19 mayo 2016

Volkswagen - guerra sucia comercial - Tratado de "libre" comercio EE.UU. - Europa

...Y el inmenso negocio de la compraventa de emisiones de CO2 con dinero de nuestros impuestos.



Quien crea que asuntos de tanta trascendencia como un puñetazo en el bajo vientre de Alemania las decide un fontanero de la agencia ambiental de Estados Unidos, se equivoca

Cuando se trata de lanzar un torpedo de tal calibre contra un país amigo, es que ocurre algo en la relación y se quiere lanzar una advertencia, por lo menos. 
Las negociaciones del TTIP, el acuerdo de “libre" comercio diseñado para ponerle la guinda a la gran involución actualmente en curso, no van bien.


General Motors trató por dos veces de comprar el «gran pastel VW» con ayuda de créditos ilimitados provenientes de la corrupta Fed . 
La primera vez, la familia Porsche se le adelantó. La segunda, General Motors fracasó con su denuncia contra el derecho de veto de la Baja Sajonia. 
En este momento, General Motors trata por tercera vez de provocar una depreciación de Volkswagen recurriendo a autoridades y abogados mandatados en Estados Unidos por esa gran transnacional estadounidense, siendo su objetivo comprar el gigante automovilístico alemán a precio de rebaja.
Si VW tratara de hacer lo mismo en Estados Unidos, el gobierno estadounidense intervendría de inmediato invocando el interés del país y la seguridad nacional. El verdadero «Escandalo VW» es que el gobierno alemán no defiende a Volkswagen y se siente más comprometido con Estados Unidos que con los 100 000 empleados de VW.
Si toleramos que Estados Unidos destruya Volkswagen para favorecer a sus competidores estadounidenses Ford y Opel (pertenecientes ambos a General Motors), Alemania perderá uno de los faros de su industria, cuya luz va mucho más allá de las fronteras alemanas. Comenzamos así a comprender lo que Estados Unidos hará contra las demás grandes empresas alemanas, utilizando para ello el derecho estadounidense impuesto en suelo alemán a través del TTIP.
No es por lo tanto sorprendente que un gobierno que se calla ante la destrucción de VW, se muestre tolerante –e incluso favorezca activamente– con la toma del poder de las transnacionales estadounidenses sobre la economía alemana [con el TTIP]. Los alemanes no tendrían ninguna posibilidad de aplicar en Estados Unidos una guerra destructiva, como la que Estados Unidos está librando contra Volkswagen, y ningún gobierno estadounidense, ni el Congreso de ese país, toleraría tal cosa.
Esto demuestra el verdadero valor de un acuerdo entre una potencia (Estados Unidos) y un impotente (la Unión Europea), acuerdo concluido entre un poder global y funcionarios que él mismo controla (la Comisión Europea). Además, los funcionarios de la organización patronal representan los intereses de las transnacionales en contra de la gran mayoría de sus miembros, que son empresas pequeñas y medianas (PME).
La naturaleza de la toma del poder económico en Europa por parte de Estados Unidos aparece perfectamente ilustrada en el itinerario y la agenda del presidente estadounidense Barack Obama, quien inaugurará con Angela Merkel la Feria de Hanover para «alinear la política y la economía con el TTIP».

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NO SOLO VOLKSWAGEN CONTAMINA 

El escándalo que arrastra a Volkswagen se extiende al resto del sector automovilístico.
El Gobierno alemán ya había insinuado el pasado mes de noviembre que las irregularidades en las emisiones de gases iban más allá de la empresa de Wolfsburgo, pero el viernes concretó sus sospechas.

El ministro de Transportes, Alexander Dobrindt, señaló a 16 marcas que podrían haber abusado de un sistema para aumentar la potencia del coche a costa de contaminar más. Las marcas alemanes afectadas —Audi, Porsche, Volkswagen, Mercedes y Opel— han aceptado mandar a revisión 630.000 vehículos afectados.

El sistema en cuestión detectado por los investigadores alemanes no tiene nada que ver con el ideado por Volkswagen. En esta ocasión no se trata de un software cuyo único fin era engañar, que detecta cuándo el coche está siendo probado para reducir en ese momento su volumen de emisiones. Ese mecanismo solo se ha encontrado en vehículos Audi, Porsche y Volkswagen, todos de la misma casa.

Lo que la investigación oficial ha detectado es algo más sutil.
Se trata de un mecanismo de bajas emisiones obligatorio, que solo se puede desconectar a ciertas temperaturas para proteger el motor y reducir el riesgo de accidentes. Pero el ministro alemán dijo tener sospechas de que se había usado también en otras situaciones no permitidas por las autoridades comunitarias, provocando así unos mayores niveles de gases contaminantes.

se han descubierto "irregularidades" en las emisiones de modelos de 17 marcas: las cinco anteriormente citadas así como  
Renault, Alfa Romeo, Chevrolet, Dacia, Fiat, Ford, Hyundai, Jaguar, Jeep, Land Rover, Nissan y Suzuki.

El ministro ha explicado que las cinco marcas alemanas ya han acordado de forma "voluntaria" con el Ejecutivo alemán la revisión de ese número de vehículos. En concreto, los modelos sospechosos -según el informe- son  
Audi (A6), Porsche (Macan), Volkswagen (Amarok, Crafter), Opel (Insignia, Zafira) y Mercedes (V250 bluetec).

Sin embargo, Dobrindt ha subrayado que Berlín no puede exigir a las otras empresas, que tienen su sede central en el extranjero, que hagan lo mismo. Los modelos de fabricantes no alemanes son 
 Alfa Romeo (Giulietta), Chevrolet (Cruze), Dacia (Sandero), Fiat (Ducato), Ford (C-Max), Hyundai (ix35, i20), Jaguar (XE), Jeep (Cherokee), Land Rover (Range Rover), Nissan (Navara), Renault (Kadjar) y Suzuki (Vitara).


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 En el mundo en general, cada vez más cosas escapan al control de Estados Unidos, que por ejemplo en Oriente Medio parece carecer de toda estrategia coherente. 

Más que nunca hay que mantener bien amarrados a los vasallos europeos. 

No sé por donde vienen los motivos de esta fenomenal colleja que ha recibido Merkel, pero no duden que la ha recibido con toda la bendición del poder imperial. 


noticias posteriores al escandalo:

LA UE QUIERE APROBAR EL TTIP Y EL TISA SIN LA RATIFICACIÓN DE CADA PAÍS

La Comisión Europea no prevé someter los acuerdos secretos del TTIP, el Tratado de Libre Comercio que negocia la Unión Europea y Estados Unidos, y TiSA, Acuerdo de Comercio de Servicios, a la ratificación de los 28 países de la Unión.

Esta es la respuesta de la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, ha ofrecido a una pregunta parlamentaria de la eurodiputada y portavoz de Izquierda Unida en la Eurocámara, Marina Albiol:

 “En la medida en que los acuerdos comerciales entran dentro de la competencia de la UE, la Comisión considera que no hay ningún requisito que obligue a los estados miembros a ratificarlos individualmente”, dice la misiva de la comisaria Malmström.

“No es cierto. Esta respuesta no se ajusta a la legislación europea”,

Según la eurodiputada, en la normativa comunitaria todos los tratados que afecten a competencias compartidas entre la UE y los estados deben tramitarse como acuerdos mixtos:

“La ley dice que cualquier acuerdo mixto requiere la aprobación de los estados, algunos tienen establecido incluso un referéndum vinculante para ratificarlos, y otros podrían hacerlo si así lo quisieran”, apunta.

“Al final, acuerdos como el TTIP suponen más que meros tratados comerciales: estamos hablando de algo que casi es más equiparable a la Constitución Europea que a un tratado comercial. Va mucho más allá, y tiene una parte política importante”, denuncia Albiol.

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/economia/20150929/1051926645/ue-ttip-tisa-ratificacion-acuerdos.html#ixzz3n8TlWavn

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Volkswagen acaba de compremeterse con el gobierno Americano a eliminar los motores diesel en EE.UU. 
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EL POLÉMICO TRATADO TPP LISTO PARA SER APROBADO

Fuera de la mirada y escrutinio de los medios de comunicación, los negociadores han reanudado las conversaciones sobre el mayor acuerdo de libre comercio del área del Pacífico de toda la historia.

Representantes de los Estados Unidos y 11 naciones del Pacífico se reúnen en Atlanta con la esperanza de finalizar el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, que permitiría mercados abiertos y libre comercio entre una docena de naciones del Pacífico.

Los negociadores esperan finalizar el acuerdo comercial antes de 19 de octubre, fecha de las elecciones en Canadá, para evitar problemas de última hora en caso de que hubiera un cambio de gobierno en esa nación que pusiera en peligro el acuerdo.

El TPP, al igual que el TTIP (un tratado similar en la zona atlántica), ha recibido fuertes críticas entre activistas por haber sido negociado en secreto a espaldas de la población.

Los activistas denuncian que el objetivo de estos tratados negociados en la sombra, es reducir las soberanías nacionales y otorgar un enorme poder a las grandes empresas transnacionales, con un fuerte detrimento por los derechos de la poblacion general .

Además, dichos tratados conducirán a una oleada de privatizaciones de los servicios públicos en los países firmantes, así como la expansión de prácticas polémicas como los cultivos transgénicos.
Dichos tratados son considerados también la antesala para la creación de un gobierno mundial centralizado dirigido por una pequeña élite económica.

Fuente: https://www.trunews.com/pacific-trade-deal-talks-quietly-resume/#bePxZsfmSwmhKact.99