siglo XX todas las corrientes de pensamiento político eran autoritarias. Pero ese paraíso terrenal quedó desacreditado precisamente cuando podía haber sido realizado, y en el segundo cuarto del siglo XX volvieron a ponerse en práctica procedimientos que ya no se usaban desde hacía siglos: encarcelamiento sin proceso, empleo de los prisioneros de guerra como esclavos, ejecuciones públicas, tortura para extraer confesiones, uso de rehenes y deportación de poblaciones en masa. Todo esto se hizo habitual y fue defendido por individuos considerados como inteligentes y avanzados. Los nuevos sistemas políticos se basaban en la jerarquía v la regimentación.

Después de una década de guerras nacionales, guerras civiles, revoluciones v contrarrevoluciones en todas partes del mundo, surgieron el Ingsoc v sus rivales como teorías políticas inconmovibles. Pero ya las habían anunciado los varios sistemas, generalmente llamados totalitarios, que aparecieron durante el segundo cuarto de siglo y se veía claramente el perfil que había de tener el mundo futuro. La nueva aristocracia estaba formada en su mayoría por burócratas, hombres de ciencia, técnicos, organizadores sindicales, especialistas en propaganda, sociólogos, educadores, Periodistas y políticos profesionales. Esta gente, cuyo origen estaba en la clase media asalariada y en la capa superior de la clase obrera, había sido formada y agrupada por el mundo inhóspito de la industria monopolizada y el gobierno centralizado. Comparados con los miembros de las clases dirigentes en el pasado, esos hombres eran menos avariciosos, les tentaba menos el lujo y más el placer de mandar, y, sobre todo, tenían más consciencia de lo que estaban haciendo y se dedicaban con mayor intensidad a aplastar a la oposición. Esta última diferencia era esencial. Comparadas con la que hoy existe, todas las tiranías del pasado fueron débiles e ineficaces. Los grupos gobernantes se hallaban contagiados siempre en cierta medida por las ideas liberales y no les importaba dejar cabos sueltos por todas partes. Sólo se preocupaban por los actos realizados y no se interesaban por lo que los súbditos pudieran pensar. En parte, esto se debe a que en el pasado ningún Estado tenía el poder necesario para someter a todos sus ciudadanos a una vigilancia constante. Sin embargo, el invento de la imprenta facilitó mucho el manejo de la opinión pública, y el cine y la radio contribuyeron en gran escala a acentuar este proceso. Con el desarrollo de la televisión y el adelanto técnico que hizo posible recibir y transmitir simultáneamente en el mismo aparato, terminó la vida privada. Todos los ciudadanos, o por lo menos todos aquellos ciudadanos que poseían la suficiente importancia para que mereciese la pena vigilarlos, podían ser tenidos durante las veinticuatro horas del día bajo la constante observación de la policía y rodeados sin cesar por la propaganda oficial, mientras que se les cortaba toda comunicación con el mundo exterior.

Por primera vez en la Historia existía la posibilidad de forzar a los gobernados, no sólo a una completa obediencia a la voluntad del Estado, sino a la completa uniformidad de opinión.

Después del período revolucionario entre los años cincuenta y tantos y setenta, la sociedad volvió a agruparse como siempre, en Altos, Medios y Bajos. Pero el nuevo grupo de Altos, a diferencia de sus predecesores, no actuaba ya por instinto, sino que sabía lo que necesitaba hacer para salvaguardar su posición. Los privilegiados se habían dado cuenta desde hacía bastante tiempo de que la base más segura para la oligarquía es el colectivismo. La riqueza y los privilegios se defienden más fácilmente cuando se poseen conjuntamente. La llamada «abolición de la propiedad privada», que ocurrió a mediados de este siglo, quería decir que la propiedad iba a concentrarse en un número mucho menor de manos que anteriormente, pero con esta diferencia: que los nuevos dueños constituirían un grupo en vez de una masa de individuos. Individualmente, ningún miembro del Partido posee nada, excepto insignificantes objetos de uso personal. Colectivamente, el Partido es el dueño de todo lo que hay en Oceanía, porque lo controla todo y dispone de los productos como mejor se le antoja. En los años que siguieron , la Revolución pudo ese grupo tomar el mando sin encontrar apenas oposición porque todo el proceso fue presentado como un acto de colectivización. Siempre se había dado por cierto que si la clase capitalista era expropiada, el socialismo se impondría, y era un hecho que los capitalistas habían sido expropiados. Las fábricas, las minas, las tierras, las casas, los medios de transporte, todo se les había quitado, y como todo ello dejaba de ser propiedad privada, era evidente que pasaba a ser propiedad pública. El Ingsoc, procedente del antiguo socialismo y que había heredado su fraseología, realizó, los principios fundamentales de ese socialismo, con el resultado previsto y deseado, de que la desigualdad económica se hizo permanente.

Pero los problemas que plantea la perpetuación de una sociedad jerarquizada son mucho más complicados. Sólo hay cuatro medios de que un grupo dirigente sea derribado del Poder. O es vencido desde fuera, o gobierna tan ineficazmente que las masas se le rebelan, o permite la formación de un grupo medio que lo pueda desplazar, o pierde la confianza en sí mismo y la voluntad de mando. Estas causas no operan sueltas, y por lo general se presentan las cuatro combinadas en cierta medida. El factor que decide en última instancia es la actitud mental de la propia clase gobernante.

Después de mediados del siglo XX, el primer peligro había desaparecido. No había posibilidad de una derrota infligida por una Potencia enemiga. Cada uno de los tres superestados en que ahora se divide el mundo es inconquistable, y sólo podría llegar a ser conquistado por lentos cambios demográficos, que un Gobierno con amplios poderes puede evitar muy fácilmente. El segundo peligro es sólo teórico. Las masas nunca se levantan por su propio impulso y nunca lo harán por la sola razón de que están oprimidas. Las crisis económicas del pasado fueron absolutamente innecesarias y ahora no se tolera que ocurran, pero de todos modos ninguna razón de descontento podrá tener ahora resultados políticos, ya que no hay modo de que el descontento se articule. En cuanto al problema de la superproducción, que ha estado latente en nuestra socielad desde el desarrollo del maquinismo, queda resuelto por el recurso de la guerra continua (véase el capítulo III), que es también necesaria para mantener la moral pública a un elevado nivel. Por tanto, desde el punto de vista de nuestros actuales gobernantes, los únicos peligros auténticos son la aparición de un nuevo grupo de personas muy capacitadas y ávidas de poder o el crecimiento del espíritu liberal y del escepticismo en las propias filas gubernamentales. O sea, todo se reduce a un problema de educación, a moldear continuamente la mentalidad del grupo dirigente y del que se halla inmediatamente debajo de él. En cambio, la consciencia de las masas sólo ha de ser influida de un modo negativo.

Con este fondo se puede deducir la estructura general de la sociedad de Oceanía. En el vértice de la pirámide está el Gran Hermano. Éste es infalible v todopoderoso. Todo triunfo, todo descubrimiento científico, toda sabiduría, toda felicidad, toda virtud, se considera que procede directamente de su inspiración y de su poder. Nadie ha visto nunca al Gran Hermano. Es una cara en los carteles, una voz en la telepantalla. Podemos estar seguros de que nunca morirá y no hay manera de saber cuándo nació. El Gran Hermano es la concreción con que el Partido se presenta al mundo. Su función es actuar como punto de mira para todo amor, miedo o respeto, emociones que se sienten con mucha mayor facilidad hacia un individuo que hacia una organización. Detrás del Gran Hermano se halla el Partido Interior, del cual sólo forman parte seis millones de personas, o sea, menos del seis por ciento de la población de Oceanía. Después del Partido Interior, tenernos el Partido Exterior; y si el primero puede ser descrito como «el cerebro del Estado», el segundo pudiera ser comparado a las manos. Más abajo se encuentra la masa amorfa de los proles, que constituyen quizá el 85 por ciento de la población. En los términos de nuestra anterior clasificación, los proles son los Bajos. Y las masas de esclavos procedentes de las tierras ecuatoriales, que pasan constantemente de vencedor a vencedor (no olvidemos que «vencedor» sólo debe ser tomado de un modo relativo) y no forman parte de la población propiamente dicha.

En principio, la pertenencia a estos tres grupos no es hereditaria. No se considera que un niño nazca dentro del Partido Interior porque sus padres pertenezcan a él. La entrada en cada una de las ramas del Partido se realiza mediante examen a la edad de dieciséis años. Tampoco hay prejuicios raciales ni dominio de una provincia sobre otra. En los más elevados puestos del Partido encontramos judíos, negros, sudamericanos de pura sangre india, y los dirigentes de cualquier -zona proceden siempre de los habitantes de ese área. En ninguna parte de Oceanía tienen sus habitantes la sensación de ser una población colonial regida desde una capital remota. Oceanía no tiene capital y su jefe titular es una persona cuya residencia nadie conoce. No está centralizada en modo alguno, aparte de que el inglés es su principal lingua franca y que la neolengua es su idioma oficial. Sus gobernantes no se hallan ligados por lazos de sangre, sino por la adherencia a una doctrina común. Es verdad que nuestra sociedad se compone de estratos -una división muy rígida en estratos- ateniéndose a lo que a primera vista parecen normas hereditarias. Hay mucho menos intercambio entre los diferentes grupos de lo que había en la época capitalista o en las épocas preindustriales. Entre las dos ramas del Partido se verifica algún intercarnbio, pero solamente lo necesario para que los débiles sean excluidos del Partido Interior y que los miembros ambiciosos del Partido Exterior pasen a ser inofensivos al subir de categoría. En la práctica, los proletarios no pueden entrar en el Partido. Los más dotados de ellos, que podían quizá constituir un núcleo de descontentos, son fichados por la Policía del Pensamiento y eliminados. Pero semejante estado de cosas no es permanente ni de ello se hace cuestión de principio. El Partido no es una clase en el antiguo sentido de la palabra. No se propone transmitir el poder a sus hijos como tales descendientes directos, y si no hubiera otra manera de mantener en los puestos de mando a los individuos más capaces, estaría dispuesto el Partido a reclutar una generación completamente nueva de entre las filas del proletariado. En los años cruciales, el hecho de que el Partido no fuera un cuerpo hereditario contribuyó muchísimo a neutralizar la oposición. El socialista de la vieja escuela, acostumbrado a luchar contra algo que se llamaba «privilegios de clase», daba por cierto que todo lo que no es hereditario no puede ser permanente. No comprendía que la continuidad de una oligarquía no necesita ser física ni se paraba a pensar que las aristocracias hereditarias han sido siempre de corta vida, mientras que organizaciones basadas en la adopción han durado centenares y miles de años. Lo esencial de la regla oligárquica no es la herencia de padre a hijo, sino la persistencia de una cierta manera de ver el mundo y de un cierto modo de vida impuesto por los muertos a los vivos. Un grupo dirigente es tal grupo dirigente en tanto pueda nombrarla sus sucesores. El Partido no se preocupa de perpetuar su sangre, sino de perpetuarse a sí mismo. No importa quién detenta el Poder con tal de que la estructura jerárquica sea siempre la misma.

Todas las creencias, costumbres, aficiones, emociones y actitudes mentales que caracterizan a nuestro tiempo sirven para sostener la mística del Partido y evitar que la naturaleza de la sociedad actual sea percibido por la masa. La rebelión física o cualquier movimiento preliminar hacia la rebelión no es posible en nuestros días. Nada hay que temer de los proletarios. Dejados aparte, continuarán, de generación en generación y de siglo en siglo, trabajando, procreando y muriendo, no sólo sin sentir impulsos de rebelarse, sino sin la facultad de comprender que el mundo podría ser diferente de lo que es. Sólo podrían convertirse en peligrosos si el progreso de la técnica industrial hiciera necesario educarles mejor; pero como la rivahdad militar y comercial ha perdido toda importancia, el nivel de la educación popular declina continuamente. Las opiniones que tenga o no tenga la masa se consideran con absoluta indiferencia. A los proletarios se les puede conceder la libertad intelectual por la sencilla razón de que no tienen intelecto alguno. En cambio, a un miembro del Partido no se le puede tolerar ni siquiera la más pequeña desviación ideológica.

Todo miembro del Partido vive, desde su nacimiento hasta su muerte, vigilado por la Policía del Pensamiento. Incluso cuando está solo no puede tener la seguridad de hallarse efectivamente solo. Dondequiera que esté, dormido o despierto, trabajando o descansando, en el baño o en la cama, puede ser inspeccionado sin previo aviso y sin que él sepa que lo inspeccionan. Nada de lo que hace es indiferente para la Policía del Pensamiento. Sus amistades, sus distracciones, su conducta con su mujer y sus hijos, la expresión de su rostro cuando se encuentra solo, las palabras que murmura durmiendo, incluso los movimientos característicos de su cuerpo, son analizados escrupulosamente. No sólo una falta efectiva en su conducta, sino cualquier pequeña excentricidad, cualquier cambio de costumbres, cualquier gesto nervioso que pueda ser el síntoma de una lucha interna, será estudiado con todo interés. El miembro del Partido carece de toda libertad para decidirse por una dirección determinada; no puede elegir en modo alguno. Por otra parte, sus actos no están regulados por ninguna ley ni por un código de conducta claramente formulado. En Oceanía no existen leyes. Los pensarnientos y actos que, una vez descubiertos, acarrean la muerte segura, no están prohibidos expresamente y las interminables purgas, torturas, detenciones y vaporizaciones no se le aplican al individuo como castigo por crímenes que haya cometido, sino que son sencillamente el barrido de personas que quizás algún día pudieran cometer un crimen político. No sólo se le exige al miembro del Partido que tenga las opiniones que se consideran buenas, sino tambien los instintos ortodoxos. Muchas de las creencias y actitudes que se le piden no llegan a fijarse nunca en normas estrictas y no podrían ser proclamadas sin incurrir en flagrantes contradicciones con los principios mismos del Ingsoc. Si una persona es ortodoxa por naturaleza (en neolengua se le llama piensabien) sabrá en cualquier circunstancia, sin detenerse a pensarlo, cuál es la creencia acertada o la emoción deseable. Pero en todo caso, un enfrentamiento mental complicado, que comienza en la infancia y se concentra en torno a las palabras neolingüísticas paracrimen, negroblanco y dobíepensar, le convierte en un ser incapaz de pensar demasiado sobre cualquier tema.

Se espera que todo miembro del Partido carezca de emociones privadas y que su entusiasmo no se enfríe en ningún momento. Se supone que vive en un continuo frenesí de odio contra los enemigos extranjeros y los traidores de su propio país, en una exaltación triunfal de las victorias y en absoluta humildad y entrega ante el Poder y la sabiduría del Partido. Los descontentos producidos por esta vida tan seca y poco satisfactoria son suprimidos de raíz mediante la vibración emocional de los Dos Minutos de Odio, y las especulaciones que podrían quizá llevar a una actitud escéptica o rebelde son aplastadas en sus comienzos o, mejor dicho, antes de asomar a la consciencia, mediante la disciplina interna adquirida desde la niñez. La primera etapa de esta disciplina, que puede ser enseñada incluso a los niños, se llama en neolengua paracrimen. Paracrimen significa la facultad de parar, de cortar en seco, de un modo casi instintivo, todo pensamiento peligroso que pretenda salir a la superficie. Incluye esta facultad la de no percibir las analogías, de no darse cuenta de los errores de lógica, de no comprender los razonamientos más sencillos si son contrarios a los principios del Ingsoc de sentirse fastidiado e incluso asqueado por todo pensamiento orientado en una dirección herética. Paracrimen equivale, pues, a estupidez protectora. Pero no basta con la estupidez. Por el contrario, la ortodoxia en su más completo sentido exige un control sobre nuestros procesos mentales, un autodominio tan completo como el de una contorsionista sobre su cuerpo. La sociedad oceánica se apoya en definitiva sobre la creencia de que el Gran Hermano es omnipotente y que el Partido es infalible. Pero como en realidad el Gran Hermano no es omnipotente y el Partido no es infalible, se requiere una incesante flexibilidad para enfrentarse con los hechos. La palabra clave en esto es negroblanco. Como tantas palabras neolingüísticas, ésta tiene dos significados contradictorios. Aplicada a un contrario, significa la costumbre de asegurar descaradamente que lo negro es blanco en contradicción con la realidad de los hechos. Aplicada a un miembro del Partido significa la buena y leal voluntad de afirmar que lo negro es blanco cuando la disciplina del Partido lo exija. Pero también se designa con esa palabra la facultad de creer que lo negro es blanco, más aún, de saber que lo negro es blanco y olvidar que alguna vez se creyó lo contrario. Esto exige una continua alteración del pasado, posible gracias al sistema de pensamiento que abarca a todo lo demás y que se conoce con el nombre de doblepensar.

La alteración del pasado es necesaria por dos razones, una de las cuales es subsidiaria y, por decirlo así, de precaución. La razón subsidiaria es que el miembro del Partido, lo mismo que el proletario, tolera las condiciones de vida actuales, en gran parte porque no tiene con qué cornpararlas. Hay que cortarle radicalmente toda relación con el pasado, así como hay que aislarlo de los países extranjeros, porque es necesario que se crea en mejores condiciones que sus antepasados y que se haga la ilusión de que el nivel de comodidades materiales crece sin cesar. Pero la razón más importante para «reformar» el pasado es la necesidad de salvaguardar la infalibilidad del Partido. No solamente es preciso poner al día los discursos, estadísticas y datos de toda clase para demostrar que las predicciones del Partido nunca fallan, sino que no puede admitirse en ningún caso que la doctrina política del Partido haya cambiado lo más mínimo porque cualquier variación de táctica política es una confesión de debilidad. Si, por ejemplo, Eurasia o Asia Orienta¡ es la enemiga de hoy, es necesario que ese país (el que sea de los dos, según las circunstancias) figure como el enemigo de siempre. Y si los hechos demuestran otra cosa, habrá que cambiar los hechos. Así, la Historia ha de ser escrita continuamente. Esta falsificación diaria del pasado, realizada por el Ministerio de la Verdad, es tan imprescindible para la estabilidad del régimen como la represión y el espionaje efectuados por el Ministerio del Amor.

La mutabilidad del pasado es el eje del Ingsoc. Los acontecimientos pretéritos no tienen existencia objetiva, sostiene el Partido, sino que sobreviven sólo en los documentos y en las memorias de los hombres. El pasado es únicamente lo que digan los testimonios escritos y la memoria humana. Pero como quiera que el Partido controla por completo todos los documentos y también la mente de todos sus miembros, resulta que el pasado será lo que el Partido quiera que sea. También resulta que aunque el pasado puede ser cambiado, nunca lo ha sido en ningún caso concreto. En efecto, cada vez que ha habido que darle nueva forma por las exigencias del momento, esta nueva versión es ya el pasado y no ha existido ningún pasado diferente. Esto sigue siendo así incluso cuando -como ocurre a menudo- el mismo acontecimiento tenga que ser alterado, hasta hacerse irreconocible, varias veces en el transcurso de un año. En cualquier momento se halla el Partido en posesión de la verdad absoluta y, naturalmente, lo absoluto no puede haber sido diferente de lo que es ahora. Se verá, pues, que el control del pasado depende por completo del entrenamiento de la memoria. La seguridad de que todos los escritos están de acuerdo con el punto de vista ortodoxo que exigen las circunstancias, no es más que una labor mecánica. Pero también es preciso recordar que los acontecimientos ocurrieron de la manera deseada. Y si es necesario adaptar de nuevo nuestros recuerdos o falsificar los documentos, también es necesario olvidar que se ha hecho esto. Este truco puede aprenderse como cualquier otra técnica mental. La mayoría de los miembros del Partido lo aprenden y desde luego lo consiguen muy bien todos aquellos que son inteligentes además de ortodoxos. En el antiguo idioma se conoce esta operación con toda franqueza como «control de la realidad». En neolengua se le llama doblepensar, aunque también es verdad que doblepensar comprende muchas cosas.

Doblepensar significa el poder, la facultad de sostener dos opiniones contradictorias simultáneamente, dos creencias contrarias albergadas a la vez en la mente. El intelectual del Partido sabe en qué dirección han de ser alterados sus recuerdos; por tanto, sabe que está trucando la realidad; pero al mismo tiempo se satisface a sí mismo por medio del ejercicio del doblepensar en el sentido de que la realidad no queda violada. Este proceso ha de ser consciente, pues, si no, no se verificaría con la suficiente precisión, pero también tiene que ser inconsciente para que no deje un sentimiento de falsedad y, por tanto, de culpabilidad. El doblepensar está arraigando en el corazón mismo del Ingsoc, ya que el acto esencial del Partido es el empleo del engaño consciente, conservando a la vez la firmeza de propósito que caracteriza a la auténtica honradez. Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar ni por un momento de saber que existe esa realidad que se niega.... todo esto es indispensable. Incluso para usar la palabra doblepensar es preciso emplear el doblepensar. Porque para usar la palabra se admite que se están haciendo trampas con la realidad. Mediante un nuevo acto de doblepensar se borra este conocimiento; y así indefinidamente, manteniéndose la mentira siempre unos pasos delante de la verdad. En definitiva, gracias al doblepensar ha sido capaz el Partido -y seguirá siéndolo durante miles de años- de parar el curso de la Historia.

Todas las oligarquías del pasado han perdido el poder porque se anquilosaron o por haberse reblandecido excesivamente. O bien se hacían estúpidas y arrogantes, incapaces de adaptarse a las nuevas circunstancias, y eran vencidas, o bien se volvían liberales y corbardes, haciendo concesiones cuando debieron usar la fuerza, y también fueron derrotadas. Es decir, cayeron por exceso de consciencia o por pura inconsciencia. El gran éxito del Partido es haber logrado un sistema de pensamiento en que tanto la consciencia como la inconsciencia pueden existir simultáneamente. Y ninguna otra base intelectual podría servirle al Partido para asegurar su permanencia. Si uno ha de gobernar, y de seguir gobernando siempre, es imprescindible que desquicie el sentido de la realidad. Porque el secreto del gobierno infalible consiste en combinar la creencia en la propia infalibibdad con la facultad de aprender de los pasados errores.

No es preciso decir que los más sutiles cultivadores del doblepensar son aquellos que lo inventaron y que saben perfectamente que este sistema es la mejor organización del engaño mental. En nuestra sociedad, aquellos que saben mejor lo que está ocurriendo son a la vez los que están más lejos de ver al mundo como realmente es. En general, a mayor comprensión, mayor autoengaño: los más inteligentes son en esto los menos cuerdos. Un claro ejemplo de ello es que la histeria de guerra aumenta en intensidad a medida que subimos en la escala social. Aquellos cuya actitud hacia la guerra es más racional son los súbditos de los territorios disputados. Para estas gentes, la guerra es sencillamente una calamidad continua que pasa por encima de ellos con movimiento de marca. Para ellos es completamente indiferente cuál de los bandos va a ganar. Saben que un cambio de dueño significa sólo que seguirán haciendo el mismo trabajo que antes, pero sometidos a nuevos amos que los tratarán lo mismo que los anteriores. Los trabajadores algo más favorecidos, a los que llamamos proles, sólo se dan cuenta de un modo intermitente de que hay guerra. Cuando es necesario se les inculca el frenesí de odio y miedo, pero si se les deja tranquilos son capaces de olvidar durante largos períodos que existe una guerra. Y en las filas del Partido sobre todo en las del Partido Interior hallarnos el verdadero entusiasmo bélico. Sólo creen en la conquista del mundo los que saben que es imposible. Esta peculiar trabazón de elementos opuestos -conocimiento con ignorancia, cinismo con fanatismo- es una de las características distintivas de la sociedad oceánica. La ideología oficial abunda en contradicciones incluso cuando no hay razón alguna que las justifique. Así, el Partido rechaza y vilifica todos los principios que defendió en un principio el movimiento socialista, y pronuncia esa condenación precisamente en nombre del socialismo. Predica el desprecio de las clases trabajadoras. Un desprecio al que nunca se había llegado, y a la vez viste a sus miembros con un uniforme que fue en tiempos el distintivo de los obreros manuales y que fue adoptado por esa misma razón. Sistemáticamente socava la solidaridad de la familia y al mismo tiempo llama a su jefe supremo con un nombre que es una evocación de la lealtad familiar. Incluso los nombres de los cuatro ministerios que los gobiernan revelan un gran descaro al tergiversar deliberadamente los hechos. El Ministerio de la Paz se ocupa de la guerra; El Ministerio de la Verdad, de las mentiras; el Ministerio del Amor, de Ia tortura, y el Ministerio de la Abundancia, del hambre. Estas contradicciones no son accidentales, no resultan de la hipocresía corriente. Son ejercicios de doblepensar. Porque sólo mediante la reconciliación de las contradicciones es posible retener el mando indefinidamente. Si no, se volvería al antiguo ciclo. Si la igualdad humana ha de ser evitada para siempre, si los Altos, como los hemos llamado, han de conservar sus puestos de un modo permanente, será imprescindible que el estado mental predominante sea la locura controlada.

Pero hay una cuestión que hasta ahora hemos dejado a un lado. A saber: ¿por qué debe ser evitada la igualdad humana? Suponiendo que la mecánica de este proceso haya quedado aquí claramente descrita, debemos preguntamos ¿cuál es el motivo de este enorme y minucioso esfuerzo planeado para congelar la historia de un determinado momento?

Llegamos con esto al secreto central. Como hemos visto, la mística del Partido, y sobre todo la del Partido Interior, depende del doblepensar. Pero a más profundidad aún, se halla el motivo central, el instinto nunca puesto en duda, el instinto que los llevó por primera vez a apoderarse de los mandos y que produjo el doblepensar, la Policía del Pensamiento, la guerra continua y todos los demás elementos que se han hecho necesarios para el sostenimiento del Poder. Este motivo consiste realmente en... 




TEORÍA Y PRÁCTICA DEL COLECTIVISMO OLIGARQUICO

por EMMANUEL GOLDSTEIN






CAPITULO III

La guerra es la paz





La desintegración del mundo en tres grandes superestados fue un acontecimiento que pudo haber sido previsto -y que en realidad lo fue antes de mediar el siglo XX. Al ser absorbida Europa por Rusia y el Imperio Británico por los Estados Unidos, habían nacido ya en esencia dos de los tres poderes ahora existentes, Eurasia y Oceanía. El tercero, Asia Oriental, sólo surgió como unidad aparte después de otra década de confusa lucha. Las fronteras entre los tres superestados son arbitrarias en algunas zonas y en otras fluctúan según los altibajos de la guerra, pero en general se atienen a líneas geográficas. Eurasia comprende toda la parte norte de la masa terrestre europea y asiática, desde Portugal hasta el Estrecho de Bering. Oceanía comprende las Américas, las islas del Atlántico, incluyendo a las Islas Británicas, Australasia y Africa meridional. Asia Oriental, potencia más pequeña que las otras y con una frontera occidental menos definida, abarca China y los países que se hallan al sur de ella, las islas del Japón y una amplia y fluctuante porción de Manchuria, Mongolia y el Tibet.

Estos tres superestados, en una combinación o en otra, están en guerra permanente y llevan así veinticinco años. Sin embargo, ya no es la guerra aquella lucha desesperada y aniquiladora que era en las primeras décadas del siglo XX. Es una lucha por objetivos limitados entre combatientes incapaces de destruirse unos a otros, sin una causa material para luchar y que no se hallan divididos por diferencias ideológicas claras. Esto no quiere decir que la conducta en la guerra ni la actitud hacia ella sean menos sangrientas ni más caballerosas. Por el contrario, el histerismo bélico es continuo v universal, y las violaciones, los saqueos, la matanza de niños, la esclavización de poblaciones enteras y represalias contra los pri sioneros hasta el punto de quemarlos y enterrarlos vivos, se consideran normales, y cuando esto no lo comete el enemigo sino el bando propio, se estima meritorio. Pero en un sentido físico, Ia guerra afecta a muy pocas personas, la mayoría especialistas muy bien preparados, y causa pocas bajas relativamente. Cuando hay lucha, tiene lugar en confusas fronteras que el hombre medio apenas puede situar en un mapa o en torno a las fortalezas flotantes que guardan los lugares estratégicos en el mar. En los centros de civilización la guerra no significa más que una continua escasez de víveres y alguna que otra bomba cohete que puede causar unas veintenas de víctimas. En realidad, la guerra ha cambiado de carácter. Con más exactitud, puede decirse que ha variado el orden de importancia de las razones que determinaban una guerra. Se han convertido en dominantes y son reconocidos conscientemente motivos que ya estaban latentes en las grandes guerras de la primera mitad del siglo XX.

Para comprender la naturaleza de la guerra actual -pues, a pesar del reagrupamiento que ocurre cada pocos años, siempre es la misma guerra- hay que darse cuenta en primer lugar de que esta guerra no puede ser decisiva. Ninguno de los tres superestados podría ser conquistado definitivamente ni siquiera por los otros dos en combinación. Sus fuerzas están demasiado bien equilibradas. Y sus defensas son demasiado poderosas. Eurasia está protegida por sus grandes espacios terrestres, Oceanía por la anchura del Atlántico y del Pacífico, Asia Oriental por la fecundidad y laboriosidad de sus habitantes. Además, ya no hay nada por qué luchar. Con las economías autárquicas, la lucha por los mercados, que era una de las causas principales de las guerras anteriores, ha dejado de tener sentido, y la competencia por las materias primas ya no es una cuestión de vida o muerte. Cada uno de los tres superestados es tan inmenso que puede obtener casi todas las materias que necesita dentro de sus propias fronteras. Si acaso, se propone la guerra el dominio del trabajo. Entre las fronteras de los superestados, y sin pertenecer de un modo permanente a ninguno de ellos, se extiende un cuadrilátero, con sus ángulos en Tánger, Brazzaville, Darwin y Hong-Kong, que contiene casi una quinta parte de la población de la Tierra. Las tres potencias luchan constantemente por la posesión de estas regiones densamente pobladas, así como por las zonas polares. En la práctica, ningún poder controla totalmente esa área disputada. Porciones de ella están cambiando a cada momento de manos, y lo que en realidad determina los súbitos y múltiples cambios de afianzas es la posibilidad de apoderarse de uno u otro pedazo de tierra mediante una inesperada traición.

Todos esos territorios disputados contienen valiosos minerales y algunos de ellos producen ciertas cosas, como la goma, que en los climas fríos es preciso sintetizar por métodos relativamente caros. Pero, sobre todo, proporcionan una inagotable reserva de mano de obra muy barata. La potencia que controle el África Ecuatorial, los países del Oriente Medio, la India Meridional o el Archipiélago Indonesio, dispone también de centenares de millones de trabajadores mal pagados y muy resistentes. Los habitantes de esas regiones, reducidos más o menos abiertamente a la condición de esclavos, pasan continuamente de un conquistador a otro y son empleados como carbón o aceite en la carrera de armamento, armas que sirven para capturar más territorios y ganar así más mano de obra, con lo cual se pueden tener más armas que servirán para conquistar más territorios, y así indefinidamente. Es interesante observar que la lucha nunca sobrepasa los límites de las zonas disputadas. Las fronteras de Eurasia avanzan y retroceden entre la cuenca del Congo y la orilla septentrional del Mediterráneo; las islas del Océano Indico y del Pacífico son conquistadas y reconquistadas constantemente por Oceanía y por Asia Oriental; en Mongolia, la línea divisoria entre Eurasia y Asia Oriental nunca es estable; en torno al Polo Norte, las tres potencias reclaman inmensos territorios en su mayor parte inhabitados e inexplorados; pero el equilibrio de poder no se altera apenas con todo ello y el territorio que constituye el suelo patrio de cada uno de los tres superestados nunca pierde su independencia. Además, la mano de obra de los pueblos explotados alrededor del Ecuador no es verdaderamente necesaria para la economía mundial. Nada atañe a la riqueza del mundo, ya que todo lo que produce se dedica a fines de guerra, y el objeto de prepararse para una guerra no es más que ponerse en situación de emprender otra guerra. Las poblaciones esclavizadas permiten, con su trabajo, que se acelere el ritmo de la guerra. Pero si no existiera ese refuerzo de trabajo, la estructura de la sociedad y el proceso por el cual ésta se mantiene no variarían en lo esencial.

La finalidad principal de la guerra moderna (de acuerdo con los principios del doblepensar) la reconocen y, a la vez, no la reconocen, los cerebros dirigentes del Partido Interior. Consiste en usar los productos de las máquinas sin elevar por eso el nivel general de la vida. Hasta fines del siglo XIX había sido un problema latente de la sociedad industrial qué había de hacerse con el sobrante de los artículos de consumo. Ahora, aunque son pocos los seres humanos que pueden comer lo suficiente, este problema no es urgente y nunca podría tener caracteres graves aunque no se emplearan procedimientos artificiales para destruir esos productos. El mundo de hoy, si lo comparamos con el anterior a 1914, está desnudo, hambriento y lleno de desolación; y aún más si lo comparamos con el futuro que las gentes de aquella época esperaba. A principios del siglo XX la visión de una sociedad futura increíblemente rica, ordenada, eficaz y con tiempo para todo -un reluciente mundo antiséptico de cristal, acero y cemento, un mundo de nívea blancura- era el ideal de casi todas las personas cultas. La ciencia y la tecnología se desarrollaban a una velocidad prodigiosa y parecía natural que este desarrollo no se interrumpiera jamás. Sin embargo, no continuó el perfeccionamiento, en parte por el empobrecimiento causado por una larga serie de guerras y revoluciones, y en parte porque el progreso científico y técnico se basaba en un hábito empírico de pensamiento que no podía existir en una sociedad estrictamente reglamentada. En conjunto, el mundo es hoy más primitivo que hace cincuenta años. Algunas zonas secundarias han progresado y se han realizado algunos perfeccionamientos, ligados siempre a la guerra y al espionaje policíaco, pero los experimentos científicos y los inventos no han seguido su curso y los destrozos causados por la guerra atómica de los años cincuenta y tantos nunca llegaron a ser reparados. No obstante, perduran los peligros del maquinismo. Cuando aparecieron las grandes máquinas, se pensó, lógicamente, que cada

vez haría menos falta la servidumbre del trabajo y que esto contribuiría en gran medida a suprimir las desigualdades en la condición humana. Si las máquinas eran empleadas deliberadamente con esa finalidad, entonces el hambre, la suciedad, el analfabetismo, las enfertnedades y el cansancio serían necesariamente eliminados al cabo de unas cuantas generaciones. Y, en realidad, sin ser empleada con esa finalidad, sino sólo por un proceso automático -produciendo riqueza que no había más remedio que distribuir-, elevó efectivamente la máquina el nivel de vida de las gentes que vivían a mediados de siglo. Estas gentes vivían muchísimo mejor que las de fines del siglo XIX.

Pero también resultó claro que un aumento de bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción -era ya, en sí mismo, la destrucción- de una sociedad jerárquica. En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas, con cuarto de baño, calefacción y refrigeración, y poseyera cada uno un auto o quizás un aeroplano, habría desaparecido la forma más obvia e hiriente de desigualdad. Si la riqueza llegaba a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en que la riqueza, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida mientras que el poder siguiera en manos de una minoría, de una pequeña casta privilegiada. Pero, en la práctica, semejante sociedad no podría conservarse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas y empezarían a pensar por sí mismos; y si empezaran a reflexionar, se darían cuenta más pronto o más tarde que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabarían barriéndoles. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia. Regresar al pasado agrícola -como querían algunos pensadores de principios de este siglo- no era una solución práctica, puesto que estaría en contra de la tendencia a la mecanización, que se había hecho casi instintiva en el mundo entero, y, además, cualquier país que permaneciera atrasado industrialmente sería inútil en un sentido militar y caería antes o después bajo el dominio de un enemigo bien armado.

Tampoco era una buena solución mantener la pobreza de las masas restringiendo la producción. Esto se practicó en gran medida entre 1920 y 1940. Muchos países dejaron que su economía se anquilosara. No se renovaba el material indispensable para la buena marcha de las industrias, quedaban sin cultivar las tierras, y grandes masas de población, sin tener en qué trabajar, vivían de la caridad del Estado. Pero también esto implicaba una debilidad militar, y como las privaciones que infligía eran innecesarias, despertaba inevitablemente una gran oposición. El problema era mantener en marcha las ruedas de la industria sin aumentar la riqueza real del mundo. Los bienes habían de ser producidos, pero no distribuidos. Y, en la práctica, la única manera de lograr esto era la guerra continua.

El acto esencial de la guerra es la destrucción, no forzosamente de vidas humanas, sino de los productos del trabajo. La guerra es una manera de pulverizar o de hundir en el fondo del mar los materiales que en la paz constante podrían emplearse para que las masas gozaran de excesiva comodidad y, con ello, se hicieran a la larga demasiado inteligentes. Aunque las armas no se destruyeran, su fabricación no deja de ser un método conveniente de gastar trabajo sin producir nada que pueda ser consumido. En una fortaleza flotante, por ejemplo, se emplea el trabajo que hubieran dado varios centenares de barcos de carga. Cuando se queda anticuada, y sin haber producido ningún beneficio material para nadie, se construye una nueva fortaleza flotante mediante un enorme acopio de mano de obra. En principio, el esfuerzo de guerra se planea para consumir todo lo que sobre después de haber cubierto unas mínimas necesidades de la población. Este mínimo se calcula siempre en mucho menos de lo necesario, de manera que hay una escasez crónica de casi todos los artículos necesarios para la vida, lo cual se considera como una ventaja. Constituye una táctica deliberada mantener incluso a los grupos favorecidos al borde de la escasez, porque un estado general de escasez aumenta la importancia de los pequeños privilegios y hace que la distinción entre un grupo y otro resulte más evidente. En comparación con el nivel de vida de principios del siglo XX, incluso los miembros del Partido Interior llevan una vida austera y laboriosa. Sin embargo, los pocos lujos que disfrutan -un buen piso, mejores telas, buena calidad del alimento, bebidas y tabaco, dos o tres criados, un auto o un autogiro privado- los colocan en un mundo diferente del de los miembros del Partido Exterior, y estos últimos poseen una ventaja similar en comparación con las masas sumergidas, a las que llamamos «los proles». La atmósfera social es la de una ciudad sitiada, donde la posesión de un trozo de carne de caballo establece la diferencia entre la riqueza y la pobreza. Y, al mismo tiempo, la idea de que se está en guerra, y por tanto en peligro, hace que la entrega de todo el poder a una reducida casta parezca la condición natural e inevitable para sobrevivir.

Se verá que la guerra no sólo realiza la necesaria distinción, sino que la efectúa de un modo aceptable psicológicamente. En principio, sería muy sencillo derrochar el trabajo sobrante construyendo templos y pirámides, abriendo zanjas y volviéndolas a llenar o incluso produciendo inmensas cantidades de bienes y prendiéndoles fuego. Pero esto sólo daría la base económica y no la emotiva para una sociedad jerarquizada. Lo que interesa no es la moral de las masas, cuya actitud no importa mientras se hallen absorbidas por su trabajo, sino la moral del Partido mismo. Se espera que hasta el más humilde de los miembros del Partido sea competente, laborioso e incluso inteligente -siempre dentro de límites reducidos, claro está-, pero siempre es preciso que sea un fanático ignorante y crédulo en el que prevalezca el miedo, el odio, la adulación y una continua sensación orgiástico de triunfo. En otras palabras, es necesario que ese hombre posea la mentalidad típica de la guerra. No importa que haya o no haya guerra y, ya que no es posible una victoria decisiva, tampoco importa si la guerra va bien o mal. Lo único preciso es que exista un estado de guerra. La desintegración de la inteligencia especial que el Partido necesita de sus miembros, y que se logra mucho mejor en una atmósfera de guerra, es ya casi universal, pero se nota con más relieve a medida que subimos en la escala jerárquica. Precisamente es en el Partido Interior donde la histeria bélica y el odio al enemigo son más intensos. Para ejercer bien sus funciones administrativas, se ve obligado con frecuencia el miembro del Partido Interior a saber que esta o aquella noticia de guerra es falsa y puede saber muchas veces que una pretendida guerra o no existe o se está realizando con fines completamente distintos a los declarados. Pero ese conocimiento queda neutralizado fácilmente mediante la técnica del doblepensar. De modo que ningún miembro del Partido Interior vacila ni un solo instante en su creencia mística de que la guerra es una realidad y que terminará victoriosamente con el dominio indiscutible de Oceanía sobre el mundo entero.

Todos los miembros del Partido Interior creen en esta futura victoria total como en un artículo de fe. Se conseguirá, o bien paulatinamente mediante la adquisición de más territorios sobre los que se basará una aplastante preponderancia, o bien por el descubrimiento de algún arma secreta. Continúa sin cesar la búsqueda de nuevas armas, y ésta es una de las poquísimas actividades en que todavía pueden encontrar salida la inventiva y las investigaciones científicas. En la Oceanía de hoy la ciencia en su antiguo sentido ha dejado casi de existir. En neolengua no hay palabra para ciencia. El método empírico de pensamiento, en el cual se basaron todos los adelantos científicos del pasado, es opuesto a los principios fimdamentales de Ingsoc. E incluso el progreso técnico sólo existe cuando sus productos pueden ser empleados para disminuir la libertad humana.

Las dos finalidades del Partido son conquistar toda la superficie de la Tierra y extinguir de una vez para siempre la posibilidad de toda libertad del pensamiento. Hay, por tanto, dos grandes problemas que ha de resolver el Partido. Uno es el de descubrir, contra la voluntad del interesado, lo que está pensando determinado ser humano, y el otro es cómo suprimir, en pocos segundos y sin previo aviso, a varios centenares de millones de personas. Éste es el principal objetivo de las investigaciones científicas. El hombre de ciencia actual es una mezcla de psicólogo y policía que estudia con extraordinaria minuciosidad el significado de las expresiones faciales, gestos y tonos de voz, los efectos de las drogas que obligan a decir la verdad, la terapéutica del shock, del hipnotismo y de la tortura física; y si es un químico, un físico o un biólogo, sólo se preocupará por aquellas ramas que dentro de su especialidad sirvan para matar. En los grandes laboratorios del Ministerio de la Paz, en las estaciones experimentales ocultas en las selvas brasileñas, en el desierto australiano o en las islas perdidas del Atlántico, trabajan incansablemente los equipos técnicos. Unos se dedican sólo a planear la logística de las guerras futuras; otros, a idear bombas cohete cada vez mayores, explosivos cada vez más poderosos y corazas cada vez más impenetrables; otros buscan gases más mortíferos o venenos que puedan ser producidos en cantidades tan inmensas que destruyan la vegetación de todo un continente, o cultivan gérmenes inmunizados contra todos los posibles antibióticos; otros se esfuerzan por producir un vehículo que se abra paso por la tierra como un submarino bajo el agua, o un aeroplano tan independiente de su base como un barco en el mar, otros exploran posibilidades aún más remotas, como la de concentrar los rayos del sol mediante gigantescas lentes suspendidas en el espacio a miles de kilómetros, o producir terremotos artificiales utilizando el calor del centro de la Tierra.

Pero ninguno de estos proyectos se aproxima nunca a su realización, y ninguno de los tres superestados adelanta a los otros dos de un modo definitivo. Lo más notable es que las tres potencias tienen ya, con la bomba atómica, un arma mucho más poderosa que cualquiera de las que ahora tratan de convertir en realidad. Aunque el Partido, según su costumbre, quiere atribuirse el invento, las bombas atómicas aparecieron por primera vez a principios de los años cuarenta y tantos de este siglo y fueron usadas en gran escala unos diez años después. En aquella época cayeron unos centenares de bombas en los centros industriales, principalmente de la Rusia Europea, Europa Occidental y Norteamérica. El objeto perseguido era convencer a los gobernantes de todos los países que unas cuantas bombas más terminarían con la sociedad organizada y por tanto con su poder. A partir de entonces, y aunque no se llegó a ningún acuerdo formal, no se arrojaron más bombas atómicas. Las potencias actuales siguen produciendo bombas atómicas y almacenándolas en espera de la oportunidad decisiva que todos creen llegará algún día. Mientras tanto, el arte de la guerra ha permanecido estacionado durante treinta o cuarenta años. Los autogiros se usan más que antes, los aviones de bombardeo han sido sustituidos en gran parte por los proyectiles autoimpulsados y el frágil tipo de barco de guerra fue reemplazado por las fortalezas flotantes, casi imposibles de hundir. Pero, aparte de ello, apenas ha habido adelantos bélicos. Se siguen usando el tanque, el submarino, el torpedo, la ametralladora e incluso el rifle y la granada de mano. Y, a pesar de las interminables matanzas comunicadas por la Prensa y las telepantallas, las desesperadas batallas de las guerras anteriores en las cuales morían en pocas semanas centenares de miles e incluso millones de hombres- no han vuelto a repetirse.

Ninguno de los tres superestados intenta nunca una maniobra que suponga el riesgo de una seria derrota. Cuando se lleva a cabo una operación de grandes proporciones, suele tratarse de un ataque por sorpresa contra un aliado. La estrategia que siguen los tres superestados -o que pretenden seguir es la misma. Su plan es adquirir, mediante una combinación, un anillo de bases que rodee completamente a uno de los estados rivales para firmar luego un pacto de amistad con ese rival y seguir en relaciones pacíficas con él durante el tiempo que sea preciso para que se confíen. En este tiempo, se almacenan bombas atómicas en los sitios estratégicos. Esas bombas, cargadas en los cohetes, serán disparadas algún día simultáneamente, con efectos tan devastadores que no habrá posibilidad de respuesta. Entonces se firmará un pacto de amistad con la otra potencia, en preparación de un nuevo ataque. No es preciso advertir que este plan es un ensueño de imposible realización. Nunca hay verdadera lucha a no ser en las zonas disputadas en el Ecuador y en los Polos: no hay invasiones del territorio enemigo. Lo cual explica que en algunos sitios sean arbitrarias las fronteras entre los superestados. Por ejemplo, Eurasia podría conquistar fácilmente las Islas Británicas, que forman parte, geográficamente, de Europa, y también sería posible para Oceanía avanzar sus fronteras hasta el Rin e incluso hasta el Vístula. Pero esto violaría el principio -seguido por todos los bandos, aunque nunca formulado- de la integridad cultural. Así, si Oceanía conquistara las áreas que antes se conocían con los nombres de Francia y Alemania, sería necesario exterminar a todos sus habitantes -tarea de gran dificultad física o asimilarse una población de un centenar de millones de personas que, en lo técnico, están a la misma altura que los oceánicos. El problema es el mismo para todos los superestados, siendo absolutamente imprescindible aue su estructura no entre en contacto con extranjeros, excepto en reducidas proporciones con prisioneros de guerra y esclavos de color. Incluso el aliado oficial del momento es considerado con mucha suspicacia. El ciudadano medio de Oceanía nunca ve a un ciudadano de Eurasia ni de Asia Oriental -aparte de los prisioneros- y se le prohibe que aprenda lenguas extranjeras. Si se le permitiera entrar en relación con extranjeros, descubriría que son criaturas iguales a él en lo esencial y que casi todo lo que se le ha dicho sobre ellos es una sarta de mentiras. Se rompería así el mundo cerrado y en que vive y quizá desaparecieran el miedo, el odio y la rigidez fanática en que se basa su moral. Se admite, por tanto, en los tres Estados que por mucho que cambien de manos Persia, Egipto, Java o Ceilán, las fronteras principales nunca podrán ser cruzadas más que por las bombas.

Bajo todo esto hallamos un hecho al que nunca se alude, pero admitido tácitamente y sobre el que se basa toda conducta oficial, a saber: que las condiciones de vida de los tres superestados son casi las mismas. En Oceanía prevalece la ideología llamada Ingsoc, en Eurasia el neobolchevismo y en Asia Oriental lo que se conoce por un nombre chino que suele traducirse por «adoración de la muerte», pero que quizá quedaríá mejor expresado como «desaparición del yo». Al ciudadano de Oceanía no se le permite saber nada de las otras dos ideologías, pero se le enseña a condenarlas como bárbaros insultos contra la moralidad y el sentido común. La verdad es que apenas puden distinguirse las tres ideologías, y los sistemas sociales que ellas soportan son los mismos. En los tres existe la misma estructura piramidal, idéntica adoración a un jefe semidivino, la misma economía orientada hacia una guerra continua. De ahí que no sólo no puedan conquistarse mutuamente los tres superestados, sino que no tendrían ventaja alguna si lo consiguieran. Por el contrario, se ayudan mutuamente manteniéndose en pugna. Y los grupos dirigentes de las tres Potencias saben y no saben, a la vez, lo que están haciendo. Dedican sus vidas a la conquista del mundo, pero están convencidos al mismo tiempo de que es absolutamente necesario que la guerra continúe eternamente sin ninguna victoria definitiva. Mientras tanto, el hecho de que no hay peligro de conquista hace posible la denegación sistemática de la realidad, que es la característica principal del Ingsoc y de sus sistemas rivales. Y aquí hemos de repetir que, al hacerse continua, la guerra ha cambiado fundamentalmente de carácter.

En tiempos pasados, una guerra, casi por definición, era algo que más pronto o más tarde tenía un fmal; generalmente, una clara victoria o una derrota indiscutible. Además, en el pasado, la guerra era uno de los principales instrumentos con que se mantenían las sociedades humanas en contacto con la realidad física. Todos los gobernantes de todas las épocas intentaron imponer un falso concepto del mundo a sus súbditos, pero no podían fomentar ilusiones que perjudicasen la eficacia militar. Como quiera que la derrota significaba la pérdida de la independencia o cualquier otro resultado indeseable, habían de tomar serias precauciones para evitar la derrota. Estos hechos no podían ser ignorados. Aun admitiendo que en filosofía, en ciencia, en ética o en política dos y dos pudieran ser cinco, cuando se fabricaba un cañón o un aeroplano tenían que ser cuatro. Las naciones mal preparadas acababan siempre siendo conquistadas, y la lucha por una mayor eficacia no admitía ilusiones. Además, para ser eficaces había que aprender del pasado, lo cual suponía estar bien enterado de lo ocurrido en épocas anteriores. Los periódicos y los libros de historia eran parciales, naturalmente, pero habría sido imposible una falsificación como la que hoy se realiza. La guerra era una garantía de cordura. Y respecto a las clases gobemantes, era el freno más seguro. Nadie podía ser, desde el poder, absolutamente irresponsable desde el momento en que una guerra cualquiera podía ser ganada o perdida.

Pero cuando una guerra se hace continua, deja de ser peligrosa porque desaparece toda necesidad militar. El progreso técnico puede cesar y los hechos más palpables pueden ser negados o descartados como cosas sin importancia. Lo único eficaz en Oceanía es la Policía del Pensamiento. Como cada uno de los tres superestados es inconquistable, cada uno de ellos es, por tanto, un mundo separado dentro del cual puede ser practicada con toda tranquilidad cualquier perversión mental. La realidad sólo ejerce su presión sobre las necesidades de la vida cotidiana: la necesidad de comer y de beber, de vestirse y tener un techo, de no beber venenos ni caerse de las ventanas, etc... Entre la vida y la muerte, y entre el placer físico y el dolor físico, sigue habiendo una distinción, pero eso es todo. Cortados todos los contactos con el mundo exterior y con el pasado, el ciudadano de Oceanía es como un hombre en el espacio interestelar, que no tiene manera de saber por dónde se va hacia arriba y por dónde hacia abajo. Los gobernantes de un Estado como éste son absolutos como pudieran serlo los faraones o los césares. Se ven obligados a evitar que sus gentes se mueran de hambre en cantidades excesivas, y han de mantenerse al mismo nivel de baja técnica militar que sus rivales. Pero, una vez conseguido ese mínimo, pueden retorcer y deformar la realidad dándole la forma que se les antoje.

Por tanto, la guerra de ahora, comparada con las antiguas, es una impostura. Se podría comparar esto a las luchas entre ciertos rumiantes cuyos cuernos están colocados de tal manera que no pueden herirse. Pero aunque es una impostura, no deja de tener sentido. Sirve para consumir el sobrante de bienes y ayuda a conservar la atmósfera mental imprescindible para una sociedad jerarquizado. Como se ve, la guerra es ya sólo un asunto de política interna. En el pasado, los grupos dirigentes de todos los países, aunque reconocieran sus propios intereses e incluso los de sus enemigos y gritaran en lo posible la destructividad de la guerra, en definitiva luchaban unos contra otros y el vencedor aplastaba al vencido. En nuestros días no luchan unos contra otros, sino cada grupo dirigente contra sus propios súbditos, y el objeto de la guerra no es conquistar territorio ni defenderlo, sino mantener intacta la estructura de la sociedad. Por lo tanto, la palabra guerra se ha hecho equívoca. Quizá sería acertado decir que la guerra, al hacerse continua, ha dejado de existir. La presión que ejercía sobre los seres humanos entre la Edad neolítica y principios del siglo XX ha desaparecido, siendo sustituida por algo completamente distinto. El efecto sería muy parecido si los tres superestados, en vez de pelear cada uno con los otros, llegaran al acuerdo -respetándole- de vivir en paz perpetua sin traspasar cada uno las fronteras del otro. En ese caso, cada uno de ellos seguiría siendo un mundo cerrado libre de la angustiosa influencia del peligro externo. Una paz que fuera de verdad permanente sería lo mismo que una guerra permanente. Éste es el sentido verdadero (aunque la mayoría de los miembros del Partido lo entienden sólo de un modo superficial) de la consigna del Partido: la guerra es la paz.

16 agosto 2016

EL COMPLEJO INDUSTRIAL MILITAR de ESTADOS UNIDOS

“Que nuestro país vaya ahora encaminado hacia un modelo de economía basada en las armas es parte del modelo general de una política desacertada, alimentado con ayuda de una psicosis, inducida artificialmente, de histeria de guerra y nutrida a partir de una propaganda incesante alrededor del miedo. 
General Douglas MacArthur, discurso del 15 de mayo de 1951
 
...BASES MILITARES Y OLEODUCTOS - vecinos perennes


En la actualidad, la industria de armas y la guerra permanente se han convertido en una gran parte del negocio estadounidense, conformándose como una especie de filial de un complejo industrial militar bien arraigado.

PAISES PRESENTES EN LA ONU: 193

BASES MILITARES DE EE.UU. EN EL MUNDO: 1000

El ex coronel Larry Wilkerson aseveró que los intereses de las trasnacionales se habían adueñado del aparato de seguridad de Estados Unidos (EU), al haber puesto bajo su control al complejo militar industrial: hoy es más pernicioso de lo que imaginó Eisenhower.

Increpó el papel de Lockheed Martin en abastecer armas a los regímenes represivos de Medio Oriente y de incrementar deliberadamente las tensiones en la península coreana con el fin de aumentar sus ingresos (http://goo.gl/G3ysjh).

Wilkerson no es un personaje cualquiera:
fue director ejecutivo del ex secretario de Estado general Colin Powell durante la presidencia de Baby Bush.

Refiere un escrito de 1935 del mayor general Smedley Butler La guerra es una estafa (https://goo.gl/IhQZkR), el marino más condecorado de su generación, quien criticó la maquinaria de guerra de EU que libra sus guerras más para asegurar las ganancias de las trasnacionales.

Asevera que a partir de la mitad del siglo XX, “el complejo militar industrial de EU ha pasado de ser una simple manufacturera de armas para acoplarse con los think tanks” –al unísono de organizaciones no lucrativas legales y exentas de impuestos– que promulgan el ambiente bélico y pretenden ser imparciales, con editoriales y propuestas de política que apoyan la agenda de la infraestructura militar-industrial y que son seguidas a pie juntillas por el Congreso y la rama ejecutiva.
http://stateofthenation2012.com/wp-content/uploads/2015/07/hillary-libya.jpg
 Wilkerson arremete contra Hillary Clinton, quien declaró que es tiempo para EU de comenzar a pensar en Irak como una oportunidad de negocios para las trasnacionales de EU (http://goo.gl/uPZMZp), con el fin de beneficiar a JP Morgan y a ExxonMobil.

 No constituyen ningún secreto las fétidas conexiones de Hillary con la industria del gas y el petróleo, en paralelo a las trasnacionales armamentistas de la muerte (http://goo.gl/PQCozR).



 http://static.deathandtaxesmag.com/uploads/2011/05/dick-cheney.jpeg
 Wilkerson es severo con Dick Cheney, el pugnaz vicepresidente de Baby Bush, quien fue a la guerra con el fin de hacer dinero para Halliburton (http://goo.gl/cXMmXt).
¿De allí provendrá el axioma bélico de los neoconservadores straussianos sobre la guerra permanente; es decir, los ininterrumpidos ingresos de los mercaderes de la muerte como Lockheed Martin, Raytheon y Boeing?

Desde los tiempos del Presidente Truman, por allá en 1918, ya la guerra era considerada como parte de “el principio eficiente” de la economía. “Lo único moral es ganar, inmoral es perder, nos convierte en criminales”, decía.

No existen dudas de que las guerras imperiales representan un suculento negocio para los capitales dueños del complejo militar industrial estadounidense y europeo, y sus mafias, pero también podría representar la quiebra de las economías de sus propios Estados nacionales.

 
Este país es el más armado del mundo. 
Tiene la mitad del presupuesto militar del planeta. 
Una poderosa flota naval. Una poderosa fuerza aérea. 
Un moderno ejército. Más de 1000 bases militares que rodean el mundo. 
Hay 10 millones de personas trabajando en su industria bélica.  
Cinco millones de intelectuales trabajando para los servicios de inteligencia de Estados Unidos.
Ademas de bases militares existen como aqui en Africa Puestos de avanzada, instalaciones portuarias, ......donde hay libre entrada para Washington 

mas informacion de Africa: 
http://rebelion.org/noticia.php?id=206080
 
Poderes ocultos de control y dominio (una superestructura rapaz y fascista muy poderosa) que manejan a los movimientos de reacción religiosa (sectas religiosas por doquier), pandillaje y barras bravas, en vastas regiones del planeta que lo secunda en todo momento y en cada conflicto que se involucra. 

Y una poderosa red de transnacionales de la información que le sirven de caja de resonancia.
eeuu
Según los cómputos derivados en parte de un libro de William Blum sobre el intervencionismo estadounidense, el número de países que en al menos una ocasión han sido objeto de invasión, bombardeo o complot por parte de Estados Unidos llega a 37.

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2016: 

  Ojos para la Paz

Nunca en la historia hubo un país más injerencista, intervencionista, desestabilizador, guerrerista, que los Estados Unidos.

Ya en su tiempo el presidente Eisenhower -que no era precisamente una hermanita de la caridad- manifestó tener miedo de que el poder militar tomara el gobierno de los Estados Unidos. 
Para desgracia de la humanidad este pronóstico se cumplió y se viene poniendo de manifiesto cada día. Van contra Rusia, ya no vale el pretexto del "peligro comunista", pero da igual.
Cuando cayó la URSS, el enemigo comunista fue sustituido por el enemigo musulmán (con la ayuda inestimable de Hollywood y de Walt Disney), porque para el poder siempre es conveniente un enemigo que justifique, en este caso, los grandes desembolsos en armamento.

Parecía que ya Rusia no era un enemigo, pero nos equivocamos: Rusia es un enemigo a batir
¿Recordamos la historia de los misiles norteamericanos Pershing II y Cruis? Algunos generales de la OTAN se opusieron a su despliegue al considerar que EE.UU. quería librar una guerra contra Rusia en suelo Europeo. Pues seguimos en los mismo.

labolsa.com. Información de "Agencias"


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Fuente: AFP

Estados Unidos desplegará una brigada blindada en Europa del Este a partir de febrero de 2017, en el marco de sus esfuerzos para disuadir ? una eventual agresión rusa, informó este miércoles el Pentágono.

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 RECLUTANDO JOVENES POBRES:

 Sobre todo los de las escuelas secundarias más pobres, incluso aunque no se enteren de ello, vía PROGRAMA JROTC. 
Se trata de un programa financiado por el Pentágono que promete “allanar el camino para que en el futuro puedas acceder a la universidad, dar un significado a tu vida, visitar tierras exóticas”, al tiempo que se asegura que a las fuerzas armadas del país –totalmente integradas por voluntarios– nunca les faltará tropas frescas para despacharlas a viejos (poco a poco convertidos en antiguos) conflictos. 

Tal como escribió Ann Jones:
“No debería ser un secreto que Estados Unidos tiene el mayor, mejor organizado y más eficiente sistema de reclutamiento de niños-soldados del mundo. 
Sin embargo, con inusitada modestia, el Pentágono no lo llama así. 
El nombre que le da es ‘programa de desarrollo juvenil”.....

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La historia la escriben los vencedores, así como las guerras la terminan pagando los pueblos vencidos, pero antes de que esto suceda, antes de que las victimas de las agresiones imperiales terminen siendo doblegadas por el poder bélico y la arrogancia, al final las guerras  seguirán siendo pagadas por los pueblos de los países agredidos.

En un mundo donde la sobre-acumulación de capitales confiscados por los casinos financieros mundiales no encuentra lugar “legal” donde ser invertidos para reproducirse con celeridad y mantener vivo el sistema; donde la superproducción de mercancías abarrota los anaqueles de los mercados mundiales sin lograr cerrar su ciclo en el consumo; donde la humanidad ha alcanzado un grado inigualable e inimaginable antes de concentración de fuerzas productivas lo suficientemente necesarias para satisfacer todos los requerimientos esenciales, fundamentales, de los seres humanos y quiza mucho mas...

En este mundo lleno de contradicciones y sin salidas bajo la lógica del sistema capitalista, la industria de la destrucción y de la muerte se inscribe como el nuevo campo de inversión de los capitales dispuestos para ser usados para beneficiar a sólo a un selecto grupo de intereses a costa de las mayorías.

La ética y los valores universales humanos están siendo socavados por un mundo donde impera el crimen organizado por el imperio.

LA OTAN es en realidad  UNA PANDILLA DE TERRORISTAS que actuan asesinando y haciendo actos de sabotaje a nivel mundial:


 
Hace cien años, cuando Italia y España probaban por primera vez el poder letal de la nueva arma en las colonias, los bombardeos aéreos producían una mezcla de terror y de escándalo (¡pájaros que cagan muerte!), hasta el punto de que la convención de La Haya de 1927 los prohibió sin ninguna clase de oposición. Hoy una tormenta y hasta una gaviota causan más estupefacción. 
Mientras escribo estas líneas aviones tripulados y no tripulados arrojan bombas sobre Somalia, Yemen, Siria, Iraq, el kurdistán turco, Afganistán, Gaza, Ucrania, en una rutina aceptada por todos con una naturalidad que contrasta con la sobrehumanidad del procedimiento.
El bombardeo desde el aire, en efecto, al contrario que la ferocidad cara a cara, introduce de entrada una desigualdad, una desproporción ontológica entre el agresor y su víctima que ignora incluso la existencia de los cuerpos. 
Esta desproporción suspende de hecho todos los principios del derecho, pues la ejecución es siempre sumaria y sin previas diligencias, y además impide la representación emocional de los daños. Excluye de la humanidad al mismo tiempo a la víctima, que es desde el principio sólo el residuo de una operación decidida sobre un mapa, y excluye de la humanidad también al agresor, que desde su olímpica, purísima altura es incapaz de imaginar los efectos de su acción. 
El bombardeo aéreo, digámoslo así, es incompatible con el derecho y con la antropología humana y, cada vez que cae una bomba desde el aire, se interrumpe el proceso de la evolución y se establece en el mundo un orden ante-civilizado y post-humano.

Como sabemos el colofón no superado de este modelo, paradigma y tentación siempre presentes, fueron las dos bombas atómicas que el gobierno de los EEUU encabezado por Truman dejó caer en agosto de 1945, cuando ya habían vencido la guerra, sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, donde en pocos minutos murieron respectivamente 140.000 y 70.000 personas. 


Aparte la factualidad tecnológica, que impone sus “progresos” al margen de la política, la naturalización del bombardeo tiene que ver paradójicamente con los conocidos Juicios de Nuremberg (1945-1946), en los que los aliados, muy firmes con los crímenes del nazismo, fueron muy tolerantes con los suyos propios, entre los cuales se incluían, por ejemplo, los bombardeos de Dresde o Tokio y, desde luego, el uso del armamento nuclear contra las ciudades japonesas. 
Desde entonces los campos de concentración están prohibidos, los bombardeos aéreos no. El acta fundacional del derecho internacional (y de la propia ONU) tras la segunda guerra mundial entraña esta paradoja: prohibición de la guerra, aceptación natural del lanzamiento de bombas desde aviones y drones. Los aviones vuelan tan alto que ninguna norma terrestre les atañe.

  origen: libro que la editorial Hiru tiene ahora el acierto de publicar se recogen dos pequeños ensayos o denuncias del añorado historiador estadounidense Howard Zinn, autor de la imprescindible La otra historia de los EEUU, libro de imperativa lectura para tener y aspirar a una vida normal
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En EE.UU. la llamada "comunidad de inteligencia" es un ente paralelo al Estado, que está más allá de todo tipo de control.

El presupuesto asignado a los servicios de inteligencia se llama "black budget" porque se mantiene en total secreto. Gracias a Edward Snowden, actualmente asilado en Rusia, se hizo pública la astronómica cifra del presupuesto del año fiscal 2013 para las agencias de espionaje (CIA, NSA y otras 50 mas...conocidas): 52.600 millones de dólares.  
 
Una de las mayores paradojas del espionaje masivo de la población de EE.UU. es que los mismos ciudadanos pagan con sus impuestos el presupuesto de miles de millones de dólares que se gasta para espiarlos. Año tras año se recorta el presupuesto para los servicios públicos básicos, como educación y salud; y mientras tanto, el presupuesto para los espías sigue creciendo como moho en la oscuridad. 

 Chris Hedges, periodista investigativo de EE.UU. alertó:
 "La fuerza de un estado totalitario reside en sus informantes.
Y Estados Unidos tiene muchos. 

Ellos leen nuestros mensajes de e-mail. Escuchan, graban y guardan nuestras conversaciones telefónicas. Nos toman fotografías... Nos monitorean a través de nuestros dispositivos electrónicos. Infiltran nuestras organizaciones. Promueven y facilitan 'actos de terrorismo' de activistas musulmanes, ambientalistas radicales, anarquistas, incriminando a estos disidentes indefensos con pruebas falsas y enviándolos a prisión por años. 

Ellos han recolectado detallados legajos con nuestros hábitos, gustos, preferencias, récords médicos y financieros, orientaciones sexuales, historias laborales, hábitos de consumo y prontuarios delictivos. Guardan esta información en computadoras gubernamentales. 

Allí están, esperando como una bomba de tiempo, hasta que el Estado decida que es hora de enjuiciarnos."

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ALGUNAS y solo algunas ACCIONES DEL ULTIMO AÑO (2013) :

 Los pasados abril y mayo, el personal de Operaciones Especiales tomó parte en ejercicios de entrenamiento en Yibuti, Malawi y las islas Seychelles, en el Océano Índico.

En junio, los SEAL de la Marina estadounidense se unieron a fuerzas iraquíes, jordanas, libanesas y otros aliados de Oriente Medio para realizar simulacros bélicos irregulares en Aqaba, Jordania.

Al mes siguiente, los Boinas Verdes viajaron a Trinidad y Tobago para poner en marcha pequeñas unidades de ejercicios tácticos con las fuerzas locales.

En agosto, los Boinas Verdes entrenaron a marineros hondureños en técnicas de explosivos.
En septiembre, según las noticias de la prensa, las fuerzas de Operaciones Especiales de EEUU se unieron a tropas de elite de los diez países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático –Indonesa, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Myanmar (Birmania) y Camboya-, así como con sus homólogos de Austria, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur, China, India y Rusia, para llevar a cabo unos ejercicios contra el terrorismo, financiados conjuntamente, que se celebraron en un centro de entrenamiento de Sentul, al oeste de Java.

En octubre, las tropas de elite de EEUU llevaron a cabo incursiones con comandos en Libia y Somalia, secuestrando a un sospechoso de terrorismo en la primera nación citada mientras los SEAL mataban al menos a un militante en la segunda antes de que la respuesta armada les expulsara.

En noviembre, las tropas de Operaciones Especiales llevaron a cabo operaciones humanitarias... en Filipinas para ayudar a los supervivientes del tifón Hayan.

Al siguiente mes, miembros del 352º Grupo de Operaciones Especiales realizó un ejercicio de entrenamiento en el que participaron 130 pilotos y seis aviones en una base aérea de Inglaterra, y varios SEAL de la Marina resultaron heridos cuando participaban en una misión de evacuación en Sudán del Sur.

Los Boinas Verdes entraron el 1 de enero de este año en una misión de combate junto a tropas de elite afganas en el pueblo de Bahlozi, provincia de Kandahar. .........

Sin embargo, esos despliegues por AL MENOS 134 países no parecen resultar suficientes para el SOCOM. En noviembre de 2013, el mando anunció que estaba tratando de identificar a socios industriales que pudieran, bajo la Iniciativa de la Web Transregional del SOCOM, “desarrollar potencialmente nuevas páginas en Internet a la medida de las audiencias extranjeras”.

algunas invasiones de EE.UU.


 Un think tank USA (un sitio donde se reúnen los ingenieros sociales), concretamente el Instituto Stratfor y leo literalmente que “lo peor que le puede pasar a Estados Unidos es que se unan Rusia y Alemania, y eso es lo que hemos tratado de evitar en toda nuestra historia porque Alemania tiene la tecnología y Rusia los recursos naturales”.

Sí; están admitiendo que ellos fabricaron la I y la II Guerra Mundiales. El tal Friedman, que evidentemente es judío, no se queda a gusto y reconoce ¡abiertamente que ellos generaron la guerra entre Irak e Irán de los años 80 al financiar a ambos bandos!


¡Léelo!
“Mantener el control del mar y del espacio es la base de nuestro poder”, ha declarado abiertamente Friedman, agregando que “la mejor manera de vencer a una flota enemiga es no dejar que se construya”. “La política que recomendaría es la que adoptó Ronald Reagan para con Irán e Irak, financiando a ambas partes para que lucharan entre sí y no contra nosotros”. “Fue cínico, amoral, pero funcionó”, ha agregado.



Estas se unirían a una red global ya existente de diez páginas en Internet dedicadas a la propaganda, dirigidas por varios mandos combatientes y configuradas para que parezcan cadenas legítimas de noticias, incluyendo CentralAsiaOnline.com; Sabahi, enfocada hacia el Cuerno de África; un esfuerzo dirigido al Oriente Medio conocido como Al-Shorfa-com; y otra para Latinoamérica que recibe el nombre de Infosurhoy.com.....
 

Laura Finley, doctora en sociología y criminología de la Universidad de Barry, reconoce que  
“Estados Unidos es una cultura violenta, militarista que, en prácticamente todas las instituciones, muestra la violencia como un medio para solucionar los  problemas... es una ideología que privilegia ciertos valores, incluida la jerarquía, competencia, autoritarismo y obediencia, entre otros. 
Esta ideología militarista ha diseñado la estructura nuestras escuelas, lo que enseñamos y cómo nos lo enseñan. 
Afecta a nuestros medios de comunicación... degradando al "enemigo" siempre que sea posible”.
La “cultura” y los “valores” que la escuela implanta en los niños están basados en el miedo, en la violencia y en la mentira. 

 

Hoy, la economía Norteamericana pasó a depender casi exclusivamente del gasto militar. 

Con la actual crisis económica que atraviesa Occidente, la tesis del Imperio de prepararse para una “guerra eterna”, se ha convertido en doctrina de Estado. Contrariamente a lo que podría pensarse, los recortes presupuestarios se aplican en salud, educación y otras formas de seguridad social; mientras que el gasto militar se incrementó en más de un 15%, para un país que gasta cerca de 6 billones dólares en este terreno. 

Esto, sin tomar en cuenta el aumento en "seguridad" y en una nueva modalidad de transferencia de los recursos públicos al sector privado: los contratistas, suerte de consorcios que se encargan, desde la comida y la lencería hasta “los interrogatorios” y el manejo de las prisiones. 

Las acereras, la industria del calzado, la textil, la producción agroalimentaria, la petroquímica y cualquier otro ramo productivo, se encuentran hoy al servicio de esta nueva doctrina militar
(Juan Barreto 3/12)

Poco importan los partidos o los colores en Estados Unidos: republicanos, demócratas, Bush, Obama todos gastan desproporcionadamente para mantener andando la gran máquina bélica. Datos del Instituto Internacional de Investigación de la Paz de Estocolmo revelan que Estados Unidos gasta por sí sólo en su presupuesto militar casi lo mismo que todo el mundo combidos.

Esto revela en realidad una verdad oculta, uno de los fundamentos de las guerras es ocupar zonas estratégicas donde se puede controlar el tráfico de armas, drogas, o recursos como el petróleo.

“La versión norteamericana de la colonia es la base militar”. Chalmers Johnson.

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MULTIPLICACION DE BASES EN AFRICA:

 Durante años, la expansión militar estadounidense en África ha pasado inadvertida gracias a un esfuerzo deliberado para mantener al público desinformado.

A la sombra de lo que una vez se conoció como el "continente oscuro", muy poco se ha escuchado acerca de él… por una decisión deliberada. Pero si se advierten en detalle, de norte a sur, de este a oeste, los frutos de ese esfuerzo silenciador: en localidades remotas, detrás de vallas y más allá de lo visible, el ejército estadounidense ha construido un archipiélago extenso de enclaves militares, transformando el continente en lo que los expertos llaman un laboratorio para un nuevo tipo de guerra.

De modo que ¿cuántas bases militares de Estados Unidos existen en África? Es una pregunta simple con respuesta no menos sencilla. Durante años, el comando África de Estados Unidos (AFRICOM) dio una respuesta común: uno solo. El Campamento Lemonnier, en la pequeña nación blanqueada por el sol de Djibouti, era lo único que Estados Unidos reconocía como “base” en el continente.

Por supuesto, tal cosa no es cierta, porque existen campos, compuestos, instalaciones y servicios en otros lugares, pero los militares se apoyan mucho en la semántica para imponer su lógica. Si se observa la lista oficial de bases del Pentágono, el número crece. El informe de 2015 en la cartera global del Departamento de defensa sólo incluye el campamento Lemonnier y otros tres sitios arraigadas en o cerca del continente.

Durante años, varios reporteros han arrojado luz sobre puestos de avanzada del secreto, la mayoría de los cuales construidos, actualizados o ampliados desde el 9/11, que salpican el continente, incluyendo localidades de seguridad cooperativa (CSLs). Este año, el comandante del AFRICOM, General David Rodríguez, divulgó que había realmente once sitios de este tipo.

Una investigación llevada a cabo por TomDispatch indica que en los últimos años los militares estadounidenses, han desarrollado una muy extensa red de más de 60 puestos y puntos de acceso en África. Algunos de ellos están siendo utilizados actualmente, otros que se mantienen en reserva, y el resto pudieran ser cerrados. Estas bases, campamentos, compuestos, instalaciones portuarias, bunkers de combustible y otros sitios se pueden encontrar en al menos 34 países, más del 60 por ciento de las naciones en el continente, incluyendo muchos países públicamente clasificados por Estados Unidos como corruptos y represivos de acuerdo a la conducta de sus gobiernos en materia de derechos humanos, según los registros de Washington. Estados Unidos también opera "Oficinas de cooperación de seguridad" y Agregadurías de defensa en aproximadamente 38 países africanos, según Falvo y ha llegado a cerca de 30 acuerdos para utilizar aeropuertos internacionales en África como centros de recarga.

Cuando el AFRICOM se convirtió en comando independiente en 2008, campamento Lemonnier era uno de los pocos puestos norteamericanos en el continente. En los años posteriores, Washington ha incrementado su construcción. Como resultado, ahora es capaz de llevar a cabo un número creciente de misiones abiertas y encubiertas, desde ejercicios de entrenamiento hasta asesinatos con drones.

"AFRICOM en un mando nuevo, básicamente un laboratorio para un tipo diferente de guerra y una manera diferente de fuerzas posturales," ha dicho Richard Reeve, director del programa de seguridad sostenible en el Oxford Research Group, un think tank con sede en Londres. "Aparte de Djibouti, no hay ninguna acumulación importante de tropas, equipos o incluso aviones. Hay una gran variedad de pequeñas bases... por lo que significa que se extendió un pequeño número de fuerzas sobre un área muy grande que permiten una concentración de las fuerzas muy rápidamente cuando sea necesario”.

De modo que estamos ante un experimento que denota una estrategia que deja ver un continente salpicado de puestos militares estadounidenses, bases de drones para asesinatos selectivos, todo operado por fuerzas de élite de operaciones especiales.

Richard Reeve se pregunta “¿Podríamos estar ante un cuadro más aterrador para África?”.

Blog del autor: http://manuelyepe.wordpress.com/


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Ayuda al enemigo: 35 países en los que EE.UU. apoyó a fascistas, narcos y terroristas

Publicado: 19 mar 2014 | 13:03 GMT Última actualización: 19 mar 2014

© RT/AFP/Reuters
El apoyo de EE.UU. a los ultraderechistas y al reciente golpe de Estado en Ucrania es solo un ejemplo más del respaldo estadounidense al fascismo, al narcotráfico o al terrorismo a lo largo de la historia contemporánea.
En un artículo publicado en el portal AlterNet, el periodista Nicolas J. S. Davies hace un repaso a la historia del siglo XX y XXI y demuestra cómo fascistas, dictadores, narcotraficantes y señores de la guerra de todo el globo han gozado del patrocinio de EE.UU. en su implacable lucha por detentar el control mundial.

A continuación, los 35 países más destacados cuya historia reciente ha sido explícitamente perfilada por la 'mano', a veces no tan invisible, de EE.UU.

1. Afganistán 

En la década de 1980, EE.UU. trabajó con Pakistán y Arabia Saudita para derrocar el Gobierno socialista de Afganistán. Además, la CIA fundó, entrenó y armó a las fuerzas dirigidas por los líderes tribales conservadores, cuyo poder se vio amenazado por el progreso en la educación, los derechos de la mujer y la reforma agraria que se estaban llevando a cabo en el país. Tras la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán en 1989, los señores de la guerra apoyados por EE.UU. 'desgarraron' el país e impulsaron la producción de opio a un nivel sin precedentes —entre 2.000 a 3.400 toneladas por año—. El Gobierno talibán redujo la producción de opio en un 95% en dos años, entre 1999 y 2001, pero la invasión de EE.UU. en 2001 restauró a los señores de la guerra y a los narcotraficantes en el poder. Afganistán ocupa en la actualidad el puesto 175 de los 177 países más corruptos del mundo, el puesto 175 de 186 en desarrollo humano, y desde 2004, detenta el récord en producción de opio (5.300 toneladas al año).


© REUTERS Baz Ratner

2. Albania 

Entre 1949 y 1953, EE.UU. y el Reino Unido se propusieron derrocar al Gobierno de Albania, el país comunista más pequeño y vulnerable de Europa del Este. Numerosos exiliados albaneses fueron reclutados y entrenados para volver a Albania con el objeto de incentivar la disensión y planificar un levantamiento armado. Muchos de los que participaron en el plan eran excolaboradores de la ocupación italiana y alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos estaba el exministro del Interior, Xhafer Deva, quien supervisó las deportaciones de "judíos, comunistas, afines y personas sospechosas" (tal como se describe en un documento nazi) a Auschwitz. Documentos desclasificados de Estados Unidos han revelado que Deva fue uno de los 743 criminales de guerra fascistas reclutados por los EE.UU. después de la guerra.

3. Argentina 

Documentos estadounidenses filtrados en 2003 revelaron las conversaciones entre el secretario de Estado de EE.UU. Henry Kissinger y el canciller argentino Almirante Guzzetti en octubre de 1976, poco después de que la junta militar tomara el poder en Argentina. Kissinger aprobó explícitamente la "guerra sucia" de la junta, la cual mató en total a 30.000 personas, la mayoría de ellos jóvenes, y robó 400 bebés de familias cuyos padres había asesinado.

4. Brasil 

En 1964, el general Castelo Branco lideró un golpe de Estado que estableció una brutal dictadura militar de dos décadas. Vernon Walters, a la sazón agregado militar de EE.UU., y más tarde director de la CIA y embajador adjunto ante la ONU, tenía buena relación con Castelo Branco desde la Segunda Guerra Mundial en Italia. La CIA proporcionó todo el apoyo necesario para asegurar el éxito del golpe de Estado, incluida la financiación de la mano de obra de la oposición y grupos de estudiantes en las protestas callejeras, como está ocurriendo en Ucrania y Venezuela recientemente.

5. Camboya 

Cuando el presidente Nixon ordenó el bombardeo secreto e ilegal de Camboya en 1969, los pilotos estadounidenses recibieron la orden de falsificar sus registros para ocultar que mataron a al menos medio millón de camboyanos, dejando caer sobre le país más bombas que en Alemania y Japón juntas en la Segunda Guerra Mundial. A medida que los Jemeres Rojos se fortalecían en 1973, la CIA informó que su "propaganda había sido más eficaz entre los refugiados víctimas de los ataques de los [bombardeos] B-52". Después de que los Jemeres Rojos mataran a al menos 2 millones de sus compatriotas y fueran expulsados por el Ejército vietnamita en 1979, el grupo especial estadounidense Kampuchea, con sede en la Embajada de EE.UU. en Bangkok, se dispuso a mantenerlos y a armarlos durante al menos otra década más como "resistencia" oficial al nuevo Gobierno camboyano que contaba con el respaldo de los vietnamitas.

6. Chile 

Cuando Salvador Allende llegó a la presidencia en 1970, el presidente Nixon prometió "hacer chillar a la economía" chilena. EE.UU., principal socio comercial de Chile, cortó radicalmente el comercio con el país andino para causar la escasez y el caos económico. El Departamento de Estado y la CIA habían realizado sofisticadas operaciones de propaganda en Chile desde hacía una década, financiando a los políticos conservadores, a los sindicatos, a los grupos de estudiantes y a todos los medios de comunicación, mientras estrechaba sus lazos con los militares. Después de que el general Pinochet tomara el poder, la CIA mantuvo a funcionarios chilenos en nómina y trabajó en estrecha colaboración con la agencia de inteligencia de Chile DINA, mientras el Gobierno militar mataba a miles de personas y encarcelaba y torturaba a decenas de miles más.


© AFP STF
Chile

7. China 
A finales de 1945, 100.000 soldados estadounidenses lucharon junto a las fuerzas del Kuomintang de China en áreas tomadas por los comunistas en el norte del país. Chiang Kai-shek y el Kuomintang fue probablemente el más corrupto de todos los aliados de Estados Unidos. Un flujo constante de asesores estadounidenses en China advertía de que la ayuda de EE.UU. estaba siendo robada por Chiang y sus compinches, algunos de ellos incluso la vendían a los japoneses, pero el compromiso de EE.UU. con Chiang continuó durante mucho tiempo.

8. Colombia 

Cuando las fuerzas especiales estadounidenses y la Administración de Control de Drogas ayudaron a las Fuerzas Colombianas a perseguir y aniquilar al capo de la droga Pablo Escobar, trabajaron con un grupo de justicieros llamado 'Los Pepes'. En 1997, Diego Murillo Bejarano y otros líderes de la banda fundaron la AUC (Fuerzas de Autodefensa Unidas de Colombia) que fueron las responsables del 75% de las muertes violentas de civiles en Colombia durante los 10 años siguientes.

9. Cuba 

EE.UU. apoyó la dictadura de Batista al crear las condiciones represivas que mataron a 20.000 personas. El exembajador de EE.UU. Earl Smith testificó ante el Congreso estadounidense que "EE.UU. era tan abrumadoramente influyente en Cuba que su embajador era el segundo hombre más importante, a veces incluso más importante que el presidente cubano". Después de la revolución, la CIA lanzó una larga campaña de terrorismo contra Cuba, formando a los exiliados cubanos en Florida, América Central y la República Dominicana para cometer asesinatos y sabotajes en la isla. Las operaciones respaldadas por la CIA contra Cuba incluyen el intento de invasión de Bahía de Cochinos, en el que murieron 100 exiliados cubanos y cuatro estadounidenses, decenas de intentos de asesinato contra Fidel Castro y los asesinatos de diversos funcionarios, varios bombardeos en 1960 y los atentados terroristas contra turistas en fecha tan reciente como 1997, además del aparente bombardeo de un buque francés en el puerto de La Habana (con al menos 75 muertos), un ataque con gripe porcina biológica que mató a medio millón de cerdos, y el atentado terrorista contra un avión cubano (78 muertos) planeado por Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes permanecen libres en EE.UU.


© AFP Walter Dhladhla


10. El Salvador 


La guerra civil que asoló El Salvador en la década de 1980 fue un levantamiento popular contra un régimen que gobernaba con la mayor brutalidad. Al menos 70.000 personas murieron y miles más desaparecieron. La Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas establecida después de la guerra, encontró que el 95% de los muertos fueron asesinados por las fuerzas del Gobierno y los escuadrones de la muerte, y solo el 5% por la guerrilla del FMLN. Las fuerzas gubernamentales fueron creadas, entrenadas, armadas y supervisadas casi en su totalidad por la CIA, las fuerzas especiales de Estados Unidos y la Escuela de las Américas.

11. Francia

En Francia, Italia, Grecia, Indochina, Indonesia, Corea y Filipinas a finales de la Segunda Guerra Mundial, el avance de las fuerzas aliadas se encontró con que las fuerzas de resistencia comunistas se habían hecho con el control de grandes áreas o incluso de países enteros cuando las fuerzas alemanas y japonesas se retiraron o se rindieron. En Marsella, el sindicato comunista CGT (por sus siglas en francés) controlaba los muelles que eran clave para el comercio con EE.UU. y llevar a cabo el plan Marshall. La Oficina de Servicios estratégicos de EE.UU. (OSS, por sus siglas en inglés), había trabajado con la mafia estadounidense-siciliana y los gánsteres de Córcega durante la guerra. Después de que la OSS se convirtiera en la nueva CIA tras la guerra, utilizó sus contactos para restaurar a los mafiosos corsos en el poder en Marsella, con el objeto de romper las huelgas portuarias y el control de los muelles por parte de la CGT. La CIA protegía a los corsos, ya que estos creaban laboratorios de heroína. El envío de dicha droga a Nueva York se disparó, mientras la mafia siciliana-americana también florecía bajo la protección de la CIA.

12. Ghana 

No parece que haya líderes nacionales inspiradores en África estos días. Y eso puede ser culpa de Estados Unidos. En los años 1950 y 1960, hubo una estrella en ascenso en Ghana: Kwame Nkrumah, que fue primer ministro bajo el dominio británico desde 1952 hasta 1960; cuando Ghana se independizó, se convirtió en presidente. Era socialista, panafricano y antiimperialista, y en 1965 escribió un libro llamado 'Neocolonialismo: la última etapa del imperialismo'. Nkrumah fue derrocado en un golpe de la CIA en 1966. La CIA negó su participación en el mismo, pero la prensa británica informó más tarde de que 40 agentes de la CIA operaban fuera de la Embajada de EE.UU. El exagente de la CIA John Stockwell reveló más sobre el papel decisivo de la CIA en el golpe de Estado en su libro 'En busca de enemigos'.

13. Grecia 

Cuando las fuerzas británicas desembarcaron en Grecia en octubre de 1944, se encontraron con que el país estaba bajo el control efectivo de ELAS-EAM, el grupo guerrillero de izquierdas formado por el Partido Comunista de Grecia en 1941 tras la invasión italiana y alemana. ELAS-EAM dio la bienvenida a las fuerzas británicas, pero los británicos se negaron a cualquier acuerdo con ellos e instalaron un Gobierno que incluía monárquicos y colaboradores de los nazis. Cuando ELAS-EAM celebró una gran manifestación en Atenas, la Policía abrió fuego y mató a 28 personas. Los británicos reclutaron a miembros de los Batallones de Seguridad entrenados por los nazis para perseguir y detener a los miembros de ELAS, quienes se rearmaron como un movimiento de resistencia. En 1947, inmersos en una violenta guerra civil, los británicos, que estaban en bancarrota, pidieron ayuda a EE.UU. para hacerse cargo de la ocupada Grecia. El apoyo de EE.UU. al Gobierno de corte fascista instalado en Grecia entonces estaba consagrado en la Doctrina Truman, vista por muchos historiadores como el comienzo de la Guerra Fría. Combatientes ELAS-EAM entregaron las armas en 1949 después de que Yugoslavia les retirara su apoyo, y 100.000 de sus miembros fueron ejecutados, exiliados o encarcelados.

14. Guatemala 

Después de su primera operación para derrocar a un Gobierno extranjero en Irán en 1953, la CIA lanzó una operación para eliminar al Gobierno liberal electo de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954. La CIA reclutó y entrenó a un pequeño ejército de mercenarios bajo el mando del exiliado guatemalteco Castillo Armas para invadir Guatemala, con 30 aviones, sin símbolos estadounidenses, de apoyo aéreo. El embajador Peurifoy, enviado de EE.UU. en Guatemala, preparó una lista de los guatemaltecos que debían ser ejecutados, y Armas fue instaurado como presidente. El reinado del terror que siguió durante su presidencia condujo a 40 años de guerra civil, en la que al menos 200.000 personas murieron, la mayoría de ellos indígenas. Documentos de La CIA detallan la masacre y la destrucción de pueblos enteros.


© AFP CIRMA
Guatemala


15. Haití 


Casi 200 años después de la rebelión de esclavos que creó la nación de Haití y derrotó a los Ejércitos de Napoleón, el pueblo haitiano, que tanto había sufrido, pudo elegir finalmente un Gobierno verdaderamente democrático dirigido por el padre Jean-Bertrand Aristide en 1991. Sin embargo, el presidente Aristide fue derrocado por un golpe militar apoyado por Estados Unidos después de ocho meses en el cargo, y la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. (DIA, por sus siglas en inglés) reclutó una fuerza paramilitar llamada FRAPH para atacar y destruir el movimiento Lavalas, creado por Aristide en Haití. La CIA contrató al líder del FRAPH, Emmanuel 'Toto' Constant, enviándole armas desde Florida. Cuando el presidente Clinton envió una fuerza de ocupación de EE.UU. para restaurar a Aristide en el poder en 1994, los miembros del FRAPH detenidos por las fuerzas estadounidenses fueron liberados por orden de Washington, y la CIA mantuvo al FRAPH para socavar a Aristide y su movimiento. Después de que Aristide fuera elegido presidente por segunda vez en el año 2000, una fuerza especial estadounidense con 200 efectivos entrenaron a 600 exmiembros del FRAPH en la República Dominicana para prepararse para un segundo golpe de Estado. En 2004, lanzaron una campaña de violencia para desestabilizar Haití, que proporcionó el pretexto para que las fuerzas estadounidenses entraran en el país caribeño y quitaran a Aristide del cargo.

16. Honduras 
El golpe de Estado de 2009 en Honduras ha causado represión y múltiples asesinatos de opositores políticos, sindicalistas y periodistas. Si bien los funcionarios estadounidenses negaron cualquier participación en el mismo, rehusaron, no obstante, cortar la ayuda militar desde EE.UU. violando lo establecido en sus propias leyes para estos casos. Sin embargo, dos cables de Wikileaks revelaron que la Embajada de los EE.UU. tuvo un papel capital en la gestión del golpe de Estado contra Manuel Zelaya y la formación de un Gobierno que, según denuncian asociaciones de derechos humanos, está reprimiendo y asesinando a sus habitantes.

17. Indonesia

En 1965, el general Suharto asumió el poder tras el derrocamiento del presidente Sukarno, y su mandato desató una ola de asesinatos en masa que terminó con la vida de por lo menos medio millón de personas. Los diplomáticos estadounidenses admitieron posteriormente que proporcionaron listas con los nombres de 5.000 miembros del Partido Comunista que debían ser asesinados.


18. Irán 


Puede que Irán sea el caso más ilustrativo de los golpes de Estado de la CIA y sus consecuencias a largo plazo. En 1953, la CIA y el MI6 del Reino Unido derrocaron al Gobierno democráticamente elegido de Mohamed Mosadegh. Irán había nacionalizado su industria petrolera por el voto unánime del Parlamento, poniendo fin al monopolio de la compañía Anglo Iranian Oil, la actual BP, que solo pagaba a Irán un 16% del valor de su petróleo. Durante dos años, Irán resistió el bloqueo naval británico y las sanciones económicas internacionales. Después de que el presidente Eisenhower asumiera el poder en 1953, la CIA accedió a la petición británica de intervención. Tras el fracaso inicial del golpe y de que el sah de Persia y su familia huyeran a Italia, la CIA pagó millones de dólares para sobornar a militares y contratar a gánsters para desatar la violencia en las calles de Teherán. Mosadegh fue finalmente retirado del cargo y el sah volvió a gobernar con gran brutalidad como títere de Occidente hasta la revolución iraní de 1979.


© AFP Behrouz Mehri


19. Israel 

Desde 1966, EE.UU. ha utilizado su veto en el Consejo de Seguridad para proteger a Israel en 83 ocasiones, más que los otros cuatro miembros permanentes combinados, y 42 de esos vetos han sido sobre resoluciones relacionadas con Israel y/o Palestina. Recientemente, Amnistía Internacional publicó un informe denunciando que "las fuerzas israelíes han mostrado un cruel desprecio por la vida humana, matando a decenas de civiles palestinos, entre ellos niños, en la ocupada Cisjordania en los últimos tres años, con una impunidad casi total". Por su parte, Richard Falk, Relator Especial de la ONU sobre Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, calificó el asalto de 2008 sobre Gaza de "violación masiva del derecho internacional", y agregó que EE.UU. "ha suministrado armas y apoyado el asedio, por lo que son cómplices de los crímenes". La Ley Leahy requiere que EE.UU. corte la ayuda militar a las fuerzas que violan los derechos humanos, pero nunca se ha aplicado en contra de Israel.

20. Irak 

En 1958, después de que la monarquía respaldada por los británicos fuera derrocada por el general Abdul Qasim, la CIA contrató a un iraquí de 22 años de edad, llamado Sadam Husein para asesinar al nuevo presidente. Husein y su banda no pudieron completar el trabajo y huyeron al Líbano. La CIA les alquiló un apartamento en Beirut y luego Husein fue trasladado a El Cairo, donde fue contratado como agente de la inteligencia egipcia, que frecuentaba con asiduidad la Embajada de EE.UU. Qasim fue asesinado durante un golpe de Estado baazista apoyado por EE.UU. en 1963, y al igual que en Guatemala e Indonesia, la CIA dio al nuevo Gobierno una lista de al menos 4.000 comunistas que debían ser "eliminados". Pero, una vez en el poder, el Gobierno revolucionario baazista rehusó ser un títere occidental, y nacionalizó la industria petrolera de Irak, adoptó una política exterior nacionalista árabe y construyó los mejores sistemas de educación y de salud en el mundo árabe. En 1979, Sadam Husein se convirtió en presidente, llevó a cabo purgas de opositores políticos y lanzó una guerra desastrosa contra Irán, por lo que Donald Rumsfeld y otros funcionarios estadounidenses le dieron la bienvenida como un aliado eficaz contra Teherán. Cuando Irak invadió Kuwait, Husein se hizo más útil para EE.UU. como un enemigo que como aliado. Entonces el país americano comenzó su campaña propagandística mundial de descalificación del presidente irakí, el "nuevo Hitler", lo que facilitó la invasión de Irak por EE.UU. y sus aliados internacionales en 2003.


© REUTERS Goran Tomasevic

21. Corea 

Cuando las fuerzas estadounidenses llegaron a Corea en 1945, fueron recibidas por funcionarios de la República Popular de Corea (RPC), formada por grupos de la resistencia que se desarmaron al rendirse las fuerzas japonesas y comenzaron a establecer la ley y el orden en toda Corea. El general Hodge los expulsó y colocó la mitad sur de Corea bajo la ocupación militar de EE.UU. Por el contrario, las fuerzas rusas en el Norte reconocieron la RPC, lo que llevó a la división de Corea a largo plazo. EE.UU. trajo de vuelta al país asiático a Syngman Rhee, un exiliado coreano conservador, y lo colocó como presidente de Corea del Sur en 1948. Rhee se convirtió en un dictador guiado por la cruzada anticomunista, que detuvo y torturó a miles de personas acusándolas de ser comunistas y reprimió de forma brutal las revueltas, matando a 100.000 personas. Finalmente fue obligado a renunciar durante las multitudinarias protestas estudiantiles de 1960.

22. Laos 
La CIA comenzó a proporcionar apoyo aéreo a las fuerzas francesas en Laos en 1950, y continuó su actividad allí durante 25 años más. La CIA ideó al menos tres golpes de Estado entre 1958 y 1960 para mantener alejados del Gobierno al izquierdista Pathet Lao. La CIA trabajó con capos de la droga laosianos de derecha como el general Phoumi Nosavan, transportando opio entre Birmania, Laos y Vietnam, y protegiendo su monopolio del comercio de opio en Laos. En 1962, la CIA reclutó un ejército mercenario clandestino de 30.000 veteranos de anteriores guerras de guerrillas de Tailandia, Corea, Vietnam y Filipinas para luchar contra Pathet Lao. Como un gran número de soldados estadounidenses en Vietnam se enganchó a la heroína, la compañía Air América, al servicio de la CIA, transportó opio del territorio Hmong a los laboratorios de heroína del general Vang Pao en Long Tieng y Vientiane para su envío a Vietnam. Después de los fallidos intentos de la CIA por derrocar a Pathet Lao, EE.UU. bombardeó el país asiático con dos millones de toneladas de bombas.

23. Libia 

La intervención de la OTAN se justificó de manera fraudulenta ante el Consejo de Seguridad de la ONU como un esfuerzo para proteger a los civiles libios. Sin embargo, la OTAN llevó a cabo 7.700 ataques aéreos, durante los que entre 30.000-100.000 personas murieron, pueblos enteros fueron reducidos a escombros y se llevó a cabo una limpieza étnica. El país continúa sumido en el caos mientras las milicias islamistas entrenadas y armadas por Occidente se apoderan de las instalaciones de petróleo del país y compiten por el poder.
     

© REUTERS Suhaib Salem
Libya

 
24. México 


El número de muertos en las guerras de la droga de México ascendió recientemente a 100.000. El más violento de los cárteles de la droga es el de los Zetas. Funcionarios estadounidenses llaman a los Zetas "el cártel más avanzado tecnológicamente, sofisticado y peligroso de drogas que opera en México". Sin embargo, el cártel de los Zetas fue formado por las fuerzas de seguridad mexicanas entrenados por las fuerzas especiales de Estados Unidos en la Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, y en Fort Bragg, Carolina del Norte.

25. Birmania 

Después de la Revolución China, los generales del Kuomintang se trasladaron hacia el norte de Birmania y se convirtieron en poderosos señores de la droga, con la protección del Ejército tailandés, la financiación de Taiwán y el apoyo aéreo y logístico de la CIA. La producción de opio en Birmania aumentó de 18 toneladas anuales en 1958 a 600 toneladas en 1970. La CIA mantuvo a estas fuerzas como baluarte contra la China comunista, pero transformó el 'triángulo de oro' en el mayor productor de opio del mundo. La mayor parte del opio era transportado en recuas de mulas hasta Tailandia, donde otros colaboradores de la CIA lo enviaban a laboratorios de heroína en Hong Kong y Malasia.

26. Nicaragua 

Anastasio Somoza gobernó Nicaragua como su feudo personal durante 43 años con el apoyo incondicional de EE.UU., y su Guardia Nacional cometió inimaginables crímenes, torturas, extorsiones y violaciones con total impunidad. Después de que la Revolución Sandinista derrocara a Somoza en 1979, la CIA reclutó, entrenó y financió a mercenarios de la 'contra' para invadir Nicaragua y realizar actos de terrorismo para desestabilizar el país. En 1986, la Corte Internacional de Justicia condenó a EE.UU. por enviar a la 'contra' y minar los puertos nicaragüenses. El tribunal ordenó a EE.UU. que pusiese fin a su agresión y pagase reparaciones de guerra a Nicaragua, lo que nunca se ha producido. La respuesta de EE.UU. fue declarar que dejaba de reconocer la competencia de la Corte Internacional de Justicia, saltándose las reglas del Derecho Internacional.

27 Pakistán. 28 Arabia Saudita. 29 Turquía.

De acuerdo con el excolaborador de la CIA y del Departamento de Estado de EE.UU. experto en terrorismo Larry Johnson: "El principal problema con respecto a la evaluación de la amenaza terrorista es definir con precisión el patrocinio del Estado. Los mayores culpables hoy, a diferencia de lo que pasaba hace 20 años, son Pakistán, Arabia Saudita y Turquía. Irán, a pesar de los desvaríos de su sector de derechas/neocon, no es tan activo en el fomento o facilitación del terrorismo". En los últimos 12 años, la ayuda militar de EE.UU. a Pakistán ha sumado 18.600 millones de dólares. EE.UU. acaba de negociar el mayor negocio de armas en la historia con Arabia Saudita. Y Turquía es un miembro de larga data de la OTAN. Los tres principales patrocinadores del terrorismo en el mundo hoy en día son aliados de Estados Unidos.  

30. Panamá 

Funcionarios de la agencia antidrogas estadounidense querían detener a Manuel Noriega en 1971, cuando era el jefe de la inteligencia militar en Panamá. Si embargo, aunque tenían evidencias de sobra para condenarlo por tráfico de drogas, Noriega hacía mucho tiempo que actuaba como colaborador e informante de la CIA, por lo que era intocable. Aunque la CIA prescindió temporalmente de sus servicios durante el Gobierno de Carter, Noriega siguió recibiendo al menos 100.000 dólares por año del Tesoro de EE.UU. Cuando se alzó con el poder como gobernante de facto de ser Panamá, volvió a ser de gran valía para la CIA, ya que pudo informar sobre las reuniones con Fidel Castro y Daniel Ortega de Nicaragua y apoyó las guerras encubiertas de Estados Unidos en América Central. Noriega probablemente dejó el tráfico de drogas en 1985, mucho antes de que EE.UU. lo acusara de este delito en 1988. La acusación fue un pretexto para la invasión de Panamá por parte de EE.UU. en 1989, cuyo objetivo principal era dar obtener un mayor control sobre el país latino, si bien su intervención costó la vida de al menos 2.000 personas.


© REUTERS Scott Applewhite
Panama


31. Filipinas 


Desde que EE.UU. lanzó su llamada guerra contra el terrorismo en 2001, una fuerza especial con 500 efectivos de EE.UU. ha llevado a cabo operaciones encubiertas en el sur de Filipinas. Ahora, bajo la política de Obama de "pivotar hacia Asia", la ayuda militar de EE.UU. a Filipinas está creciendo rápidamente, pasando de los 12 millones de dólares en 2011 a 50 millones en este año. Pero activistas filipinos de derechos humanos han reportado que el aumento de la ayuda coincide con el aumento de las operaciones militares de los escuadrones de la muerte contra la población civil. Los últimos tres años al menos 158 personas han sido asesinadas a manos de estos escuadrones.

32. Siria 

Cuando el presidente Obama aprobó el envío de armas y milicianos desde Libia hasta la base del Ejército Libre de Siria en Turquía en aviones de la OTAN no identificados a finales de 2011, pensó que EE.UU. y sus aliados podrán replicar el 'exitoso' derrocamiento del Gobierno libio. Unos meses más tarde, los líderes occidentales socavaron el plan de paz de Kofi Annan con su 'Plan B', que lejos de buscar la paz, supuso un incentivo a la escalada de la violencia al ofrecer apoyo financiero y armamentístico a los yihadistas en Siria para asegurarse de que ignoraran el plan de paz de Annan y siguieran luchando. Ese movimiento selló el destino de millones de sirios. Las conversaciones de Ginebra II fueron un esfuerzo a medias para reactivar el plan de paz de Annan de 2012, pero la insistencia occidental de que una "transición política" significa la renuncia inmediata de Al Assad revela que los líderes occidentales aún dan más valor a un cambio de régimen que a la paz.

33. Uruguay

En Uruguay, en 1970, cuando el jefe de Policía Alejandro Otero se opuso a que los estadounidenses entrenaran a sus agentes en tácticas de tortura, fue degradado. El funcionario de EE.UU. sobre el que Otero emitió varias quejas era Dan Mitrione, que trabajaba para la Oficina de Seguridad Pública de EE.UU., una división de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional. Se informó de que las sesiones de Mitrione incluían la tortura de personas sin hogar a quienes maltrataban hasta la muerte con descargas eléctricas para enseñar a sus alumnos hasta dónde podan llegar con estas técnicas.

34. Yugoslavia 

El bombardeo aéreo de la OTAN en Yugoslavia en 1999 fue un delito flagrante de agresión que viola el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas. Cuando el ministro de Relaciones Exteriores británico, Robin Cook, dijo a la secretaria de Estado de EE.UU., Madeleine Albright, que el Reino Unido estaba teniendo "dificultades con sus abogados" por el ataque planeado, esta sugirió a los británicos "buscar nuevos abogados", según reveló James Rubin, secretario de Estado adjunto. El aliado de la fuerza terrestre de la OTAN en su agresión contra Yugoslavia fue el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), liderado por Hashim Thaci. Tanto un informe de 2010 del Consejo de Europa como el libro 'La caza', de Carla Del Ponte, exfiscal del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, respaldaron las denuncias de que durante la invasión de la OTAN, Thaci dirigía una organización criminal llamada 'el Grupo de Drenica' que envió más de 400 serbios a Albania para asesinarlos y extraer sus órganos para venderlos en el mercado negro. Hashim Thaci es ahora el primer ministro del protectorado de la OTAN de Kosovo.


© AFP Andrej Isakovic
Belgrade


35. Zaire
 (República Democrática del Congo)

Patrice Lumumba, el presidente del Movimiento Nacional pan-africanista del Congo, participó activamente en la lucha del país por la independencia y se convirtió en el primer ministro elegido por primera vez en el Congo en 1960. Fue depuesto por un golpe respaldado por la CIA dirigido por Joseph-Desire Mobutu, el jefe del Estado Mayor del Ejército. Mobutu entregó a Lumumba a los separatistas y mercenarios respaldados por los belgas contra los que había estado luchando en la provincia de Katanga, quienes lo fusilaron. Mobutu abolió las elecciones y se autoproclamó presidente en 1965, cambiando el nombre del país por el de República del Zaire y gobernando con el apoyo de EE.UU. como dictador conocido por su brutalidad durante 30 años. A pesar de que el presidente Carter se distanció públicamente del líder africano, Zaire continuó recibiendo el 50% de toda la ayuda militar de EE.UU. al África subsahariana. En la década de 1990 el apoyo de EE.UU. a Mobutu empezó a flaquear hasta que el mandatario fue derrocado por Laurent Kabila en 1997. Poco después falleció.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/122693-apoyo-eeuu-fascismo-narcotrafico-terrorismo

El aparato de inteligencia de Estados Unidos cuenta con más personas con acceso a información clasificada que el número de personas que viven en la capital de su país

EE.UU. tiene 17 bases de espionaje financiadas por el presupuesto del país

El portal canadiense Global Research ha revelado que EE.UU. tiene 17 bases de espionaje que están financiadas por el presupuesto del país.
EE.UU. posee la red de espionaje más sofisticada del mundo, según ha revelado el portal canadiense Global Research en una amplia infografía titulada 'Escuela de espías: Una guía para la red de espionaje en Estados Unidos'.

Además en esta red de espionaje están incluidas 1.271 organizaciones gubernamentales -incluida la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fundada en 1947; la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, 1952), y la Agencia de Inteligencia de Defensa (1971), entre otras- y 1.931 empresas privadas que en la actualidad trabajan en la llamada lucha antiterrorista o seguridad nacional estadounidense, lo que se convierte en la red más compleja y de mayor escala mundial.

Cada uno de los empleados está obligado a saber leer los labios, saber artes marciales y realizar otros 'trucos' de los empleados de inteligencia.

La revelación se produce en medio de un escándalo a nivel mundial por la actividad de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA), tras las filtraciones de su excontratista Edward Snowden, quien en verano pasado entregó a la prensa detalles del espionaje masivo de la agencia.

Este 20 de noviembre el diario 'The Cable' reveló que se está desarrollando una 'batalla diplomática' en un comité de la Asamblea General de la ONU que está analizando la propuesta de Brasil y Alemania para imponer restricciones en materia de vigilancia en internet. El medio dijo que EE.UU. y sus aliados de inteligencia están trabajando en secreto para promover la eliminación del derecho universal a la privacidad en línea, socavando el proyecto de ley que Brasil y Alemania enviaron a la ONU. 

Fuente: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/112152-eeuu-tiene-bases-espionaje-financiadas-presupuesto-pais

36 bases militares de Estados Unidos instaladas en América Latina y el Caribe son una amenaza para la paz, las democracias, la soberana e independencia de nuestras patrias. Si además, cuenta con embajadas, con la Agencia de Seguridad Nacional con la CIA, DEA, USAID y el Comando Sur como puntas de lanza para experimentar, usar y abusar de una serie de estrategias y doctrinas para recuperar su dominio total en esta parte del continente americano, se podrá deducir que sus objetivos de dominación pretenden en el futuro inmediato, la explotación de los  recursos naturales y de las reservas de agua, oxígeno y biodiversidad que necesitará el imperio para lanzarse a la dominación global.


Obama resultó un espejismo o un fraude gigantesco para millares de seres  humanos que en todo el mundo creyeron que iba a ser el hombre que propiciaría cambios profundos en la administración de Estados Unidos, y en sus relaciones con las demás naciones de la tierra. Muchos creían que se avecinaba una era de paz fundamentada en el respeto a los pueblos y naciones y sus derechos inalienables.

La Academia Sueca se apresuró en otorgarle el Premio Nobel de la Paz, pero Barack Obama, pronto  se  convirtió en el Señor de la Guerra a pesar de haber reconocido el descalabro en Irak y en Afganistán que coadyuvan a consolidar la conciencia de la derrota en los círculos militares, financieros y políticos de las derechas republicanas de Tea  Party y de las derechas liberaloides de los demócratas que claman por la recomposición del imperio.

En su autobiografía Soldier, Anthony Herbert contó cómo se presentó en 1965 en Saigón en el Grupo de Operaciones Especiales conjunto de la CIA y los militares. Los agentes le pidieron que se sumara a un programa secreto de guerra psicológica. “Lo que querían era que me hiciera cargo de equipos de ejecución que eliminaban familias enteras y trataban de presentarlo como si el propio Vietcong (VC) hubiera cometido los asesinatos. La justificación era que otros vietnamitas verían que el VC había matado a otros Vietcong y que eso los espantara para que no se convirtieran en VC ellos mismos. Por supuesto, se esperaba que los aldeanos serían llevados a sentir alguna especie de lealtad hacia nuestro lado.”



Como explicó el gurú del contraterrorismo, David Galula, “Los seudo insurgentes son una manera de obtener inteligencia y sembrar la sospecha al mismo tiempo entre los verdaderos guerrilleros y la población”.



En un caso similar en 1964, un famoso agente de propaganda de la CIA organizó tres “equipos de estudio” armados que operaban simultáneamente en aldeas vecinas. Cuando los equipos de propaganda del Vietcong partían de una aldea, entraban los cuadros asesinos y hablaban con una persona en cada casa, para que el VC “tuviera que castigarlos a todos después de nuestra partida”.



En otras palabras, los mercenarios de la CIA (como algunos de los mercenarios de la CIA en Siria) eran provocadores, y preparaban a la gente para recriminaciones, con propósitos de inteligencia y publicidad.


America Has an Industrial Policy - 

It's Run by the Pentagon



El congreso americano es en su mayoria corrupto
La corrupción que campea en el Congreso –y no el «terrorismo»– parece ser la mayor amenaza para la «democracia» de EEUU:
las corporaciones aumentaron a 3.200 millones de dólares sus gastos en lobby parlamentario para comprar la aprobación de leyes de su conveniencia, mientras los congresistas demócratas y republicanos invierten crecientemente sus ganancias en acciones de las industrias militares que contratan con el gobierno a través del Pentágono
"... el poder de Washington cree que las guerras coloniales de Irak y Afganistán les facilitaría el control de una vasta franja territorial euroasiática que va desde los Balcanes hasta Pakistan en cuyo centro, el Golfo Pérsico y la Cuenca del Mar Caspio, están localizadas cerca del el 70 % de las reservas petroleras globales.

La “Guerra de Eurasia”, podríamos llamarla así, comenzó hacia fines de la Guerra Fría, durante la presidencia de Bush padre cuando lanzó la primera guerra del Golfo, prosiguió durante la era Clinton con los interminables bombardeos a Irak, las guerras yugoslavas y la tentativa de control de las repúblicas ex soviéticas de Asia Central, y culminó durante la presidencia de Bush hijo, (auto)atentados del 11 de Septiembre de 2001 incluidos, con las invasiones de Irak y Afganistán que los halcones consideraban la antesala de la ocupación de Irán.

Esa ofensiva imperial tuvo como protagonista visible al Complejo Militar Industrial presentado a veces como una suerte de fuerza usurpadora del llamado sistema democrático.

En realidad dicho Complejo fue la espina dorsal de la rehabilitación económica de los Estados Unidos luego de la depresión de la década de los años 1930 y más adelante de su larga prosperidad de postguerra que algunos autores han calificada como keynesianismo militar.

crisis y mas guerras:
Buena parte de las guerras actuales que tienen que ver con Estados Unidos, esta nefasta industria de la muerte, aunque parezca patético, trágico, inhumano, aborrecible y toda la larga cohorte de etcéteras condenatorios que quiera agregarse, eso está entre las “necesidades creadas” de la actual economía estadounidense.

¿Por qué?

Porque la gran potencia, expresión máxima del sistema capitalista, está agotada. Más aún: el sistema económico mismo da señales de ir estando agotado, por eso cada vez más apela a estos recursos bestiales para sobrevivir.

La industria de la muerte (la fabricación de armas y de guerras, el manejo de la producción y distribución de drogas ilegales, la destrucción bélica de países para su posterior reconstrucción…), todo eso pasó a ser el sector más dinámico de la economía mundial; es, dicho de otra manera, una tabla de salvación.

Washington y el capitalismo desarrollado necesitan guerras.

 No hay que olvidar, por otra parte, que el Pentágono dispone de unas 1.000 bases militares en todo el mundo.



BASES ESPECIALES




        Sin embargo, el desarrollo tecnológico, el avance en las técnicas bélicas, permiten ahora que estas bases tengan peculiaridades especialesI. En la mayoría de los casos, las bases son 'disfrazadas' de típicas viviendas de bajos recursos o misiones humanitarias, como campañas de vacunación o programas de ayuda en caso de catástrofes naturales. Estos ingenieros o médicos son militares capaces de poner una vacuna o proyectar un puente, así como de disparar o diseñar cualquier tipo de ataque. En el caso de que algo 'se salga de control', la existencia de esas bases "sui generis", permite a Estados Unidos alcanzar rápidamente cualquier lugar del continente por aire y mar.

        Los observadores militares indican que estas instalaciones obedecen a una estrategia de Estados Unidos en el marco de una integración política desfavorable a sus intereses, mientras que las declaraciones diplomáticas que se vierten tanto desde el Pentágono como por parte de los gobiernos de algunos países suramericanos, rechazan cualquier acusación de que exista una estrategia militar al respecto.

      Pero además de el tipo de "bases" indicadas, continúan existiendo y reforzándose las "clásicas" . Una de ellas es "Fuerte Aguayo", en la ciudad chilena de Concón, que fue inaugurada hace un año por el embajador estadounidense en Chile, Alejandro Wolff. Sus instalaciones sirven para ejercicios tácticos de operaciones militares conjuntas en zonas urbanas. Su crecimiento está llamando la atención de las Fuerzas de Seguridad de otros países de la región. Según opina el analista político, Salvador Muñoz, con la instalación de la base Fuerte Aguayo en la ciudad chilena de Concón,
"Estados Unidos busca fortalecer su posición en el territorio latinoamericano y el Gobierno chileno pretende mejorar los mecanismos de represión contra los opositores".

VÍDEO:





Desde la presidencia de Reagan y tal vez un poco antes se fue integrando con otras esferas de negocios parasitarios y/o depredadores como los del petróleo, la especulación financiera, el tráfico de drogas, la seguridad privada, etc., llegando a conformar un sistema oligárquico y mafioso que actualmente constituye el núcleo central del poder imperial.

Todo eso estuvo expresado de manera casi caricatural por el gobierno de George W. Bush y sus halcones, ahora Obama, pese a sus gestos populistas, es otra  marioneta de ese poder altamente irracional cuya dinámica empuja al sistema hacia el desastre.

El nuevo presidente ha decidido ampliar la guerra en Afganistán y Pakistán mientras enviaba al Congreso un Presupuesto que incluye gastos militares cuyo volumen sigue la línea expansiva de la era Bush. Es más de lo mismo, los negocios militaristas continúan su marcha exitosa contribuyendo a un déficit fiscal sin precedentes en la historia norteamericana cuya prolongación puede conducir a mediano plazo a la bancarrota del Estado imperial...."
........................................................................Jorge Beinstein
Oficialmente Estados Unidos posee 737 bases en todo el mundo, con un valor total de $127 mil millones de dólares y que cubren casi 2 800 kilómetros cuadrados en unos 130 países.

(EN REALIDAD HAY MAS BASES MILITARES DE LAS DADAS COMO OFICIALES:  http://rebelion.org/noticia.php?id=120157

Hace muchos años, se podía seguir la extensión del imperialismo contando las colonias”, escribió Johnson en su libro Némesis: los últimos días de la república norteamericana, de 2007.
“La versión norteamericana de la colonia es la base militar”.

WASHINGTON HA FIRMADO LA MAYOR VENTA DE ARMAS DE LA HISTORIA: A QUIEN ?
A ARABIA SAUDITA .........y el otro pais que bate records recibiendo armas americanas ? ISRAEL. 

Johnson explica: “El propósito de todas esas bases es la ‘proyección de fuerza’, o mantener la hegemonía militar norteamericana sobre el resto del mundo. Ellas facilitan nuestra ‘labor policial’ del globo y la intención es garantizar que ninguna otra nación, amistosa u hostil, puede retarnos militarmente”. Desde el fin de la Guerra Fría, poseer tal poder incontestado es un basamento declarado de la política de defensa de EEUU.
ESTADOS UNIDOS VIVE A COSTA DEL RESTO DEL PLANETA:

No somos totalmente conscientes de que TODO EL MUNDO paga la deuda americana empleada sobre todo ahora en bases militares y negocios de guerra, a traves de la compra de dolares que hacen todos los paises del mundo - a menos que se salgan del FMI, del Banco Mundial y de la Organización Mundial de Comercio (OMC) tienen que pagar.

Si no estan de acuerdo pueden ser bombardeados o tener un derrocamiento o alguna otra tecnica por el estilo.
La produccion de cientos de millones de "papel dolar" que el resto del mundo adquiere y luego recicla en los bonos americanos son una desgracia para el planeta
para mas detalles ver este articulo

Anteriores hombres estadounidenses con visión de alcance hicieron advertencias contra esta deriva, hombres como el Presidente George Washington y el Presidente Dwight Eisenhower, al ser intrínsicamente contrapuesta a la democracia y la libertad.

“[La] conjunción de un sistema militar inmenso y de una gran industria armamentística es algo nuevo en la experiencia estadounidense… En los consejos de gobierno, debemos guardarnos bien de que el complejo industrial militar llegue a tener una influencia injustificable, sea o no alentada. Hay potencial, y seguirá habiéndolo, para que se produzca ese desastroso aumento de poder a todas luces inapropiado.” Dwight D. Eisenhower (1890-1969), 34º presidente, discurso de despedida, 17 de enero de 1961.
Enla administración Bush-Cheney sus principales miembros formaban parte de este sistema y estuvieron muy ocupados promocionándolo.
Las guerras, especialmente las guerras electrónicas modernas, provocan unas masacres terribles, pero son también sinónimo de grandes contratos que suponen costes altísimos, grandes beneficios y grandes posibilidades de empleo para todos aquellos que conforman el necesario engranaje militar. Las guerras son el paraíso de los carroñeros.




Las guerras son también una vía para que políticos mediocres monopolicen las noticias y los medios de comunicación en su favor de forma partisana avivando el fervor patriótico y presionando por un nacionalismo de vía estrecha.
Efectivamente, inflamar el patriotismo y el nacionalismo es un viejo truco demagógico que se utilizó siempre para dominar las naciones. Cuando eso sucede, hay un claro riesgo de que la democracia y la libertad se lleguen a erosionar, e incluso que desaparezcan si esos desarrollos conducen a una concentración exacerbada de poder y de corrupción política.

La voladura de las torres el 11-S de 2001 supuso un extraordinario impulso para el complejo industrial militar estadounidense.

Fue un acontecimiento, un “Nuevo Pearl Harbor”, por el que algunos habían estado abiertamente esperando.

Esos ataques dieron el pretexto perfecto para desarrollar gastos militares, que se habían estado en gran medida anhelando tras la desaparición del antiguo Imperio Soviético.

Y, además, proporcionaron el fundamento para aumentarlos de modo espectacular, sustituyendo una ¿Guerra contra el Terrorismo? por una “Guerra contra los Islamistas” como sustituta de la ¿Guerra contra el Comunismo? Y la “Guerra Fría contra la Unión Soviética”.

El desarrollo del cada vez más sofisticado armamento podría continuar y miles de corporaciones y cientos de distritos políticos podrían seguir llevándose los beneficios.

Los costes serían asumidos por los contribuyentes, por los hombres y mujeres jóvenes que morirían en combate , por el resto del mundo que tiene que pagar el deficit americano comprando dolares para su comercio internacional - la globalizacion - y por las remotas poblaciones que yacen bajo la lluvia de bombas que caen sobre ellos y sus hogares.

Efectivamente, en septiembre de 2000, cuando el Pentágono emitió su famoso documento estratégico titulado “Reconstruyendo las Defensas de EEUU”, se expresaba la creencia en que el tipo de transformación militar que los planificadores estaban considerando requeriría de algún “suceso catastrófico y catalizador”, como un nuevo Pearl Harbor, para que fuera posible venderle el plan al pueblo estadounidense.

Un año más tarde, ya tenían el “Nuevo Pearl Harbor” que estaban esperando.

El complejo industrial militar necesita guerras, muchas y sucesivas guerras, para prosperar.

Las bases militares acompañan no solo a los circuitos de petroleo y materias primas sino tambien al otro gran negocio controlado desde "Wall Street - el narcotrafico....con dinero , esta vez fisico , billetes , que se lava en paraisos fiscales potenciados desde Washington.
Hubo grandes bases en Vietnam - narcotrafico , en Colombia- narcotrafico en Afganistan - narcotrafico (potenciado hasta el infinito desde que llegaron los agentes de Washington).
Despues de destruir Yugoeslavia - narcotrafico -oleoductos , siguieron con Irak - petroleo, Afganistan- petroleo - oleoductos - narcotrafico.....y queda Iran . Es asi como se construye un imperio ....del mal.

Por otro lado el equipamiento militar viejo tiene que ser reparado y reemplazado cada determinado tiempo si hay una guerra en marcha. Pero para justificar el enorme coste que supone tener que desarrollar armas cada vez más mortíferas, se necesita que haya un clima constante de temor y vulnerabilidad.

Por ejemplo, hay muchos informes, elaborados por observadores internacionales y personal médico, acerca de que los ataques israelíes contra el Líbano y Gaza durante el verano de 2006 facilitaron el uso de “nuevas armas hechas en EEUU”. Se informó que esas armas incluían bombas de uranio empobrecido, armas de ‘energía directa’ y armas nuevas químicas y biológicas.

Estas armas no sólo logran que el acto de matar sea más fácil sino que también dejarán contaminado el medio ambiente con partículas de uranio empobrecido radioactivo durante las próximas décadas.

Pero, para construir un pacto suficientemente fuerte como para llevar a un país democrático por la senda de una permanente economía de guerra, se necesita una alianza de intereses entre militaristas, industriales, políticos, aduladores y propagandistas. Estos son los cinco pilares del complejo industrial militar que pueden encontrarse en los Estados Unidos.

El sistema militar estadounidense
Se ha estimado que los gastos militares estadounidenses, sin necesidad de exagerar, se aproximan a la mitad de los desembolsos militares mundiales (48% del total mundial en 2005, según cifras oficiales), a pesar de que la población estadounidense representa menos del 5% de la población mundial y alrededor del 25% de la producción mundial total.

Un presupuesto militar tal es mayor que el productor interior bruto (PIB) de algunos países, como Bélgica o Suecia. Es una especie de gobierno dentro de otro gobierno.

Casi 6 millones de puestos de trabajo en EEUU estan relacionados con el sector de la defensa, o el 4% del total de la fuerza laboral.

Además, hay casi 25 millones de veteranos en EEUU.

Por tanto, se puede decir que más de 30 millones de estadounidenses reciben cheques que tienen su origen directa o indirectamente en el presupuesto militar de EEUU.

Suponiendo con cautela que sólo dos personas mayores de edad votan por hogar, esto se traduce en un bloque de unos 60 millones de votantes estadounidenses que tienen intereses financieros en el sistema militar estadounidense. Así pues, nos encontramos con el peligro de una sociedad militarizada que se perpetua a si misma políticamente.

Los contratistas de la defensa privada
Los cinco contratistas más importnates de la Defensa estadounidense son

Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics.

Van seguidos de Honeywell, Halliburton, BAE System y miles de compañías y subcontratas de defensa más pequeñas.

Algunas, como Lockeheed Martin en Bethesda (Maryland) y Raytheon en Waltham (Massachussets) obtienen cerca del 100% de sus negocios de los contratos de defensa.

Los contratistas de defensa estadounidenses han estado disfrutando de los grandes presupuestos del Pentágono desde marzo de 2003, i.e., desde el comienzo de la guerra de Iraq.

También se ha señalado que los contratistas de la defensa privada juegan otro papel social:

son grandes empleadores de antiguos generales y antiguos almirantes del sistema militar de EEUU.

El sistema político
En EEUU, el Presidente George W. Bush, un antiguo petrolero, y el Vicepresidente Dick Cheney, como antiguo presidente y director ejecutivo de la gran compañía de servicios petrolíferos Halliburton en Houston (Texas), personifican la imagen de políticos consagrados al crecimiento y desarrollo del complejo industrial militar.

Bajo la administración Bush-Cheney, la industria armamentística se ha vuelto extremadamente rentable. Contratos por miles de millones de dólares van a toda marcha vendiendo aviones y tanques a diversos países en un mundo que evoluciona cada vez más de espaldas al derecho. Casi las dos terceras partes de todas las armas exportadas en el mundo salen de Norteamérica.

El Congreso, por su parte, está en deuda con las corporaciones de defensa que operan en las plantas militares existentes es cada uno de los distritos de los congresistas o en los estados de los senadores, además de cierta devolucion de favores a los lobbys que les proporcionan fondos y apoyos en los medios en épocas electorales.

Los “think tanks” del sistema
Los asesores - conspiradores- que se hallan detrás de la economía orientada hacia la guerra forman un red entrelazada de los denominados “think tanks” con sede en Washington, financiados por ricas fundaciones que están exentas de impuestos y que tienen miles de millones de dólares de activos, como, por ejemplo, la Fundación John M. Olin, la Fundación Scaife o la Fundación Coors, etc…

Entre los “think tanks” más influyentes y representativos, cuya misión es "orientar" la política exterior estadounidense, se encuentra el American Enterprise Institute (AEI), la Heritage Fundation, el Middle East Media Research Institute, el neoconservador Washington Institute for Near Eastern Policy, el Center for Security Policy, el Jewish Institute for National Security Affaire, el Project for the New American Century (PNAC) y el Hudson Institute.

Todos esos “think tanks” sirven para un doble objetivo: proporcionan funcionarios gubernamentales para realizar informes políticos sobre diversos temas, normalmente con una visión muy conservadora; y sirven como incubadoras de los departamentos gubernamentales, suministrándoles personal que ya ha sido formado y proporcionando puestos de trabajo para funcionarios que están fuera del poder.

Se observa que la misma "puerta giratoria" - los mismos que estan en el gobierno pasan a think tanks y viceversa- que existe entre el sistema militar y los contratistas de defensa, también se mueve entre los “think tank” con sede en Washington y los departamentos del gobierno de EEUU.

El establishment de la “propaganda”
Los propagandistas de la economía a favor de la guerra se pueden fundamentalmente encontrar en la derechista industria de los medios de comunicación estadounidenses.
Esto se debe a que la venta de políticas orientadas hacia la guerra requiere la pericia que sólo una bien engrasada máquina de propaganda puede proporcionar.
La herramienta propagandística más potente es la televisión. Y ahí, la ultraderechista Red Fox de Noticias de Rupert Murdoch es invencible. No hay un medio de comunicación estadounidense más abiertamente devoto de la ideología neocon y más comprometido en el apoyo de las nuevas guerras estadounidenses que la Fox News.

Los esfuerzos de propaganda de Fox están estrechamente coordinados con otro medio escrito propiedad de Murdoch, como es el Weekly Standard y el New York Post. El Washington Times, que está controlado por el Reverendo de la Iglesia de la Unificación Sun Myung Moon, el neoconservador New York Sun y otras publicaciones neocon, como el National Review, The New Republic, The American Spectator, the Wall Street Journal, completan la infraestructura más importante de propagandistas a favor de la guerra.

En conclusión, esa conjunción de cinco maquinarias para la guerra, i.e., el inflado establishment militar, la gran industria armamentística estadounidense, la administración neocon favorable a las guerras, con el Congreso de rodillas ante los lobbys militaristas, la red de “think tanks” favorables a la guerra y los belicosos propagandistas de los medios constituyen el marco del complejo industrial militar, del cual el Presidente Dwight Eisenhower, en 1961, hace ya 45 años, ya temía sabiamente que pudiera ejercer una influencia corrosiva sobre la sociedad estadounidense.
Rodrigue Templay es profesor emérito de economía en el Universidad de Montreal, y puede contactarse con él en: rodrigue.tremblay@yahoo.com. Es autor del libro ‘The New American Empire’. Su blog: www.thenewamericanempire.com/blog

“Se pueden encontrar sistemas militares desmesurados en cualquier modalidad de gobierno que mantenga actitudes de rechazo ante la libertad, y que son considerados particularmente hostiles ante la libertad ” George Washington (1732-1799). Primer presidente estadounidense.

interesante video que explica el complejo militar industrial aqui

bases militares a nivel mundial y su funcion:
http://andrespazceron.blogspot.com/2009/08/la-red-mundial-de-bases-militares-de.html

156 paises tienen bases militares:
http://andrespazceron.blogspot.com/2009/08/la-red-mundial-de-bases-militares-de.html



 WASHINGTON y la MILITARIZACION LOS MAYORES PARASITOS DEL PLANETA

otros detalles colaterales:
http://joanfliz.blogspot.com/2010/10/maquinas-de-guerra-blackwater-monsanto.html



El bazar de armas Obama


El complejo militar-industrial estadounidense es un gobierno aparte y el mandatario estadounidense ha decidido ser su presidente. No se trata sólo de continuar guerras, preparar otras, crear constantemente armamento más avanzado para reemplazar al “viejo”: Obama es su gran vendedor.

El 20 de octubre 2010, envió al Congreso para su aprobación los términos de la exportación a Arabia Saudí de jets, helicópteros, misiles y más por el monto de 60.000 millones de dólares, la mayor venta de armas a un solo país en la historia de EE.UU.

El señor de la Casa Blanca se jactó en su discurso de recepción del Premio Nobel de la Paz de que su país era la única superpotencia militar del mundo, y se dedica a confirmarlo y aún a ensanchar la afirmación.

Aunque la potencia del Norte es la abastecedora más importante de armas –opera un 30 por cierto del mercado mundial desde hace años, seguida por Rusia con el 23 por ciento–, “el gobierno de Obama está modificando las regulaciones del control de exportaciones para ampliar su participación en el mercado, según varios funcionarios”.

En agosto de 2009 instó a flexibilizar las normas de vigilancia en la materia y en su Mensaje a la Unión del 27 de junio del año siguiente reiteró el pedido, a fin de contar con “otro factor que contribuya a duplicar nuestras exportaciones DE ARMAS en 2015”.

Washington también ocupa el primer lugar en cuanto a gastos militares:

un 43 por ciento de lo que destinan a ese rubro todos los países del planeta, según estimaciones relativas a 2009 del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés). El 22 de diciembre pasado las dos cámaras del Congreso aprobaron el presupuesto más grande del Pentágono desde la Segunda Guerra Mundial: 725.000 millones de dólares para el año fiscal 2011, un 8 por ciento superior al de 2010, más del doble del que aprobó W. Bush en 2001 y casi la mitad de lo que el mundo entero invierte en la materia.

Obama también supera a su antecesor en otro aspecto: en 2009, primer año de su mandato, el Departamento de Estado autorizó exportaciones de las empresas privadas armamentistas por 40.000 millones de dólares, un 17 por ciento más que en 2008, último año del gobierno de W. (www.sfgate.com , 11/3/11). La mayor parte de esas ventas, nunca afectadas por la crisis económica, fue a países del sudeste asiático y del Medio Oriente.
El mejor aliado de gigantes como Boeing, Lockheed Martin y otras megaindustrias del ramo es precisamente Obama:

“El presidente está mucho mejor dispuesto a exportar armas que cualquiera de los gobiernos demócratas anteriores”, señaló Loren Thompson, un conocido consultor en temas de defensa. O como observó el subdirector de la Asociación de Control de Armas, organismo no partidario que promueve la adopción de políticas eficaces de control de armamentos: “Hay un bazar de armas Obama” (//money.cnn.com, 24/2/2011).

El Departamento de Estado cumple sin descanso esta tarea. Muchos cables filtrados por Wikileaks revelan que los diplomáticos estadounidenses actúan como corredores del complejo militar-industrial. Un cable fechado en noviembre del 2009 describe cómo un miembro de la embajada en Brasilia presiona al gobierno de Lula para que adquiera cazas, reitera los puntos favorables de la oferta y califica la decisión de aceptar la propuesta como un “acelerador de la relación militar y comercial creciente” que mantienen los dos países.

Un caso típico se describe en otro cable dirigido al Departamento de Estado, procedente de Oslo esta vez. Recapitula los esfuerzos de la embajada estadounidense para persuadir al gobierno de Noruega de que compre jets JSF a la Lockheed Martin en vez adquirir el Gripen fabricado por la empresa sueca Saab AB. Es un verdadero manual para diplomáticos vendedores de armas que, entre otras cosas, aconseja consultar a la Lockheed Martin “para determinar los aspectos de la compra que conviene subrayar” y desarrollar “una estrategia mediática conjunta”.

No se puede ocultar que la mayoría de esas exportaciones no son inocentes: Washington ha logrado con ellas mutilar la influencia rusa en Europa del Este, extender su influencia en Asia y Medio Oriente y crear además una suerte de cerco militar alrededor de Rusia, Irán y China. El sueño imperial de EE.UU. sigue en pie y así, como se dice, se juntan el hambre con las ganas de comer.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-164540-2011-03-20.html

"A menudo las noticias que recibimos de Estados Unidos tienen que ver con los múltiples frentes de guerra abiertos por el Imperio, el fanatismo religioso de la derecha evangélica, la comida basura, los escándalos sexuales de la vida pública, su puritanismo regresivo, la estulticia de sus series de televisión, su papel autoasignado de policía global o su insistencia en perpetuar un sistema capitalista global de explotación y destrucción del planeta"
(Luis Martín Cabrera)
 
 
 
 
estado_guerra31.jpgAsímismo, mantiene a plenitud sus presiones brutales y atropellos reiterados a los Derechos Humanos, con la misma facilidad que enarbola su bandera cuando se trata de atacar a sus contrarios. Bajo la raída bandera fascista del anticomunismo (y ahora también del terrorismo internacional), ha logrado agrupar a toda la reacción mundial para enfrentar al comunismo revolucionario y ha desatado contra los más diversos movimientos sociales e insurgentes amplias cruzadas neofascistas y macartistas, perpetuando a la vez su terrorismo estatal transnacional (que sitúa en el primer lugar con 20.000 casos denunciados según los Informes de Naciones Unidas), como el que ejecuta en la ilegal Base Naval en la Bahía de Guantánamo de Cuba, y el perpetrado en Abu Ghraib (Irak), entre otros campos de concentración. En esta misma dirección, el imperialismo norteamericano armó y arma coaliciones imperiales para invadir y someter a pueblos enteros. Hoy explota y domina a la mayoría de los pueblos de América Latina y El Caribe, África, Asia, y a los pueblos del ex campo socialista. EE.UU., tras la destrucción de las potencias fascistas y el derrumbe del socialismo soviético, estableció su dominio planetario y construyó una cárcel de pueblos. Es el mayor pirata de la recolonización imperialista del siglo XXI.
 
estado_guerra32.jpgPor otra parte, su miedo atroz a la democracia es palpable, y se deja entrever continuamente, como ocurre ahora con su actitud prepotente e intimidatoria hacia la celebración del reciente referéndum en Crimea, por parte de Rusia. Bajo el pretexto del respeto a la legalidad internacional, solo respeta aquéllos procesos que le interesan, declarando una cruzada contra ellos, en caso contrario. Todo ello, por supuesto, y no lo podemos olvidar, con la criminal complicidad de la Unión Europea, su mejor bufón internacional. Su volumen armamentista es demoledor. El Instituto Internacional de Investigación sobre la Paz, con sede en Estocolmo (SIPRI, http://www.sipri.org, por sus siglas en inglés, Stockholm International Peace Research Institute), informó en el año 2003 que el gasto mundial en armamento fue de 956.000 millones de dólares, y la mitad de esa cantidad recayó en Estados Unidos. Pero hemos llegado a un punto en que desde algunas instancias se legitima el hecho de que nuestra sociedad elimine, periódicamente, y por circunstancias económicas, a millones de seres humanos. En la obra "El Informe Lugano", de Susan George, ante la imposibilidad de resolver los problemas globales, los responsables del informe aconsejan a las naciones capitalistas, el exterminio de más de la mitad de la población.
 
El imperialismo de EE.UU. se ha convertido en la matriz de más del 50% de las corporaciones industriales y financieras transnacionales, en la mayor potencia militar de corte fascista, en el bastón burgués del oscurantismo fundamentalista, en el santuario del terrorismo de Estado y en la cabeza de las bárbaras conquistas planetarias del imperialismo occidental. Heredero del viejo colonialismo, lo reproduce en escala ampliada por la vía de la compleja imperialización geopolítica que pone al desnudo la decadencia sistémica y la descomposición social y moral del orden burgués estadounidense. Con esta biblia ideológica colonial los gobiernos y los ejércitos del imperio estadounidense han perpetrado durante siglos contra los pueblos del mundo: subversiones, invasiones, ocupaciones, pillajes, barbaries, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, 328 golpes de Estado entre 1902 y 2009 (que instalaron dictaduras militares o civil-militares en América Latina y El Caribe, África, Medio Oriente y Asia Sudoccidental), violaciones de derechos humanos, terrorismo transnacional de Estado, genocidios, etnocidios y ecocidios, en muchos casos con la complicidad de las NN.UU. e incluso instrumentado por el Consejo (colonial) de Seguridad. Ante este currículum, es evidente que USA representa un gran peligro mundial.
 
Durante los siglos XIX y XX, el imperialismo americano ha consumado más de 320 agresiones e invasiones armadas. Más de 150 agresiones coloniales perpetró en el siglo XIX para expandir sus dominios territoriales e imponer su hegemonía; de éstas, más de 90 fueron contra pequeños países de América Latina y El Caribe. 

Durante el siglo XX, sus guerras coloniales fueron más de 170, de las cuales 96 se ejecutaron en América Latina y El Caribe, 39 en Asia, 16 en África y 11 en Europa. 

En el siglo XXI, USA despliega su compleja imperialización a través de las nuevas guerras, del terrorismo transnacional y de las múltiples barbaries en curso. Y en cuanto a sus bases militares, estudios independientes llevados a cabo en 2012 constatan que USA  poseía la mayor colección de bases militares de toda la Historia: 
más de 1.000 fuera de los 50 Estados y de Washington. 
Las tropas yanquis mediante estas bases tienen presencia en 150 países del mundo y gastan más de 250.000 millones de dólares anuales en mantener tropas y bases en el exterior. El ejemplo más reciente que podemos poner se refiere a nuestro territorio andaluz, donde se está comenzando a poblar el dispositivo militar que necesita el nuevo Escudo Antimisiles de la OTAN.
 
estado_guerra35.jpgSe consideran en estas cifras bases antiguas como las de Alemania y Japón, así como las novísimas bases de drones diseminadas en Etiopía, en las Islas Seychelles (Océano Índico) y en algunos balnearios militares de Italia y Corea del Sur. No obstante, este número está muy por debajo de las cifras reales si se consideran las 450 bases instaladas en Afganistán (además de su colosal embajada base) y otras tantas en Irak, las invisibles de América Latina y El Caribe, así como la "cartera de propiedades 2006" del Departamento de Defensa, que alcanza un total de 3.731 terrenos, de los que cerca del 80% con 11,7 millones de hectáreas se encuentran en territorio estadounidense y más del 20% con 287.000 hectáreas están situadas fuera de EE.UU. 
Visto lo visto, se puede concluir que Washington  ha establecido en el mundo su imperio de bases militares. 
 Como se puede advertir, el Departamento de Defensa imperialista, con cerca de 225.000 empleados militares (el Pentágono y las Fuerzas Armadas) y 300.000 viviendas en todo el mundo, es dueño de todas estas inmensas extensiones de tierra en el planeta, hecho que lo identifica como uno de los mayores terratenientes del siglo XXI.


Guerras futuras: La CIA y el espionaje de EEUU se “privatizan”

En su planificación de “guerras futuras”, el Pentágono extendió la privatización a más áreas de la ocupación militar, y las corporaciones militares privadas ya han comenzado a intercambiar información orientada a fusionar sus servicios en rubros determinados, a fin de competir con mayor posibilidad en el logro de próximos contratos.

En la actualidad la industria de los “ejércitos privados” es mueve más de US$ 100.000 millones al año y cuya órbita de decisiones se encuentra en el lobby de negocios que controla la Casa Blanca y el Pentágono. A este proceso privatizador, según un informe de The Washington Post, se incorpora la estructura de inteligencia de EEUU que ya está pasando a manos de empresas privadas.

BASES MILITARES EXTRANJERAS EN AMERICA LATINA: 2012:

Argentina: (2) en el archipiélago de Malvinas ocupado colonialmente por Gran Bretaña, la Fortaleza de la OTAN en Mount Pleasant, Isla Soledad, cuya pista mayor tiene una longitud de 2.600 metros. La actual dinamización de la militarización en el Atlántico Sur posiciona a la Fortaleza Malvinas como la fuerza más importante de la OTAN en esa región.

Existe además un terreno autorizado para el uso de Estados Unidos por el ex gobernador de Tierra del Fuego, en la localidad de Tolhuin. Y en febrero de 2012 se hace pública en Resistencia, Prov. del Chaco, la instalación de un Centro Anti catástrofes y Ayuda Humanitaria, financiado por el Comando Sur del Pentágono a inaugurarse en el Aeropuerto Internacional de Resistencia. El Centro dispone de un radar y equipos de comunicación que habilitan a esta construcción como un centro de control y espionaje al servicio de los proyectos imperiales. Su instalación responde a un programa impulsado por la Junta Interamericana de Defensa (JID) que incluye en sus planes la coordinación e implementación de centros similares en otros países del continente y ha sido objetado por el gobierno nacional argentino que cuestiona el papel de la JID en estos temas.

Aruba: (1) base aérea Reina Beatriz, de EEUU.

Belice: (1) un espacio para entrenamiento de efectivos de Gran Bretaña (OTAN)

Bolivia: No hay bases militares extranjeras. La constitución Política del Estado aprobada durante el gobierno de Evo Morales lo prohibe expresamente.

Colombia: (8) Con fecha 30 de octubre de 2010, el gobierno de Colombia suscribe con los Estados Unidos un convenio de cooperación militar en el cual se señalan las siguientes bases militares colombianas para que sean usadas por los EEUU: la base Aérea de Apiay, en el Departamento del Meta; la base Aérea de Malambo, ubicada en el área metropolitana de Barranquilla; la base Aérea de Palanquero, situada en Puerto Salgar, en el departamento (provincia) de Cundinamarca, que cuenta con una pista de aterrizaje de 3500 metros; la base Aérea de Tolemaida, en Melgar, Tolima, es el fuerte militar mas grande de Latinoamérica y tiene una importante fuerza de despliegue rápido; la base Naval de Bahía Málaga , en el Pacifico colombiano, cerca de Buenaventura; la base Naval de Cartagena, en la costa del mar Caribe.

A ellas se suman las que ya venían siendo utilizadas por soldados de Estados Unidos: la Base aérea deTres Esquinas ubicada en el Departamento de Caquetá y la base Aérea Larandia, en el mismo Departamento. Y se agrega el uso del puerto de Turbo (muy cercano a la frontera con Panamá) para aprovisionamiento de la IV Flota, así como muchas otras instalaciones de las fuerzas armadas colombianas.

Costa Rica: (2) Existe una base de EEUU en Liberia. Hay que tener en cuenta además la “invasión” de buques y miles de soldados USA autorizada por el gobierno y el Parlamento nacional en 2010. Es necesario investigar qué ha quedado como remanente de esa movida.

En el último tiempo aparecen menciones sobre otra base cercana a la costa del Pacífico costarricense. Concretamente, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados denuncia que en Liberia, EEUU reactivará y financiará un radar. La nota está fechada el 9 de octubre de 2009. La ANEP menciona además que en una entrevista al diario La Nación, el subcomandante del Comando Sur del Ejército norteamericano Paul Trivelli informó sobre la inversión de 15 millones de dólares en una base naval que se estaría construyendo en la localidad de Caldera, provincia de Puntarenas, y que allí funcionará, además, una escuela para el adiestramiento de oficiales de guardacostas. Una información proveniente de EEUU confirma que el Comando Sur, en agosto de 2009, aportó 1.5 millones de dólares para iniciar la construcción de un muelle e instalaciones como parte del cumplimiento de ese contrato.

Cuba: (1) Base usurpada por EEUU en Guantánamo

Curazao: (1) Base de EEUU Hato Rey

Chile: (1) Con autorización del gobierno de Sebastián Piñera se ha instalado en el Fuerte Aguayo, en Concón, cerca de Valparaíso, una base militar de los EE UU. El emplazamiento “imita una zona urbana, con 8 modelos de edificios, fue construido con un aporte de casi 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos bajo la denominación de que sirve para “ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil”, según indica la misma Embajada norteamericana. El acuerdo insiste en la lógica de que las Fuerzas Armadas deben intervenir en conflictos sociales o “estabilidad civil” lo que renueva la práctica de la Doctrina de la Seguridad Nacional.

Ecuador: con la retirada de EEUU de la Base de Manta, no existirían bases militares extranjeras en el país.

Sin embargo circula una información que no hemos podido confirmar respecto a que el Comando Sur tiene previsto financiar con una suma 600.000 dólares “instalaciones para cuarteles contra el narco terrorismo” que se construirían en Lita, Carchi, en la segunda mitad del año 2011.

El Salvador: (1) Una base en Comalapa, muy próxima al Aeropuerto internacional de San Salvador.

Guadalupe: (2) Registramos por lo menos dos bases militares de Francia (OTAN) en este pequeño archipiélago de las Antillas, en el mar Caribe que forma un departamento de ultramar de Francia y una región ultraperiférica de la Unión Europea. En Guadalupe, a 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana, se encuentra el 41º Batallón francés de la Infantería de Marina, además de aviones, helicópteros y efectivos de la Fuerza Aérea.

Guatemala: no hay información sobre bases militares extranjeras pero sabemos que se ha extendido a este país la militarización del combate anti drogas (Iniciativa Mérida) que se viene aplicando en México, con una presencia constante de tropas USA.

Guayana Francesa: (3) En este territorio (remanente colonial francés en América del Sur) se concentran tropas principalmente en Cayena, San Juan de Maroni y otros lugares. Pero la más importante es la Base Aeroespacial francesa en Kourou, ahora gestionada por la Agencia Espacial Europea. Sus instalaciones son de las más avanzadas del mundo en la función que desempeña. Está preparada para el lanzamiento de satélites con objetivos diversos. El radar ubicado en Troubiran y la Base Aeroespacial permiten la observación y el control de todos los países de la región. Con la llegada del satélite militar Galileo, Francia cuenta en Guayana con 40.000 barbouzes (agentes no oficiales), jubilados en actividad bajo el comando del Estado Mayor de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia destacados en Guayana, en capacidad de intervenir contra independentistas guayaneses, y también contra otros pueblos en lucha contra el imperialismo en el continente.

Haití: (1) Además de la presencia, desde 2004, de la MINUSTAH, se registra una presencia de tropas de EEUU cuyo número no se ha podido determinar, así como el atraque de naves de la IV Flota. Desde la invasión de más de 20.000 efectivos USA con motivo del terremoto de enero de 2010, organizaciones de Haití vienen denunciando que han quedado remanentes de esas tropas y que todo su territorio puede considerarse una gran base militar extranjera.

Honduras: (3) Base Aérea estadounidense Soto Cano, en Palmerola, con una pista de 2.600 metros; otra más nueva en Puerto Lempira, sobre la laguna Caratasca, en el Departamento Gracias a Dios, territorio de la Mosquitia, próxima a la costa del Mar Caribe; y una más en construcción, en Guanaja, Departamento Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño. 

Martinica: (2) El caso de Martinica es similar al de Guadalupe, con por lo menos dos bases francesas (OTAN). En el lugar, el Ejército francés cuenta con más de 1.000 efectivos permanentes, incluyendo el 33º Regimiento de Infantería con sede en la capital Fort de France. Allí además se encuentra estacionada la Marina de Guerra con 500 efectivos y los equipos necesarios. El país es una base de apoyo de la mayor importancia para la vigilancia, la inteligencia y las intervenciones militares en la región, (junto con Guadalupe, Martinica ha servido como escala durante la Guerra de las Malvinas y la invasión de Granada; además, Francia y EE.UU. organizan regularmente maniobras militares conjuntas).

México: (2) La militarización de la lucha anti drogas con la intervención directa de los Estados Unidos ha dejado en los últimos años en este país decenas de miles de muertos.

La Iniciativa Mérida, firmada el 30/06/08 entre los presidentes Bush y Calderón implica, según los acuerdos firmados , entrenamiento de las fuerzas militares mexicanas por parte de Estados Unidos, la venta del armamento necesario y la estrategia militar para el control del Estado por parte de fuerzas mexicanas , y por medio de las agencias yanquis FBI, CIA, DEA y demás que ya estaban operando en territorio mexicano, el sobrevuelo sobre todo el territorio de aviones espía no tripulados y la injerencia de tropas USA en la seguridad interna del país. Como se sabe, ninguno de estos acuerdos anula al anterior, todos son complementarios y cada vez más ponen el acento en la guerra “contra el narcotráfico y el terrorismo”.

En ese marco, el imperio avanza, se ha conocido (en mayo de 2011) la creación de dos bases militares en la frontera con Guatemala, ambas bases contarían con todas las “bondades” de la tecnología militar más seiscientos efectivos en cada una. En conferencia de prensa el Comandante de la VII región militar de México, general Salvador Cienfuegos Zepeda, declaró que tropas del ejército realizan operaciones militares en todo el territorio chiapaneco, sobre todo en Frontera Comalapa , y que estas dos nuevas bases militares estarán situadas en Chiquimosuelo y Jiquipilas, por recomendación de la DEA. Esto sumado a los catorce mil militares ya existentes en Chiapas, según sus dichos.

El 10/05/11, se inauguró la construcción de la Academia Estatal de Formación y Desarrollo Policial, en Las Encinas, San Salvador de Chachapa al oriente de la capital del Estado de Puebla. Este lugar, destinado a reserva ecológica será en adelante reserva militar. Así fue presentado por Rafael Moreno Valle y Keith W. Mines, director general de la Inteligencia Militar, quien dejó en claro y con precisión que el FBI y otras agencias USA tendrán participación directa en esta academia.

Además, una fuerza de tareas de efectivos estadounidenses “ayudará “ en las zonas más conflictivas, según revelan generales y coroneles en actividad del Ejército Mexicano. Uno de los militares, de alto cargo en la Secretaría de la Defensa Nacional, asegura que México vive ya una “ocupación “llevada a cabo por los organismos de inteligencia de Estados Unidos.

Formalmente, ni la Academia de Las Encinas, ni las bases de Chiquimosuelo y Jiquipilas, aparecen como bases de EEUU. Sin embargo, en el marco descripto, no cabe duda de que es el Pentágono quien dirige las operaciones. Por eso estamos contabilizando en México por lo menos dos bases militares extranjeras.

 Miles de armas de Washington para Arabia Saudita:
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Más de la mitad de los 66 300 millones de dólares en armas estadounidenses exportados en 2011 estaban destinados a Arabia Saudita, lo cual representa 33 400 millones de dólares.

Esas ventas incluían decenas de helicópteros de los tipos Apache y Black Hawk que, según el New York Times, Arabia Saudita necesita para defenderse de Irán. Pero en realidad corresponden sobre todo a la creciente implicación de Estados Unidos y de Arabia Saudita en guerras asimétricas y agresivas (por ejemplo, en Siria
-LA MUJER YA PUEDE SER CARNE DE CAÑON y "LIBERARSE" COMO LOS HOMBRES:

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Las agencias de Estados Unidos que sí son amenazas mundiales


Mientras Estados Unidos hipócritamente da la vuelta al mundo etiquetando a países y grupos como amenazas a su seguridad, sus agencias financian muerte y destrucción. USAID, la IRI y NED, entre otras, son agencias creadas y financiadas por la CIA de Estados Unidos.

Se disfrazan de organizaciones humanitarias que también, según Washington, fomentan la democracia, el desarrollo y el respeto a los derechos humanos. Pero al poner en evidencia los actos de estas agencias, queda a la vista de todos la hipocresía y desfachatez del gobierno de Estados Unidos, el cual se atreve a etiquetar de amenazas a su seguridad nacional a los mismos pueblos en los que incita a la rebelión, al derrocamiento de autoridades democráticamente electas, a la tortura, encarcelamiento de líderes políticos, la desaparición forzada y, sin titubeos, el asesinato. 1. USAID y sus acciones letales Desde Argentina hasta México pasando por el Caribe, y alrededor del mundo, la CIA usa a la USAID para intervenir en la soberanía de los países Latinoamericanos y de otras regiones para expandir sus intereses, dominar y controlar riquezas que no le pertenecen, y cuando se topan con resistencia, no titubean en corromper a políticos, financiar disturbios y derrocamientos de gobiernos electos democráticamente, asesinar si lo consideran pertinente y socavar la paz de los pueblos, así lo han confirmado prominentes investigadores como Noam Chomsky, Eva Golinger y Marc Weisbrot, entre muchos otros.

El internacionalmente reconocido autor y analista político estadounidense, Chomsky, ha dicho en repetidas ocasiones que Estados Unidos es “la organización terrorista más grande del mundo”. Continuó: Las letales operaciones de la CIA en lugares como Nicaragua y Cuba son prueba de ello, sin olvidar Siria, Afganistán y muchos más.

Vaya, incluso la agencia noticiosa estadounidense AP ha puesto al descubierto las sucias y letales maniobras de USAID.

Recientemente reveló que USAID financió un proyecto tipo Twitter llamado ZunZuneo — un modismo cubano que significa colibrí — con el fin de fomentar la rebelión en Cuba.

El proyecto se lanzó en 2009 a través de una empresa frente llamada Creative​, Inc. (CAI) se encargó de lanzar el proyecto en 2009 desde Costa Rica tras el arresto de Alan Gross, el espía estadounidense que encabezaba esfuerzos por parte de la CIA en Cuba para derrocar al gobierno cubano y perturbar la paz de su pueblo, quienes por más de cinco décadas han resistido los embates estadounidenses y de sus fieles aliados periodísticos .

Pero esto es solamente un ápice de la una realidad que supera la ficción, porque USAID ha llevado a cabo acciones que socavan, o por lo menos lo intentan, a todo aquel gobierno que se oponga a ser subyugado por Washington y sus corporaciones multinacionales en todas sus formas y colores.

La mamá de Barack Obama, Ann Dunham Sutoro, está manchada por las sucias operaciones encubiertas de la USAID. Ella trabajó para Gross. Ambos han sido acusados de apoyar el golpe de Estado de 2002 en contra del presidente venezolano Hugo Chávez, según la agencia noticiosa AP.

Pero de vuelta a 2002. USAID reclutó a ex oficiales militares venezolanos para que desde Colombia planearan el golpe contra Chávez. Un informe de la AP asegura que todo fue con la anuencia del entonces presidente Álvaro Uribe.

La canciller alemana Angela Merkel también está vinculada a USAID por conducto de su Partido Demócrata Cristiano, el cual a su vez también financió intentos golpistas contra Cuba.

La mamá de Obama no sólo se involucró en el golpe contra Chávez, sino que también bajo órdenes de la CIA participó en operativos destinados a instalar dictaduras sangrientas y represivas en Indonesia y Paquistán. La carrera de doña Obama (Dunham Sutoro) data desde 1965.

En los ochentas, Obama y su mamá estaban en Paquistán para la apertura de una oficina de USAID en la capital Islamabad con el fin de financiar armas para los mujaidines y sus esfuerzos para derrocar al presidente paquistaní Muhammad Zia-ul Haq.

En Haití, USAID y la CIA financiaron golpes de Estado en contra del presidente Jean-Bertrand Aristide en 1991 y 2004. Cuando Aristide regresó al poder en 1994, también financiaron esfuerzos en su contra a través del Proyecto Democracia.

En 2013, la BBC de Londres, entre muchas otras agencias noticiosas, informó que el presidente Evo Morales había expulsado a USAID de su país. Allí, la agencia operaba con un presupuesto anual de unos 50 millones de dólares con el fin de socavar a su gobierno. Cinco años antes, Morales ya había sacado al embajador de Estados Unidos y a la DEA por lo mismo.

Actualmente, USAID mina esfuerzos sociales y democráticos en Nicaragua y a su presidente Daniel Ortega. ¿Por qué? Muy sencillo. Conociendo de los intereses mezquinos de Washington, Ortega ha preferido trabajar con China, que, es cierto, busca sus propios intereses, pero sin causar miseria ni imponer condiciones. Entonces, allí se construye un canal interoceánico que va a afectar a las grandes corporaciones de Estados Unidos, las cuales, como ya se sabe, sí explotan, imponen condiciones, y si no se aceptan, secuestran, desaparecen, mandar a golpear y hasta asesinan a los que se les oponen.

Una de las razones por las cuales Obama instruyó a Hillary Clinton para dirigir el derrocamiento en contra del presidente hondureño Manuel Zelaya fue porque él elevó el salario mínimo, lo cual afectaba las ganancias de las multinacionales estadounidenses.

En 1988, USAID instaló un centro de operaciones enorme en San José, Costa Rica, con el único objetivo de ayudar a los contras nicaragüenses.}

USAID, según un reporte de la AP, y la CIA siempre han ayudado a las grandes empresas petroleras estadounidenses como Exxon, Chevron y Texaco a explotar recursos en muchos países, y en los casos cuyos gobiernos se oponían, se planeaban operativos desestabilizadores con el fin de derrocarlos. Tal ha sido el caso en Ecuador, Bolivia y Venezuela, por nombrar algunos.

USAID, pese a ser expulsada de varios países, sigue operando bajo órdenes de la CIA y, por ende, de Washington en un sinnúmero de países, incluyendo Venezuela y Bolivia, reveló Marc Weisbrot, un economista, columnista y co-director del Centro de Investigación Económica y Política en Washington.

Para 1979, USAID había entrenado a más de 30 mil policías para que neutralizaran a activistas, políticos y líderes izquierdistas en Guatemala, de acuerdo al libro “Matando Esperanza” del escritor William Blum. Diez años después, escuadrones de la muerte masacraron a campesinos mayas bajo las órdenes del títere dictatorial estadounidense, Efraín Ríos Montt, quien pese a su avanzada edad se encuentra encarcelado.

En Brasil, para finales de los sesentas, USAID había entrenado a al menos 100 mil policías brasileños en artes oscuras de dominio a través del terror. Seiscientos policías fueron llevados por USAID a Estados Unidos para recibir entrenamiento en técnicas de colocación de explosivos y tortura. Obvio, para reprimir, tortura y, en caso de ser pertinente, desaparecerlos o matarlos.

En Perú, USAID donó al gobierno del Alberto Fujimori unos US$35 millones para implementar su programa de esterilización de unas 300 mil mujeres indígenas y pobres.

2. La NED promueve democracia. ¿Será?

NED eso otra de las nefastas organizaciones estadounidenses que interviene en las soberanías de países alrededor del mundo. Sus siglas quieren decir Dotación Nacional para la Democracia. Primero, no tiene nada de nacional, ya que se ha metido en los intereses internos de innumerables países. Segundo, tampoco tiene nada de democrática ni fomenta la democracia sino todo lo contrario, ya que alienta al terrorismo y la desestabilización de gobiernos que antagonizan o incomodan a Estados Unidos.

Durante la administración del Presidente estadounidense Ronald Reagan, NED intervino en Nicaragua con apoyos financieros para los contras. El dinero provenía de la CIA, lo cual estaba prohibido por el congreso estadounidense. Igualmente, en ese tiempo se dio el financiamiento de la CIA a los contras a través de un intrincado sistema de tráfico de cocaína con la que envenenaron a comunidades enteras de Afro-Americanos en el condado de Los Ángeles para comprar armas en Irán, las cuales entregaban a los contras nicaragüenses.

NED fue denunciada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa y otros jefes de estado izquierdistas porque detectaron que subrepticiamente se dedica a desestabilizar a sus gobiernos. Lo más reciente que ha hecho NED es financiar a grupos que impulsaron el golpe parlamentario en contra de la presidenta de Brasil

Se dice que el fundador de NED fue Allen Weinstein, quien en su momento confesó ante medios masivos que “mucho de lo que NED hace, se hace encubiertamente bajo instrucción de la CIA.” El autor, historiador, investigador y crítico del gobierno de las políticas de exteriores de EE.UU., William Blum, dijo que la CIA lavaba millones a través de NED.

Blum dijo que la especialidad de NED es entrometerse en los asuntos internos de los países blanco de Washington a través, de entre otras muchas cosas, medios de comunicación y partidos políticos.

El NED trabaja estrechamente con los partidos políticos estadounidenses Democrático y Republicano, y sirve de apoyo USAID.

NED tuvo una importante participación entre 1975 y 1978 en la creación e implementación de la sonada Operación Cóndor. Esta operación fue la que Estados Unidos utilizó para proveer a sus títeres dictatoriales en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Colombia, Perú, Venezuela y Ecuador con importante apoyo militar para cazar y matar a izquierdistas. En total, se estima que fueron asesinadas unas 80 mil personas.

En 1986, el entonces presidente de NED, Carl Gershman, explicó a New York Times que “nosotros debimos realizar este tipo de trabajo encubiertamente ... sería terrible que grupos democráticos alrededor del mundo se dieran cuenta que somos subsidiados por la CIA.

La extensión y profundidad del trabajo de NED es realmente impresionante. En su portal, NED declara que apoya más de mil proyectos en 90 países.

Michel Chossudovsky, profesor economista emérito de la Universidad de Ottawa, Canada, señaló que NED se dedica a “generar disidencia” en contra de gobiernos que incomodan a Estados Unidos.+

El trabajo de la organización en Venezuela es intenso y costoso. En el país, NED ha invertido unos US$300 millones en los últimos seis años con el fin de socavar la Revolución bolivariana y contrarrestar todo lo que hace el gobierno socialista del país por su pueblo, como dotar a millones con casas y sacar de la pobreza a millones más, entre otros muchos beneficios, con campañas de difamación para volcar a la población en contra de sus benefactores.

NED entregó fondos a la Confederación de Trabajadores de Venezuela, la cual fue instrumental en el golpe de 2002 contra el carismático y popular presidente, Hugo Chávez, quien abiertamente desafió y exitosamente rechazó los intentos injerencistas de Estados Unidos en su país.

El organismo tuvo gran éxito en la manipulación de elecciones en Nicaragua y en Panamá, escribió Blum en su libro “Asesinando la Esperanza”.

Básicamente, agrega Blum, donde está USAID, está NED. Así fue en Haití en contra del presidente Jean Bertrand Aristide.

Una funcionaria de NED, Louisa Coan, hipócritamente dijo que la organización daba voz a la oposición para impulsar el pluralismo, sin embargo, nunca dio ni un centavo a progresistas ni izquierdistas en México, El Salvador, Guatemala, Nicaragua ni en ningún otro lado. Su apoyo siempre ha sido para derechistas corruptos y traidores a sus pueblos, ya que lo único que buscan es hegemonizar el poder a nivel mundial bajo un sólo techo: Estados Unidos para Estados Unidos y sus corporaciones, quienes ostentan el verdadero poder en Washington.

Luis Posada Carriles, quien plantó una bomba en un avión cubano en 1976, matando a 73 personas, recibió dinero de NED. Con esos recursos, colocó bombas en varios hoteles en Habana, todo con el fin de causar desestabilización política.

3. El IRI promueve golpes y desestabilización

En 2009, la connotada escritora, jurista e investigadora Eva Golinger, escribió sobre el rol que tuvo el Instituto Republicano Internacional en el golpe militar en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya y en el golpe contra Chávez hace 14 años. Asimismo, agregó Golinger, el IRI tuvo una participación clave en el golpe de 2004 contra Aristide en Haití.

IRI, a diferencia de NED y USAID, interviene con entregas de fuertes cantidades de dinero a políticos, periodistas y otras personalidades dentro de los países que Estados Unidos quiere dañar. Así lo hizo en Ecuador, Venezuela y en Haití, entre otros muchos países. Pero su fuerte es en el entrenamiento y consultoría de los líderes de partidos políticos y grupos, incluso mediáticos, que USAID y NED reclutan para llevar a su fin los planes golpista que les pide Washington. Siempre es contra gobiernos electos por la vía democrática.

En 2002, cuenta Golinger, cuando el golpe en Venezuela, el entonces presidente de IRI, George Folsom, declaró, a manera de discurso victorioso, que “el IRI ha fungido como un puente entre los partidos políticos venezolanos y todos los grupos sociales para ayudar al pueblo del país forjar un nuevo futuro democrático”.

Pero cuando el pueblo venezolano rescató a Chávez de manos de sus secuestradores golpistas y lo sacaron de una cárcel militar, seguido de lo cual se reinstauró el orden constitucional, el IRI se arrepintió de su proclamación anticipada. Para lavarse las manos, el IRI acusó al gobierno de Estados Unidos de financiar el golpe.

Existe evidencia irrefutable de la intervención de IRI en el golpe de 2002. Golinger señaló que los documentos que lo confirman todo se consiguieron a través de la Ley de Libertad de Información y los cuales se pueden ver en su libro “El código Chávez: descifrando la intervención de Estados Unidos en Venezuela.

La historia de IRI data de 1983, en cuyo año el senador John McCain era su presidente. Este instituto también financió a organizaciones en Nicaragua y Honduras.

Los fondos de IRI provenían de NED y eran usados para influenciar a partidos políticos y grupos de presión.

Otra evidencia indiscutible es la reunión entre el director regional para Latinoamérica y el Caribe de IRI, Alex Sutton. Esta se dio durante una conferencia que dio Sutton en Venezuela el 28 y 29 de mayo del 2009. Allí estaba el ex presidente boliviano Jorge Quiroga, quien abiertamente se pronunció a favor del derrocamiento de Evo Morales.

En esa conferencia también estaban otros grupos de Honduras y Venezuela, que también se habían pronunciado a favor del derrocamiento de Zelaya y Chávez, respectivamente.

No podía faltar el escritor peruano Mario Vargas Llosa y su hijo Álvaro. Ellos también estaban a favor de que se removiera del poder a Zelaya. Estas son pruebas que nadie puede negar.

Basados en esta información y mucha más que se ha proporcionado a través de este medio, no puede quedar duda que Estados Unidos trabaja intensamente para desestabilizar a varios gobiernos de la región, incluyendo el de Daniel Ortega, Rafael Correa, Evo Morales,Nicolás Maduro y el ya atribulado de Dilma Rousseff.