15 mayo 2016

El engaño del reciclaje y el negocio del PACKAGING

Cuando yo era pequeño gran cantidad de cosas que ahora se tiran a la basura para reciclar eran retornables - eso si es ecologico
 Aquellos que tengáis cierta edad recordareis que las botellas de cerveza, agua, gaseosas, refrescos eran retornables. Para los más jóvenes eso consistía en que la primera vez que comprabas unas cervezas, comprabas las botellas más el líquido. A partir de entonces cada vez que ibas a comprar cervezas tenías que devolver las botellas vacías, ya que si no te las volvían a cobrar.
La botella devuelta era enviada a la fábrica donde se limpiaba, desinfectaba y se volvía a utilizar (esto si era ecologico).
El mismo camión que traía las cervezas, se llevaba las botellas vacías en su viaje de regreso.

Ahora el circuito de moda para esto que antes era tan simple es el siguiente:

Se compra la cerveza + la botella. No hay posibilidad de comprarlos por separado.
La cerveza se bebe y la botella que compras unas y otra vez se tira al contener de vidrio.
Vienen los de la basura y se llevan el contenedor a la planta de reciclaje de vidrio ubicada en un complejo llamado Ecopark, eufemismo moderno para el tradicional basurero.
Se descarga el material en inmensas montañas.
Se pasan por una cinta transportadora y un gigantesco imán separa los restos metálicos.

Luego un ejército de operadores separa el vidrio verde del incoloro, así como plásticos, papeles y todo lo que no sea vidrio que se haya “reciclado” por error.
Mediante cribas se separa el vidrio en trozos de tres tamaños: pequeños, medianos y grandes.
Los trozos grandes y medianos son pasados por máquinas trituradoras para convertirlos en pequeños.
A medida que se tritura hay que separar los trozos de etiquetas que van cayendo mediante otra instalación de aspiración y filtrado.
A la final el vidrio se almacena.
Viene un camión y lo carga para transportarlo una segunda vez, esta vez hasta la planta de fabricación de vidrio.
El vidrio reciclado se vuelve a fundir en uno de los procesos industriales que más energía gasta emite por tonelada producida aparte del Acero y el Cemento.
La fábrica produce una nueva botella.
Pasa otro camión (y ya van tres) a recogerla para llevarla a la embotelladora.
La embotelladora la llena para enviarla de nuevo al super y vuelta a comenzar.
Esta es la ecología que existe detrás de substituir un simple proceso de reutilización por otro de “reciclo” donde hay tres veces más transporte, una planta de reciclado con un montón de operarios y que también consume energía y ni hablar del exabrupto energético que implica volver a fundir el cristal cada vez que se va a utilizar, como si el Petróleo fuese gratis. Esta es la gran ecología que existe detrás de este montaje.

Nadie puede ser tan estúpido. ¿ Por que ?

Porque genera negocios, el dinero se mueve y el PIB aumenta mientras nos dedicamos a resolver un problema que hace cuarenta años se encontraba parcialmente resuelto. Hoy lo volvemos a resolver mediante una gigantesca complicación que a la final gasta más recursos y energía. Pero el PIB sube.

Otro aspecto interesante de esta ecología reciclante es lo tocante al packaging utlizado en todo lo que se vende, pero principal y obsesivamente en la alimentación. Hasta la más humilde croqueta viene en una caja de cartón con fotos a todo color de la croqueta. Dentro nos encontramos una bandeja de plástico con doce cuencos hechos a la medida de cada croqueta, donde cada una se encuentra envuelta en más plástico. La caja, a su vez también viene envuelta a plástico. Debe ser más grande la planta de envasado de las croquetas que la planta donde las hacen.

Existe toda una industria de flexografía, tintas homologadas, impresión industrial, etc,etc montada solo para que el consumidor se lleve su croqueta o trozo de pescado desde el supermercado a su casa contemplando la foto de lo que ha comprado. Vida media de todo esto: 10 minutos; del super a la casa y al cubo de basura.

Todo el movimiento "ecologico a nivel global" esta controlado por la elite globalista,  no por los ecologista de a pie, incluido el "problema del calentamiento"  or el  del reciclado


Es de escándalo que casi la mitad de la basura generada en cualquier cocina sea producto de estos benditos “packaging” que los tontos útiles de los departamentos de marketing proclaman como que aumenta el valor del producto. ¿ El valor del producto para quién?, para la empresa que lo produce claro: te está vendiendo el packaging que después tiraras a la basura, perdón: al reciclado.

Una verdadera orgía de plásticos no reciclables, kilómetros de film, bandejas de porexpan que constantemente llenan y llenan los cubos de basura de todas las cocinas.

Antes los congelados se vendían a granel. Ahora no: hoy día se venden en una caja con la foto de la merluza, envasados uno a uno con más y más plástico. La mayoría de estas empresas deben vender más kilos de cartón y plástico que de comida.

Con las latas de bebidas, más de lo mismo: 
antes los niños se rebuscaban recogiendo latas de aluminio y llevándolas al chatarrero quien les pagaba un dinero por ellas
En toda casa se separaban las latas para que los niños tuviesen con que comprase sus chuches. Ahora se envían a la planta de reciclo, donde luego de un galimatías parecido al de las botellas acaba de nuevo en la fundición de aluminio.  
 
Cada vez que alguien usa una lata hay que fundir, laminar, cortar y extruir de nuevo la dichosa lata.

Si de verdad lo que persiguieran los gobiernos fuese la ecología, lo primero que tendrían que hacer es ponerle un impuesto exagerado a todos los envases no retornables. 
En los países del norte de Europa le aplican un impuesto de 0,6 Euros/litro.

Es decir: una botella de agua de cinco litros paga tres Euros de impuesto, eso sin el agua, el envase el transporte y los márgenes de toda la cadena de distribución.
De esta forma el agua embotellada en plan no retornable se convierte en un artículo de lujo y las personas se llevan su botella de vidrio para devolverla en el super cuando compran una nueva. Como se hacía hace décadas.

Con los equipos electrónicos:
tres cuartos de lo mismo. Kilos y kilómetros de plásticos, blisters, inmensos trozos de porexpan, cartón ,etc acompañan a cada una de estas maravillas tecnológicas. Eso sin contar con que la vida útil del cacharro en más bien escasa y con toda probabilidad también acabará en la basura en un corto tiempo.

  “reciclar”...
 Una especie de lavado de conciencia que a la vez ofrece oportunidades de negocio a todo aquel que tenga el oportuno “enchufe” en los gobiernos de este mundo.

Y para agregar agravio al insulto entonces lo enseñan en la escuela, como si saber cual color de cubo de basura es para qué tuviese algo que ver con sostenibilidad y ecología

¡ Hasta a los países pobres se les quiere “meter” en la onda del reciclado !.
Las empresas del primer mundo necesitan vender su maquinaria a países donde son tan pobres que ni siquiera tienen con que comprar algo para tirar. En esos países no es como aquí: allá se repara absolutamente todo.

¿Como hemos llegado a semejante situación tan estúpida?: como siempre la historia nos da las respuestas.

Durante la segunda guerra mundial se desarrolló en los Estados Unidos una inmensa industria de envases no retornables que eran consumidos por las tropas. Esa guerra aparte de dejar a Europa cubierta de casquillos de balas, también la cubrió de latas vacías, botellas y envoltorios de comida.
Una vez acabada la guerra viene la pregunta: ¿ ahora qué hacemos con esto ?.

Hasta ese entonces era costumbre utilizar envases retornables por lo que tanto cervecerías como fabricantes de bebidas gaseosas debían de estar cerca de sus consumidores, existía poca competencia nacional debido a la logística de recogida de envases.
Los grandes fabricantes vieron en los envases no retornables la oportunidad de poder competir a lo largo y ancho del país sin preocuparse del retorno, por lo que las grandes cervecerías y fabricantes de bebidas se aliaron con American Can Company (principal fabricante de latas) y con Owen Illinois (principal fabricante de botellas) para comenzar con la orgía de envases no retornables.

The American Can Company was a manufacturer of tin cans. It was a member of the Tin Can Trust, that controlled a "large percentage of business in the United States in tin cans, containers, and packages of tin." [1] 

It was formerly a member of the Dow Jones Industrial Average from 1959–1991, though after 1987 it had renamed itself Primerica, a financial conglomerate which had divested itself of its packaging arm in 1986.

Primerica, after it was merged with Sanford I. Weill's Commercial Credit Company would form the basis of what would become Citigroup.
La reacción de los gobiernos estatales ante semejante atentado a la salud pública y a los servicios de recogida de basuras no se hizo esperar y ya en 1954 estos envases fueron prohibidos en el estado de Vermont.

Entonces la American Can Company, Owen Illinois, Coca Cola, Pepsico y la asociación de fabricantes de cervezas se unieron para crear una campaña maquiavélicamente denominada “Keep America Beautiful”.

La campaña culpabilizaba del problema de tanta lata y botella tirada por todas partes a las personas que las tiran (que es cierto) , pero casualmente no mencionaba al que las fabrica e inunda el mundo de ellas, que también tiene su parte importante de culpa.

Gastaron cientos de millones en publicidad por radio, televisión y medios escritos “concienciando” al pueblo de la necesidad de “no ensuciar”. Inclusive llegaron a repartir millones de contenedores de diferentes colores para poner en la cocina: ¿ a que suena familiar ?.

El lema utilizado era: “Las personas son las que contaminan….las personas lo pueden parar”, equiparando al que tira una lata o una botella con un traidor a la patria o alguien que no quiere a su mamá, mientras las plantas de American Can y Owen Illinois operaban en tres turnos vomitando decenas de millones de botellas y latas no retornables al día. Emanuel Goldstein estaría orgulloso.

Fueron más de veinte años de machacona campaña donde traspasaron a las personas y a los políticos la responsabilidad sobre tanta basura, les hicieron creer que ensuciar o no ensuciar era una cuestión personal o de civismo, mientras que la producción masiva de cosas no retornables o desechables y sobre todo la práctica cotidiana de la obsolescencia planificada en todo lo que se produce nunca fue cuestionada.

Fueron ellos mismos los que establecieron las bases del movimiento ecologista liberal (eufemismo para ecologista gilipollas) que hoy domina el pensamiento del reciclado. De esta forma se desmarcaron del problema, culpabilizaron a la ciudadanía llamándolas poco menos que cerdos y transfirieron el problema a los diferentes gobiernos municipales y sus servicios de recogida de basura a la vez que sus beneficios aumentaban astronómicamente al quedarse con el negocio de las empresas locales que si tenían que recoger sus botellas.

Mejor ejemplo de privatización de beneficios y socialización de costes solo existe en el sector bancario.

Estos envases tenían que haberse prohibido taxativamente, son un atentado contra el medio ambiente, el consumidor y los presupuestos de los servicios de basuras. Lo que pasa en USA pasa en Europa diez años después y en España a los treinta años.

Así que aquí estamos: reciclando botellas, latas y permitiendo que se fabriquen impresoras manipuladas de fábrica para que a las dos mil copias dejen de funcionar con el único objetivo de que la pobre víctima compre una nueva.

Estas impresoras luego son escrupulosamente recicladas en algún ecopark verde donde operarios vestidos con monos verdes trabajan dentro de naves pintadas de verde rodeadas de césped verde regado con agua reciclada mientras un cartel verde anuncia “aquí utilizamos agua reciclada” y “esto se ha construido con fondos FEDER”.

En realidad para reciclar estas impresoras lo único que hace falta es anular el contador de páginas impresas que tienen en su memoria interna.

Pregúntense el por qué se hace tanto énfasis en el reciclado y tan poco énfasis en la obsolescencia planificada; práctica de uso generalizada en la industria donde la totalidad de lo que hoy día se produce se encuentra diseñado para ser tirado a la basura al poco tiempo.

¿Por qué no se prohíbe todo tipo de envases no retornables ?, 

¿ Por qué no se persigue a los de las impresoras ?, ¿ Por qué no se establecen normas mínimas de duración de los electrodomésticos, de los coches, aparatos electrónicos, de todo ?.
Si de verdad queremos ahorrar recursos y generar menos basura este es el camino.

Pregúntele a cualquier persona de más de sesenta años si en su época se generaba tanta basura. ¡ Es que ni había basureros !.

Ahora en Inglaterra se encuentran instalando cámaras en los diferentes puntos verdes (término proveniente de la neolengua gili-ecológica, quiere decir:
lugar donde se colocan los contenedores de basura) para vigilar que la gente recicle, y que recicle de forma sumisa y humilde se les olvidó agregar.

Reciclado….nuestra última payasada. Y eso que supuestamente estamos en el primer mundo y somos los listos del planeta.

Por lo pronto yo a mis niños les digo que todo se tira en el contenedor marrón o en el que esté menos lleno, que da igual, que todo esto es un montaje y que lo que hay que hacer es no comprar tanta tontería inutil.

Y solo por comentar ...? 
Porque no se prohibe la comida basura, incluida la que comen nuestros hijos en los "divertidos" restaurantes de comida basura.

Porque en esta sociedad "libre" hay montones de temas intocables. 

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Descubre la verdad que nadie quiere que sepas
El espejismo del reciclaje

El plástico mata


El reciclaje del plástico no funciona y no es una solución sostenible.

Es un montaje que nos hace sentir bien y 
nos aleja de las soluciones verdaderas.

La triste realidad es que cuando pones un plástico en un contenedor de reciclaje nadie se responsabiliza de que vaya a ser empleado para nada.
mitos-de-reciclaje
En realidad las posibilidades de que sea convertido en otro objeto de plástico similar (es decir reciclado de verdad como el metal o el vidrio) son mínimas, por no decir que nulas.

Lo normal es que los plásticos terminen en la basura o en el medio ambiente, con un costo terrible para el planeta y la salud humana, no sólo ahora, sino para muchas generaciones futuras.

El mal uso intencionado de la palabra reciclaje

Poner un plástico en un contenedor especial no es reciclar, ya que nadie garantiza que se vaya emplear para nada y mucho menos que vaya a ser reciclado de verdad.
Por razones técnicas y económicas el plástico es muy caro y complicado de reciclar de verdad, es decir, en ciclo cerrado como el metal o el vidrio.

Salvo algunas excepciones, lo mejor que le puede pasar al plástico que ponemos en un contenedor es que sea convertido en otros objetos no reciclables (lo que se llama downcycling), plásticos de inferior calidad, textiles…

Es decir, que sólo estamos retrasando su llegada al basurero.

Además el downcycling no frena la necesidad de fabricar millones de toneladas de plástico nuevo para fabricar cada vez más objetos desechables. Y en el supuesto de ciencia ficción de que consiguiéramos someter a downcycling el 100 % de los plásticos que se fabrican, ¿qué haríamos con los objetos generados? ¿Tapizar el mundo entero con tejidos de forro polar?

La falacia de los triángulos de reciclaje
Otra falacia notable es los símbolos triangulares de reciclaje con flechas que vemos dibujados o grabados en los plásticos y que llevan un número dentro. Esos triángulos con flechitas en absoluto quieren decir que ese plástico sea reciclable.

Los números son una manera de agrupar en 7 clases las más de 80.000 resinas plásticas que hay en la actualidad y las flechitas no quieren decir absolutamente nada, simplemente están ahí para engañar al consumidor. Muchos grupos llevan años pidiendo que esos símbolos engañosos sean eliminados.

¿Sorprendido? Los secretos sucios del reciclaje del plástico no acaban ahí.
 
Los ciudadanos ponemos plástico en los contenedores de reciclaje pensando que serán reciclados en objetos similares. Sin embargo la mayor parte del plástico que ponemos en los contenedores es arrojado al basurero, incinerado, o exportado a países como China.

En 2011 la UE exportó 3,4 millones de toneladas de basura de plástico, sobre todo a China, para ser incinerada aprovechando que las normativas ambientales son más laxas, o para que sea convertida en objetos no reciclables (downcycling), todo ello en condiciones ambientales y de salubridad deplorables. Canadá, EEUU y otros países ricos también exportan sus desechos plásticos a Asia.

En algunos de los países con mayores tasas de reciclaje del mundo, como Alemania, más del 50 % del plástico que se recupera es quemado directamente en incineradoras, con un terrible impacto en la salud de las personas y en el medio ambiente.

Mirando todo esto, poner plástico en contenedores especiales no debería llamarse reciclar. Estamos más bien ante un negocio opaco y engañoso, diseñado para que nos quedemos con la conciencia tranquila y sigamos enganchados a los plásticos de usar y tirar, los cuales permiten beneficios millonarios a unos pocos a costa de la salud y del medio ambiente de todos.

El falso éxito del reciclaje en Europa
 
Años de adoctrinamiento y de un enorme gasto de dinero público han dado lugar a sofisticados sistemas de recuperación de algunos tipos de plástico (como el PET) en varios países europeos.

La industria menciona estos sistemas como ejemplos de que el reciclaje de plásticos es una solución verdadera y sostenible y los gobiernos la secundan en esta falacia para no tener que dar explicaciones ante los ciudadanos por haberse convertido en basureros al servicio de una de las industrias más poderosas del mundo. Veamos lo que ocurre en realidad.

Según las propias cifras de la industria, en Europa se recuperan sólo en torno al 25 % de los plásticos que se producen. Dentro de ese 25 %, en términos de residuos generados por los consumidores europeos, en 2011 se recuperaron 14,3 millones de toneladas, un 58 %. Parece que no está mal como cifra, pero, ¿a dónde va todo este plástico recuperado? Un 25 % de esa cantidad, 3,4 millones de toneladas, se exportan, casi todo a China.

¿Y qué pasa con el resto? En países como Alemania o los países nórdicos más de la mitad es quemado en incineradoras. O sea, que de cada cuatro plásticos que el consumidor europeo pone en un contenedor “para reciclar”, dos son quemados y uno exportado a China (donde será quemado o usado en downcycling sin garantías ambientales ni laborales). ¿Y qué pasa con el 25 % restante?

Dependiendo del tipo de plástico (¡hay miles!) y del lugar donde sea recuperado, pueden ocurrir tres cosas: que vaya directamente al basurero (lo más normal), que sea convertido en algo no reciclable (textiles, plásticos de baja calidad, etc.) o, lo más raro de todo, que efectivamente sea convertido en un objeto parecido y que, que a su vez, sea reciclable de nuevo.

Este porcentaje mínimo residual sería la verdadera tasa de reciclaje real de Europa. Una realidad muy diferente a lo que quieren hacernos creer cuando nos animan a reciclar.

Esta es la lamentable verdad del reciclaje que nadie, ni los gobiernos, ni la industria, ni los que se lucran con todo esto quieren que sepamos.

¿Qué pasa en los países en vías de desarrollo, donde vive el 85 % de la población mundial?
 
En EE.UU. el porcentaje de plásticos recuperados (que no es lo mismo que reciclados) frente a los producidos apenas supera el 7 %. En Europa es de un 25 %. Ya hemos visto que dos tercios de estos plásticos se exportan a países pobres o se incineran y el resto, salvo una pequeña parte, terminan en los basureros.

Imagina ahora cuáles son los porcentajes de recuperación de plásticos en los países en vías de desarrollo, donde vive el 85 % de la población mundial.

Estos países se están ahogando en una marea de plástico por carecer de medios para gestionar los desechos generados por la cultura de “usar y tirar”. Además Europa, EE.UU. y Canadá exportan millones de toneladas de sus desperdicios de plástico a países más pobres.

Es hora de despertar del espejismo del reciclaje
 
Poner cosas en contenedores de colores nunca será reciclar en tanto no existan mecanismos económicos o legales que garanticen un ciclo cerrado para esos productos.

Es hora de tomar decisiones basadas en la realidad de los hechos y en el impacto intolerable de los plásticos sobre el medio ambiente y la salud. Decisiones que también tengan en cuenta al 85 % de la población mundial que vive en países en vías de desarrollo y que se están ahogando en residuos de plástico.

La verdadera solución es usar el sentido común

Romper con nuestra adicción a los plásticos de usar y tirar. Reducir tanto embalaje redundante e inútil, diseñar productos sostenibles, emplear envases reutilizables y elegir materiales realmente reciclables, como vidrio, metal y papel.

En lugar de emplear dinero público para convertir a sociedades enteras en gestoras de basura al servicio de grandes corporaciones, los propios fabricantes deberían ser los responsables legales del ciclo de vida completo de cada producto, incluso tras la venta.

En la actualidad los fabricantes en general se lavan las manos una vez han vendido el producto y hacen a los ciudadanos y a los gobiernos responsables de gestionar la ingente cantidad de residuos que generan con sus decisiones insostenibles de embalaje y diseño, a costa de la salud y del medioambiente de todos.

Si los fabricantes fuesen responsables de pagar por los residuos que generan veríamos cambios radicales en la manera que los productos se diseñan, envasan y distribuyen.

En Febrero de 2013 un grupo internacional de científicos hizo una petición formal a los gobernantes de todo el mundo para que el plástico sea declarado residuo tóxico y peligroso.

Fuente: http://elplasticomata.com/el-espejismo-del-reciclaje/



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El poderoso ecologismo de nuestras abuelas‏ 

En la cola del supermercado, el cajero dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa de la compra porque las bolsas de plástico son dañinas para el medio ambiente

La señora pide disculpas y explica: “Es que en mis tiempos no pensábamos en la ecología”


El empleado le contesta:
Ése es el problema que tenemos ahora. La generación de ustedes no se preocupó de preservar el medio ambiente.


Tiene razón –dijo la señora-. En aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.


En aquel entonces las botellas de leche, de refrescos y de cerveza se devolvían a la tienda.

La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica, donde las lavaban y esterilizaban…… antes de llenarlas de nuevo, de manera que podían utilizar los mismos envases una y otra vez. Así los reciclaban de verdad.
Pero es verdad, en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.

Subíamos y bajábamos escaleras, porque no había artefactos mecánicos en todos los comercios y oficinas. Íbamos andando a la tienda…en lugar de usar el coche de 200 caballos cada vez que teníamos que recorrer dos manzanas.
Pero tiene usted razón. En aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.

Entonces lavábamos y reutilizábamos los pañales de los bebés, porque no los había de un solo uso. Secábamos la ropa en tendederos, no en esas máquinas de 200 voltios que consumen mucha energía rugiendo para secar la ropa. Las energías solar y eólica secaban nuestra ropa estupendamente. Los niños usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.

Pero tiene usted razón: en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.
En aquel entonces teníamos un televisor o una radio en cada casa, no un televisor en cada habitación y un equipo de música de miles de vatios. Y el televisor tenía una pantalla del tamaño de un pañuelo (¿recuerdan?) no una pantalla del tamaño de un campo de fútbol.

En la cocina molíamos, batíamos y desmenuzábamos a mano, porque no había aparatos eléctricos que lo hicieran todo por nosotros. Cuando embalábamos algo frágil para enviarlo por correo usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no envoltorios de burbujas o bolitas de plástico. En aquellos tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar la hierba.

Usábamos unas tijeras cortadoras que funcionaban a músculo.
Hacíamos ejercicio trabajando y no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad.
Pero tiene usted razón: en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.
Cuando teníamos sed bebíamos en una fuente, en lugar de usar vasos y botellas de plástico cada vez que queríamos beber agua.

Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de tirarlas y comprar otras nuevas.
Y cambiábamos la hoja de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquinilla sólo porque la hoja ya no corta.
Pero entonces no pensábamos en la ecología.

En aquellos tiempos la gente usaba el tranvía o el autobús y los niños iban a la escuela en bicicleta o andando, en lugar de usar a su madre como un servicio de    taxi disponible las 24 horas.

En cada habitación teníamos un enchufe, no una batería de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos ningún aparato electrónico que enviara señales de satélites a kilómetros de distancia…para encontrar la pizzería más cercana.

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/273705-timo-del-reciclaje.html

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TEMA RELACIONADO:

El panfleto de Algore sobre el CO2 :


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Tema relacionado:

El  porque de la fiebre por beber agua:

29 comentarios:

DonPjC dijo...

Hola, me parece excelente el artículo, ya que es algo que yo también he llegado a pensar, aunque no de forma tan extensa.

Voy a "reciclar" :P el artículo para hacer un vídeo sobre esto en mi canal de YouTube (https://www.youtube.com/c/DonPjCYT) en el que leere este artículo.
Saludos y gracias ^^

Gsus Garrido M dijo...

Que gran verdad, la mentira es la voz del dinero...

Anna dijo...

Estupendo artículo.
Te faltó la recogida de tapones solidaria para comprar una silla de ruedas u operar algún niño en Boston. La silla sí se debe de comprar pero una gran masa de gente recolecta gratuitamente, separa y lleva hasta el punto de entrega toneladas y toneladas de tapones de PET (plástico muy apreciado y que de otra manera acabarían mezclado en las plantas de separación de basura o de reciclaje).

Por otro lado leemos noticias como la de Pharrell Williams, un famoso productor y compositor de música hip-hop estadounidense que también ha decidido invertir en una empresa que se preocupa por el medio ambiente, Bionic Yarn (Hilados Biológicos, en traducción libre), con sede en Nueva York. Esta empresa de fabricación textil elabora tejidos de calidad usando plástico reciclado de botellas.
Produce mochilas, maletas, bolsos y diversas prendas de vestir para algunas firmas de moda como Moncler, Gap o Mountain Hardware. El hilo que usa esta empresa proviene de botellas de PETE (plástico PET reciclado), de donde obtienen fibrofilamentos con forma de hélice y que constan de dos capas de superficie que van en direcciones opuestas, lo que crea una fuerza contraria en cada componente y hacen que el tejido sea muy fuerte y ofrezca una gran resistencia.En ocasiones mezclan el hilo procedente de las botellas de plástico con otros materiales como nylon, poliéster de alta calidad, lycra o algodón. Así, los tejidos, no sólo son sostenibles, sino de una enorme resistencia y gran calidad. De hecho, se pueden elaborar, además de todo tipo de prendas de vestir y complementos, muebles. El rapero, que es copropietario de la empresa, no deja de alabar las propiedades del material y ha comentado que está muy interesado en la tecnología que hay detrás y que hace posible la obtención de un hilo tan resistente.
El objetivo es elaborar prendas de vestir resistentes para uso diario. Y proteger el medio ambiente, claro. Cuantas más marcas de ropa usen tejidos sostenibles y que provengan de materiales reciclados y contaminantes como el plástico PET, mejor.

Se les olvida poner que el precio es privativo y no apto para todo el mundo, las prendas son alucinantes Y POR SUPUESTO "A LA ÚLTIMA" Y SUPERECOLÓGICAS".

Da que pensar que alguno está haciendo el agosto a cuenta de la buena disposición de la gente.


Tau Ferrer dijo...

Pues yo, desde que pago la bolsa de plastico del Supermercado para no contaminar, me siento la mar de ECOLOGICO .....

Pep Vall Roca dijo...

Conviene difundir estas reflexiones para que la gente vea la luz i salga del estado mental en que la recluyen con la tele basura, el futbol, el cine yanqui, las series, la infantilizacion a traves del cine i series, i el exceso de utilizacion del móbil.
Ah!,i procuren ver la película "RELATOS SALVAJES", hispano argentina. Es la mejor i màs divertida que he visto jamàs, (Después de Scaramouche claro). Naturalmente silenciada i arrinconada por los medios, que por algo Holywood aplastaa a todas las otras cinematografías, especialmente la española, con la complicidad de los gobiernos, poblados de gentes incultas i "economicamente influenciables".

Alberto dijo...

Interesante reflexión.

Ciertamente hay que trabajar por un modelo mejor de recogida y tratamiento de residuos, pero la clave está en que los consumidores seamos capaces de renunciar a los envases de usar y tirar, reduciendo la presión sobre el consumo de materias y disminuyendo la cantidad de basura que generamos.

Saludos.

Pedro dijo...

Artículo excelente!
Realmente estamos en manos de los gangsters para todo y no hay forma de cambiar las cosas.

Juan Soto dijo...

....anda publica mi comentario en tu blog, no te escondas detrás de la moderación.



Anónimo dijo...

Hola,
Yo llamo a todo esto reciclaje de bolsillo, pero no del nuestro, si no del de gobiernos, ayuntamientos y empresas afines a los mismos con fines aparentemente ecológicos y que se estan lucrando a costa de todos los ignorantes que depositan su materia prima gratuitamente en los contenedores.
Por que no pagan por esos residuos, o mejor aun, que nos descuenten en el recibo de la basura por cada botella o envase que entregamos, los coj..ieron....

Luego nos intentan convencer mediante la caja tonta,(ya saben ustedes lo influenciables que somos por este medio) de que somos nosotros los que nos estamos cargando el planeta con tanto residuo y que hay q hacer algo...(RECICLA)
pero nuestra huella ecológica es mínima comparándola con las empresas y multinacionales que por abaratar costes, emplean materias altamente contaminantes y que son las q realmente tienen la culpa de todo.
Solución; cambiar el "chip" y hacer ver a la sociedad lo que ocurre en realidad para cambiar los habitos, ya q el reciclaje no es tal como nos lo cuentan y es mejor lo retornable y de varios usos y lo que haya que recliclar, que nos lo paguen como lo pagamos los demas al comprar. (Materia prima "GRATIS" ni hablar.)
Ya veriais como si tuviesen que pagar por la materia prima, como se buscaban soluciones de verdad.
Un saludo y hacer que la gente despierte del letargo,

Unknown dijo...

El coste del reciclado (papel y cartón, plástico, metal, etc., también lo paga el consumidor.

Rulo dijo...

Excelente artículo, me emociona ver que no soy el único que piensa igual, que esto es una tomadura de pelo absoluta, para que el hermano del señor alcalde, digamos se monte su empresa de reciclado.
Y digo yo,,, obtengo algún beneficio económico al reciclar. NO
Me desgraban el impuesto de basura.NO.
Recibo alguna compensación o descuento económico, repito, por reci lar.
Desde luego yo no, pero unos pocos se llevan millones a costa de nosotros.
Una vez más vuelven a contaminar nuestra mentr con la culpa y el engaño.

Anónimo dijo...

Excelente artículo. Solo te ha faltado hablar de los omnipresentes tetrabricks que se incineran al no poderse separar sus componentes. Gracias.

LAALE dijo...

La máxima de la ecología es Reducir, Reutilizar y pr último, si no queda más remedio, Reciclar.
Es es ecolgismo.
La mentira es la que te cuenta la industria para calmar tu conciencia por no reducir el consumo y no reutilizar los envases contándote que reciclar, es la solución.
Disculpa, pero los ecologistas y la ecología no tienen nada que ver cn eso.

Anónimo dijo...

Yo ya hace tiempo que no reciclo, excepto algunas cosas que creo no deben tirarse al contenedor ni por el desagüe.Considero que todo es una comedura de tarro con muchos intereses creados. Olé por el artículo.

Anónimo dijo...

Limpiar a fondo las botellas, que a saber que han contenido, con agua muy caliente y jabones (o otros productos: sosa caustica, ácidos, desengrasantes etc..) que iran a parar a los rios o el mar, su posterior secado con aire caliente y una vez limpias transportarlas a la fabrica de embotellado para ser rellenadas de nuevo, ¿es ecològico?

Anónimo dijo...

También se limpian cuando se usan por primera vez antes de introducir su contenido ¿Qué te piensas que con tu demagogia barata vas a echar por tierra todo el artículo? Vamos no nos hagas reir.
Los costes y la contaminación que supone el reciclado están muy por encima del embase de retorno.

Anónimo dijo...

Efectivamente, lo del empaquetado excesivo es una realidad. Pero que fabricar vidrio nuevo a partir del usado suponga mayor gasto de energía que hacerlo de cero es falso.

Anónimo dijo...

Los tapones de las botellas de bebidas no son de PET sino de HDPE o PP.

EL PET politereftalato de etilèno de las botellas no deja de ser el mismo polyester que llevas en la ropa por eso cuando se recicla se puede volver a utilizar para hacer botellas o para la obtención de polièster o nylon para fabricar ropa y su precio no es caro.

También se utiliza para hacer los films de plástico de los envases, tuberías o otras muchas aplicaciones.

Unknown dijo...

este hombre no es que no carbura...

Anónimo dijo...

Envase... Solo eso. No hay mas comentarios...

Anónimo dijo...

El ahorro energético varia entre un 25 y un 32% según las fuentes.
Pero desde luego reutilizar ahorra mucho más.

Jaume Marco - jaumavi dijo...

Claras REALIDADES !!... y es bien cierto que con el tiempo nos hemos acostumbrado a ser engañados... todo y reconociendo que los listillos de turno, si disponen de dinero, no les falta tiempo para ponerse de acuerdo, y aunque sea a costa de la salud de las personas, GANAR DINERO!.. sin miramientos.. y cuanto mas mejor!

Una muestra mas que conviene considerar, es la de los intereses que se derivan de ciertos comportamientos, pues al mas alto nivel de los grandes paises, a dia de hoy !! nos estan matando con la contaminación que se genera a traves del tránsito aéreo !!.. ved sinó, lo que opinan ( y no es nuevo), tanto científicos, doctores y demas responsables de otros centros de investigación y estudio en la evolución de los cambios que evidencia la climatologia y que nos está comiendo la salud... lenta pero implacablemente!

http://amara.org/v/01Go/
y CielosTóxicos (todo en Youtube)

Anónimo dijo...

Anna: "El objetivo es elaborar prendas de vestir resistentes para uso diario. Y proteger el medio ambiente, claro. Cuantas más marcas de ropa usen tejidos sostenibles y que provengan de materiales reciclados y contaminantes como el plástico PET, mejor". Pero.... nos estamos olvidando que para que decidamos emplear esas prendas que son resistentes y durarán mucho, estamos presciendiendo de la industria de la moda que bien se encarga de hacernos pensar que una prenda "de moda" que dure mas de una temporada es un sacrilegio, es más, quedas fuera de tu grupo...!

Manuel dijo...

Bueno, gracias!

Ángel Encinas Carazo dijo...

Lástima que la primera línea desbarate sin sentido el conjunto del artículo, tan interesante por su potencia crítica del sistema.

Y es que decir que "Todo el movimiento "ecologico" es una manipulacion de la elite globalista, incluido el "problema del calentamiento" y tambien el del reciclado" es meter todo en un mismo saco, hasta las ideas que se expresan en el artículo.

Entiendo que ha querido formular una ironía, pero no funciona. El tema del reciclado interesado nada tiene que ver con el movimiento ecológico (sin comillas), y menos el problema del calentamiento global, problema que con el de la energía son la avanzadilla de la enorme crisis del sistema en la que estamos ya sumidos. La solución del reciclado como lavado de conciencia tiene mucho que ver con la ceguera con la que nos enfrentamos al colapso en pocos decenios.

Como en el Titanic, la orquesta y la fiesta seguirán hasta el final.

Un saludo

Anónimo dijo...

Datos que clarifican el mito del CO2 propagado por Algore:

http://joanfliz.blogspot.com.es/2012/10/el-cuento-del-lobo-del-co2.html

Anónimo dijo...

Me parece muy interesante el artículo y estoy de acuerdo en que, en resumen, el mejor reciclaje es el no consumo de materiales inútiles que no se pueden reutilizar, sino solo tirar a la basura, sea reciclando o no.
Sin embargo, creo que es un gran error tirar toda la basura al mismo sitio, esa no es la solución. Me parece bien la crítica pero con soluciones, no en plan «como no estoy de acuerdo, me salto todo a la torera».

dandole al palique dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
dandole al palique dijo...

La sociedad y sus ciudadanos necesitamos respuestas comprensibles.

Concretamente sobre las pautas de cómo debemos de consumir las materias primas, lo que necesitamos es una orientación asequible y adecuada para el momento que nos toca vivir. Las estrategias basadas sobre un mundo ideal no dejan de ser también estrategias ideales y por tanto irreales.

A corto plazo no hay una sola posibilidad creíble de volver a la sociedad que a mi mismo me tocó vivir, la sociedad de la reutilización. Pensar que es posible que volvamos a consumir la leche en botellas de cristal reutilizables, o que las legumbres se vuelvan a comprar a granel, creo que ahora mismo y al menos durante los próximos años, es sinceramente imposible. También veo imposible que en un breve plazo de tiempo dejemos de consumir electricidad como obsesos, y que mañana mismo apaguemos algunos de los cacharros de la larga lista de aparatos electrónicos que usamos constantemente. Hay niños cuya pena por mal comportamiento es precisamente la de desconectarlos por unas horas a sus enganches electrónicos: videojuegos, móviles …., después vuelta a consumir electricidad.

Hasta que lleguemos a estabilizarnos en un mundo ideal en el que se usen de manera cabal y sostenible tanto las materias primas como la energía, no queda otra que la de seguir tratando nuestros residuos. Entre otras razones para evitar las gravísimas consecuencias de los millones de toneladas de basura acaban todos los años en el medio natural. Así que de momento, y hasta que no encontremos una mejor solución, quizás no deberías animar a nadie para que deje de reciclar.