12 enero 2016

DARWINISMO ; Una teoria impresentable apoyada por la elite globalista

Sin embargo su teoria al igual que el creacionismo no explica nada verdaderamente importante de la evolucion y si mucho de la vision de clases y de la oligarquia a la que pertenecia este simpatico teologo aficionado a la naturaleza pero no cientifico, como si lo era su coetaneo Lamarck que en realidad estaba mas cerca de comprender la evolucion que Darwin.

El Darwinismo es una justificación de la explotación, con el que tratan de esconderse las inaceptables desigualdades, el sufrimiento humano y la gran ineficiencia social del capitalismo actual y esta en la misma linea de Adam Smith y Malthus (perfectamente equivocado este ultimo:


En 1920 se necesitaban 150 m2 de tierra para producir 20 kg. de maiz. 
En 2009 se necesitaban 24 m2. 

DESDE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX LOS RENDIMIENTOS AGRICOLAS HAN CRECIDO EXPONENCIALMENTE GRACIAS A LA MEJORA DE LAS SEMILLAS, MECANIZACION, FERTILIZANTES, TECNICAS DE CULTIVO....

Segun datos del departamento de agricultura de EE.UU. la produccion de superficie cultivable para cereales apenas ha cambiado entre 1950 y 2000, (de 650 millones de Hectareas a 660) .
Sin embargo la produccion aumento en ese periodo de 650 millones hasta 1900 millones de toneladas)  

De 1866 a 1920 se necesitaban 150 metros cuadrados de tierra para producir 20 kilos de maiz. Esa misma cantidad en los años 50 ocupaban 90 metros cuadrados. En los 70 ocupaban 45 metros y en 2009 24 metros y se calcula que para 2030 solo necesitara  13.5 metros)


"Si pudiera demostrarse que ha existido un órgano complejo que no pudo haber sido formado por numerosas y ligeras modificaciones sucesivas, mi teoría fracasaría por completo".
--Charles Darwin, en El Origen de las Especies

"Para Darwin, la célula era una «caja negra» --su funcionamiento interno le era completamente misterioso. Ahora, la caja negra ha sido abierta y sabemos cómo funciona. Aplicando el criterio de Darwin al mundo sumamente complejo de la maquinaria molecular y de los sistemas celulares que han sido descubiertos durante los últimos 40 años, podemos decir que la teoría de Darwin «se ha desmoronado por completo».


-- Michael Behe, bioquímico y autor de La Caja Negra de Darwin




Fue necesario mucho poder (aqui descubriremos exactamente quien esta involucrado y les aseguro que los personajes no tienen nada que ver con la ciencia), mucha capacidad para controlar las instituciones científicas, para instaurar el darwinismo y es necesario mucho poder para mantenerlo.Las pocas personas que constituyen el verdadero poder, que son las mismas que controlan las fuentes de energía, las multinacionales farmacéuticas y biotecnológicas, tienen un gran interés en que se mantenga la concepción darwinista de la realidad"



"Incluso en la ciencia, los vencedores entre  teorias que se enfrentan son a menudo decididas politicamente"
                                                                   Thomas Kuhn(Phd. de Harvard UNi. 1949





El hecho de que una teoría tan vaga, tan insuficientemente demostrable, tan ajena a los criterios que suelen aplicarse en las ciencias empíricas, 
se haya convertido en un dogma, no es explicable si no es con argumentos sociológicos.  
Ludwing Von Bertalanffy (1901-1972)

Mas abajo escucharemos al catedratico Dr. Maximo Sendin para que nos aclare que tiene que ver el CAPITALISMO con DARWIN y su inmensa fama repetida hasta la saciedad en museos, tv, congresos, documentales......una fama no merecida.Olvidemos otra idea relacionada con la vision de "la lucha por la supervivencia" y como resultado de ello la simplista y superficial teoria de "lucha" del hombre contra virus o bacterias para obtener una supuesta salud que lo unico que hace es acercarnos al suicidio (tenemos dos kilos de bacterias en el cuerpo ... y mas vale que las cuidemos pues sino estaremos muertos):



JUEGO DE TRONOS:

"Sumerge al espectador en un entorno turbio de los peores impulsos de la humanidad"

"El entorno mezcla fascinacion y miedo que hoy siente mucha gente.
Es un mundo fantastico impredecible y devastadoramente doloroso"

"la serie no solo se hizo celebre por su presupuesto gigantesco, sino tambien por su coreografia sostenida de violencia brutal,.. abundan decapitaciones, violaciones y torturas sexuales.. "

Dominique Moisi

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"En juego de tronos no existe la piedad. 
Todo es vida o muerte.
Y lo aceptas" 

Emilia Clarke - actriz de juego de tronos  
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"Los guionistas de la serie son todavia mas sanguinarios que yo"

George R.R. Maritin -  autor de Juego de Tronos
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Interesante resumen en este video:
1

2 y siguientes: http://www.youtube.com/watch?v=4ze4lyWiXSA&feature=channel

Otra interesante conferencia ( para el que no quiera mucha presentacion puede ir directo a minuto 16):
Darwinismo, ciencia y poder from Joan D on Vimeo.

Aqui en una conferencia en BIOCULTURA - nov 2009 - madrid :

Dr. Máximo Sandín - La Lucha contra bacterias y virus: una lucha autodestructiva

COMPETITIVIDAD - DARWINISMO SOCIAL 
como metodo de control de las masas.


mas sobre el tema: http://www.iieh.com/index.php?option=com_content&view=category&id=1&Itemid=39




DESMONTANDO A DARWIN from ALISH on Vimeo.

CONTENIDO
El Darwinismo como justificación del sistema existente 00’42”
La Eugenesia 08’30”
¿Por qué no es factible la selección natural? 14’
¿Los genes son egoístas? 16’30”
¿Qué es un gen? 18’47”
¿Qué son las bacterias? 20’55”
¿Son peligrosos los virus? 23’32”
¿Cuál es el origen de la vida? 34’04”
¿En qué estado está la biología ahora mismo? 40’33”



 DARWIN TENIA UN PROBLEMA LLAMADO AMUSIA, .. 
LA IMPOSIBILIDAD DE CUALQUIER HABILIDAD MUSICAL - son personas INCAPACES DE LLEVAR EL RITMO ....le ocurria tambien a FREUD.
La vida es ritmo 



El inmenso peligro de "tratar virus"


Conferencia Magistral: El futuro de la biología, el futuro de la humanidad
Autor: Dr. Máximo Sandín, Universidad Autónoma de Madrid (España):
http://www.iieh.com/images/stories/Ponencias/el%20futuro%20de%20la%20biologa.pdf

otro investigador - Emilio Cervantes. IRNASA-CSIC:
http://digital.csic.es/bitstream/10261/24997/1/Grandeza%20moral.pdf


los antibioticos matan las mitocondrias /antiguas bacterias) , 
la fabrica de energia de la celula.

Los cien trillones de células de un organismo están conectados por un mar interior, el Medio Interno. Somos auténticos acuariums. 

«No entiendo esas reticencias a la utilización del gas. Estoy totalmente a favor de la utilización de gas tóxico contra las tribus salvajes. El efecto moral será bueno. Se difundirá un terror vivaz…» 
(Sir Winston Churchill con respecto a los rebeldes kurdos). 

El mérito de Churchill fue su franqueza. No tenía ningún reparo en gasear a las poblaciones y se rebelaba contra los que se oponían.
Explicó que no pasaba nada porque eran tribus salvajes a las que había que desmoralizar por medio del terror. De paso Winston Churchill, sin reparos, sabía que hablaba de terrorismo, pero a pesar de ello persistió y firmó....

LA EUGENESIA NO LA INVENTARON LOS NAZIS:






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LA EVOLUCION NO SE DA DE MANERA GRADUAL Y LENTA 
SINO DE FORMA REPENTINA Y EN RELACION A CAMBIOS EN EL MEDIO AMBIENTE
(NO HAY "ESLABONES PERDIDOS")

Constancia de Quinton vs. Evolución de Darwin

Darwin nos enseñó que en la evolución la “obediencia, aceptación y  obediencia” a la Ley de Adaptación al Ambiente, rige las formas animales, la anatomía.
Quinton comprobó científicamente en 1904 casi lo contrario: que la “rebeldía,  desobediencia y resistencia” a la ley del adaptación de Darwin rige la vida animal de las especies más elevadas y complejas, incluida la humana. 

Ante la Ley de la Evolución planteada por Darwin, Quinton erige las Leyes de la Constancia del Medio Interno –agua de mar isotónica– que se basan en la constancia de la temperatura y del pH celular de las especies humana, aves y mamíferos en general. 

Por el contrario, la obediencia de los reptiles les obliga a depender de la temperatura del ambiente para sobrevivir llegando
hasta la hibernación en las zonas frías; e incluso la mayoría
de los reptiles fueron  obligadas a refugiarse en las zonas templadas del planeta cercanas al Ecuador, caso de los caimanes.


De otra parte, René Quinton con Carnot-Clausius, el hombre de la
Termodinámica, tuvo sus diferencias, ya que, según Clausius en cada reacción atómica hay pérdida de materia y temperatura, por lo que vamos a una entropía –caos atómico– , algo que en Biología no sucede, según Quinton, ya que dos células, un óvulo y un espermatozoide humanos, son capaces de producir los cien trillones células que integran a una persona. Motivo por el cual en la Biología hubo la necesidad de cambiar el término de entropía por el de entropía negativa. 

Hasta que en 1933 apareció Erwin Schrödinger –Mecánica Ondulatoria y Física Cuántica– a quien el término entropía negativa no le pareció apropiado, por lo que propuso, para la Biología, el de anentropía.
Las Leyes de la Constancia del Medio Interno de René Quinton, con sus 4  constantes: 

Osmótica, Térmica,  Lumínica –fluorescencia– y Marina 

definieron la importancia de la homeostasis o equilibrio que debe mantener el organismo entre todas las células a nivel intra y extra celular. Quinton estableció sus descubrimientos mucho antes de que los Premio Nobel Otto Warbürg y Linus Pauling le diesen la razón



 

LA BIOLOGÍA EN SITUACIÓN ESQUIZOFRÉNICA - ENTREVISTA AL BIÓLOGO MÁXIMO SANDÍN from ALISH on Vimeo.

Resumen de esta entrevista:
timefortruth.es/​videos/​desmontando-a-darwin/​

- resumen de temas, por tiempos:
La inconsistencia del Darwinismo (1'20")
El viaje de Darwin a las Galápagos (8')
El Darwinismo como apéndice científico de la Teoría del Libre Mercado de Adam Smith (11'40")
La Teoría evolucionista de Darwin, qué dice realmente (16'15")
La Eugenesia (24'30") El ADN y los genes (35'20")
El gen egoísta / El ADN basura (39') La Biología en situación esquizofrénica (45'50")
Somos virus y bacterias (49')
La aparición de la vida en la tierra (1hr 01')
La relación de la Evolución con las grandes catástrofes ambientales (1hr 05')
El virus de la Gripe (1hr 08') El Tamiflu (1hr 13')
El origen del SIDA (1hr 15') El cancer (1hr 28') La Otra Biología (1hr 31')
Teorías sobre el origen de la Vida (1hr 38') Acerca del mundo "conspiranoico" (1hr 40')
Su experiencia como docente universitario (1hr 43')
Otros biólogos disidentes (1hr 49')
Acerca del debate Darwinismo/Creacionismo (1hr 51")

Notas al margen sobre una entrevista a Maximo S.: 

Sergio de Castro Sánchez ha entrevistado para Diagonal, y rebelión lo ha editado recientemente [2], a Máximo Sandín [MS], autor de Pensando la evolución, pensando la vida.
“La visión darwinista de la condición humana es una justificación del statu quo”.

Esta es una de las tesis que defiende el entrevistado, la entradilla de la entrevista. Castro Sánchez señala igualmente que el autor “ha denunciado la vinculación del darwinismo con una visión de la vida impuesta por el poder económico”.

No creo exagerar si afirmo que no me he sentido cómodo con casi ninguna de las líneas de la entrevista.

No pretendo dar cuenta ahora de todo mi desasosiego, empezando por la primera respuesta a la pregunta sobre la base científica del darwinismo. La consideración de MS: “Se ha escrito tanto y se han inventado tantas historias y mitologías al respecto que esto que voy a decir va a resultar difícil de asumir, pero sólo es cuestión de dejar de leer libros “sobre Darwin” y leer directamente sus libros”.

Concretamente el gran clásico darwinista. Una de las tesis centrales de MS, tomen asiento, es la siguiente: “La base científica, experimental o empírica de “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o el mantenimiento de las razas favorecidas en la lucha por la existencia”, verdadero título de la obra de Darwin es absolutamente inexistente”.
¿Inexistente? ¿Absolutamente inexistente? La afirmación casa mal, muy mal, con posteriores reflexiones de MS en la entrevista y con una posición anunciada por el propio Darwin que puede observarse al leer “directamente sus libros”, el que habla sin hablar del origen de las especies: “(...)
Si se demuestra que existe cualquier organismo complejo que posiblemente no había sido formado por numerosas, sucesivas y ligeras modificaciones, mi teoría quedaría absolutamente destruida”.

La idea de la selección “natural” la obtuvo Darwin, prosigue MS, de la observación –insisto para apuntar una inconsistencia: observación- y lecturas sobre las actividades de criadores de animales y plantas y su concepción de las relaciones entre los seres vivos, la “lucha por la vida” y la “supervivencia de más apto” provienen de Malthus y Spencer, dos individuos muy desagradables, discípulos de Adam Smith, que veían la proliferación de los pobres como una amenaza para su bienestar.

Dejo para otra ocasión lo de la influencia de Malthus y Spencer, muy rara esta última porque parece más bien que a la inversa, pero la primera parte de la afirmación parece indicar dos cosas: que Darwin hizo observaciones, que el trabajo empírico no estuvo alejado de su trabajo teórico, y que no hay aristocraticismo epistemológico en sus consideraciones e investigaciones: un naturalista de “clase alta” influenciado por las actividades, que observa y anota, de campesinos, de criadores de animales y plantas.

En otros momentos de la conversación, MS responde a preguntas sobre el darwinismo actual, que no es el de Darwin –
“El darwinismo actual no se sabe exactamente lo que es” (sic), afirma sin más preámbulos-, sobre las causas del éxito del darwinismo tanto entre la “elite científica” (sic) y entre los no especialistas –“parece claro (sic) que el arraigo de la “fe” (porque eso es lo que es) en el huxleismo (hablemos con propiedad) es producto del adoctrinamiento que los biólogos reciben en las universidades [MS es profesor universitario] (han creado un mito de la figura de Darwin que no se corresponde, ni de lejos, con la realidad) (sic)-“, señalando por otra parte que “



Y aquí quiero mencionar otro hecho histórico, al parecer, poco conocido.

A partir del final de la segunda guerra mundial los grandes magnates mundiales, pero especialmente los Rockefeller, por medio de Universidades y Fundaciones creadas por ellos asumieron gran parte del control de la investigación biológica”.
¿Y qué importa, o qué aporta realmente sobre la validez epistémica de una teoría, que Rockefeller, Gates o Amancio Ortega “controlen” la investigación biológica?
¿Se descalifica con ello la biología o las bondades gnoseológicas, sin más consideraciones posteriores, del darwinismo?
Es raro, muy raro, y la historia de la ciencia está llena de ejemplos que pone en serias dificultades esa “tesis”.

La explicación del supuesto arraigo popular del darwinismo no tiene desperdicio y, desde luego, es poco sensible frente a la sabiduría ciudadana y sus deseos de ilustración:

“En primer lugar, “porque lo dicen los científicos y los medios de comunicación”, en
segundo lugar, porque es una explicación de la evolución muy simple, que todo el mundo puede entender (aunque en realidad es de una complejidad inimaginable).

Todo el mundo se siente capacitado para hablar de evolución.

En tercer lugar, porque la visión darwinista refleja la “realidad” del sistema económico, lo que no es extraño porque está basada en conceptos económicos-sociales. “La vida es así, son leyes de la naturaleza” y,

finalmente, por la confusión que los mismos darwinistas han introducido con el falso debate (porque los científicos no tiene nada que debatir sobre esas cosas) con los creacionistas para reforzar su postura de “defensores de la ciencia”, convenciendo a muchos de que el que no es darwinista es creacionista”.

MS no resiste la tentación de citar textualmente a Karl Marx, “del que no se puede decir que fuera precisamente simple, en una carta a Engels, después de leer con atención el libro de Darwin que, inicialmente consideró positivamente como explicación “materialista” de la Naturaleza”.
La carta citada del que fuera casi vecino de Darwin:

Es curioso ver cómo Darwin descubre en las bestias y en los vegetales su sociedad inglesa, con la división del trabajo, la concurrencia, la apertura de nuevos mercados, las ‘invenciones’ y la ‘lucha por la vida’ de Malthus.

Es el bellum omniun contra omnes de Hobbes, y esto hace pensar en la Fenomenología de Hegel, en la que la sociedad burguesa figura bajo el nombre de ‘reino animal intelectual’, mientras que en Darwin es el reino animal el que representa a la sociedad burguesa” (Marx-Engels Correspondence 1862 Source: MECW Volume 41, p. 380).

Pero hay otras cartas. Esta por ejemplo, errada en mi opinión, es de 1861: “El libro de Darwin es muy importante y me convence como fundamento científico-natural de la lucha de clases histórica. El precio que hay que pagar, naturalmente, es la grosera manera inglesa del desarrollo. Pese a todas sus insuficiencias, aquí no sólo se da el golpe mortal a la “teleologia” en la ciencia de la naturaleza, sino que también se expone el sentido racional de la misma” (MEW 30, p.578).

Esta otra es de ocho años después. Una carta a su hija Laura y a su yerno Paul Lafargue: “Partiendo de la lucha por la vida en la sociedad inglesa -la guerra de todos contra todos, bellum omnes contra omnes-, Darwin ha sido llevado a descubrir que la lucha por la vida es la ley dominante en la vida “animal” y vegetal. Pero el movimiento darwinista, por el contrario, ve en ello una razón decisiva para que la sociedad humana no se emancipe nunca de su animalidad” (Marx a Laura y Paul Lafargue, 15.2.1869; MEW 32, p. 592). Remarco: el movimiento darwinista. Ya entonces.

Manuel Sacristán escribió unas notas sobre esta última carta:

“1. a) Marx admite que la génesis de la idea de Darwin no empece a su acierto;
b) Distingue tácitamente entre ciencia y política;
c) Rechaza tácitamente la inferencia ab esse ad debet;
d) Texto de mucha importancia para mostrar que es un error imputar a Marx economicismo.
 El esquema mental es el mismo: hay papel activo de la cultura, de la artificialidad. Más, en general, concepción de la relación hombre-naturaleza.

2. El texto documenta, por una parte, el límite del naturalismo de Marx. Por otra, un efecto bueno del hegelismo, que (?) pensar por “Aufhebung”. Consiguientemente, el indeterminismo”.

También tiene interés este fragmento de Teorías sobre la plusvalía: “Darwin no vio en su excelente obra que derrocaba la teoría de Malthus al descubrir la progresión “geométrica” en el reino animal y el vegetal. La teoría de Malthus se basa precisamente en que compara la progresión “geométrica” de los seres humanos según Wallace con la quimera de la progresión “aritmética” de los animales y las plantas. En la obra de Darwin, por ejemplo, a propósito de la extinción de especies, se encuentra también en detalle (prescindiendo de su principio fundamental) la refutación histórico natural de la teoría de Malthus” (MEW 26.2, p. 114). Sacristán anotó: “Su interpretación de Darwin refuerza naturalmente lo fatal de su esquema dialéctico-progresista. Notar que no se refiere ni a las aguas, ni al aire, ni al subsuelo, como es natural en su época”.
Sea como fuere, la historia entre ambos, entre Marx y Darwin puede resumirse así con algunas simplificaciones.

Marx, que cuando residió en Londres con su familia vivió en algún momento a unos 30 kilómetros del domicilio del autor de El Origen de las especies, le hizo llegar la segunda edición de El Capital con una dedicatoria: “A Mr Charles Darwin, de parte de su sincero admirador, Karl Marx”. Éste le contestó, en octubre de 1873, agradeciéndole el envío y admitiendo que “deseo profundamente que fuese más merecedor de haberlo recibido si entendiese más del importante y profundo tema de la economía política. Aunque nuestros estudios han sido tan diferentes, pienso que ambos deseamos sinceramente la ampliación del conocimiento, y que ello, a largo plazo, contribuirá a la felicidad de la humanidad”.

La historia parecía acabarse aquí. Pero, en 1931, la revista soviética Bajo el estandarte del marxismo publicó una carta de Darwin, de octubre de 1880, en la que éste, después de agradecer un envío -“Le agradezco mucho su amable carta y los demás documentos que contenía...”-, señalaba a su corresponsal que preferiría que “la parte o el volumen no estuviese dedicado a mi (aunque le agradezco la intención de honrarme) ya que en cierto modo implica mi aprobación de toda la publicación, sobre la que no conozco nada”. 

La redacción de la revista soviética conjeturó, con riesgo indudable pero muy plausiblemente, que el destinatario de la carta de Darwin era Marx. Berlin, en su estudio sobre Marx de 1939, señaló, basándose en esta carta, que el autor de El Capital quería dedicar a Darwin la edición alemana original. 


Francis Wheen -Karl Marx. Editorial Debate, Madrid 2000, p. 336- ha comentado que Berlin “(...) pasó por alto completamente el hecho de que El Capital -con su dedicatoria a Wilhelm Wolff- apareció en 1867, nada más y nada menos que treces años antes de que supuestamente Marx le ofreciese “el honor” a Darwin”.

Desde la segunda guerra mundial, casi todos los autores que se han aproximado a este asunto han aceptado el rechazo por Darwin de la dedicatoria propuesta, difiriendo en el volumen que Marx pretendía dedicarle. McLellan, por ejemplo, señaló que Marx “deseaba dedicarle el segundo volumen de El Capital” (Karl Marx. Su vida y sus ideas, p. 488).
 Gerratana, en el estudio citado sobre “Marxismo y darwinismo” sostenía una posición idéntica si bien advertía, muy prudentemente, que “no se ha podido encontrar la carta de Marx, por lo que falta algunos datos esenciales para aclarar por completo el significado de ese interesante episodio”, señalando una posible interpretación: 

“Muy probablemente el sondeo realizado por Marx tenía un objeto menos contingente: la posibilidad de establecer en el campo científico las relaciones entre darwinismo y socialismo, en el caso de que hubiera sido aceptada por Darwin, habría liquidado definitivamente la polémica bizantina que se estaba desarrollando durante aquellos años y que iba a continuar desarrollándose durante algunas décadas con igual superficialidad por parte de naturalistas y de socialistas”. (p. 123). 

Finalmente, Sholomo Avineri (The Marx-Darwin Question: Implications for the Critical Aspects of Marx's Social... Warren International Sociology.1987; 2: 251-269), sugirió que los recelos marxianos sobre la aplicación política del darwinismo hacían impensable una oferta sincera. La dedicatoria de El Capital a Darwin había sido, con seguridad, una mera broma.

Basándose en la investigación de la reconocida estudiosa de la obra de Darwin Margaret Fay –“Did Marx Offer to Dedicate Capital to Darwin?: A Reassessment of the Evidence”. Journal of the History of Ideas, Vol. 39, No. 1 Jan- Mar, 1978, pp. 133-146-, Wheen ha apuntado una explicación muy diferente. La carta de Darwin no fue enviada a Marx sino a Edward B. Aveling, el compañero de Eleanor Marx, hija de Marx y Jenny von Westphalen, quien en 1881 había publicado The Students´Darwin. Fay descubrió entre los papeles de Darwin una carta de Aveling de 12 de octubre de 1880, unida a unos capítulos de muestra de su obra, en la que después de solicitar el apoyo o el consentimiento de Darwin a su trabajo, añadía:
“Me propongo, dependiendo de nuevo de su aprobación, honrar a mi obra y a mi mismo dedicándosela a usted”. ¿Por qué entonces la carta de Aveling había terminado en el archivo de Marx? Porque Eleanor Marx y el propio Aveling, después del fallecimiento de Engels, habían sido los depositarios del legado marxiano, mezclándose por error los documentos de uno y otros.

Así, pues, la atribución de la citada carta a Karl Marx es falsa con toda probabilidad, pero la hipótesis sobre su autoría fue una razonable conjetura extendida y aceptada en tradiciones y publicaciones marxistas (y no marxistas).
Sea como fuere, la relación Darwin-Marx no puede reducirse en absoluto a una condena de la obra del primero por parte del revolucionario de Tréveris, de un filósofo expulsado de las instituciones que tenía a Espartaco y Kepler como referentes de rebeldía.

Notas:
[1] Valentino Gerratana, Investigaciones sobre la historia del marxismo I, Hipótesis-Grijalbo, Barcelona, pp. 97-145, traducción de Francisco Fernández Buey.
[2] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130930
[3] En carta personal, magnífico en mi opinión, Manuel Martínez Llaneza, 24 de junio de 2011, sostenía: “En este momento, mi conclusión provisional es que el darwinismo es un avance científico indudable, una de las contribuciones más importantes de los últimos siglos, más espectacular todavía si se tiene en cuenta que Darwin no conocía los cromosomas ni el ADN, pero que su campo de explicación está limitado y deberá integrarse en una biología más amplia. Esto no es arrumbarlo, porque la ciencia no procede así: nadie ha echado al cesto de los papeles a Arquímedes ni a Newton. Ni a Linneo, pese a que su mayor aportación conceptual –el concepto de especie- fue cuestionada al poco tiempo de ser formulada, precisamente por Lamarck. Sin embargo, el hecho de que Linneo hubiera ligado el concepto de especie a las características sexuales y reproductivas fue un avance tan gigantesco –creó una ciencia, con nuestro José Celestino Mutis- que justifica su consideración como uno de los grandes de la ciencia (aparte de la ingente actividad de descripción, taxonomía y organización que hizo). Del mismo modo, la aportación del darwinismo no puede infravalorarse, pero tampoco pensar que su marco encierra todo el futuro desarrollo de la biología. Hay serias dudas sobre la suficiencia de esta teoría para justificar la velocidad de ciertos cambios y los conocimientos epigenéticos parecen demostrar que, si bien los genes son insensibles al aprendizaje –no a los accidentes- hay otros elementos de control que sí lo son. Parece que Darwin había visto cómo funciona la máquina y qué efectos produce, pero se le habían escapado muchos elementos de su programación (verlos hubiera sido superciencia o milagro)”.


Porque los mosquitos, por ejemplo ,no han evolucionado 
en miles de años ?

Una respuesta a Salvador López Arnal
Del darwinismo como ideología



En cualquier época, las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes; [...] Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideológica de las condiciones materiales dominantes, que han tomado la forma de ideas; no son otra cosa que la expresión de las condiciones que justamente transforman a esta clase en dominante, por lo tanto, las ideas de su dominación. [...] No queda entonces ninguna duda: las ideas dominantes son las ideas de las clases dominantes y no tienen ningún poder independiente del de esta clase.
Karl Marx: La ideología alemana


El crecimiento de un gran negocio es simplemente la supervivencia del más apto... La bella rosa estadounidense sólo puede lograr el máximo de su esplendor y perfume que nos encantan, si sacrificamos a los capullos que crecen en su alrededor. Esto no es una tendencia maligna en los negocios. Es más bien sólo la elaboración de una ley de la naturaleza y de una ley de Dios.
John D. Rockefeller

Ignoro la razón por la que todo cuestionamiento del darwinismo es respondido de manera agresiva. Ignoro aún más la razón por la que esta reacción se da también entre aquellos habitualmente considerados de izquierda, a quienes se les presupone una actitud crítica y dialogante.

Este es el caso del artículo que Salvador López Arnal ha publicado recientemente en Rebelion en respuesta a la entrevista que tuve la oportunidad de realizar al biólogo Máximo Sandin , crítico radical de Darwin y el darwinismo.

El tono del texto, desde luego, no invita demasiado al debate –necesario cada vez para más biólogos– acerca de la relación entre el darwinismo y las bases del sistema capitalista. Aún así, trataré de dar mi punto de vista sobre algunos elementos de su texto. Y lo haré con la intención sincera de aportar algo a la discusión, sin caer en las descalificaciones como eje central de mis argumentaciones, como considero que sí hace López Arnal 1 .

El darwinismo como ideología
Lo que, al parecer, ha resultado para López Arnal de mayor relevancia de la entrevista es la cita que realiza Sandín de Marx, según la cual el gran filósofo alemán mostraria la vinculación que a su modo de ver existe entre la visión darwinista de la vida y el orden económico capitalista. Contrariamente, López Arnal dedica la mayor parte de su texto a tratar de demostrar que Marx, y los marxistas, apoyaban y apoyan las tesis de Darwin.
Desde esta perspectiva, sin embargo, López Arnal llega a realizar afirmaciones que, a mi parecer, son absolutamente contrarias al espíritu de la propuesta marxista.

Uno de los conceptos de mayor relevancia en el contexto del materialismo histórico es el de ideología. Según Marx "la estructura económica de la sociedad, [...] tiene una base real sobre la cual se edifica unasuperestructura jurídica y política y a la cual corresponden determinadas formas sociales de conciencia... El modo de producción de la vida material, condiciona, por lo tanto, en general, el proceso de la vida social, política y espiritual" (Contribución a la crítica de la economía política). Dicho de otro modo: "La clase que dispone de los medios de la producción material dispone al mismo tiempo, y por la misma razón, de los medios de la producción espiritual, de modo que, en general, las ideas de quienes carecen de estos medios están sometidas a la clase dominante" ( La ideología alemana ).

La concepción de la ciencia como superestructrua ideológica, es decir, como ámbito condicionado de manera profunda por la estructrua económica de cada momento histórico, será desarrollada de manera prolija por la Escuela de Frankfurt a través de autores como
Max Horkheimer y Theodor AdornoDialéctica de la Ilustración , 1947),
Herbert MarcuseEl Hombre Unidimensional, 1964) o
Jürguen Habermas (Conocimiento e interés Ciencia y técnica como ideología, ambas de   1968).

Así, Marcuse, en un texto que recoge Habermas, defiende que "e l método científico, que conducía a una dominación cada vez más eficiente de la naturaleza, proporcionó después también tanto los conceptos puros como los instrumentos para una dominación cada vez más efectiva del hombre sobre el hombre a través de la dominación de la naturaleza... Hoy la dominación se perpetúa y amplía no sólo por medio de la tecnología, sino como tecnología; y ésta proporciona la gran legitimación a un poder político expansivo que engulle todos los ámbitos de la cultura". (El Hombre Unidimensional, citado en Ciencia y técnica como ideología, p. 58).



El número de citas de autores de corte marxista que entienden a la ciencia como instrumento de dominación a merced de las clases dominantes sería interminable. Por eso no se comprende que un autor como López Arnal – sin duda mejor conocedor de los entresijos del marxismo que quien esto escribe – ante la evidencia de que personajes como Rockefeller impulsaron el darwinismo hasta convertirlo en paradigma cuasi-teológico, llegue a afirmar: "¿Y qué importa, o qué aporta realmente sobre la validez epistémica de una teoría, que Rockefeller, Gates o Amancio Ortega 'controlen' la investigación biológica?" 2 .
Tratar de analizar la "validez epistémica" de una teoría científica al margen de la estructrua económica en la que se desarrolla creo que es precisamente lo que Marx denuncia como poco recomendable.

Los datos que aporta Máximo Sandín en sus escritos acerca del modo en que la elite inglesa impuso el darwinismo sobre los demás modelos evolucionistas de la época – no es cierto que Darwin fuera "el primero en establecer la teoría de la evolución", tal y como Manuel Sacristán señala – son contundentes. Aunque, en realidad, la sola lectura de la cita de Rockefeller que antecede a este texto ya nos debería poner en alerta 3.

Se hace necesario, por tanto, y en vistas a una emancipación real, desmitificar los pilares ideológicos sobre los que el capital ha construido una visión del mundo que busca eternizarse a través de los medios de comunicación y las instituciones educativas. Y, desde luego, el darwinismo no puede ni debe ser una excepción.

Darwinismo, darwinismo social y eugenesia
De manera habitual –tal y como hace López Arnal– se desvincula de manera tajante la obra de Darwin del darwinismo social, aduciendo que éste supone un desarrollo posterior a la teoría de la "selección natural" e independiente de la obra del autor de El Origen de las Especies . Sin embargo, muchos son los factores que hacen dudar de esta interpretación.

En primer lugar, Herbert Spencer –"creador" del darwinismo social– publicaba en 1850 –seis años antes que la obra fundamental de Darwin– La Estática Social en la que ya defendía la tesis según la cual sólo las civilizaciones, sociedades e instituciones bilógicamente más eficaces sobreviven en sus relaciones de competición constante . Además, el propio Darwin reconoce que lo esencial de su teoría biológica está tomado de Spencer: " He llamado a este principio por el cual se conserva toda variación pequeña, cuando es útil, selección natural, para marcar su relación con la facultad de selección del hombre. Pero la expresión usada a menudo por Mr. Herbert Spencer, de que sobreviven los más idóneos es más exacta, y algunas veces igualmente conveniente"  (El Origen de las Especies)4. Efectivamente, el desarrollo posterior de la obra de Spencer buscará en Darwin un fundamento "natural" para sus propuestas, pero originariamente fue Darwin el que se basó en Spencer. Y los textos de Darwin así lo indican.

Aunque en El Origen de las Especies también podemos encontrar fragmentos en favor de la tesis que sostenemos, es en El Origen del Hombre (1871) donde, y no de manera aislada, Darwin se muestra íntimamente ligado no sólo al darwinismo social, sino incluso a posiciones eugenistas:

 " Llegará un día, por cierto, no muy distante, que de aquí allá se cuenten por miles los años en que las razas humanas civilizadas habrán exterminado y reemplazado a todas las salvajes por el mundo esparcidas”.

Y de manera, si cabe, aún más clara:  A realizar el plan opuesto, e impedir en lo posible la eliminación, se encaminan todos los esfuerzos de las naciones civilizadas; a eso tienden la construcción de asilos para los imbéciles, heridos y enfermos, las leyes sobre la mendicidad y los desvelos y trabajos que nuestros facultativos afrontan para prolongar la vida hasta el último momento. [...] De esta suerte, los miembros débiles de las naciones civilizadas van propagando su naturaleza, con grave detrimento de la especie humana, como fácilmente comprenderán los que se dedican a la cría de animales domésticos. Es incalculable la prontitud con que las razas domésticas degeneran cuando no se las cuida o se las cuida mal; y a excepción hecha por el hombre, ninguno es tan ignorante que permita sacar crías a sus peores animales”.

El carácter ideológico de la propuesta darwinista se puede rastrear en su vinculación con los intereses económicos de la clase dominante en lo referente a dos aspectos: el Imperialismo y el sindicalismo. Así, en El Origen de las Especies Darwin sostiene : " No puede nombrarse un país en el cual todos los habitantes naturales estén ahora tan perfectamente adaptados entre sí y a las condiciones físicas en que viven, que no pudiesen todavía, algunos de ellos, estar mejor adaptados o mejorar; porque en todos los países los naturales han sido conquistados hasta tal punto por los que han tomado carta de naturaleza, que han permitido a los extranjeros tomar firme posesión de la tierra”.

Igualmente, en una época esencial para la lucha obrera, Darwin afirmaba en una carta fechada el 26 de Julio de 1872 dirigida al profesor de leyes Heinrich Fick – partidario de la aplicación de la teoría darwinista a la legislación– lo siguiente: "Me gustaría mucho tener la ocasión de discutir con usted [...] la idea en la que insisten todos nuestros sindicatos, de que todos los trabajadores, los buenos y los malos, los fuertes y los débiles, deben trabajar el mismo número de horas y recibir las mismas pagas. Los sindicatos también se oponen al trabajo a destajo (en suma, a toda competición). Me temo que las sociedades cooperativas, que muchos ven como la principal esperanza para el futuro, igualmente excluyen la competición . Esto me parece un gran peligro para el futuro progreso de la humanidad. No obstante, bajo cualquier sistema, los trabajadores moderados y frugales tendrán una ventaja y dejarán más descendientes que los borrachos y atolondrados" 5 .

Conclusión
Una de las más grandes aportaciones de Marx fue precisamente el concepto de ideología.
A través de él, las pretensiones objetivistas y universalistas de la ciencia moderna tuvieron que dejar paso a otra interpretación de la historia de las ideas científicas: la que vincula a éstas últimas al poder de control social sobre el conocimiento del que disfrutan las clases dominantes.

Ello no significa que el punto de vista epistemológico no deba ser tenido en cuenta. Aunque en lo que se refiere al papel central de Darwin en el proceso de superación de la Teología como fundamento del orden natural, la versión oficial tampoco parezca la más adecuada. Así lo indica el propio hecho de que Darwin fuera enterrado en la abadía de Westminster, así como las propias palabras con las que finaliza El Origen de las Especies: " Así, la cosa más elevada que somos capaces de concebir, o sea la producción de los animales superiores6, resulta directamente de la guerra de la naturaleza, del hambre y de la muerte. Hay grandeza en esta concepción de que la vida, con sus diferentes fuerzas, ha sido alentada por el Creador en un corto número de formas o en una sola, y que, mientras este planeta ha ido girando según la constante ley de la gravitación, se han desarrollado y se están desarrollando, a partir de un principio tan sencillo, infinidad de formas las más bellas y portentosas"7.

No tengo duda de que Marx, en su análisis del darwinismo, no sólo tomó en cuenta la perspectiva que aquí hemos considerado, y de ahí que, efectivamente, no todos sus textos sean críticos con Darwin. Sin embargo, renunciar a un enfoque marxista, siendo marxista, no me resulta comprensible. Y más, cuando el propio Marx lo tuvo en cuenta:

"Toda la doctrina darwinista de la lucha por la vida no es más que la trasposición de la sociedad a la naturaleza animada, de la doctrina sobre el bellum omnium contra omnes (la guerra de todos contra todos) y de la doctrina económico-burguesa de la concurrencia, unidas a la teoría demográfica de Malthus. Una vez ejecutado ese truco de prestidigitación (cuya legitimidad absoluta niego... especialmente en lo que se refiere a la teoría de Malthus), se trasponen de nuevo esas mismas teorías de la naturaleza orgánica a la historia y entonces se pretende que se ha demostrado su validez en tanto que leyes eternas de la sociedad humana” (MARX, Karl y ENGELS, Federico: Cartas Sobre las Ciencias de la Naturaleza y las Matemáticas. Barcelona: Anagrama, 1975, p.22).

1No me referiré a cuestiones epistemológicas relacionadas con la base empírica del darwinismo. Ello necesitaría de otro texto y, además, quizá no sea yo el más adecuado para escribirlo. En cualquier caso hay que decir que en lo referente, por ejemplo, al gradualismo –que el mismo Darwin consideraba elemento necesario para la asunción de su teoría– son cada vez más los biólogos que lo consideran imposible. Entre los biólogos que defienden una postura saltacionista podemos destacar –además de a Sandín– a Lynn Margulis, James Shapiro, Carl Woese, Nigel Goldenfeld, Peter H. Holland o a los paleontólogos Otto Schindewolf y Niles Eldredge, entre otros. De hecho, hasta neodarwinistas de gran renombre –como Stephen Jay Gould– han visto al gradualismo como uno de los puntos más complicados de mantener de la propuesta de Darwin.


2A mediados de junio, la Fundación BBVA entregaba a Edward O. Wilson – "padre" de la sociobiología – uno de los Premios Frontera del Conocimiento. "Premio al Darwin del siglo XXI" , titulaba El Mundo. El   Grupo de Estudio Sociobiológico   – integrado, entre otros, por el paleontólogo Stephen Jay Gould o el antropólogo Marshal Sahlins– ha denunciado la vinculación de la sociobiología con el darwinismo social y la eugenesia. Así, por ejemplo, la obra de Wilson ha servido para justificar posiciones socio-políticas como la del británico Frente Nacional neonazi o la del think tank estadounidense Heritage Foundation, creado en 1973 con la intención de – según su declaración de principios – "formular y promover las políticas públicas conservadoras basadas en el principio de la libertad de empresa, el gobierno limitado, la libertad individual, los valores estadounidenses tradicionales, y una poderosa defensa nacional".

3 A este respecto es necesario tomar en consideración el papel que jugó el X-Club y su trabajo de "divulgación" del darwinismo. Impulsado por T. H. Huxley y Joseph Dalton Hooker, y al que per tenecía también Herbert Spencer –todos ellos eugenistas declarados–, su primera reunión data del 3 de Noviembre de 1864. Nacido con la finalidad de “ promover el darwinismo y el liberalismo científico”, el X-Club “ fue acusado de ejercer demasiada influencia sobre el ambiente científico de Londres”. “ Con plazas en diez Comisiones Reales, deliberando sobre todo, desde las pesquerías a las enfermedades o la vivisección, penetró claramente en los laberínticos corredores del poder”, indica la Enciclopedia Británica .

4Esta referencia a Spencer como inspiración de su propuesta no aparece en la primera edición de El Origen de las Especies. En realidad pertenece a la sexta edición de la obra, considerada definitiva, de 1872. Para esa época, Spencer ya había publicado cuatro libros además del citado anteriormente, lo cual da más motivos para pensar que Darwin desarrolló su teoría de la mano de la de Spencer.


5"Esta fusión del evolucionismo biológico con el evolucionismo cultural es atribuido a menudo, pero incorrectamente, a la influencia de Charles Darwin. De hecho, sin embargo, el desarrollo de las interpretaciones biológicas de la evolución cultural precedió a la aparición de El origen de las especies de Darwin, y el mismo Darwin fue influenciado en gran medida por filósofos sociales como Thomas Malthus y Herbert Spencer". (HARRIS, Marvin: Introducción a la antropología general, Madrid: Alianza, 1993, p. 619).


6No parece descabellado interpretar – a la luz de los textos de Darwin referidos más arriba – que los humanos de "raza" caucásica fueran los únicos merecedores de ser considerados "animales superiores".


7Considero que este fragmento señala más bien hacia la visión de Rockefeller expresada en la cita que antecede a este escrito: la "selección natural" tendría, en última instancia, un fundamento divino.

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Desafío a la evolución: Hallan 145 genes "ajenos" en el organismo humano
Publicado: 16 mar 2015  16 mar 2015

En un nuevo estudio que desafiaría las teorías de la evolución, científicos afirman que algunos genes "ajenos" del ser humano no fueron heredados de nuestros antepasados, sino que fueron adquiridos de microorganismos con los que compartíamos el mismo entorno.

Investigadores británicos de la Universidad de Cambridge han descubierto que los seres humanos contienen genes 'ajenos' que no fueron transmitidos por nuestros antepasados. El estudio, publicado en la revista 'Genome Biology', sostiene que adquirimos decenas de genes esenciales 'extranjeros' de microorganismos que han cohabitando el entorno del ser humano en la antigüedad.

En los seres humanos los experimentos identificaron 145 genes ajenos, adquiridos mediante la transferencia genética horizontal. El estudio desafía las teorías convencionales, según las cuales la evolución se basaría únicamente en genes transmitidos a través de líneas ancestrales y sugiere que el proceso podría estar todavía en curso.


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mas informacion- Mauricio Abdalla - SOBRE LA CRISIS DEL DARWINISMO:



La percepción que tenemos de nosotros mismos como especie, y por extensión la interpretación del fenómeno de la vida en este planeta, condiciona profundamente nuestra vida y nuestra convivencia. En nuestra sociedad la proyectamos desde una teoría científica fuertemente basada en conceptos como el azar y la competencia, que además está en apariencia firmemente asentada y sólidamente fundamentada. Pero vivimos tiempos de crisis, en los que todo lo que antaño parecía firme y estable hoy tiembla como un castillo de naipes…

Maurício Abdalla, autor de El principio de cooperación (2002), 
se topó inesperadamente con el darwinismo como un obstáculo cuando trató de defender su teoría de la cooperación. Inició entonces un trabajo de investigación que, como él admite, acabó alejándole de sus ideas preconcebidas. Su intuición inicial fue que el darwinismo podía ser un paradigma válido para el estudio de la evolución de los seres vivos, pero quizás no para las ciencias sociales. Sin embargo lo que descubrió fueron síntomas de una gran inestabilidad latente del paradigma en el propio seno de la biología. Como resultado nació este libro, donde nos presenta una pequeña muestra de propuestas científicas completamente diferentes para abordar el fenómeno de la evolución y la realidad de la vida orgánica, basadas en la acumulación de evidencias y hallazgos experimentales inexistentes en el momento en que se formularon las bases teóricas que conforman la biología darwinista que conocemos hoy.

No obstante, no nos encontramos ante una mera colección de reseñas de obras científicas, ni ante una de esas “opiniones de experto” como a las que habitualmente tenemos acceso en los medios o los libros de texto. Este trabajo es una evaluación rigurosa, con una metodología clara y accesible, del estado de salud de un paradigma científico, elaborado con mimo y detalle por un filósofo de las ciencia


? ES SALVAJE EL CAPITALISMO ?  
Mauricio Abdalla

Profesor de Filosofía de las Ciências en la Universidad Federal del Espírito Santo.

http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2009/02/11/112685

Hay una gran confusión en nuestra concepción sobre la naturaleza.

Y las cosas tienden a empeorar con una exagerada conmemoración del bicentenario de Darwin.

Muchos piensan que la ciencia descubrió que la “ley de la selva” es la ley del más fuerte, la ley de la competición y de la lucha por la supervivencia. Todavía más, piensan que Darwin descubrió esa ley a partir de estudios rigurosos de la naturaleza. Perdónenme por fastidiar la fiesta pero quiero argumentar que tales nociones están equivocadas y que no hay ninguna originalidad ni brillantez que deba ser celebrada en este aspecto de la comprensión del mundo natural.

Los grandes avances de la investigación científica en el último siglo revelaron que la verdadera “ley de la selva” es la integración holística de los sistemas vivos y que todos los organismos supuestamente en competición constituyen, en realidad, partes integrantes de un sistema complejo en perfecta sintonía que ya dura cerca de 4000 millones de años.

Quien estudia la vida de manera rigurosa y crítica sabe que la estabilidad de una célula y de los organismos multicelulares depende de la integración sistémica de sus partes constituyentes. Lo mismo acontece con el ecosistema y con el ciclo vital que sustenta el planeta, del cual forman parte incluso los minerales. Una guerra de todos contra todos resultaría exactamente en lo contrario de la estabilidad: la desintegración de los sistemas y la des-estructuración de la complejidad, soportes ambos del fenómeno que llamamos vida.

Ni el más pertinaz defensor de un mundo desencantado deja de impresionarse (y encantarse!) con una organización extremadamente compleja y en fina sintonía de elementos químicos comunes (esos, sí, desencantados, pues la materia que constituye la vida es la misma que forma los seres inanimados) que interaccionan para formar incluso los más simples de los organismos vivos.

“La selva” es, en realidad, un ambiente de equilibrio e integración, que incluye desde microorganismos invisibles, como bacterias y virus, hasta grandes mamíferos y plantas. Las leyes no están escritas y no hay sistema penal, pero hay un castigo máximo, no otorgado por los legisladores, para aquellos que no respetan la regla del equilibrio: la pérdida de sintonía con el ambiente y, consiguientemente, la extinción.

El propio patrón revelado por los estudios empíricos de la evolución (el registro fósil y la paleogeología), da testimonio de que los grandes cambios son episódicos y están siempre relacionados con catástrofes y fenómenos excepcionales, tales como la saturación de la atmósfera con oxígeno liberado por las primeras bacterias, el impacto de asteroides, cambios climáticos profundos, etc. El resto de la historia (su mayor parte) contiene pocos cambios estructurales, numerosas adaptaciones y centenares de miles (o millones) de años de equilibrio y estabilidad.

Si, por tanto, “la ley de la selva” es la del equilibrio y de la interacción holística de las partes componentes, de dónde vienen las connotaciones negativas del término “salvaje”? ¿Por qué lo asociamos con la lucha de todos contra todos, la competición y la supervivencia del más fuerte?

Quien afirma que el culpable de todo eso es Darwin, acierta apenas una parte. La historia de la asociación de las leyes de la naturaleza con las leyes de la competición empezó algunos siglos antes.

El sistema capitalista tuvo su origen en lo que Marx denominó “acumulación originaria”, caracterizado por el comercio competitivo, expropiación arbitraria y violenta de pequeñas propiedades, esclavitud y pillaje de recursos en continentes invadidos y colonizados. La conclusión del autor de “El Capital” es que “si el dinero nace con manchas naturales de sangre en una de sus caras, el capital viene al mundo chorreando sangre por todos los poros, de los pies a la cabeza”. Inglaterra tuvo un papel especial en la promoción de ese sistema. No es para asombrarse que las teorías relacionadas con dicho tipo de actividad predatoria hayan surgido exactamente en aquel país.

En el siglo XVII, Thomas Hobbes atribuyó la dinámica de la realidad bajo el capitalismo en ascensión a una esencia del ser humano como depredador y afirmó que “el hombre es un lobo para el hombre” (homo homini lupus) y que la sociedad es una guerra de todos contra todos (bellum omnium contra omnes). La sistematización teórica de la cosmovisión capitalista había sentado sus bases. La metafísica social de la era moderna establecía los fundamentos a partir de los cuales toda la realidad sería concebida y justificada.

Adam Smith se sirvió de tal metafísica para la sistematización de la teoría económica liberal. Para él, el interés propio, el egoísmo de cada individuo, es lo que hace funcionar la sociedad. La mano invisible del mercado era un concepto como la gravitación newtoniana, que entraba en acción cuando cuerpos individuales se colocaban uno en el campo de acción del otro.

También en Inglaterra, ahora en el auge del imperialismo del siglo XIX, Thomas Malthus defendió que la vida en sociedad es, esencialmente, una lucha por la supervivencia, dada la escasez de recursos en relación con el crecimiento de la población. Herbert Spencer, en consonancia con Malthus, pontificó que los vencedores de la lucha por la supervivencia eran los más aptos, que superaban, por sus cualidades intrínsecas, a las razas, clases e individuos inferiores y menos competentes.

Lucha por la supervivencia y supervivencia de los más aptos son conceptos tomados de la teoría social liberal, elaborada en el auge del enriquecimiento de la élite colonialista inglesa y de la exploración y empobrecimiento de las clases y pueblos juzgados inferiores. ¿Qué hizo Darwin, a quien se atribuye erróneamente la autoría de estas ideas, suponiendo que él las hubiese descubierto en el estudio de la naturaleza?

Si las personas que celebran el bicentenario de Darwin (principalmente los biólogos) se tomasen la molestia de leer Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la existencia (título original de la obra más famosa de Darwin) – lectura extremadamente rara entre los que estudian o enseñan el darwinismo – verían que el autor da el crédito a sus maestros y dice que su idea “es la idea del sr. Malthus aplicada a la totalidad de los reinos animal y vegetal” (ver introducción y cap. 3 de Sobre el origen de las especies). Spencer es citado cinco veces en la tan celebrada como poco estudiada obra.

¿Qué brillantez u originalidad existen en tomar una idea social y aplicarla a la naturaleza? Ciertamente la de concluir la construcción de la metafísica social liberal, transformándola en reglas naturalistas. Por lo tanto no fueron las ideas de Darwin las que dieron lugar a su aplicación social (lo que llaman darwinismo social): la misma teoría es una teoría social transportada a la naturaleza. Además de dar el toque final a la metafísica social capitalista, el darwinismo sacramentó la naturalización de las ideas liberales hegemónicas.

A partir de ahí, nuestras mentes fueron entrenadas a ver competición del león (predador) con las cebras o ñues (presas), pero sin fijarse en que ambos, predador y presa, conviven hace millones de años en un mismo espacio, en situación de equilibrio armónico, sin consecuencias ecológicas negativas. Aceptamos ideas como “egoismo” de los genes, sin preguntarnos como diablos tal sentimiento humano pueda ser propiedad de un pedazo de materia que ni siquiera está viva- los genes son apenas moléculas que sólo poseen función dentro de una célula y en interacción con otro centenares de moléculas.

De la misma forma, a pesar de ser prácticamente un consenso que el reparto de alimentos y la cooperación fueron factores indispensables para la evolución del Homo sapiens, todavía hay estudiosos serios que consideran a la cooperación entre humanos uno de “los mayores enigmas de la biología”, dado que fueron adoctrinados para buscar competición y egoísmo en todos los fenómenos naturales. No son raras las explicaciones de actos altruistas de animales sociales basadas en la relación costo-beneficio que convierte a la cooperación en una estrategia interesada para obtener ventajas individuales.

O sea, que lo que debería ser un dato empírico que reclama una interpretación teórica -a saber, la existencia de la cooperación a larga escala en la naturaleza- se convierte en un enigma porque contradice una doctrina pre-concebida.

En síntesis, la tan cacareada “ley de la selva” a la que comúnmente se nombra, no fue descubierta en la naturaleza, sino decretada por teóricos del capitalismo e impuesta en la naturaleza. No fue por casualidad el éxito editorial el libro de Darwin en la Inglaterra victoriana, hecho inédito hasta hoy cuando se trata de una publicación científica.

Como decía arriba, lo que las investigaciones recientes nos han llevado a descubrir en la naturaleza son leyes bien diferentes de las que rigen la dinámica de la sociedad capitalista. Mientras tanto explotan por doquier las celebraciones del nacimiento de un pensador que “revolucionó nuestra visión de la naturaleza.

Pero: ¿Qué hay de revolucionario en Darwin?
En primer lugar hay que recordar que el propio predominio del capitalismo fue el fruto de verdaderas revoluciones en Inglaterra y en Francia. La burguesía ya fue una clase revolucionaria bajo aspectos materiales y espirituales. En el siglo XIX, las ideas burguesas ya eran en ciertos aspectos, revolucionarias, principalmente en lo moral, una vez que disputaban la hegemonía al conservadurismo clerical. No es por azar que el término “liberal” se oponía a “conservador”. Y sin embargo vivimos en el siglo XXI, y no hay que argumentar mucho para afirmar que el término “liberal” adquiere hoy una connotación conservadora.

Si ser darwinista pudo un día ser considerado progresista, tenemos motivos de sobra para pensar que en los tiempos actuales, tal postura tiende más hacia el conservadurismo que hacia una actitud revolucionaria. Tanto bajo el punto de vista científico como social, el darwinismo da muestras de inadecuación al campo que pretende ser aplicado.

En el primer aspecto, cito las palabras de la prestigiosa bióloga Lynn Margulis, para quien “En lugar de los formalismos idealizados de la “moderna síntesis” darvinista, los principios organizados para el entendimiento de la vida requieren un nuevo conocimiento de la química y del metabolismo. Descubrimientos en el funcionamiento interno de la célula aclaran el modo de evolución desde que Darwin y sus seguidores inmediatos escribieron su análisis interior. Los resultados de la nueva ciencia de laboratorio y de campo contradicen, ignoran o marginalizan el formalismo del neodarwinismo, excepto para variaciones dentro de poblaciones de mamíferos y otros organismos que se reproducen sexualmente” (Margulis y Sagan. Acquiring genomes: a theory of the origins of species. New York: Basic Books, 2002).

Otro biólogo, Máximo Sandín, afirma que “Mientras que en las universidades se enseña la evolución como el “cambio gradual en las frecuencias génicas”, en sus propios laboratorios se observa que los procesos implicados en la evolución morfológica nos dicen exactamente lo contrario” (Sandín, M. Pensando la evolución, pensando la vida. Murcia: Crimentales, 2007).

Bajo el aspecto social, es muy poco probable que una idea verdaderamente revolucionaria tenga tanta relevancia en los medios de comunicación. Se trataría más bien de propaganda defendida por las mega-corporaciones editoriales y mediáticas. Parece más sensato suponer que la propaganda masiva del darwinismo responde a intereses de mantenimiento de la naturalización de las diferencias sociales y de las ideas sociales liberales. Además, la emergencia de una nueva metafísica social no sólo se hace urgente y necesaria sino que se configura ya de forma latente en las múltiples experiencias alternativas de organización social y en el clamor de los que ansían otro mundo posible. Para la formación de esta nueva racionalidad, urge desnaturalizar los elementos de la racionalidad burguesa, lo cual no es posible sin un abordaje crítico del darwinismo.

A la luz de la reflexión precedente, el capitalismo no es salvaje. Es, al contrario de lo que ocurre en la naturaleza, una violación de la regla básica del equilibrio, integración y cooperación vigente en el mundo actual. No es sorprendente que la manutención de dicho sistema nos esté conduciendo a la pena máxima aplicada a los que no siguen la verdadera ley de la selva: la extinción.

Considerando el hecho de que el evolucionismo y el naturalismo no son ni fueron nunca sinónimos de darwinismo (infelizmente no podré explorar ese aspecto aquí, pero sugiero la lectura de mi artículo La crisis latente del darwinismo, Asclepio. Ano LVIII, n.1. enero/junio, 2006), me atrevo a decir, a contramano de la mayoría, que no veo motivo para tanta celebración de un nacimiento. Preferiría celebrar el funeral de la teoría darvinista y el nacimiento de una nueva teoría de la evolución, estrictamente naturalista (no creacionista), verdaderamente científica y adecuada tanto a las investigaciones empíricas como a una nueva metafísica social.


ALGUNOS FAMOSOS EUGENISTAS que uno no esperaria lo fueran:





DARWINISMO SOCIAL :

Teoria sociológica que considera como motor principal del desarrollo de la sociedad la lucha por la existencia y la selección natural. Esta teoría, que se difundió en la sociología burguesa a fines del siglo XIX, se basa en la transposición de la teoría de Darwin de la biología a la sociología ( Ernst Lange, Ammon, Benjamín Kidd).

Algunos darvinistas sociales contemporáneos ( Pendell, Montagu y otros) afirman que la selección natural y la lucha por la existencia siguen actuando en la sociedad humana de nuestros dias ; en cambio, otros creen que la selección natural actuaba con todo su rigor en la sociedad un siglo atrás, pero que desde entonces, como resultado de los éxitos alcanzados por la ciencia y la técnica, la lucha por la existencia se ha debilitado y se ha creado una situación en la cual han empezado a sobrevivir no solo los mas adaptados, sino también , aquellos que en las condiciones anteriores se habrian visto condenados a la extinción.Los propagandistas de semejantes teorias ven en el incremento de la reproducción de tales "deficientes" la raiz de casi todos los males sociales.

La teoria darvinista social se emplea muy frecuentemente para fundamentar la "perpetuidad" y la "inmutabilidad" del régimen capitalista, para justificar la ofensiva contra los derechos democráticos de los trabajadores, para exaltar la "ley de la jungla" vigente en la sociedad capitalista, para presentar a los millonarios en calidad de personalidades fuertes, heroicas, e incluso como "superhombres", mientras que a los obreros y en general a los trabajadores los darvinistas sociales los incluyen en la categoría de personas de "calidad inferior".
http://www.amcmh.org/PagAMC/downloads/ads106.htm


Darwinismo social :

es una teoría pseudocientífica, inspirada o derivada de aquí, es decir, de la selección natural del naturalista inglés.

A diferencia del mecanismo evolutivo propuesto por Darwin, esta línea de pensamiento que imperó en estas las sociedades industriales del XIX tanto en Europa como mientras, y posteriormente, en Estados Unidos, traslada mecánicamente la teoría biológica, a los fenómenos sociales de la humanidad: La supervivencia del más apto es un elemento inseparable a las relaciones sociales.

De este modo, ignorando los aspectos que constituyen la complejidad de las comunidades humanas, no fueron considerados válidos científicamente, pero sí fueron socialmente muy aceptados.

Una mentira útil para los poderosos

No obstante tampoco hay que ignorar el hecho de que el poder, en este caso se trata ya de la clase burguesa, no trata más que de realizar fundamentos teóricos que den consistencia y estabilidad al orden social. En otras palabras: Dotar de justificación las desigualdades sociales, tanto dentro del país (con el abismo entre burgueses y proletarios, ricos y pobres) como en el exterior (con la dominación y colonización de pueblos en estadios más atrasados de civilización, tal y como lo entendería un europeo del XIX, por supuesto).

No es ningún descubrimiento, el hecho de deducir a partir de aquí, que más allá del campo teórico, la ideología que se desprende de esta visión de la sociedad del XIX, se encuentra a lo largo de la historia íntimamente relacionada con posturas sexistas, racistas y etnocéntricas. Huelga decir, que el naturalista inglés en ningún caso vino a confirmar desde ningún punto de vista tales afirmaciones.

El que sí que lo hizo fue Herbert Spencer, contemporáneo del propio Darwin, y más que conocedor de su obra. Spencer interpretó la selección natural en términos de la "supervivencia del más apto" y lo trasladó al campo de la sociología. De este modo, según su razonamiento, este señor dice que las características innatas o heredadas tienen una influencia mucho mayor que la educación o las características adquiridas. ¿Se imaginan lo que quiere decir eso? Adiós a siglos de avances en lo social: Por ese razonamiento, nada impediría a los nobles volver a justificar su posición porque Dios lo ha querido así. Por no hablar de los reyes y emperadores.

Y habría que puntualizar que aunque el mismo Darwin efectivamente pensase que los instintos sociales y morales habrían evolucionado a través de la selección natural, nunca llegó a explicar cómo la presión evolutiva sobre diferentes individuos podía afectar al colectivo de una sociedad.

Capitalismo salvaje: ese gran invento

Esta idea no hizo sino redundar en posteriores construcciones teóricas que tomaron, como consecuencia directa de la evolución histórica (estamos hablando del creciente nacionalismo, de la exclusividad racial, de la Europa colonial, y el progresivo odio hacia el pueblo judío por no “adaptarse” a la sociedad) a los postulados de Spencer como punto de encuentro para llegar a posiciones mucho más radicales y encaminadas a lo que, en palabras de André Pichot, sería una “guerra racial”.

Sin duda alguna, el panorama de los países europeos (y por qué no, EEUU también) es clave para dilucidar que el darwinismo social usó la teoría de la evolución de Darwin para explicar y defender "científicamente" las sociedades capitalistas.

A partir de aquí es fácil determinar el nivel de regresión social que ocasionó el capitalismo. Efectivamente, en su versión más dura, fue lo que caracterizó el mundo proletario del XIX: El eje Londres-París-Berlín industrializado (y en especial la Gran Bretaña victoriana) es prueba de ello. Como consecuencia de ello los seres humanos empezaron a perder esos conceptos introducidos por la religión, como los de filantropía, asistencia solidaria y cooperación, virtudes que fueron reemplazadas por el egoísmo, la perversidad y el oportunismo.

No es descabellado llegar a la conclusión de que el darwinismo social fue la cimentación teórica más potente de la moral capitalista en base a los cuales se modelaron todos los sistemas políticos afines.

Adiós a la religión: American Beauty

Unos fundamentos filosóficos, teóricos o como se prefiera llamarles, que son la razón por la cual los principales sostenedores fueron y son los dueños del capital. La aparición de los "poderosos" por medio de estrangular al débil. La ejecución de políticas económicas absolutamente alejadas de sentimientos de piedad, solidaridad y compasión… Se trata de aspectos por los cuales se deduce que surgió la “moral” capitalista en su forma más salvaje y desatada, donde muchos aspectos antes condenables, se permiten y socialmente se adaptan y aceptan, en función de la "explicación científica" y de "las leyes de la naturaleza".

Esa es la razón por la que del darwinismo social se constituye como moral capitalista. Esa es la razón por la que en el XX, insignes banqueros como Rockefeller o Rothschild afirman que sólo los mejores y más aptos por medio de su adaptación a los cambios económicos de las revoluciones industriales han prosperado, en la célebre metáfora de la rosa americana:American Beauty.


A eso se debe que las personas con mentalidad capitalista no sientan ninguna obligación ética. A modo de anécdota: Uno de los pilares del “nuevo ocio” de la sociedad burguesa en el XIX pasó por todas las actividades de los antiguos aristócratas, excepto por la tradicional “labor de conciliación social” ejerciendo de protectores de los laboratores, organizando ciertas actividades de cristiana caridad. Se copió prácticamente todo, menos la caridad.

En las sociedades capitalistas cada vez se amplía más la brecha entre pobres y ricos: La existencia de abismo social es el resultado de la "moralidad" capitalista. Por supuesto, una sociedad fuerte podría poner cartas sobre el asunto y realizar planes de protección social que garantice una mínima cohesión social, pero es que debido a que la mentalidad prevaleciente no es ayudar si no obtener el máximo rendimiento para la obtención de mayores ganancias, no pueden prosperar: Situación que simplemente responde a “la naturaleza” de una selección natural extrapolada a la sociedad.

Ese es el resultado de la puesta en práctica de los supuestos del darwinismo social. Así, esta doctrina se opuso frontalmente a cualquier medida del gobierno que pudiera interferir en la economía natural del comercio (no es de extrañar que se trate de liberales, dado que es como si leyésemos directamente a Locke o Adam Smith).
Por ello, se abogaba a favor de la libertad sin límites y la desigualdad social, ya que eran garantía del progreso de los mejores y más dotados miembros de la sociedad. La mentira más útil del mundo.






NOTICIA RELACIONADA:

300.000 Peruanas ESTERILIZADAS por orden del FMI para poder recibir fondos del Banco Mundial y con la participacion de USAid:

www.publico.es/internacional/372318/esterilizada s-a-cambio-de-arroz


En este video de abajo vemos la relacion entre:

Cambios ciclicos en la llegada de rayos cosmicos a la tierra, grandes extinciones y  posterior aparicion de nuevos seres en la tierra. en ciclos de 62 millones de años. Debidos al movimiento  del sistema solar por la galaxia.
The evolution of life on land was an anti-entropic revolution for the biosphere as a whole. Oyang Teng presents this process as one of a series of ongoing case studies of the principle of physical-economic platforms, manifested within living nature. In particular, this slice of evolutionary history is examined from the standpoint of the Hypersea theory of American scientists Dianna and Mark McMenamin, an  extension of Vladimir Vernadsky's earlier work in founding the science of biogeochemistry.

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video aqui:

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¿Comemos información? Hallado ARN de plantas en humanos




Hay dos cosas de las que cada día podemos estar más convencidos: que no estamos solos y que somos lo que comemos.

Ahí vamos.

Que somos lo que comemos resulta cada vez más evidente. No sólo está que la dieta influya en nuestro desarrollo o en la salud del corazón, por ejemplo, es que también se relaciona con el estado de ánimo o incluso con las probabilidad de padecerdiferentes tipos de cáncer.

Es más, parece confirmarse que lo que comemos puede afectar incluso a nuestros hijos futuros, y que nietos de abuelos obesos tienen más probabilidades de ser diabéticos, llegado el momento. Ahora, un nuevo estudio ha dado un paso más: científicos chinos han visto que en nuestro interior también tenemos ARN vegetal, concretamente un tipo de ARN conocido como microARN. Es decir, que cuando comemos verduras, o cereales, por ejemplo, algo tan intrínseco de ellos pasa a formar parte de nosotros, y además sigue actuando en nuestro interior. O lo que es lo mismo, y como ellos afirman: que se produce una auténtica comunicación “inter-reinos”. Nada menos.

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 19 de abril de 2008

El registro fósil, la “explosión Cámbrica”, y la divergencia molecular

Natura non facit saltum

El darwinismo clásico afirmaba que la evolución era continua lenta y gradual. “Natura non facit saltum”, repetía Darwin: los bruscos saltos que se daban en el registro fósil se debían sin duda a la imperfección del mismo. El neodarwinismo, con sus mecanismos de cambio evolutivo, mutación, flujo, y deriva genética, de hecho predice mínimos y lentos cambios.

Sin embargo, cuando el conocimiento del registro ha ido aumentando y perfeccionándose, se ha visto que estos bruscos saltos en la fauna fósil no son un artefacto técnico, sino algo real. Muy real.

La vida en la Tierra

Los primeros fósiles que nos muestran la presencia de vida en la Tierra son colonias bacterianas, de unos 3700 millones de años de antigüedad (el planeta Tierra tiene unos 4500 millones de años, y la corteza solidificó hace más de 4000 m.a.) Últimamente se ha puesto en duda que estos fósiles sean realmente colonias bacterianas, pero, dándolo como cierto, tenemos a las bacterias como únicas forma de vida durante 3000m.a.

Hace unos 585 millones de años aparece la llamada fauna de Ediacara que tiene una especial importancia como única evidencia de vida pluricelular anterior al periodo Cámbrico. Esta curiosa fauna de espesor milimétrico pero a veces de gran tamaño y que en su totalidad es de cuerpo blando, probablemente no tenga relación evolutiva con la posterior fauna cámbrica.
Los mayores expertos como Seilacher afirman por diversas razones que la fauna de Ediacara representa un experimento completamente separado de la vida pluricelular.

Burgess Shale



Los animales pluricelulares que viven actualmente, son descendientes de los que aparecieron durante el Cámbrico. Desde tiempos de Darwin se sabia que en este periodo aparecieron formas de vida muy complejas como los trilobites sin antecedentes en el registro fósil, pero el descubrimiento por C .D. Walcott en 1909 del yacimiento de Burgess Shale en las Montañas Rocosas canadienses cambió la visión de lo que se dio en llamar la “explosión cámbrica”. La enorme variedad y diversidad de formas de vida que surgieron en esta época y la rapidez de esta aparición justifica desde luego el nombre. Esta extraordinaria fauna, no se estudió inmediatamente: Walcott publicó algunas monografías, pero el grueso de estos descubrimientos, tan maravillosos e importantes para el estudio de la evolución, permanecieron sesenta añitos en cajones en la Institución Smithosoniana, hasta que en la década de los setenta fueron estudiados detenidamente. Con cada fósil aparecía un nuevo phylum –phylum, plural phyla, es la categoría taxonómica superior, por ejemplo nosotros pertenecemos al phylum cordados, que incluye a los vertebrados, peces anfibios reptiles, aves y mamíferos-. Se iba de sorpresa en sorpresa, el árbol de la vida se invertía.

Pero lo peor para el darwinismo estaba por llegar, en la decada de los ochenta, se descubrió en la provincia de Yunan en China, el yacimiento de Chengjiang, en el Cámbrico inferior, incluía toda la fauna de Burgess Shale, y ¡vertebrados!. La pesadilla de un darwinista, se había hecho real: toda la enorme variedad de la vida, con sus patas, cerebros, notocordas, gónadas, etc, surgía de golpe, en un máximo de diez millones de años y sin precursores.

La divergencia molecular, es un método para calcular cuando los ancestros de dos organismos se separaron, estos son los cálculos del tiempo de evolución independiente, de diversos phyla, que aparecen en el Cámbrico.


ESQU Genetic evidence has been used to suggest significant metazoan diversity far pre-dating the Ediacaran fossils (e.g. Wray, Levinton & Shapiro 1996: "Calibrated rates of molecular sequence divergence were used to test this hypothesis. Seven independent data sets suggest that invertebrates diverged from chordates about a billion years ago, about twice as long ago as the Cambrian. Protostomes apparently diverged from chordates well before echinoderms, which suggests a prolonged radiation of animal phyla.")


Los darwinistas han perdido al menos 700 millones de años de fósiles divergentes. Más tiempo que todo el registro fósil de animales. Tendrían que estar ahí, pero no están.

Las excusas, que no argumentos, son de lo más variopinto:

  • la explosión cámbrica, es engañosa, un artefacto producido por la fosilización por primera vez de partes duras, esqueletos. Esto es falso, gran parte de los animales de la explosión son de cuerpo blando, así como la fauna de ediacara.

  • Aparición de predadores.

  • Aumento del nivel de oxigeno en la atmósfera.

  • Glaciación anterior al Cámbrico.

La lógica difusa del darwinismo, es para mí un misterio. Pero alegar que la explosión del Cámbrico, contraria a todas sus predicciones previas, se explica, por ejemplo, por el aumento del nivel de oxigeno en la atmósfera, como si el oxigeno trajera a los animales, es una burla a la inteligencia.

Cualquier teoría científica que hubiese tenido una refutación empírica tan contundente como ha tenido el darwinismo, hubiese sido abandonada, pero el darwinismo tiene la gran ventaja de ser invulnerable, cualquier dato, y su contrario, encaja en la teoría que tiene que ser cierta por principio.

DARWINISMO EN LA EDUCACION: 


LOMCE de Wertgüenza 

Es una ley que introduce en el sistema educativo la competitividad darwinista donde sobrevive el más fuerte y que mejor se adapta al sistema que se exige. Esta reforma busca someter los centros educativos a las exigencias del mercado, especialmente a la competitividad, estableciendo pruebas externas a nivel nacional, para ofrecer una clasificación de colegios según sus resultados en rankings públicos donde se ordenarán, como si de una liga de fútbol se tratara, en centros con buenos, regulares o malos resultados. Así los centros educativos tendrán que aprender a competir entre ellos, anunciando en el mercado de consumo su especialización y sus logros en los rankings que se publicitarán. Con el fin de que los “clientes” puedan comparar y elegir aquél que más ventajas competitivas les aporte a sus hijos e hijas en el futuro mercado laboral.

La ley liga la propuesta de autonomía escolar a esta especialización competitiva de los centros y a los resultados académicos en función de los cuales llegarán recursos diferenciados. Se contempla así en la ley un nuevo tipo de centros con un proyecto educativo “de calidad”, basada obligatoriamente en criterios competitivos, que determinará su especialización y que serán evaluados en relación a sus resultados académicos. Sus recursos estarán condicionados por esos mismos resultados. Es el llamado “pago por resultados” propio del mundo empresarial. Se trata de aplicar refuerzos e incentivos a los centros, no ya en función de las necesidades de su alumnado, sino de acuerdo con el puesto en el ranking. Se les aplica así a los centros el denominado “efecto mateo”, aludiendo a la parábola de los talentos en el evangelio: aquellos centros que tienen se le dará más financiación y tendrán en abundancia, pero a los que no tienen, se les quitará aun lo que tienen. Es la ley del mercado. Aquellos “productos” más demandados son a los que tenemos que reforzar. Esta competitividad desembocará en una selección del mejor alumnado por parte de los centros educativos, para demostrar que los recursos han sido utilizados de forma eficiente.

Lógicamente, en este mercado competitivo las escuelas se harán más selectivas, tendiendo a rechazar al alumnado que presenta mayores dificultades y que pueda hacer descender su posición en el ranking de centros. Impulsa así una competencia y lucha darwinista entre centros, con recursos y medios cada vez más escasos, de consecuencias imprevisibles para la equidad del sistema. Los centros reaccionarán buscando la forma de estar en la parte más alta posible del ranking, dedicando el tiempo escolar de forma eficiente a preparar las reválidas para que los resultados del alumnado les permita estar en primera división, no sea que las familias ya no les elijan y la financiación se recorte. Ya no se tratará de qué puede hacer el centro escolar por el alumno o alumna que entre en él, sino qué puede hacer el alumno o alumna por el centro escolar para que suba y no baje en el ranking.

Es una ley que convierte la educación en una carrera de obstáculos. Enmarcado en una concepción de la educación dirigida fundamentalmente a la acumulación de conocimientos académicos por parte del alumnado, el modelo de evaluación que contempla la LOMCE pivota sobre la profusión de pruebas individualizadas externas, en 2º o 3º y 6º de primaria, y de reválidas al final de etapa, en 4º de la ESO y 2º de Bachillerato.

Toda esta profusión de pruebas y reválidas afectará al alumnado. Los exámenes de primaria son pruebas que afectan al expediente del alumnado (clasificándolo). Pero especialmente graves serán los efectos académicos de las reválidas de Secundaria para todo el alumnado, pues abren o cierran la posibilidad de continuar estudiando y sacar el título correspondiente. Quienes no aprueben serán expulsados del sistema educativo invalidando el trabajo hecho en años de escolarización.

Apuesta así por un modelo de enseñanza basado en la presión del examen, frente a un modelo educativo más centrado en las necesidades y motivaciones del alumnado. Es lo que el PP entiende por “cultura del esfuerzo” y “carrera meritocrática”. En vez de buscar estrategias y formas de motivar y entusiasmar al alumnado por el conocimiento y el aprendizaje, se concibe la educación como un camino de penitencia y sufrimiento, trufado de pruebas y exámenes continuos, que convierte la educación en un auténtico viacrucis recuperando el espíritu franquista de la “letra con sangre entra”, en el que las condiciones culturales y socioeconómicas familiares van a ser determinantes del éxito escolar.

Estas reválidas no son pruebas para conocer el estado o situación del sistema, no buscan luchar contra el fracaso sino más bien certificarlo, sirviéndose de él para expulsar del sistema educativo de forma prematura a una buena parte de los que han sido incluidos en los últimos treinta años.

Enrique Javier Díez Gutiérrez. Profesor de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de León y Coordinador del Área Federal de Educación de IU

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diciembre de 2009


Desde Anaximandro de Halicarnaso, seis siglos a.C., hasta Juan Bautista Lamarck, en el siglo XVIII, ya se había pensado en un proceso evolutivo, pero sólo Lamarck había propuesto un mecanismo biológico para explicarlo, que para él era la herencia de caracteres adquiridos por adaptación a los cambios del medio.

Todavía se enseña a los niños que en alguna parte de África las selvas se transformaron en sabanas y los monos tuvieron que adaptarse al medio, acomodando sus manos inferiores al suelo –ya no al ramaje–.

Se vieron obligados a erguir la columna vertebral y caminar en postura erecta, lo cual a su vez obligó a las neuronas a multiplicarse por la necesidad de vivir en mayor alerta. Así debieron abombar la calota y perder las crestas craneales, modificar el foramen mágnum en ángulo recto y no agudo, para ensamblar con las vértebras cervicales, y de una manera más rara todavía, tuvieron que modificar el coito dorsal en frontal, para poder reproducirse.

Pero esto es anticientífico, pues las adaptaciones somáticas de una generación no pasan nunca información a los códigos genéticos que permanecen inmutables, a menos que sean desprogramados por radioactividad o agentes capaces de penetrar el núcleo de la célula para alterar su información.

En cambio, el mecanismo propuesto por Darwin, o sea, la selección natural, es operable perfectamente para explicar modificaciones o acentuaciones del caudal genético dentro de una misma especie, pero jamás podría explicar el paso de una especie a otra.

A principios del siglo XX, Thomas Hunt Morgan y Hugo de Vries estudiaron el fenómeno de las mutaciones con generaciones de moscas y otros organismos, y dejaron en claro que éstas jamás incrementan o enriquecen el caudal genético. Al aparecer, estas mutaciones sólo producen aberraciones o monstruosidades y ninguna selección podría partir de éstas para evolucionar en una especie.

Los neodarwinistas que han hablado de "monstruos esperanzadores" o de "equilibrios punteados" de mutaciones al azar, inventan mitos de ciencia-ficción, pero la biología experimental no puede apoyarlos.

Un pez tiene dos cámaras en su corazón, un batracio tres; un pez recibe el sonido a través de su piel y un batracio tiene tímpano; el pez tiene lengua fija, el batracio extensible; los peces no parpadean, los anfibios lo hacen mediante una membrana que pasa por los ojos para limpiarlos y que el pez no necesita.

En cuanto a la respiración, hay algunos peces pulmonados que en el resto de su organismo nada tienen que ver con los batracios, como han habido aves dentadas que en todo lo demás son aves normales, o mamíferos ovíparos que en el resto de sus características son mamíferos. Si se tratara de especies de transición ésta se daría en toda su anatomía y fisiología y no en rasgos aislados.
Peces y anfibios ponen sus huevos en el agua y son fertilizados externamente, en cambio, los de reptiles y aves tienen un cascarón y el macho fertiliza a la hembra antes de poner sus huevos. Esto implica otro tipo de órganos sexuales y otro tipo de instintos.

Además, dentro del cascarón se deben desarrollar unas membranas especializadas: el amnios, que retiene el fluido en el cual crece el embrión, y el alantoides, que almacena los detritus y tiene vasos sanguíneos que recogen oxígeno del exterior y lo conducen al embrión.

Los detritus son expelidos mediante la urea en peces y anfibios y mediante el ácido úrico en los reptiles y vuelven a ser expelidos en la urea en mamíferos. Los reptiles entierran sus huevos, las aves normalmente los empollan, aquí procede también una modificación de los instintos.

Ya al llegar al paso de reptiles a aves y mamíferos, encontramos que los reptiles tienen una temperatura variable, mientras que aves y mamíferos tienen su propia temperatura sanguínea (son homeotermos), hasta ahora no hay quién explique cómo puede ocasionarse un salto biológico de esta magnitud.

El sistema respiratorio de las aves es totalmente diferente al reptiliano y al de cualquier otro animal. Posee bolsas o sacos para la circulación del aire unidireccionalmente de forma opuesta la circulación de la sangre, lo que hace que el cuerpo del pájaro nunca se sobrecaliente al volar.

¿Y quién va a explicar por selección natural el conocimiento innato que tienen las anguilas europeas de las corrientes oceánicas para atravesar el Atlántico, desovar en Las Bermudas, morir y lograr que sus crías repitan la travesía y regresen a los ríos o arroyos de sus progenitores? ¿O el conocimiento innato que tienen de las constelaciones las aves para hacer sus migraciones durante la noche, como lo demostró el doctor Sauer en el planetario de Bremen?

No puedo prolongar esto, pero las objeciones se multiplican en serología comparada, en la ausencia de fósiles intermedios y en profundos estudios de embriología comparada, pero la objeción genética es la definitiva, al no existir mutaciones favorables que den cuenta de cómo la selección natural pueda permitir el paso de una especie en otra.

Darwin no soñó siquiera que la biología moderna, con el conocimiento del ADN, iba a emparentar con la informática, pues hoy sabemos que tenemos entre 200 y 500 mil millones de células, cada una de ellas miles de veces más compleja que los más perfectos ordenadores fabricados por el hombre.

Sabemos también que estos organismos microscópicos y todos los demás organismos biológicos son sistemas de complejidad irreductible, o sea que no se pueden reducir a algo distinto o menor de lo que son: todas las partes de un organismo biológico funcionan de tal modo y sincrónicamente que si una no opera debidamente, se altera la función del todo.

Un sistema de audición en que estuvieran evolucionando el martillo, el yunque y el estribo, nunca hubiera servido de nada: o todo el sistema trabaja perfectamente desde el principio o no funcionaría.

Los evolucionistas lucubraron que la mandíbula de múltiples huesos del reptil se vio transformada en los huesecillos del oído del mamífero y sólo uno quedó en el maxilar, a lo que Emile Guyenot objetó que el pobre animal intermedio no podría masticar ni oír.

Del mismo modo, entre un reptil y un ave la transformación de extremidades en alas dejaría en medio unas membranas que ni permitirían volar ni correr. Si Darwin propuso que el eje de la evolución es la supervivencia de los más aptos, todos los ineptos intermedios –de haberlos habido– habrían dado al traste con cualquier evolución.

Por otra parte, argüir que los cambios de una especie a otra fueron de golpe y porrazo no es ciencia, es mitología.

En este 2009, Stephen C. Meyer, biólogo, geólogo, químico y filósofo de la ciencia, acaba de publicar "ADN Signature in the cell", obra en la cual agota todos los argumentos materialistas que pretenden explicar la informática del ADN como imposibles de explicarse en un panorama de ensayo-error de la naturaleza, sino sólo como obra de un diseño de Inteligencia Infinita.

Adiós Darwin, adiós para siempre adiós, aunque tus émulos pretendan revivir a tu momia eternamente. Adiós ya, al finalizar este año, para permitir que luzca la estrella de paz del Único que merece ser recordado siempre y nos ha legado una enseñanza sin error ni falacia.


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 EVOLUCIÓN E INVOLUCIÓN
Alberto Sáenz Enríquez  

La seguridad que se tuvo durante décadas sobre la verdad de la teoría evolucionista se desquebrajó en los últimos cuatro,  cinco o mas lustros cuando muchas y muy altas voces del ámbito científico- que ya no sólo religioso y educacional -empezaron a plantear serias dudas contra la teoría, provenientes de la embriologia comparada, la genética y aún la paleontologia y la antropologia ,muchas veces burladas ya de tiempo atrás por evolucionistas poco escrupulosos.

Se vinieron abajo las especulaciones de Richard Goldschmidt sobre los monstruos esperanzadores ( Mutantes al azar que dieran razón de la transición de unas a otras especies, lo cual es un imposible genético) , las de Stephen Jay Gould, sobre dinosaurios emplumados progenitores de las aves 
(descubriéndose que las supuestas plumas de estos reptiles son excrecencias colágenas de sus cadáveres al descomponerse),  las de Urey y Fred Hoyle ,sobre posibles traslados de materia viva intergaláctica en meteoritos  -sabido bien de lo imposible del ADN de sobrevivir condiciones extremas de temperatura- las de Stanley Miller y su creación de materia celular a partir de elementales aminoácidos sin la desviacion optica propia de los que integran la complejísimas proteínas...

Se pusieron al descubierto los fraudes o  los crasos errores de considerar ancestros humanos al Neanderthal con superior capacidad craneal a la nuestra, o a los australopitécidos , pitecantrópidos y sinántropos inventados a base de vaciados craneales manipulados defectuosamente, o de un érroneo examen de restos oseos de simios como Lucy etc.

Se puso al descubierto la falsedad genealógica de restos de proboscibios y équidos sin relación geográfica o cronológica que se exhibieron en multitud de museos y revistas, como lo denuncíó Norman Mac Beth  y se contó con la confesión de Niles Eldridge y del mismo Stephen Jay Gould de que lo que lo que se descubre en la estratigrafía paleontológica no es evolución de especies, sino un estado estacionario y escalonado por infranqueables abismos en el tiempo.

Otrosí la teoría evolucionista tuvo un efecto tremendo en la conducta de un ser humano persuadido de ser descendiente de las bestias.

La música perfecta y  esplendorosa de los Bach, los Mozart y los Handel, o la romántica y hermosísima de los Beethoven, los Chopin  y los Tchaikovsky cedió a los sonidos selváticos y bestiales de las partituras de Stravinsky y de Stockhausen, el elegante y palaciego vals se tornó en los ritmos animalescos del fox trot,el jazz, el boogie-boogie, el twist , el rock, el rap.....Johann Strauss se metamorfoseó paulatinamente en Michael Jackson...

Leonardo, Miguel Angel, Tiziano, Jacques Louis David e Ingres se fueron transformando en el esquizofrénico Van Gogh, el ferocismo de Matisse , los cubismos y desfiguracionismos de Picasso, Gris, Miró y Kandinsky y en un arte que no deja de ser magnífico por ser humano, al fin y al cabo, pero que parangona a las fieras...

Freud quiso ver en el hombre  una alimaña movida siempre por un fondo de sexualidad brutal e incestuosa y Marx vió al arte a la religión y a la filosofía, como simples entarimados de la base natural y material de la fenomenología de producción de mercancías.

Todo se volvió simiesco y hasta el culto religioso involucionó hacia lo bestial en arquitecturas extrañas muy lejanas del gótico, el barroco o el neoclásico, el culto a Dios ya no recibió los cantos sacros gregorianos o las misas de gran espiritualidad de Palestrina, de Haydn o de Bruckner, sino el adefesio de cantos de barriada, por conjuntos de desarrapados con los cabellos erizados y su horrendo sonido de guitarras, no al estilo señorial de un Segovia sino de la taberna y las discos....


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Así es. Darwin dejó la matemática y la teología para demostrar que Dios no había creado el mundo, lo que también estaba entre los intereses de la élite industrial y financiera de Gran Bretaña.
El llamado Darwinismo es impresentable, carece de evidencias científicas y no es falsable ni reproducible. Las falsificaciones y constantes reformulaciones de su teoría a medida que han ido apareciendo agujeros en sus presupuestos hablan por si mismas.

Teóricamente se puede ser ateo y no creer en la evolución, pero en la práctica el evolucionismo es la fe de los materialistas.

La idea de selección natural de los más aptos y la lucha por la supervivencia son igualmente favorables y utilizables por el marxismo: la lucha de clases y la dictadura del partido. De hecho la primera edición iba a ser prologada por Karl Marx, un gran admirador y amigo de Darwin.

El lamrakismo contiene un claro error al declarar la heredabilidad de los caracteres adquiridos, que se ha demostrado falsa. Sin embargo es cierto que durante el largo periodo stalinista, Stalin en persona apoyó como teoría oficial de la Academia de las ciencias de la Unión Soviéta el Lychekoismo, una alucinación científica basada en Darwin y Lamark que llevó a la biología rusa a quedar a décadas de la ciencia occidental... resulta que la genética no era válida por que entre otras cosas había sido formulada por un cura (Mendel)y las ideas de Lychenko eran acordes a la doctrina socialista. Informaros, y veréis como también allí, la ciencia es dirigida por la política.

Anónimo dijo...

Bien, si la teoria de la evolución es una mentira, y la teoria creacionista otra mentira.... ¿cual es la verdad?

La idea de selección natural de los mas aptos, no es una idea, es una realidad en los seres vivos de este planeta y demostrable con solo la observación.

Ciertos personajes con ciertos intereses están defenestrando las teorias de Darwin con el pretexto de ser una de las bases de justificación de algunas ideologias carentes de etica para asesinar en masa.

Y si tanto se menciona al marxismo y al capitalimismo como abanderados de las teorias de Darwin, el nazi-fascismo abrazó esas teorias igualmente, incluso fué mucho mas lejos en la practica, como todos sabemos.

Darwin se enfrentó en su momento a una estructura de poder imperante del cristianismo por sus teorias, cuando tiempo atrás hubiese sido quemado en la hoguera. En aquel entonces solamente fué burlado y satanizado.
Este pequeño detalle del cristianismo, que era el que tenia el poder en Europa del S.XIX, se les "olvida" mencionar a todos los anti-Darwin (ese detalle y del nazi-fascismo de antes, claro.)

Como tambien se "olvida" decir que las teorias de Darwin fueron evolucionadas (y nunca mejor dicho) desde el aquel entonces hasta ahora en occidente. Asi que no vengamos a atribuir el Darwinismo como patente de corso de la Unión Sovietica.

A algunos, todavia hoy, les gustaria imponer la teoria de Adan y Eva como la verdadera.

Anónimo dijo...

Seria bueno antes de una critica total, ver completo el articulo-entrada:

Por otro lado la iglesia nunca ha estado lejos del capitalismo ni lejos de Hitler. recordemos la "via de las ratas" :
http://video.google.es/videoplay?docid=4866111877746501525#

otros detalles interesantes:
y Hitler recibio un enorme apoyo económico que de la banca internacional vinculada la familia Rothschild durante su ascenso al poder.

También, por otra parte,, que la familia de banqueros no sufriera durante todo ese periodo.

Con o sin la influencia de los Róthschild, no hay duda de que el ascenso de Hitler al poder dependía del gran apoyo prestado por los principales bancos alemanes —la banca Schroeder de Colonia, el Deutsche Bank, el Deutsche Kredit Gesellschaft y la firma de seguros Allianz—.

Concretamente, parece ser que, en 1943, el Deutsche Bank concedió a Hitler distintos créditos, a saber:
150 millones de marcos para la industria aeronáutica;
22 millones a la BMW;
10 millones a Daimler-Benz (Mercedes).

Es muy probable que Hitler rompiera sus vínculos con las sociedades de Vril y Thule porque no quería comprometer los préstamos que recibía vía Rothschild, familia que no estaría conforme con las teorías y afirmaciones raciales de los nuevos años.

A pesar de las claras intenciones de nacionalizar y limitar el poder de los negocios y finanzas internacionales, Hitler tuvo pocos problemas para conseguir financiación de empresas.

De hecho, poderosos empresarios de los círculos industriales y bancarios de occidente aseguraron el éxito de Hitler.
Es más, cuando en 1932 perdió las elecciones en favor del veterano héroe de guerra, el mariscal de campo Paul von Hindenburg, treinta y nueve empresarios, entre los que estaban los Krupp, Siemens, Thyssen y Bosch, firmaron una solicitud dirigida a aquél pidiéndole que diera a Hitler el cargo de canciller de Alemania.

Este «arreglo», que colocó a Hitler en el Gobierno, fue elaborado en casa del banquero Kurt von Schroeder, el 4 de enero de 1933. Según un tal Eustace Mullins, a dicho encuentro acudieron los estadounidenses John Foster y Allen Dulles, del gabinete de abogados neoyorquino Sullivan y Cromwell —representante del Banco Schroeder—. Un año después,

Rosenberg —que representaba los intereses de Hitler en Inglaterra— se reunió con el gerente del Banco Schroeder en Londres, T. C. Tiarks, a su vez director del Banco de Inglaterra.

Este banco alemán actuaría como agente financiero de Alemania, tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos.

Hitler, por su parte, había prometido a la familia de banqueros que erradicaría el comunismo en el país. Con el beneplácito de aquellos, el 30 de enero de 1933, Hitler fue nombrado canciller por el ya senil presidente Hindenburg. Una semana después, sobrevino el incendio del Reichstag (Parlamento alemán), en Berlín. La provocación del siniestro fue atribuida a los comunistas, justificación necesaria para que Hitler fuera investido de poderes absolutos gracias al decreto llamado «Ley para eliminar la ansiedad del pueblo y del Estado». Tras la muerte de Hindenburg, el 2 de agosto de 1934, Hitler fusionó la Presidencia y la Cancillería y se autoproclamó comandante en jefe de las fuerzas armadas y líder absoluto —Fübrer— de toda Alemania.

Anónimo dijo...

El mito y las mentiras del encubierto mason illumunati charles darwin.
Un diseño inteligente es un libro escrito por Benjamin Wiker. Wiker afirma en el libro que Charles Darwin estaba detrás de una conspiración masiva de falsa ciencia para convertirla en una ideológia ateísta .afirma en el libro que el darwinismo es responsable de todos los males del mundo, desde el nazismo ,aborto y la eutanasia a los asesinatos en masa y el sexismo .

Ademas no existen pruebas fósiles que apoyen su teoria. Este personaje siempre fue un manipulador y un plagiador.

El profesor Adam Sedgwick, un contemporáneo de Darwin, fue uno de los primeros en advertir sobre los alcances negativos de la llamada Teoría de la Evolución.

En resumen, el registro fósil muestra que las especies de seres vivos aparecieron de repente y perfectamente formadas, y no siguiendo un proceso pasando de formas primitivas a formas avanzadas tal y como defiende la evolución.

Darwin fue un estafador. Corrían tiempo de gloria, saqueo y genocidio en el imperio británico y hacía falta la justificación moral y “científica” para tantos crímenes.

Y esto incluye el expolio de España y sus colonias; aparte de indios y africanos, los españoles tampoco llegaban al nivel y por eso podíamos robarnos todo. Lo vergonzoso es que se enseña en todas las escuelas de como verdad irrefutable.

Pensad que ellos siempre asaltan (hijack) causas buenas y nobles, y claro que hay y hubo “evolución” entendido como “cambio”. NADA PERMANECE EXCEPTO EL CAMBIO.

la evolución está en todo, está en la comida y en las mutaciones (leed a Weston Price, los humanos involucionan en 3 generaciones por las comidas de gramíneas y azúcar)

La evolución más importante es la que llega del cosmos en forma de frecuencias o vibraciones que son captadas por la madre de todos las antenas, el ADN; estás frecuencias sí traen evolución ascendente